Reginald Johnston: El escocés que se enamoró de China

Reginald Johnston comenzó a trabajar en China en 1898 como oficial de la administración británica y se enamoró de la cultura y lenguas del país. Estudió el Confucianismo, investigó en las tradiciones, aprendió el mandarín y llegó a ser el profesor de inglés del último emperador.

Reginald Johnston (1905).
Reginald Johnston (1905).

Un reportaje de
Yang Xu
杨旭

Este escocés, al que le gustaba vestir trajes tradicionales chinos, aparte de hablar un perfecto mandarín dominaba también los dialectos de Shandong y Cantón. Este sinólogo, experto en China (中国通, Zhōngguótōng), era aficionado a la poesía, a la ceremonia del té y al confucianismo. Comenzó como oficial de la administración británica y más tarde se convirtió en el profesor de inglés de Pu Yi (溥仪, Pǔyí), el último emperador de China. Al principio su misión era implementar las colonias británicas pero, tras verse envuelto en la turbulenta historia de China, se sintió totalmente identificado con la cultura del país. A pesar de regresar a Gran Bretaña siempre llevó a China en su corazón. Se trata del escocés Zhuang Shidun (庄士敦).

Zhuang Shidun nació en Edimburgo, capital de Escocia, en 1874. Su nombre original era Reginald Fleming Johnston. Tras graduarse en la Universidad de Edimburgo en 1894, continuó sus estudios de literatura e historia clásica oriental en la Universidad de Oxford. En 1898, año en que aprobó la oposición para entrar en el ministerio de las colonias de Gran Bretaña, fue enviado a trabajar en el gobierno del virrey británico en Hong Kong. De esta forma inició una estancia de 34 años en China.

Duke Kung y Reginald Johnston (1905).
Duke Kung y Reginald Johnston (1905)

El magistrado diligente en Weihai

En mayo de 1904, Johnston fue trasladado de Hong Kong a la colonia británica de Weihai (provincia de Shangdong), donde asumió varios cargos importantes, desde secretario general del gobierno colonial hasta alcalde. Durante esta época no solamente mejoró su nivel de chino y empezó a estudiar doctrinas budistas, taoístas y confucianas, sino que también se enamoró poco a poco de la cultura china. De hecho, él mismo se puso un nombre oficial en chino, Zhuang Shidun, y otro nombre artístico, Zhi Dao (志道), como cualquier otro intelectual de este país oriental, cuya connotación revela su firme aspiración por la búsqueda de la verdad universal. Zhuang viajó a lo largo y ancho de China, desde Yunnan, Sichuan o Tibet hasta las sagradas montañas de Wutai, Jiuhua y Putuo, con el fin de investigar y experimentar las diversas tradiciones folklóricas y culturales. Consideraba la doctrina de Confucio como la mayor representación de la tradición y del pensamiento chino y cambió su posición de budista practicante a admirador del confucianismo.

Entre finales de la dinastía Qing (, 1644-1911) y comienzos de la República China (1912-1949), el país sufrió constantes invasiones por parte de las grandes potencias y se vio inmerso en una profunda crisis nacional. Como consecuencia, la cultura tradicional china quedó seriamente dañada. Ante este complicado panorama, Zhuang, como buen observador, mantenía que los avances sociales y la modernización de Occidente no debía imponerse a Oriente sin tener en cuenta sus especificidades culturales y su legado histórico. Por ello, Zhuang consideraba un peligro abandonar la propia identidad china en aras a una importación de ideas ajenas. Con lo cual, tras su llegada a Weihai, Zhuang decidió aplicar el confucianismo político para administrar la región y emprender reformas administrativas.

Tomó como referencia a los célebres funcionarios de las distintas dinastías e intentó consolidar su propia imagen como un funcionario diligente, generoso y accesible. Zhuang era partidario de la administración autonómica, es decir, que los mismos chinos gobernaran los pueblos y, de hecho, solía visitar las poblaciones y las familias para conocer de primera mano sus opiniones, aprovechando que podía comunicarse con su perfecto dialecto de Weihai. Para animar a los que no se atrevían a denunciar a las autoridades, elaboró un sistema de reclamaciones que revisaba personalmente con detalle. La implantación de estas medidas políticas hizo que se ganara la confianza de la mayoría de la población y, cuando tuvo que regresar a Gran Bretaña renunciando a su cargo político en 1930, los representantes del pueblo le regalaron, como marca la tradición, un cuenco blanco lleno de agua, como símbolo de su nobleza, honestidad, moralidad y transparencia.

Reginald Johnston junto a Pu Yi.
Reginald Johnston junto a Pu Yi.

El “padrino extranjero” del último emperador chino

Conocer en Weihai a Li Jingmai (李经迈), un político de suma importancia del gobierno Qing e hijo del famoso ministro de la dinastía Qing, Li Hongzhang (李鸿章), supuso un cambio radical en su vida. En ese momento Li estaba buscando un profesor que pudiese dar clases de inglés y del régimen constitucional europeo para el último emperador chino Pu Yi, que aún residía en el Palacio Real tras su abdicación, y se dio cuenta de que Zhuang era el mejor candidato.

El 4 de marzo de 1919, siete años después de la abdicación del emperador, Johnston entró en la Ciudad Prohibida de Pekín para visitar a Pu Yi.  Esta entrevista supuso el inicio de la experiencia más mágica de su vida como preceptor del emperador, siendo el primero y el último extranjero que asumiría este cargo en la milenaria historia imperial. Aquel 1919 el escocés cumplía 45 años y el emperador 14.

