Sharpei: El arrugado perro guardián chino

La raza de perros sharpei es originaria de China. En idioma chino se pronuncia shāpí gǒu (沙皮狗) y significa literalmente “perro de piel de arena” haciendo referencia, seguramente, al característico pelaje de esta peculiar raza canina similar a las dunas de arena del desierto.

raza Sharpei

Lilia GiovannoEstudiante de comunicación audiovisual en la Universidad de Valencia
瓦伦西亚大学传播系学生 

Sin lugar a dudas, todos conocemos o hemos visto alguna vez a los preciosos perros arrugados de la raza sharpei. Aparecen en postales, en series de televisión, en películas, en anuncios, etc., pero lo que muchos no saben es que esta raza, en realidad, proviene de China. En idioma chino se pronuncia shāpí gǒu (沙皮狗) y significa literalmente “perro de piel de arena” haciendo referencia, seguramente, al característico pelaje de esta peculiar raza canina similar a las dunas de arena del desierto.

En realidad, desde sus origines, los sharpei servían como perros de guardia de tumbas y mausoleos, así como de defensa, y solo posteriormente fueron considerados propiamente como mascotas. De hecho, los sharpei han tenido que pasar por un camino muy largo para ser considerados como una raza con rasgos propios, y hasta hoy en día algunos criadores tienen que luchar para mantener su conservación, pues se le ha llegado a considerar como una raza en extinción.

Historia de una raza maravillosa

El origen del sharpei se remonta hasta la dinastía Han (206 a.C – 220 d.C.), lo que convierte a esta raza en una de las más antiguas del mundo. En aquel entonces y debido a su carácter defensivo, el sharpei servía de guardián de los palacios y de las tumbas. Se consideraba un perro muy apreciado, y a menudo reproducido en diferentes tipos de imágenes, que posteriormente se encontraron en excavaciones arqueológicas de la época. De hecho, la prueba de ello es una de las estatuas de un perro arrugado llamado “perro de tumbas”, que se conserva en el Museo de Arte Asiático de San Francisco, (California, Estados Unidos).

Los campesinos de la época, por su parte, utilizaban el sharpei como perro de caza de jabalíes, perro de guardia y también como perro pastor para custodiar el rebaño.

Los años pasaban, y el sharpei seguía siendo un servidor fiel de su amo, pero con el tiempo algunas prácticas cambiaron. Es destacable el hecho de que la nobleza china utilizó los sharpei como perros de pelea por su gruesa piel, sus orejas cortas, por su cola enroscada que simbolizaba valentía y por su fuerza, pero también es cierto que esta práctica cruel se eliminó con la revolución comunista, época durante la cual esta raza casi desapareció debido a la cambiante situación política de aquellos tiempos.

El número de ejemplares de sharpei en China descendió de forma dramática, hasta que en la década de los 60 del siglo pasado, Matgo Law, hombre de negocios y criador de sharpeis, decidió dedicar su tiempo y esfuerzos a salvar esta distintiva raza. Para ello, pidió ayuda a la revista estadounidense Dogs dedicada a los temas perrunos.

El criador escribió una carta a la editora de la revista destacando las peculiaridades de los sharpeis y pidiendo ayuda para salvarla de su irremediable extinción. La carta publicada conmovió a miles de lectores y fue entonces cuando Matgo Law llevo algunos ejemplares de sharpei a Estados Unidos.

Una vez allí, Sir Ernest Albright desarrolló una eficaz campaña publicitaria nacional en radio, prensa y televisión con el fin de presentar a la sociedad norteamericana esta original raza de piel arrugada y lengua azul.

El número de ejemplares de sharpei en China descendió de forma dramática, hasta que en la década de los 60 del siglo pasado, Matgo Law, hombre de negocios y criador de sharpeis, decidió dedicar su tiempo y esfuerzos a salvar esta distintiva raza.

A partir de allí, la historia de los sharpei evolucionó muy rápido. En 1974 se inició un programa de crianza y se inauguró el primer Club Americano del Sharpei Chino, y en 1980 el sharpei entró en el Libro Guinness de los Récords (1) como el perro más raro y caro del mundo. Sin embargo, no fue hasta 1992 cuando el club canino estadounidense llamado American Kennel Club (AKC) (2) reconoció oficialmente a los sharpei como raza con pedigrí propio y definido. Desde entonces, muchos sharpeis han ganado campeonatos de la AKC y lo siguen haciendo.

