Chengdú

La tres veces milenaria Chengdú, capital de la provincia de Sichuan y enclave económico de alta tecnología, concentra una población que roza los 16 millones de habitantes en su área de influencia. Descrita por Marco Polo como una bella ciudad en tierra llana, al veneciano le sorprendió la importancia fluvial y el encanto de sus muchos puentes sobre el agua. Hoy en día Chengdú se ha convertido en el destino preferido del turista nacional por su buen clima durante todo el año, la reconocida hospitalidad de sus gentes y por albergar al panda gigante, otro de los símbolos de este idílico lugar del que nadie se quiere marchar. 

Reportaje de
Germà Arroyo
何有良
Establecida en el siglo IV a. C. en Sichuan, una provincia a la que la historia china nombra como “la tierra de la abundancia”, Chengdú no solo es la ciudad más grande de esta vasta zona sino que es una de las más antiguas urbes de todo el país. Ubicada en una amplia llanura en la privilegiada latitud de los 30º norte, con una altitud media entre 450-720 m sobre el nivel del mar, el área geográfica sobre la que se asienta limita al norte con la cordillera Longmen, al sur con la meseta de Yunnan-Guizhou, al este con las montañas Longquan, y al oeste con la sierra Qionglai. A vista de pájaro, su perfil físico muestra un valle cubierto de verde, insertado en una fértil planicie a la que nutren diversas cuencas fluviales mantenidas por generosas lluvias.

Chengdú
El control de las inundaciones ha sido una constante en Chengdú

Entre los atractivos que brinda Chengdú al visitante se encuentra un clima cálido y húmedo. La variación anual media entre las temperaturas más frías y las más calurosas se sitúa en 20º C, con un promedio mensual que no baja en enero de los 3º C y que no alcanza de media mensual máxima los 30º C en julio y agosto. Estas características, entre otras, han hecho de esta población la actual meca del turismo nacional y le han servido para ganarse el apelativo de paradisíaca, al que algunos añaden también el de misteriosa. Puede que sea ello por sus ancestrales montañas, surgidas hace cientos de  millones de años y que le han otorgado una especial fisonomía a su orografía.

Chengdú
Cabeza de bronce del yacimiento Sanxingdui expuesta en el museo de Guanghan

No tan lejano en el tiempo, aunque hace todavía unos 2.500 años, Kaiming IX soberano del Reino de Shu, durante el periodo de los Reinos Combatientes (战国, 475-221 a.C.), convirtió a Chengdú en capital con el premeditado plan de “construir una villa el primer año, un pueblo en el segundo, y una ciudad en el tercero”. Este rey fue quien le dio el nombre que aún hoy ostenta esta vigorosa metrópoli que tiene por símbolo a la flor del hibisco y la que también recibe el título de ser “la ciudad del brocado”. Desde el siglo IV a. C., pues, Chengdú ha sido la sede del gobierno de Sichuan y su destacada capital. Las excavaciones de las ruinas de Sanxingdui, a unos 30 km al noroeste, dan cuenta del primer asentamiento urbano del vetusto Reino de Shu hace unos tres milenios. El famoso poeta de la dinastía Tang (, 618-907), Li Bai (701-762), la describió como una ciudad excavada en el Noveno Cielo que se asemeja a una bella imagen a la que puntean miles de hogares.

Chengdú
Jiao zi, considerado el primer papel moneda de la historia

Esa cifra, con el devenir de los siglos, se ha multiplicado exponencialmente y ahora, según las últimas estadísticas de población, ronda los 16 millones de habitantes. El dato supone la segunda mayor concentración humana del suroeste chino para quienes viven en un área de influencia subprovincial de 14.378 km2, equivalente al territorio de la isla de Puerto Rico. Para sentir el peso de la historia y de la tradición en esta ciudad, nada mejor que dar un paseo por una de sus calles más famosas. Jinli es la arteria comercial y de ventas más antigua y aquí se respira el cálido ambiente que brindan el folklore y la idiosincrasia cultural. En Jinli, cuya traducción podría ser “bello y brillante”, empezó a circular el jiao zi, considerado el primer papel moneda de la historia que se imprimió como billete oficial en todo el mundo. Fue en Chengdú, durante el primer año del reinado de Tian Sheng de la dinastía Song (, 960-1279), y su circulación se ha mantenido casi 800 años en el territorio de Sichuan.

