He Zhiwen Juanito

Juanito (He Zhiwen): Eterno jugador de tenis de mesa

Juanito (de nombre chino He Zhiwen) es una leyenda del tenis de mesa español. Nació en la provincia china de Zhejiang en 1962 y participó en el Mundial por equipos con China en 1985 para luego convertirse en el mejor jugador de ping-pong de la historia de España, donde reside desde 1990. Ha jugado con la selección desde 1996 a 2016 y ha participado en cuatro Juegos Olímpicos con España.

Reportaje de
Germà Arroyo
Se llama He Zhiwen en China. Pero en Granada, donde vive en España, se llama Juanito. Tiene 55 años y, desde que era un niño, se ha pasado la vida dándole golpes con una pequeña pala a una volátil pelota. Su mundo, todavía, gira en torno a una mesa rectangular en la que aún persigue ángulos imposibles y efectos que desconcierten a sus adversarios. Ha participado en el Mundial por equipos para China en 1985, en cuatro Juegos Olímpicos con España y jugó su último partido con la selección en noviembre de 2016. Aún no sabe a qué se dedicará cuando no tenga más remedio que abandonar el tenis de mesa, un deporte que tantos éxitos le ha dado. Pero conserva la ilusión por ganar otro Campeonato del Mundo de Veteranos, que se celebrará en el verano de 2018, cuando tenga 56 años cumplidos. En España, Juanito es una “Leyenda Deportiva”.

He Zhiwen Juanito

He Zhiwen nació en la provincia china de Zhejiang en 1962. Sus primeros pasos en este deporte fueron como los de millones de niños que querían ser famosos gracias al tenis de mesa. Por las mañanas iba a clase y, por las tardes, esperaba turno para jugar contra sus compañeros. Mientras ganaba partidas seguía jugando pero, si perdía, debía esperar casi dos horas a que le volviera el turno. La cola de aspirantes era larga. Aquella prueba no le desanimó y perseveró en su incansable lucha por conseguir triunfos. En una entrevista telefónica con nuestra publicación, Juanito rememora aquellos años…

“En los años de la década de 1970 del pasado siglo, cuando yo era pequeño, en China no veíamos mucho la televisión. Pero en los periódicos y en algunas películas salían muchos deportistas que jugaban al tenis de mesa y me gustaba verlos ganar campeonatos. El ping-pong en China es muy popular y a la mayoría de la gente le gusta practicarlo. Cuando acababan las clases entrenaba mucho y, gracias a eso, pude entrar en el Centro de Alto Rendimiento. Allí es donde perfeccioné mi juego y donde me dedicaba por completo a este deporte”.

Gracias a aquella intensiva preparación, no exenta de una fortaleza física y mental a prueba de tentaciones, He Zhiwen empezó a destacar como palista en China. Fruto de esa tenacidad y constancia, que siempre le han acompañado, logró estar en la selección que ganó el noveno Campeonato del Mundo por equipos para China en 1985. Hasta la fecha, China suma un total de 40 campeonatos mundiales: 20 del equipo masculino y otros 20 del femenino, lo que da una idea de lo arraigado del tenis de mesa en el país. Con 40 millones de jugadores compitiendo, este deporte es el que más practicantes tiene registrados en todo el mundo…

“Una de las cosas que más me gustan del tenis de mesa es el entrenamiento que hay que hacer todos los días para poder jugar a un buen nivel. Estoy acostumbrado a ello porque, desde pequeño, ya lo hacía y jugaba y entrenaba a diario. Ahora entreno poco comparado con esa época, entre 40 minutos y una hora cada día. Como ya no juego con la selección española, tengo suficiente con este tiempo para competir con mis equipos en los torneos que disputamos”.

