Las tres tumbas imperiales de Shengjing

Las tres tumbas imperiales de Shengjing albergan a los soberanos de la dinastía Qing que habían residido en el palacio imperial de Shengjing. Los monarcas no solo querían habitar el lujoso palacio en vida sino que también después de la muerte deseaban estar rodeado de riquezas en su ostentosa tumba.

Tumbas Imperiales de Shengjing

Reportaje de
Xiao Shudan
肖述丹
La  paz posterior a la muerte era muy importante para el pueblo chino, y aún más para el emperador, pues tenían muy presente la influencia de la cultura confuciana, lo que en la tradición china es llamado “descansar en paz” (入土为安, rùtǔwéi’ān). Antiguamente, la gente creía en una vida tras la muerte y el emperador concebía la esperanza de poder unificar al país en el más allá, por eso la tumba se convirtió en una puerta al futuro. Los sucesivos reyes de las diferentes dinastías chinas promovieron el enterramiento de los muertos con objetos valiosos para mostrar obediencia filial. También con la idea de que las cosas mueren del mismo modo que viven y que, por tanto, no se debe escatimar en mano de obra ni en dinero en la construcción del enorme mausoleo imperial. El monarca no quería habitar el lujoso palacio únicamente en vida sino que también después de la muerte deseaba estar rodeado de riquezas en su ostentosa tumba.

Tumbas Imperiales de Shengjing
Tumba Zhao

El emperador también era llamado “hijo de los cielos”. Por esta razón, tanto el palacio en el que vivía, como el mausoleo que habitó tras su muerte, representan el mayor éxito arquitectónico de la dinastía. En vida, los soberanos de la dinastía Qing residieron en el palacio imperial de Shengjing. Tras su muerte, ocuparon las tres tumbas imperiales de Shengjing. Estos sepulcros componen el panteón más trascendente de la dinastía Ming (). Aquí se encuentra la sepultura de los ancestros de la familia real de los Qing manchúes. La tumba Fu (福陵) es la de Nurhaci y la emperatriz; la tumba Zhao (昭陵) corresponde a la de Huang Taiji y su cónyuge; y la tumba Yong (永陵) guarda el descanso eterno de la familia real de los Qing manchúes, en la que reposan los ancestros de Nurhaci.

Tumbas Imperiales de Shengjing
Tumba Fu

Los miembros de la familia Qing veían el nicho Yong como un lugar donde venerar al emperador y encendían incienso a lo largo del año. Kangxi, Qianlong, Jiaqing, Daoguang y otros emperadores honraron sucesivamente a sus ancestros en el mausoleo Yong, haciendo que estas actividades de honrar a los familiares se acabara convirtiendo en una ley e institución para todo el país. Cada una de las tres tumbas de Shengjing tiene unas características propias, que combinan las diferentes religiones, creencias, costumbres y entorno natural de los territorios de la China antigua, y que se han convertido en la base histórica y material de su arquitectura tradicional. En la estructura del mausoleo hay un tipo de relieve poco común: el zuolong (坐龙). Con cabeza de dragón y cuerpo de perro, dos de ellos sujetan la Tierra con la garra delantera levantada y las extremidades posteriores reposando, con una postura semejante a la de un perro. Según la leyenda, Nurhaci fue salvado en una ocasión por unos canes. Los ancestros de los manchúes, que eran nómadas y cazaban, tenían mucho aprecio a los perros y les llamaban “dragones de los cielos”. Los dragones son, además, el símbolo sagrado de los chinos, por lo que los zuolong son una combinación de perro y dragón que encarna la mezcla de culturas manchú y han.

Tumbas Imperiales de Shengjing
Tumba Fu

En la China antigua había estrictas reglas sobre las dimensiones de las sepulturas y también había que poner especial cuidado a la hora de elegir los nombres póstumos. La del emperador debía estar a nueve zhang de altura (unos 30cm), pero la mayoría de tumbas de los emperadores sobrepasaban dicha altura. Los sepulcros de los plebeyos debían estar, sin embargo, a menos de un metro de altura y era ilegal que fueran más altos. Los nichos de otros oficiales monárquicos también tenían reglas y límites que no podían ser ignorados. Únicamente la tumba del emperador era llamada ling (). Antes de la dinastía Zhou (, 1046-771 a.C.), la fosa del monarca era llamada mu (), no ling. El significado original de ling era “grandes montañas”. El cenotafio del emperador empezó a llamarse ling aproximadamente después del período de los Reinos Combatientes (475-221 a.C.). En aquella época el poder de la realeza incrementaba sin cesar y, para mostrar el poder supremo del monarca, su tumba no solo ocupaba un amplio espacio, sino que además era “grande como una montaña”, por eso la del emperador es llamada ling (que significa montaña o colina).

Tumbas Imperiales de Shengjing
Tumba Fu

En la inabarcable cultura china, el panteón del emperador encarna la sabiduría material y el éxito artístico de una época, conservando la filosofía, la apreciación artística, el nivel de construcción, las costumbres sociales y muchos más aspectos culturales de la gente de aquella época. Las dinastías Ming y Qing representan la era dorada de la China feudal. Cuando se alcanzó la perfección en el sistema de tumbas imperiales, la extensión de las mismas fue espectacular e imponente, mostrando gran creatividad artística y un significado cultural e histórico extremadamente ricos. Las tres sepulturas imperiales de Shengjing constituyen un solemne sistema de mausoleos de soberanos de la dinastía Qing y concentran la historia de esta dinastía.

Tumbas Imperiales de Shengjing
Tumba Yong

Con el transcurso de los años, los conceptos tradicionales de honor y gloria imperiales han sido arrumbados al rincón de la historia. Pero no importa si se trata del palacio en que vivieron o de la tumba en la que descansaron. Tras los sucesivos y drásticos cambios, todavía resuenan tan majestuosos como antes. Las generaciones posteriores han ido contando historias sobre sus gloriosas hazañas y su eterno resplandor. En la actualidad, el Palacio Imperial de Shenyang y las tres tumbas imperiales de Shengjing han sido incluidos en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, y se han convertido en uno de los vestigios culturales del que puede disfrutar la humanidad

El palacio imperial de Shenyang y la tradición manchú


Instituto Confucio 35

pdfPublicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 35. Volumen II. Marzo de 2016.
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