Chengdú
Vista aérea de la ciudad de Chengdú.

Ciudad del agua

Desde esta villa se iniciaba el recorrido de la Ruta de la Seda en su vertiente meridional y es por lo que Chengdú se convirtió en un puente cultural entre China y las diferentes civilizaciones del mundo en aquella época. Fue precisamente el incansable viajero Marco Polo el primer europeo en completar dicho recorrido. Al atravesar sus escarpadas montañas y profundos valles, tras vivir incontables calamidades, arribó a esta bulliciosa y floreciente urbe en el s. XIII. Al pisar sus calles y contemplar el ir y venir de barcos en sus ríos, los diversos puentes que los atravesaban, así como al gentío que formaba una corriente humana sin fin; no pudo menos que dar gracias a Dios por haberle regalado la vista de una “ciudad del agua” como la suya en la que se sentía como en casa. Gracias al precursor veneciano, Chengdú fue una de las primeras ciudades chinas que se conocieron en la Europa del Renacimiento.

Chengdú
Puestos de comida y comercios en la calle Jinli.

Su situación en la confluencia entre los ríos Jin, Fu y Sha le ha abastecido de abundante agua gracias al antiguo sistema de irrigación de Dujiangyan que ha sido clave en su desarrollo. El dominio de las inundaciones, diseñado en el siglo III a. C., funciona sin interrupción desde su creación. Gracias a una bifurcación del cauce, una parte de las aguas del río Min Jiang se deriva hacia un canal que las conduce hacia la planicie de Chengdú. Esta construcción contiene los anuales desbordamientos causados por el aumento del caudal del río tras el deshielo. Esta obra hidráulica fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2000 conjuntamente con la cordillera Qingcheng. Esta elevación, que concentra 36 cumbres, es uno de los orígenes del taoísmo y posee toda una serie de antiguos templos que conmemoran el nacimiento de esta doctrina.

Chengdú
Puestos de comida y comercios en la calle Jinli.

El agua, a través de una recomendable travesía en un crucero, lleva también a una atracción ineludible. Se trata del Gran Buda de Leshan, que se halla en las confluencias de los ríos Min, Qingyi y Dadu, y que está tallada en la propia roca del acantilado Qi Xia. Representa una impresionante estatua que se construyó durante la dinastía Tang (, 618-907). Actualmente se la reconoce como la figura más grande del Buda Maitreya en piedra en todo el mundo. La gigantesca escultura, junto con el paisaje panorámico del monte Emei, integra también la lista del Patrimonio de la Humanidad de la mencionada organización internacional desde hace más de dos décadas.

Chengdú

Reserva del panda gigante

No es extraño que en este atractivo lugar, con las ya inmejorables condiciones ambientales y climáticas descritas, viva uno de los mamíferos más antiguos que aún hoy resisten en la Tierra. Se trata del panda gigante, con sus dos subespecies, al que las recientes investigaciones científicas ya no consideran un oso. Más allá de las clasificaciones naturalistas, el entrañable animal se convirtió hace tiempo en el emblema nacional de China y en un pacífico símbolo de amistad y armonía entre los pueblos. De hecho, y durante algún tiempo, el gobierno chino adoptó la costumbre de regalar algún ejemplar de esta especie a países aliados como símbolo de hermandad y cooperación mutua; y para favorecer también su reproducción en cautividad al tiempo que aumentaba su población mundial. En la actualidad, y gracias a una intensa labor de recuperación y conservación, el panda gigante ya no se encuentra en peligro de extinción sino que se le considera vulnerable.