Gracias a su empeño e impulso, Pu Yi empezó a probar un estilo de vida considerado transgresor para la época: medicina occidental, gafas graduadas y de sol, sombreros, trajes occidentales, teléfonos, fotografía, montar en bicicleta, jugar al tenis y saborear comida occidental

La cultura y el estilo de vida occidental que Zhuang introdujo a Pu Yi ampliaron su visión sobre el mundo y los horizontes de conocimiento. Aparte de asignaturas básicas como inglés, astronomía, geografía, matemáticas e historia de la legislación europea, el maestro escocés también introdujo al joven emperador en asuntos como protocolo occidental, las importantes reformas sociales que tuvieron lugar en el resto del mundo e, incluso, le recomendó la lectura de revistas de carácter revolucionario e innovador. Además, Zhuang desempeñó un papel muy activo en las importantes reformas que tuvieron lugar en esos años en China, tales como la eliminación del sistema de eunucos del palacio, la reforma de la administración y hacienda junto con otros temas de relaciones exteriores. Gracias a su empeño e impulso, Pu Yi empezó a probar un estilo de vida considerado transgresor para la época: medicina occidental, gafas graduadas y de sol, sombreros, trajes occidentales, teléfonos, fotografía, montar en bicicleta, jugar al tenis y saborear comida occidental. Esta experiencia no solamente ofreció a Zhuang Shidun la oportunidad de acercarse a muchos acontecimientos clave en la historia de China sino también la de involucrarse en ellos.

A medida que Pu Yi aspiraba cada vez más a llevar una vida occidentalizada, Johnston también demostraba su admiración por el estilo de vida chino: vestía con trajes tradicionales y le gustaba pasear despacio. Acostumbraba a saludar a los chinos con las manos juntas como hacían antiguamente los funcionarios. Prefería que le tratasen como Zhuang Da Ren (庄大人, Su Excelencia Zhuang) y en su tarjeta de presentación figuraban sus dos nombres chinos: “Zhuang Shidun” y “Zhi Dao”. Cuando Pu Yi fue expulsado del Palacio Real en 1924, el profesor escocés estuvo negociando con varias embajadas extranjeras, incluida la de Reino Unido, para buscarle un refugio.

Reginald Johnston (Zhuang Shidun)
Reginald Johnston (Zhuang Shidun)

En Gran Bretaña pero con el corazón en China

El 31 de marzo de 1927 Zhuang dejó de acompañar a Pu Yi para regresar a Weihai para asumir el cargo de gobernador de esta colonia británica. El 1 de octubre de 1930, tres años después, el gobierno chino recuperó la soberanía territorial de Weihai y, después de asistir a la ceremonia de retorno como representante del gobierno británico, Zhuang Shidun volvió a su país de origen, poniendo fin a 32 años de historia colonial en Weihai.

En octubre de 1931, Johnston participó en la Conferencia Pacífica que se celebró en Shanghái en calidad de delegado británico. Aprovechando la ocasión, visitó a Pu Yi en Tianjin para invitarle a redactar el prefacio de su libro Crepúsculo en la Ciudad Prohibida. Tras su retorno a Gran Bretaña, Zhuang Shidun se convirtió en catedrático de chino de la Universidad de Londres y consejero del ministerio británico de Asuntos Exteriores.

El célebre erudito chino Qian Zhongshu (钱钟书), que estudió en Inglaterra cuando era joven, tuvo la oportunidad de recibir las enseñanzas del profesor escocés. Aunque vivía en Inglaterra, Zhuang siempre estaba atento a la sociedad china y se preocupaba por ella, incluso más que por su propio país. En 1934 publicó su libro Crepúsculo en la Ciudad Prohibida en Londres, donde reflejó el último período del Imperio Qing tras más de 200 años en el poder. Una historia que abarca desde la subida al trono de Pu Yi hasta el día en que fue expulsado de la Ciudad Prohibida. Con este libro Zhuang obtuvo grandes éxitos en toda Europa y no se olvidó de su joven amigo: “Quiero dedicar este libro al emperador Pu Yi, para manifestarle a usted y a la población que reside dentro y fuera de la Gran Muralla, mi deseo más sincero de que se encuentren en el albor de una nueva época feliz, después de sufrir un atardecer triste y una noche permanente”. Posteriormente, tanto Pu Yi como el director de cine italiano Bernardo Bertolucci, consultaron este libro. El primero, para escribir su autobiografía La mitad anterior de mi vida; y el segundo, para rodar la película El último emperador.

Reginald Johnston (Zhuang Shidun)
Reginald Johnston (Zhuang Shidun)

Zhuang Shidun permaneció soltero toda su vida. En 1934 invirtió el dinero que ganó de la publicación de su obra en adquirir tres pequeñas islas situadas en el solitario Loch Craignish, al oeste de Escocia, donde izó la bandera del estado de Manchuria (满洲国). Aparte de llamar a estas islas la “Pequeña China”, Johnston bautizó las tres habitaciones de su vivienda en la isla con nombres chinos: sala de pino y bambú (松竹厅), sala de Weihai (威海卫厅) y sala del Emperador (皇帝厅). En su casa, no sólo exponía trajes de funcionario, accesorios y sombreros que le regaló el emperador Pu Yi, sino también se vestía con dicha indumentaria e invitaba a sus amigos y familia a celebrar las festividades chinas. El 6 de marzo de 1938, lleno de recuerdos sobre el lejano país oriental, Zhuang Shidun falleció a los 64 años y fue enterrado en la misma isla.

En la historia china resultaría muy difícil encontrar a otra persona como Zhuang Shidun. Estuvo profundamente involucrado en los acontecimientos de la historia moderna de China y sumergido e integrado completamente en su cultura y sociedad. 


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Publicado originalmente en la Revista Instituto Confucio.
Número 27
Volumen VI. Noviembre de 2014.

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