Kunming

Kunming, la ciudad de las mil caras

Escondida en el profundo suroeste de China, Kunming se presenta ante el viajero como una ciudad vibrante que sorprende por su variopinta diversidad étnica, la incesante naturaleza que la rodea y su estratégica ubicación como puerta de entrada a esta maravillosa área geográfica.

Reportaje de
Germà Arroyo
Las guías turísticas destacan de Kunming, sobre todo, su clima: en la también capital de la provincia de Yunnan, se vive una eterna primavera de flores donde no hay inviernos crudos ni veranos calurosos. En ellas también se suele recomendar la antigua villa de Guandu, el brillante lago Dian o el turístico Pueblo de las Nacionalidades. Todo esto se halla dentro del área municipal de Kunming. Unas atracciones, sin duda imponentes, que no desmerecen al resto de encantos que oculta la ciudad de las mil caras.

Lago Cuihu. Kunming
Lago Cuihu.

Visitar Kunming en cualquier estación del año siempre es una experiencia gratificante. Generosa por su clima templado y cálido, de inviernos secos y veranos lluviosos, su diferencia térmica no alcanza más de 12 °C entre el fresco enero, con unos 8,4 °C de temperatura media; y el húmedo julio, que se mantiene en los 20,3 °C de promedio mensual. Quizá sea por ello que, desde antaño, se la cite como capital de la primavera y que las referencias a la naturaleza y a las flores, que aquí se multiplican en progresión geométrica, sean una constante. Debido a su aventajada posición central en la provincia de Yunnan, y a su placentero y confortable clima, Kunming se ha convertido en una de las más aceptadas ciudades turísticas. No todos sus visitantes son nacionales pues también se puede ver entre sus masas la presencia de extranjeros. Esta es la cara más amable y acogedora con la que recibe Kunming a lo largo de todas las estaciones a quienes la visitan procedentes de todas partes.

Kunming

Situada en la meseta de Yunnan, disfruta de una protegida localización a 1.890 m sobre el nivel del mar, gracias a las montañas que la rodean por tres de sus lados y por el lago Dian. A vista de pájaro, y hacia el oeste, quedan las primeras estribaciones de la cordillera del Himalaya. Sus 4.785.000 habitantes de su área urbana residen en una superficie de 4.615 km2 alejados de los grandes y bulliciosos mercados industriales y comerciales del sur del país. Sin embargo, en esta milenaria ciudad y su zona de influencia, hay importantes centros de producción de cobre, plomo o zinc, así como minas de sal y fosfato que se encuentran entre las más grandes de China. También es un centro de ingeniería y de máquinas, herramientas, electricidad, equipos y automóviles, así como de una potente industria química, de plásticos, cemento y textiles. 

Kunming

En su versión histórica, Kunming presenta su cara más antigua allá por el 279 a. C., durante el final del periodo de los Reinos Combatientes (战国, 475-221 a.C.), cuando se funda la primitiva ciudad de Dian. Más tarde, teniendo en cuenta su posición clave en la Ruta de la Seda, así como las importantes líneas de comunicación hacia el sur que conectan con Birmania y la India, el emperador Wu de la dinastía Han la incorporó a China. Durante la dinastía Sui (, 581-618), se lanzaron dos expediciones militares contra el área y fue rebautizada como Kunzhou. Tras sucesivos cambios de nombre, e incorporaciones a nuevos reinos, a mediados del siglo XIII ostentó la capitalidad de Yunnan. Durante esa época creció como un importante enlace comercial entre las zonas del lejano sudoeste y el resto de China.

Kunming
Vistas de los parques y jardines de Kunming

Se considera la primitiva ciudad de Yachi Fu (“Ciudad de la Laguna del Pato”), precedente de la actual Kunming, donde sus habitantes usaban cauri como moneda de cambio. Al menos así lo narra Marco Polo en el segundo libro de su famosa obra de viajes. El cauri es el caparazón de ciertos moluscos que sirvieron como objetos de intercambio y símbolo de riqueza en distintas épocas y partes del mundo. En China jugaron un papel fundamental en la economía, desde la época de la dinastía Zhou del Oeste (西周, 1046-771 a. C.), en la que constituyó un medio de intercambio, una unidad de cuenta y una medida de valor. En el siglo XIV Kunming pasó a manos de la dinastía Ming, que construyó una muralla, hoy en día desaparecida, que la rodeaba. En el año 1833 se registró un terremoto que forzó el desplazamiento de muchos habitantes fuera del área urbana.