Chengdú
Centro de Investigación de la crianza de pandas gigantes de Chengdú.

La provincia de Sichuan concentra el 80% de los dos millares de pandas que todavía existen en la actualidad. Para su cuidado y protección se abrieron en la década de los años 80 del pasado siglo dos lugares de especial interés: el Centro de Investigación de la crianza de pandas gigantes de Chengdú, el único del mundo situado en un área metropolitana; y la Reserva Natural Nacional de Wolong, que es la de mayor extensión con sus 200.000 ha. Los dos sitios reciben multitud de visitas cada año y en ambos, además de poderlos ver de cerca se puede, incluso, interactuar y tocarlos. La reserva de Wolong forma parte de los denominados “santuarios del panda gigante de Sichuan”, una red de siete reservas naturales y nueve parques paisajísticos declarados en 2006 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Chengdú
La diseñadora Ruth Elizabeth Harkness.

Hasta 1869, sin embargo, no se conoció a este animal en Occidente y la primera salida de China de un ejemplar se debe a la diseñadora de moda norteamericana Ruth Elizabeth Harkness (1900-1947) quien, en 1936, llevó el primer panda gigante vivo a los Estados Unidos no en una jaula o con una correa sino en sus brazos. A partir de ahí, al principio en ese país y posteriormente en el resto del mundo, comenzó la afición y el cariño que se profesa a esta ancestral especie y que ha impregnado la cultura popular en forma de películas, disfraces, logotipos, pinturas o esculturas, entre otras manifestaciones artísticas. Uno de los más famosos fue Jingjing, el panda gigante que sirvió como mascota de los Juegos Olímpicos de Beijing en 2008.

Chengdú
New Century Global Center.

Centro de innovación y tecnología

Por cuanto hace al progreso económico, esta desarrollada capital se ha ganado por derecho propio una privilegiada posición en China y en el resto del mundo. Recientemente, y según la prestigiosa institución Brookings, se encuentra clasificada como la tercera mejor economía urbana en términos de crecimiento. Dicha entidad, un think-tank estadounidense, comparó criterios como los datos de Producto Interior Bruto (PIB), poder de compra y empleabilidad entre poblaciones de las 300 mayores economías metropolitanas. Chengdú aparece como una de las ciudades con mayor margen de progreso, con un crecimiento de la empleabilidad del 5’9% y una media de crecimiento del PIB per cápita del 7’2%, alcanzando el tercer lugar en los rankings generales solo por detrás de San José (California, EE. UU.) y Dublín (Irlanda).

Chengdú

La capital de Sichuan concentra una zona tecnológicamente puntera y de innovación que, tan cerca en el tiempo como en 2016, se la designó como la ciudad internacional más innovadora. En Chengdú se cuentan hasta 83.000 empresas que se dedican a la ciencia y la tecnología en su zona metropolitana. De hecho, en el sector sur de la urbe, entre la tercera y la cuarta circunvalación, se ubica la Zona de Desarrollo de Alta Tecnología, un moderno polo de innovación donde se han instalado más de 1.300 empresas, de las cuales más de 150 pertenecen a la famosa lista Fortune 500. Una de las construcciones que destaca en este distrito es el New Century Global Center que, con sus 1,7 millones de m2 es el edificio más grande del mundo por superficie. Además de poseer un centro de convenciones, en su estructura conviven tiendas, un parque acuático, una pista de patinaje sobre hielo, un hotel y hasta una universidad.

Por todo ello, y por su excepcional posición geográfica, se ha convertido en punta de lanza del programa del “Gran Desarrollo del Oeste”. Unas actuaciones, que se iniciaron en el año 2000 y que han cristalizado, casi dos décadas después, en una evidente mejora del nivel de vida de esta región, así como en un destino privilegiado de la inversión extranjera. La parte occidental de China ocupa dos terceras partes de su territorio y su población representa casi una cuarta parte del total nacional. Este ambicioso plan implica a 6 provincias, incluida Sichuan, a las 5 regiones autónomas y a Chongqing, un municipio subordinado directamente al gobierno central y que tiene una población que sobrepasa los 30 millones de habitantes. El oeste chino es rico, también, en yacimientos minerales, recursos energéticos y turísticos.

