Heilongjiang

Heilongjiang, una leyenda entre el pasado y el presente

La provincia de Heilongjiang (黑龙江省), se ubica en el noreste de China. En sus más de 470.000 km2 de superficie hay valiosos recursos minerales como carbón y petróleo así como una gran extensión de bosque virgen. El nombre de Heilongjiang proviene de “Longjiang” (龙江) que significa río habitado por dragones.

Reportaje de
Mu Xiuwen 
牟秀文
La provincia de Heilongjiang (黑龙江省), o abreviadamente Hei (, negro), se ubica en el noreste de China, a 53° 33’ de latitud norte y a 135° 05’ de longitud este. Limita con Rusia al norte y al este a través de ríos, con la región autónoma de Mongolia Interior (内蒙古自治区) al oeste, y con la provincia de Jilin (吉林省) al sur. En sus más de 470.000 km2 de superficie hay valiosos recursos minerales como carbón y petróleo así como una gran extensión de bosque virgen. A esta riqueza se suma la fertilidad de la llanura de Sanjiang (三江平原), conocida como el “gran granero del norte”, porque es allí donde se produce el mayor volumen de cereales que entra en el mercado chino. Sanjiang, literalmente “tres ríos” como su propio nombre indica, surge de la confluencia de los cursos de agua del Songhua (松花江, Sōnghuā Jiāng), el Ussuri (乌苏里江, Wūsūlǐ Jiāng) y el Heilong (黑龙江, Hēilóng Jiāng), que da lugar a una planicie aluvial. De entre estos, el Heilong es una vía fluvial internacional que surge del río Argún y atraviesa Rusia, Mongolia y China con los nombres de Amur y Sahaliyan a lo largo de 4.370 km. Por territorio chino discurren 3.474 km, por lo que es el tercer río más largo del país, tras el Yangtsé (长江, Cháng Jiāng) y el Amarillo (黄河, Huáng Hé).

Heilongjiang

El origen del nombre

Heilongjiang viene de “Longjiang” (龙江) que significa río habitado por dragones. Según cuenta la leyenda, allí vivía un dragón blanco. Cuando se producían fuertes lluvias e inundaciones, este perverso dragón era expulsado del río. El desbordamiento de las aguas a menudo causaba destrucción y sufrimiento entre el pueblo, hasta el punto de que la gente tenía que huir de la fatal tragedia que se les venía encima. Durante cierto tiempo, sus kilométricas costas tan solo estuvieron pobladas por leñadores y marineros de la provincia de Shandong que levantaron pequeñas cabañas a lo largo del río. Más tarde llegaría hasta estas aguas un dragón negro con el nombre de “El viejo Li de la cola sin pelo” (秃尾巴老李) que ayudaría a las gentes del lugar a expulsar al perverso dragón blanco. Desde entonces, el río pasó a llamarse Heilongjiang, que significa “Río del Dragón Negro”.

Heilongjiang
Llanura de Sanjiang

Costumbres de sus pobladores

En la ribera del Heilong viven actualmente numerosos grupos étnicos como los hezhen (赫哲族), oroqen (鄂伦春族), manchúes (满族), mongoles (蒙古), hui (回族), daur (达斡尔族), xibe (锡伯族), ewenki (鄂温克族) y kirguís (柯尔克孜族), entre otros. Sus pobladores obtienen abundantes recursos pesqueros del río que les garantiza su subsistencia y desarrollo económico. De estos grupos étnicos, los hezhen y oroqen son originarios y han vivido de la pesca y la caza generación tras generación. Actualmente todavía conservan una rica y variada cultura primitiva de sus primigenias economías con lo que se asegura el respeto al medio ambiente y merecen por ello la denominación de “fósil viviente”.

Grupo étnico oroqen
Grupo étnico oroqen

Hábitos alimentarios

El pescado es el alimento principal de quienes viven en la ribera del Heilong y se cuentan diversas maneras de cocinarlo.

Virutas de pescado marinado.
Virutas de pescado marinado.

