ópera Qinqiang

La provocadora y exquisita ópera Qinqiang

La ópera Qinqiang (秦腔de la región de Shaanxi es una de las más antiguas de China. Sus representaciones escénicas ofrecen magníficas exhibiciones artísticas como las de los “escupefuegos”, cambiantes máscaras, altos zancos o equilibrio con lámparas.

Reportaje de
Yang Jie
杨洁
La ópera Qinqiang (秦腔) es una de las más antiguas de China. La palabra Qin () hace referencia a la región de Shaanxi mientras que Qiang () se refiere a la voz del cantante. Este tipo de ópera se caracteriza por su alboroto, intensidad, profunda sencillez, majestuosidad y su nítido y apresurado ritmo, que ponen de manifiesto todas las costumbres y tradiciones del noroeste de China.

Esta rica tradición musical tiene su origen en la meseta de Loes y en las distantes montañas del desierto de la provincia de Gansu, por ello su estilo es sencillo, directo, atrevido y sin ataduras. A través de esta expresión artística, se muestra el simple y optimista estilo de vida de los habitantes de Shaanxi. Además, sus representaciones escénicas ofrecen magníficas exhibiciones artísticas como las de los “escupefuegos”, cambiantes máscaras, altos zancos o equilibrio con lámparas.

ópera Qinqiang
La técnica de escupir llamaradas es uno de los elementos más famosos de la ópera Qinqiang.

La técnica de escupir llamaradas es uno de los elementos más famosos de la ópera Qinqiang. En escena, el artista lanza fuego por la boca en diferentes direcciones al mismo tiempo que salta. Con sus movimientos, actor y fuego se convierten en uno solo, lo que aporta una gran variedad de formas. Las más impresionantes de ellas son el “salto de fuego” y la “nube de hongo de fuego”. El primero consiste en encorvarse y colocar la llama a la altura de la cabeza para dar un salto hacia atrás y así crear arcos incandescentes de hasta un metro y medio de longitud. Respecto al segundo tipo, aunque no es de difícil ejecución, su efecto sobre los espectadores es abrumador: con el fuego por delante, el artista se encorva y expulsa todo el aire de su abdomen, lo que provoca que el alcance de las llamas incremente de forma súbita y se forme una especie de seta ardiente, un espectáculo que recibe la admiración del público. Escupir fuego requiere una gran maestría puesto que se hace en directo y no se puede modificar el resultado como si de una película se tratase.

El fuego que se ve durante la actuación es, en realidad, polvo de resina de pino que prende con mucha facilidad y, además, es inofensiva si bien el resultado es muy similar al de un gas ardiendo.

¿Y cómo pueden escupir llamas sin quemarse? El fuego que se ve durante la actuación es, en realidad, polvo de resina de pino que prende con mucha facilidad y, además, es inofensiva si bien el resultado es muy similar al de un gas ardiendo. El artista envuelve con papel la resina, abre la boca y la introduce dentro. A la hora de actuar, escupen la resina contra el fuego para crear una bola de llamas. Dicho de este modo suena sencillo pero, realmente, es una técnica extremadamente complicada que requiere muchos años de práctica. Por sus características, está presente en muchas obras sobre fantasmas, espíritus, seres inmortales o sobrenaturales. Por ejemplo, en la obra You Xi Hu · Jiu Bei Sheng en la narración del asesinato de la joven Li Huiniang que, para salvar a su amado Pei Shunqing, su fantasma es ayudado por el hada Xuan Nü para escupir fuego y evitar que el traidor ministro Jia Shi (贾似) haga daño a su amado. La escena está considerada una de las ejecuciones culminantes en el arte de escupir fuego.

ópera Qinqiang

Otra de las habilidades en la ópera Qinqiang es el cambio de máscara (变脸). El método que emplean es muy primitivo y totalmente diferente a la alta tecnología presente en las de la ópera de Sichuan. Se divide en cambios de máscara y soplos de polvo. En el primero, se requiere un duro entrenamiento para poder controlar los músculos del rostro a la perfección y alcanzar un efecto “de mil caras”. Empleando poca utilería, se logra una sensación de cambio constante y, aunque no es tan rico y diverso como el de la ópera de Sichuan, alcanza un nivel artístico ciertamente alto. San Ren Tou · Jie Mu es una obra muy conocida en la que un ladrón de tumbas cambia su faz drásticamente según la situación, mostrando de forma clara la alternancia de sentimientos: cuando está feliz, sus negros ojos se convierten en dos estrechas líneas, con mirada avariciosa, mejillas sonrojadas y barbilla elevada; cuando se sorprende, el pelo se le pone de punta, el cuello se tensa, los ojos son como platos, las cejas dan saltos, su rostro se vuelve pálido y aterrorizado. La transición entre estas dos emociones apenas dura unos segundos, por eso solamente un experto puede hacerlo sin demora. En esta obra no solo existen estos dos cambios, sino que también se muestran sentimientos de ingenuidad, valentía o crueldad; y otros cambios de máscara muy complicados que son ejecutados a la perfección.

ópera Qinqiang

El segundo tipo de máscaras cambiantes es el “soplo de polvo”, en el que el artista se pone polvo en la cara para cambiar su aspecto y alterar el estado de ánimo del personaje. El mayor ejemplo de esta técnica se encuentra en la obra El envenenamiento de Wu Dalang, donde Pan Jinlian envenena al protagonista, quien arremete furioso contra ella. Ella utiliza una manta con la que cubre la cabeza de este. Tras el suceso, el actor se pone polvos en el rostro, volviendo su blanca y sonrojada piel de un color siniestro y aterrador que intimida al espectador. 

El cambio de máscara requiere un duro entrenamiento para poder controlar los músculos del rostro a la perfección y alcanzar un efecto “de mil caras”

Además de los “escupefuegos” y el cambio de máscara, también existen muchas otras disciplinas escénicas como el equilibrio con lámparas de aceite o los zancos, que representan las exquisitas habilidades de los artistas y su gran nivel. El equilibrio con lámparas es similar al que se realiza con cuencos, pero su dificultad es mayor porque el artista no solo debe evitar que la lámpara caiga al suelo, también que esta salpique aceite o se apague. Con todo tipo de movimientos, debe dar la sensación de que la lámpara se va a caer pero, al mismo tiempo, la mantendrá fija en la cabeza y creará un espectáculo cómico.

Actuar con zancos es una destreza que se centra en las piernas del artista. Con dos palos de madera atados a las piernas, los pies deben ejercer una gran fuerza. No se puede caminar así de forma mecánica sino que se debe imitar el andar de las jóvenes en la antigua China, es decir, con gracia y elegancia. Además, los zancos requieren movimientos verdaderamente complejos y difíciles. 

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La ópera de Beijing: Más que canto y bailes tradicionales


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pdfPublicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 48. Volumen III. Mayo de 2018.
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