Chengdú
Casa de té en Chengdú.

Refinada calidad de vida

Más allá del desarrollo económico, y de todos sus indicadores estadísticos, la vida en Chengdú alza el telón todos los días y sus moradores evidencian un gusto por una existencia refinada. Una de las primeras costumbres que tienen es la de desayunar en una de las centenares casas de té que abarrotan sus calles y avenidas. La ciudad figura en las guías turísticas como un destino imprescindible para los amantes del té y no suele decepcionar. Estos establecimientos, algunos de ellos muy antiguos, se esconden en bellos parques y jardines. Aquí se respira el verdadero ambiente popular con la costumbre de combinar la alta carga de antioxidantes del té en conjunción con los minerales, vitaminas y proteínas de los frutos secos, que es típica de quienes aquí viven.

Chengdú
Casa de té en Chengdú.

Si se rebusca en la historia, se comprobará que las primeras casas de té en China se originaron en Sichuan hace más de dos milenios. Esta bebida tiene un fuerte arraigo histórico y patrimonial y, en particular en Chengdú, sus gentes lo toman para relajarse y solazarse con su buen gusto. En confortables sillas y hamacas hechas de bambú, clientes habituales y turistas pueden disfrutar de una escena típica en estos lugares donde el favorito de esta ciudad es el té de jazmín.

Chengdú
Puesto de comida en la calle.

La auténtica gastronomía de Chengdú no se basa solo en la fortaleza de su marcada condimentación, sino que persigue el principio culinario de “fragancia fuerte, fresca y, al mismo tiempo, picante”. Los expertos se refieren a la cocina local como la de “cien platos, cien sabores”. Se hallará entonces una amplia selección de ingredientes así como de colores, aromas, formas y, sobre todo, sabores.

Chengdú
“Lai tangyuan”

Entre otras exquisiteces, no sería bueno irse de aquí sin probar alguna de sus variadas e innumerables delicias que los vendedores ambulantes pasean por sus calles. Desde la madrugada hasta el anochecer, no importa si llueve o hace sol, su fragancia y la voz de los mercaderes para atraer a quienes los prueban sobresalen entre el bullicio. Los platos más famosos son el lai tangyuan (bola de arroz glutinoso de Lai) en la calle Zongfu; el zhong shuijiao (rellenos de carne picada o verdura enrollados en una masa fina y delgada de Zhong) en el callejón de Lizhi; o el ma hongshu (batata de Ma) y el zhang liangfen (mermelada de almidón de Zhang) en Dongzikou.

Chengdú
“Zhong shuijiao”

Revista Instituto Confucio 51

pdfPublicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 51. Volumen VI. Noviembre de 2018.
Ver / descargar el número completo en PDF 

El tenis de mesa es el deporte nacional en China. Debido al sonido de la pelota al rebotar en la mesa, la bola de ping-pong (pīngpāngqiú o 乒乓球) es el nombre literal que recibe en China esta afición.

Artículo de
Sun Hongwei
孙洪威
 El tenis de mesa es el deporte nacional en China y una actividad muy popular en todo el mundo. Su nombre en inglés es table tennis, que significa tenis de mesa. Resulta que cuando se disputan entre los jugadores, el sonido de la pelota al rebotar en la mesa suena como “ping pong”, por esto, la bola de ping-pong (pīngpāngqiú o 乒乓球) es el nombre literal que recibe en China esta afición. Las regiones de Hong Kong y Macao también usan dicho nombre. A partir del año 60 del siglo XX, China se convirtió en un país muy fuerte en este deporte, logrando títulos continuadamente en las competiciones mundiales de ping-pong.

ping-pong
Ningún deporte se practica tanto en China como el ping-pong y copan los primeros puestos de todas las competiciones internacionales.