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Gran diversidad étnica

Seguir hablando de su dilatada historia, y no hacerlo de su gran diversidad étnica, sería no mostrar la cara más integradora de una urbe que acoge a una gran cantidad de grupos étnicos. Aquí, uno de cada siete de sus residentes procede de diferentes etnias, sobre todo hui, yi, miao y dai. Una razón de más para que en 1950 se fundara en Kunming la Universidad de las Nacionalidades de Yunnan, cuya misión fundamental es la de promover el entendimiento mutuo y el acceso a la educación universitaria de esta población multiétnica. En la actualidad cuenta con unos 15.000 estudiantes de los que más de la mitad son de minorías étnicas.

Para profundizar en el estudio, comportamiento, tradiciones y cultura de todos estos pueblos, se recomienda en primer lugar visitar el Museo de las Minorías de Yunnan. Se descubren en este edificio aspectos inéditos de la cultura, así como una gran cantidad de objetos relacionados con su folklore e idiosincrasia. La entrada al museo es gratuita y las salas son amplias y se encuentran bien distribuidas. El recorrido por las estancias se puede efectuar en poco más de una hora, si bien quienes se dediquen a la investigación del patrimonio cultural de estos pueblos se pueden pasar días entre sus valiosas colecciones.

El otro lugar consagrado a la pluralidad étnica china es el llamado Pueblo de las Nacionalidades de Yunnan, situado frente al referido museo, y que muestra el encanto artístico, la historia, las costumbres o la estructura de las casas de las decenas de etnias que habitan esta provincia. Junto a la orilla norte del lago Dian, y al pie de la colina occidental, a 8 km del centro de la ciudad, este lugar es un importante atractivo turístico nacional. Se abrió al público en 1992 y, desde entonces, se ha hecho un hueco en la agenda de lugares a visitar de Kunming y su provincia porque les permite admirar, en poco tiempo, lo que les llevaría muchas más jornadas de viaje y centenares de kilómetros.

Fiesta de la Antorcha de la etnia yi. Kunming
Fiesta de la Antorcha de la etnia yi.

La villa se ha diseñado incluyendo una visión instantánea del paisaje natural y de su entorno. Ante los ojos del turista aparecen, pues, escarpadas colinas y hermosos lagos, frondosos parques, antiguos bosques y modernos tesoros etnográficos. En lo que se puede calificar como un microcosmos de la colorida vida y diversidad étnica de Yunnan, sus visitantes pueden disfrutar asimismo de representaciones en vivo de música, canciones y bailes tradicionales, y degustar la gastronomía típica de cada pueblo. El programa completo incluye la celebración de festividades rituales como la de la Tercera Luna de los bai, la del Agua de la etnia dai, el de la Antorcha de los yi, o el festival de las Tres Flores del pueblo naxi.

Lago Cuihu.Kunming
Lago Cuihu.

De lago a lago

Aparte de los aspectos ya citados, otra de las caras de Kunming que más atrae es la de sus lagos y fuentes de agua. Se considera que su centro vital es el lago Cuihu, conocido por el sobrenombre de jade por su brillantez, que fue establecido en el siglo XVII en el vértice oeste de la montaña Wuhua. Es habitual lugar de reunión de músicos y artistas, en el que conviven en una gratificante y espaciosa área verde urbana, que también cobija a las gaviotas de cabeza negra de Siberia que, en los meses de invierno, migran hasta aquí. A esta laguna la conforman un grupo de cuatro pequeños estanques unidos por puentes de estilo tradicional. Cuihu era originalmente un depósito de agua que abastecía a la ciudad. Ahora, sin duda, sirve para deleite de sus residentes quienes se relajan con la vista de los pabellones pintados con colores brillantes en las islas que hay dentro del parque, sus senderos arbolados y la multiplicidad de las flores que lo decoran. En el borde de la lámina de agua hay restaurantes y casas de té, tiendas y lujosos hoteles.

Templo de la Puerta del Dragón. Kunming
Templo de la Puerta del Dragón.

 

Acceso al templo de la Puerta del Dragón. Kunming
Acceso al templo de la Puerta del Dragón.