Las virutas de pescado –típicas de la provincia– se producen, primero, retirando la piel del pescado y luego troceándola, como si de virutas de madera se tratase. El pescado se marina después con vinagre, sal, ajo picado, salsa picante, salsa de soja y otros condimentos. Es un plato a la vez refrescante y sabroso, y se le considera una delicia para el paladar con un sabor único.

Huevas de salmón
Huevas de salmón.

El valor nutricional de las huevas de salmón keta es ampliamente conocido. Según la tradición popular china, siete de estas huevas equivalen a un huevo de gallina por su cantidad de nutrientes. Las hembras de salmón se capturan en otoño para retirarles las huevas, que son redondas como los granos de soja, y tan brillantes y traslucidas como el ámbar. Se emplatan con un aliño de cebolla picada, tiras de jengibre y vinagre, y se pueden acompañar de cualquier otro alimento. Su sabor es exquisito y se suelen ofrecer como aperitivo en los banquetes oficiales para recibir a los invitados extranjeros. El salmón keta encurtido es un alimento poco común. Al tratarse de un pez anádromo cuando llega el otoño remonta el río desde el mar para desovar en las aguas del Heilongjiang. Este es el mejor momento del año para la pesca del salmón. Con el propósito de conservar la mayor cantidad de pescado posible, se limpia el interior del pescado, se lava con agua fresca y se espolvorea con sal para iniciar el proceso de marinado. A la hora de comerlo se puede cortar y cocinar con un poco de aceite o al vapor, de ambas maneras está delicioso.

Degustar la gastronomía de Heilongjiang

Cultura popular

Buena parte de las personas que viven a lo largo del río practican el chamanismo. Adoran a deidades de la naturaleza que tienen su propio tótem.

Grupo étnico hezhen.
Atuendos del grupo étnico hezhen.

Al dios del cielo lo llaman Endouli (恩都力); al dios del Sol, Dilaqia Borukan (地拉恰博如坎); al dios de la Luna, Bieya Borukan (别亚博如坎); y al dios de la Osa Mayor, Aolun Borukan (奥伦博如坎). Para los ancianos, la Osa Mayor es un símbolo de longevidad. Bainaqia (白那恰) es el dios de la montaña que protege a los cazadores de los animales salvajes. Tou’ou Borukan (透欧博如坎) es el dios del fuego. Cuando van de caza, no importa a dónde, cada vez que se toman un descanso tienen por costumbre encender una hoguera, pues para ellos el fuego es el hogar. Antes de comenzar a comer y beber, como muestra de respeto y adoración a esa divinidad, echan un trozo de carne sobre las brasas y lo rocían con licor.

Grupo étnico oroqen
Atuendos del grupo étnico oroqen

Los miembros de la etnia oroqen practican un culto totémico. Cuando se encuentran con un oso no pueden llamarlo “oso”. A los machos deben llamarlos yaya, que significa abuelo, o bien amaha, que quiere decir tío. Por otra parte, a las hembras tienen que llamarlas datie, que significa abuela. Los cazadores no pueden matar a un oso sin motivo ni tampoco comer su carne.

Este animal también ocupa un lugar importante en las creencias de los ewenki, aunque su relación con el plantígrado es diferente a la de los oroqen. Los ewenki sí comen su carne y luego, con los huesos, realizan una ceremonia funeraria para solicitar el perdón al espíritu del oso, al que consideran una deidad. Se sientan en círculo para comer juntos y, mientras la mastican, emulan el graznido y la postura de los cuervos para mostrar que no son ellos los que están comiendo la carne, sino los pájaros. Después se ordenan los huesos sobrantes para formar el esqueleto original del oso y comienza el llanto de las plañideras. Finalmente, se llevan los restos del banquete a una plataforma levantada con cuatro palos y allí se celebra el llamado “entierro del viento” (风葬).


Revista Instituto Confucio 34

pdfPublicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 34. Volumen I. Enero de 2016.
Leer este reportaje en la edición impresa

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