Accesorios y condiciones del juego

  • La pelota tiene un diámetro de 40 milímetros y un peso de 2,6 a 2,8 gramos, confeccionada de celuloide o de un material plástico similar, de color blanco, amarillo o naranja.
  • La raqueta se compone por una madera y dos gomas, la combinación entre ellos decide la calidad.
  • La mesa tiene 2,74 metros de largo, 1,525 metros de ancho y 0,76 metros de altura, habiendo en el centro una separación marcada por una red verde.

Cada jugador o pareja sacará dos veces, pasando a continuación el saque al jugador o pareja contraria. En el caso de que la bola, tras realizar un saque correcto, dé en el campo del jugador que saca, golpee en la red o sus soportes y entre en el campo contrario, se tendrá que repetir el saque tantas veces como sea necesario.

El juego o set acaba cuando uno de los dos jugadores alcanza los once puntos ganando por una diferencia de dos. En caso de que queden empatados a diez, se seguirán jugando puntos sucesivos en los que cada jugador hará un saque por turno hasta que uno de los dos gane por diferencia de dos. Los partidos son disputados a 3, 5 o 7 sets dependiendo de la importancia de la competición. Los partidos pueden ser individuales o dobles, los individuales se dividen en selección masculina y la femenina; los dobles se dividen en doble masculino, doble femenino y doble mixto.

Ping-pong
Agarre asiático o lapicero.

La raqueta puede ser agarrada principalmente de dos formas: tipo europeo (también llamada clásica) y tipo asiático o penholder (lapicero), cada una de estas formas posee su ventaja. El tipo europeo permite utilizar las dos caras de la raqueta, dando lugar a los golpes clásicos de derecha y de revés, con alta velocidad, atacando con un golpe cruzado o con uno directo, lo que no es nada fácil de distinguir para el oponente. En el tipo asiático sólo se utiliza la parte delantera, o derecho, para golpear, y se colocan los dedos en el revés de la pala para dar mayor apoyo y fuerza.

Ping-pong
Agarre europeo o clásico

El origen del ping-pong se sitúa en el Reino Unido y se desarrolló paralelamente con el tenis. A finales del siglo XIX, el tenis estaba de moda en toda Europa, y lo que aconteció era que por la limitación de lugar y las inclemencias del tiempo, algunos estudiantes universitarios ingleses movieron el tenis al interior, jugando con una mesa, y después usaron una bola hueca para sustituir a la del tenis. A principios del siglo XX, el ping-pong se fue extendiendo por Europa y Asia. En 1926 se funda la Federación Internacional de Tenis de Mesa (ITTF), con sede en Lausana, Suiza, y se celebró la primera competición de ping-pong en Berlín (Alemania). Ahora tiene lugar una vez cada dos años.

Ping-pong en China

En 1904, el propietario de una librería de Shanghái compró en Japón diez uniformes de ping-pong con todo su equipamiento, incorporando este deporte por primera vez en China.

En 1959, Rong Guotuan se proclamó campeón individual masculino del XXV Campeonato Mundial de Tenis de Mesa, con lo que por primera vez los deportistas chinos empezaron a ocupar un papel importante internacional en este terreno. Su estilo de juego se convirtió en el tipo europeo, es decir, “rápido, preciso, implacable y variable”. Hasta ahora, China ya ha conseguido siete medallas de oro en tres campeonatos mundiales de tenis de mesa y cuatro medallas de oro en dos olimpiadas, por lo que su gran éxito llama atención de todo el mundo y emociona a su pueblo.

Ping-pong
El primer ministro chino Zhou Enlai durante su encuentro con el equipo de ping-pong de Estados Unidos en su visita a Beijing el 14 de abril de 1971. Gracias a la “diplomacia del ping-pong” se producían los primeros contactos entre las dos potencias, y se ponía fin a la Guerra Fría.

