Un brindis por la poesía china

En la antigua China, el vino de arroz fue un estímulo habitual para poetas, pintores y calígrafos, que lo utilizaban para liberar emociones y despertar la inspiración. Desde el Clásico de poesía hasta las dinastías Tang y Song, autores como Cao Cao, Tao Yuanming, Du Fu, Li Bai o Su Dongpo relacionaron la ebriedad con la creación artística. Li Bai convirtió el vino en símbolo de libertad y melancolía, mientras Wang Xizhi escribió bajo sus efectos el célebre Prefacio del pabellón de las orquídeas, considerado una obra maestra de la caligrafía china.