Actualmente, en las exposiciones y campeonatos mundiales podemos ver tanto sharpeis del tipo oriental (vulgarmente llamados “sharpei chino”) y occidentales (denominados “sharpei americano”). Básicamente la única diferencia es que el occidental tiene mucho más pelaje que el oriental, es más pesado, tiene un hocico más grueso y las arrugas más marcadas, pero ambos tipos son igualmente apreciados y reconocidos oficialmente por la Federación Canina Internacional (FCI) (3), organismo que les ha emitido el correspondiente y prestigioso Certificado de Aptitud para el Campeonato Internacional de Belleza (CACIB).

raza Sharpei

El carácter del sharpei: un verdadero amigo

Es cierto que en sus origines el sharpei se utilizaba como perro de pelea, pero hay que destacar que en realidad se necesitaba mucho entrenamiento y hasta la ayuda de estimulantes para convencerlo a que combatiera. Y es que se trata de un perro amistoso, muy cariñoso y amable, que se siente mucho más feliz protegiendo la casa de su amo de los posibles intrusos que peleando con otros perros.

Se trata de un animal muy inteligente, algo que se puede apreciar sólo con mirar sus pequeños ojos hundidos. Se dice que ha convivido tantos años con el hombre que su pensamiento va cuatro pasos por delante de éste. Incluso un cachorro de dos meses, en sus primeros momentos en su nuevo hogar, sabe con seguridad qué es lo que se le permite y qué no.

Pero lo que distingue a esta raza de otros perros inteligentes como, por ejemplo, los pastores alemanes, es que tienen una peculiar sabiduría. El sharpei siempre sabe y siente qué lugar ocupa en la familia; si el perro fue adquirido como si de un objeto del que presumir se tratara, él lo sentirá y no ofrecerá a su amo ni cariño ni lealtad. Y en este sentido, al sharpei no le importa ni un buen pienso, ni un colchón cómodo ni paseos largos, pues siempre siente cuando su amo le considera innecesario. Sin embargo, si el sharpei siente que es querido, valorado, que es parte de la familia, y lo más importante, que su personalidad es respetada, será un amigo tan leal como ningún otro. No en vano es también conocido como “perro espejo”, ya que refleja el comportamiento y el trato de su amo hacia él.

Los sharpeis a menudo sospechan de los extraños, debido a su origen como perro guardián. Es por ello que los amos tienen que presentarle al perro sus amigos y familiares, de este modo, aprenderá a reconocerlos muy rápidamente y a distinguir los suyos de los extraños.

Es una raza muy limpia e incluso remilgada y aprensiva. No le gusta ir de paseo cuando hace mal tiempo o llueve, ni mancharse de barro, en este caso siempre busca el terreno más limpio por donde pasar.

El sharpei está considerado como una raza curativa y son apreciados además por su extraordinaria aura y su buena energía. Estos perros son muy tranquilos y gozan normalmente de una buena salud, y es por ello que se recomiendan como perros de compañía a las personas nerviosas, con problemas de tensión arterial o que padecen migrañas.

Hoy en día, en China, donde ha aumentado el número de ejemplares gracias al mayor interés por los animales de compañía, el sharpei está considerado también como una raza curativa y son apreciados además por su extraordinaria aura y su buena energía. Estos perros son muy tranquilos y gozan normalmente de una buena salud, y es por ello que se recomiendan como perros de compañía a las personas nerviosas, con problemas de tensión arterial o que padecen migrañas.

Pero lo más importante de todo, es que el sharpei es un perro muy fiable y dedicado a su familia. Uno de estos ejemplares realmente querido y respetado jamás traicionará a su amo.

En resumen, podemos decir que actualmente el sharpei es una raza en auge que cada vez se ve más tanto en los medios de comunicación y en los campeonatos y exposiciones, como paseando por las calles con sus amos. Ha dejado de ser el “perro raro” lleno de arrugas en peligro de extinción para convertirse en un animal adorable y popular que ha conquistado muchísimos corazones con su gran belleza e inteligencia.

Notas:

1.  El Libro Guinness de los Récords (Guinness World Records en su título original) publica anualmente los logros, hazañas y otras características tanto logrados por el ser humano como por el reino animal.

2.  El American Kennel Club (AKC), con sede en Raleigh (Carolina del Norte), es una asociación canina estadounidense que emite sus propias reglas de crianza de perros diferentes a las de la Federación Canina Internacional (FCI) y registra el pedigrí de todas las razas caninas existentes. Además, organiza certámenes nacionales de exhibición y competiciones caninas.

3.  La Federación Canina Internacional (FCI) –también llamada Federación Cinológica Internacional-, con sede en Thuin (Bélgica) y con 84 países miembros, es el organismo encargado de regir y fomentar la canofilia en todo el mundo, además de establecer las normas de cría de perros y las características a cumplir en los pedigrís de cada uno.


Revista Instituto Confucio 9

pdfPublicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 9. Volumen VI. Noviembre de 2011.
Leer este reportaje en la edición impresa

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