Los características de ping-pong son un buen mantenimiento físico, deporte y entrenamiento, también necesita de una buena habilidad para jugar. Es una afición divertida y el equipamiento es muy asequible, además, no hay límite de edad, género ni condición física. Ya se ha convertido en el deporte favorito en China. En los años 70 del siglo XX, China rompió el bloqueo internacional gracias a la llamada “Diplomacia del ping-pong”, quedando registrado en los libros de historia. Rápidamente la afición del ping-pong por parte de los chinos creció de una forma espectacular y es jugado en todos los rincones del país, por lo que es muy acertado decir que se trata del deporte nacional de China.

Juanito (He Zhiwen): Eterno jugador de tenis de mesa


ic_ESP_13-1

pdfPublicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 13. Volumen IV. Julio de 2012.
Ver / descargar el número completo en PDF 

Etnia manchú

La etnia manchú es la tercera minoría de China por número de población, sólo por detrás de los zhuang y los hui, con más de 10 millones de personas distribuidas principalmente por las provincias de Liaoning, Jilin, Heilongjiang y Hebei, así como por la municipalidad de Beijing y la Región Autónoma de Mongolia Interior. La última dinastía china, la Qing (1644-1912), fue establecida precisamente por esta etnia. 

Reportaje de
Chen Xinhao
陈心浩
La etnia manchú es intrépida e industriosa, muy apta para el estudio y la innovación que, tras fundar su nueva dinastía y reunificar el país, no dejó de asimilar la lengua y la cultura han. En su tarea de integración también fueron capaces de mantener su propia y particular idiosincrasia.

Desde tiempos remotos, la etnia manchú empleaba su propia lengua y sistema de escritura, que pertenece a la familia de las lenguas altaicas y comparte muchos puntos en común con el idioma mongol. Durante la última dinastía imperial, también se la conocía como “lengua de los Qing” y, ya desde el primer periodo, se consolidó como “idioma nacional”. En la actualidad, el habla del noreste de China conserva numerosas palabras que proceden de dicha lengua, como por ejemplo 磨蹭 (moceng), que en manchú significa “moverse con lentitud” y que en mandarín se emplea para calificar de lentos los movimientos de una persona, o a retrasar o entorpecer algún asunto; 抹撒 (māsa), que en manchú quiere decir “extender” o “desenrollar” y que en mandarín actual también significa “alisar” las cosas arrugadas o dobladas; o 河愣 (heleng), que en manchú significa “ondas en el agua” y que en el chino actual hace alusión a las manchas en la ropa después de limpiar el derrame de un líquido. También hay muchos topónimos que derivan del manchú, como el de Jilin, que significaba originariamente “ciudad junto al río”, o el de Songhua, que es una transcripción fonética de una palabra cuyo significado era “río celestial”.

Etnia manchú

La escritura manchú, por su parte, es un sistema alfabético que se desarrolló en el siglo XVI a partir del mongol, y que se escribía verticalmente de izquierda a derecha. Muchos de los documentos oficiales de la época Qing debían utilizar en su redacción tanto el manchú como el mandarín y el mongol, pero en la actualidad hay muy pocas personas que puedan entender este tipo de escritura.   

Esta etnia posee una variada y compleja tradición cultural por lo que se refiere a los apellidos, que pueden derivar del topónimo donde residen o bien de la tribu a la que pertenecen. En total hay más de 600. Los más frecuentes son Tunggiya, Fuqa, Nara, Niuhuru, y otros tan extendidos como lo son Zhang, Li o Zhao entre los chinos han. Sin embargo, hoy en día la mayor parte han cambiado sus apellidos escogiendo sólo el vocablo inicial, transcribiéndolo fonéticamente o traduciendo su significado. Así Tongjia (Tunggiya) se ha transformado en Tong, y Guaerjia ha cambiado a Guan. El apellido de la casa imperial manchú, Aisin Gioro, se transformó en Jin, ya que Aisin significa “oro”. Hoy en día, con el paso del tiempo, muchos manchúes desconocen ya cuál es  el origen de su apellido.