Juanito He Zhiwen

Efectivamente eso es, como dice Juanito, ahora. Sin embargo, para lucir el palmarés de trofeos, competiciones y medallas que se ha colgado del cuello, este interminable deportista aún no ha parado de darle golpes con su pala a una diminuta pelota esférica de 40 mm de diámetro y un peso de 2’7 gr de color naranja o blanco, de tono mate y de celuloide o de un material plástico similar. Su botín de títulos incluye el de Europa en dobles, dos medallas en Juegos del Mediterráneo, 23 títulos de Liga, 16 copas del Rey, un absoluto de España y el del Mundo de Veteranos. Y, por ello, los periodistas españoles le concedieron en 2015 el premio “Leyenda Deportiva” a esta intachable trayectoria…

“Empecé a jugar con la selección en 1996 y, durante 20 años, he trabajado muy a gusto con la Federación Española de Tenis de Mesa. El último partido con la camiseta de la selección, en noviembre de 2016, fue un momento muy entrañable que me impresionó. Sentí el cariño del público que me ha apoyado siempre y con el que me he sentido muy arropado. Sí, la verdad es que fue muy bonito y muy emocionante”.

Juanito confiesa que siempre juega con la misma pala antigua que es con la que se siente más a gusto. La goma sí que se la cambia muchas veces y, cada dos o tres semanas, le pone una nueva. En ese aspecto es, como la mayoría de los deportistas con su material, muy quisquilloso. Si puede evitarlo nunca cambia de pala, con la que ha ganado tantos títulos con su antiguo equipo de Caja Granada…

“Me acuerdo que, en los años 80, en China se divulgaban reportajes y películas sobre España al que considero un país importante. Gracias al idioma, además, puedes relacionarte mejor con muchos países del área iberoamericana. Cuando en 1990 llegué aquí no sabía muy bien dónde estaba la ciudad de Granada y todo era nuevo y difícil para mí. Al principio me lo comía todo crudo porque no sabía cocinarlo y no entendía nada. No me gustaba el jamón pero, con el tiempo, eso ha cambiado y, desde hace muchos años, me encuentro muy a gusto aquí”.



Juanito eligió esta histórica ciudad de Andalucía porque su equipo de tenis de mesa en aquella época, Caja Granada, ganaba títulos y campeonatos. Antes de llegar aquí pasó una breve estancia en Alemania. Pero en la ciudad de la Alhambra fijó su residencia y aquí nacieron sus dos hijas. Después de casi tres décadas en España, ya no sabe decir si se siente más chino que español, más español que chino o ambas cosas por igual…

“China es ahora un país muy desarrollado y se puede pagar con el teléfono móvil, por ejemplo, y no tiene nada que ver con el país que dejé a finales de los años 80. Ahora, cuando voy a China, ya no es necesario llevar dinero encima ni tarjetas de crédito. Pero me gusta más el clima de España comparado con el de mi provincia de origen, Zhejiang”.

El mejor jugador de tenis de mesa de la historia de España no sabe todavía qué hará cuando se retire, si es que lo hace alguna vez, de la competición de un deporte al que ha entregado su vida. Sí recuerda que comenzó a jugar en aquella escuela en un momento que ha pasado a los libros de historia como “la diplomacia del ping-pong”. En abril de 1971 una delegación de palistas de los EE.UU. visitó China para jugar una serie de partidas de exhibición. Aquella crucial visita, y otras del equipo chino a EE.UU., propiciaron la reanudación de las relaciones diplomáticas entre ambos países. Un año después, el presidente estadounidense Richard Nixon se entrevistó en Beijing con el presidente chino Mao Zedong. Lo que aconteció posteriormente es una crónica bien conocida. Pero los finales aún no forman parte del relato de Juanito, el eterno jugador de tenis de mesa…

“Más adelante ya no sé lo que pasará pero, para jugar al nivel que necesito ahora, tengo el cuerpo y la mente preparados. ¡Y quiero ganar el campeonato del mundo de veteranos de 2018!”


Instituto Confucio 45

pdfPublicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 45. Volumen VI. Noviembre de 2017.
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