El otro gran lago de la ciudad es el Dian al que es posible llegar a su vertiente norte a pie desde Cuihu mientras se realiza un apacible paseo de poco menos de una hora. El primero no tiene comparación en cuanto a extensión con el segundo. Dian, al que también se conoce por el apelativo de “la perla de la montaña brillante” por su color a veces plateado, ocupa un área de casi 300 km2 con una profundidad media de 5 m. La zona que lo rodea, convertida ahora en un importante centro turístico, ocupa un área de 39 km de longitud por 13 km de anchura máxima. Es de tierra fértil, montañosa y en sus orillas hay diversos parques públicos. Su parte occidental queda envuelta por las grandiosas Montañas del Oeste que acaban en acantilados sobre el agua. Al continuar el camino por la parte occidental del lago Dian, se halla el templo taoísta de la Puerta del Dragón. La propia puerta está excavada en la roca, a casi 2.500 m de altura, y ofrece unas espectaculares vistas de la ciudad y del propio lago. Se puede llegar en telesilla y, mientras se desciende en altura, se contemplan otros edificios históricos que merecen una visita, como los templos Taihua o del Supremo Esplendor, y Huating, ambos del siglo XIV.

Templo de la Puerta del Dragón. Kunming
Templo de la Puerta del Dragón.

Si se retorna al centro de la ciudad, se comprobará que una parte del mismo se ha salvado de la voracidad expansiva que ha acompañado el espectacular desarrollo urbano de Kunming de las últimas décadas. Es muy recomendable aprovechar la oportunidad de pasear por las peatonales calles de la ciudad antigua de Guandu, con un recinto ejemplarmente conservado, para contemplar su mejor versión. Su historia arranca entre los siglos VII al X, durante el reino de Nanzhao, y se trataba de un lugar de paso para los funcionarios que se trasladaban al lago Dian, tal y como indica su nombre original en chino. Ahora Guandu ofrece un centro histórico monumental, una tupida trama de calles comerciales que recuerdan su estilo antiguo, así como diversas casas que albergan peluquerías, restaurantes o a los últimos vecinos de este singular barrio.

Kunming

Delicias en la mesa

Otras de las caras que más satisface de la capital del suroeste chino vive en su mesa. En general, y según la mayoría de fuentes consultadas, la comida de Kunming, y la de toda la provincia de Yunnan, se sirve moderadamente picante. Gracias a su variedad étnica, se tendrá la oportunidad de degustar la gastronomía de las principales minorías que la habitan. Entre ellas, predomina la comida de los dai, de sabor más aromático, y con especialidades como el arroz con piña o en el interior de una caña de bambú, pescado a la brasa o carne de cerdo frita, entre otras exquisiteces.

El plato más famoso aquí, los “tallarines que cruzan el puente”, es una receta cuyo nombre se debe a una cocinera que no quería que le llegara la comida fría a su marido que trabajaba en el campo. Para ello, dispuso por separado los distintos ingredientes que acompañan a los tallarines: pollo, cerdo, jamón, huevos de codorniz, verduras frescas y encurtidas, pescado y otros; para mezclarlos con el recipiente de la sopa caliente justo antes de comerlo y evitar que se enfriara. También son populares los huoguo, una especie de calderos que suelen servirse muy picantes. En ellos se echan carnes y verduras sobre un caldo para que, una vez cocidos estos ingredientes, se pasan por una salsa y se comen.

Además de estas delicias en la mesa, existe una clara predilección por todo tipo de champiñones, hongos o boletus. Los más valorados son los ganbajun, pequeños hongos negros que se preparan de diversas formas. Y no hay que olvidar el jamón de Yunnan, también conocido como de Xuanwei, por ser la ciudad de donde procede. A la vista parece igual que el jamón serrano español pero su sabor es diferente. Y, a diferencia de este, no se suele comer crudo sino que se añade a los guisos. Por último, el queso de cabra frito, que se puede tomar tanto dulce como salado, se sirve en finas rodajas hervidas (rubing 乳饼), y en rollos fritos (rushan 乳扇), y es popular como aperitivo para llevar.

Es imposible mostrar completamente todas las facetas de Kunming pero las mil caras de esta ciudad no se agotan en una visita y los residentes, lectores y trotamundos podrán añadir o retratar otras versiones de una urbe variopinta, con un estilo de vida moderno y con una contrastada vocación de acogida de sus habitantes.


Revista Instituto Confucio 49

pdfPublicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 49. Volumen IV. Julio de 2018.
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