Etnia manchú 

Indumentaria peculiar

A lo largo de la historia la vestimenta y los tocados de los hombres y mujeres de la etnia manchú han sido muy peculiares. Los hombres sólo podían dejarse crecer el pelo en la parte posterior de la cabeza y, además, debían anudarse una coleta que les colgaba por detrás de la cabeza; las mujeres, por su parte, llevaban a menudo tocados con nombres elaborados (“cabeza de alas suaves”, “cabeza con dos puñados de pelo”, “cabeza en forma de marco”, “gran ala cortada” entre otros) que, vistos desde fuera, tenían muchos puntos en común: la gran mayoría llevaban los cabellos anudados sobre la parte superior de la cabeza y separados en dos mitades, con una longitud media de entre 10 y 17 cm. En los primeros tiempos este peinado tenía la forma del carácter (“ocho” en chino), pero gradualmente fue adquiriendo la apariencia de (“uno”), pasando así de un desarrollo vertical a otro más horizontal. Detrás de la cabeza el cabello se peinaba en forma aplanada y quedaba ligeramente torcido hacia arriba, un estilo llamado “cola de golondrina”. En el periodo final de la dinastía Qing, la emperatriz Cixi ideó la “gran ala cortada”, un  tocado en el que en la parte de arriba había flores, horquillas o borlas entre otros adornos muy bellos que las damas de la aristocracia podían llevar en la cabeza con una función ornamental.

Tradicionalmente los hombres vestían el paogua, una bata abierta por los lados con las mangas en forma de herradura y banda en torno a la cintura. Se trataba sobre todo de un tipo de vestimenta pensada para cabalgar y disparar con comodidad; por encima se ponían una bata más larga o una chaqueta abotonada por delante. Las mujeres, por su parte, vestían el largo y holgado qipao y, a veces, se cubrían la parte superior con un chaleco mientras que en los pies calzaban zapatos bordados con motivos florales. El qipao o cheongsam actual deriva precisamente del atuendo femenino de época Qing.

Etnia manchú
萨其玛 Saqima

Gastronomía

Ya sea la comida de palacio destinada a la familia imperial o los típicos tentempiés locales, la gastronomía de la etnia manchú se caracteriza por sus muchas y variadas cualidades. La comida típica consistía en un banquete palaciego donde se reunía la esencia de los platos han y manchú, con un total de 108 guisos, incluidos 54 del norte y sur de China y numerosas especialidades originarias de la región nororiental de la que procede este pueblo, como por ejemplo el hongo conocido como melena de león, las garras de oso o la cola de ciervo, por citar las más conocidas. Entre las diversas celebraciones de la etnia manchú se distinguían los “banquetes para los miembros de la familia real mongola”; los “banquetes de la corte imperial”, para galardonar a oficiales y eruditos distinguidos por sus contribuciones al país; los “banquetes de la longevidad” que celebraban los aniversarios del emperador; los “banquetes de los mil ancianos” que reunían a súbditos de edad avanzada; los “banquetes de los nueve blancos”, en conmemoración de los tributos entregados por las tribus mongolas para mostrar su lealtad al emperador (un camello blanco y ocho caballos del mismo color); y aquellos sujetos al calendario y las estaciones del año. El clásico número cómico del xiangshen, que es un espectáculo tradicional chino a base de diálogos humorísticos consistente en “recitar la lista de platos”, alude precisamente a estos copiosos e interminables banquetes.   

Etnia manchú
木炭铜火锅 Hot Pot

Además de las especialidades palaciegas como el caldero mongol (hot pot), alimentado mediante carbón, otros platos tradicionales y tentempiés como el saqima (una especie de dulce frito), el repollo avinagrado o los panecillos de harina de maíz al vapor gozan de mucha popularidad entre los habitantes de esta región.

Etnia manchú
窝窝头 Panecillos de harina de maíz al vapor

Por lo que hace a la arquitectura, las viviendas tradicionales de la etnia manchú se caracterizan por su planta en forma de “bolsillo” y las camas alargadas de ladrillo (kang) que ocupan tres de las cuatro paredes de las habitaciones. Las casas están orientadas hacia el sur para aprovechar la luz solar, y disponen de un patio rodeado de un murete bajo en sentido este-oeste, en cuyo centro se yergue un sulun o poste sagrado. Dicho poste se sustenta entre dos piedras y está rematado por un paño rojo y un balde de hojalata en forma de cuenco; su función es la de celebrar sacrificios en honor del “espíritu del cuervo” mediante la introducción de ofrendas en dicho cuenco.

Vivienda tradicional manchú
Vivienda tradicional manchú

 

Vivienda tradicional manchú
Vivienda tradicional manchú

Las viviendas manchúes suelen tener entre tres y cinco habitaciones. El lado oeste es el más importante y en él se colocan las tablas conmemorativas de los ancestros comunes. En los otros tres lados se extiende una superficie elevada en forma de kang; el lado septentrional pertenece a los miembros más ancianos de la familia, mientras que en el lado opuesto se sitúan los más jóvenes.

Etnia manchú
Vivienda tradicional manchú

Normalmente las ventanas se abren hacia el lado sur o el oeste, para aprovechar la irradiación solar y facilitar así la circulación de aire. El papel que recubre la ventana está pegado en la parte exterior, con el fin de evitar que se acumule polvo y arena sobre ella, impedir también que el papel se desprenda por humedad o cambios de temperatura y proteger la madera de la corrosión prolongando así su vida útil.

Manchúes: Los fundadores de la última dinastía imperial de China


ic_ESP_50

pdfPublicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 50. Volumen V. Septiembre de 2018.
Ver / descargar el número completo en PDF 

Puyi

Puyi (溥仪, 1906-1967), el último emperador de China, se dió a conocer en Occidente como protagonista de la película El último emperador (1987). Puyi, que subió al trono en 1908 cuando contaba con tan solo tres años de edad, perdió su reputación como emperador cuando abdicó, convirtiéndose en un ciudadano más no acostumbrado a llevar una vida anónima.

Reportaje de
Wang Wen
王文
Pudiera ser que el personaje que presentamos aquí le sea familiar. Se trata de Puyi (溥仪, 1906-1967), el último emperador de China y máximo protagonista de la película dirigida por el director italiano Bernardo Bertolucci (1941-2018) e interpretada por el actor norteamericano de origen hongkonés Zun Long (尊龙, más conocido como John Lone) titulada precisamente El último emperador (1987).

En noviembre de 1924, Feng Yuxiang (冯玉祥, 1882-1948), caudillo militar y general de la República de China (1912-1949), inició un golpe de estado en Beijing que concluyó con la expulsión del último emperador de la dinastía Qing (1644-1911) de la Ciudad Prohibida. Fue así como, de la noche a la mañana, Puyi perdió su trono y se convirtió en un ciudadano más.

A principios de 1925, Puyi llegó a Tianjin acompañado de su séquito y se alojó en la villa Zhangyuan, situada dentro de la concesión japonesa, actual número 59 de la calle Anshan. Contaba entonces con 19 años de edad. Posteriormente se trasladó a la residencia Jingyuan (o Jardín de la Serenidad), ubicada en el número 70 de la misma calle y permaneció ahí hasta 1931, año en el que abandonó definitivamente Tianjin.

Puyi
Puyi a la izquierda de su padre, Zaifeng, y su hermano Pujie.

Puyi, que subió al trono en 1908 cuando contaba con tan solo tres años de edad, perdió su reputación como emperador cuando abdicó, convirtiéndose en un ciudadano más no acostumbrado a llevar una vida anónima. Por eso, durante su estancia en Zhangyuan continuó utilizando su apelativo real y colgó una placa en la puerta de la mansión que decía: “Aquí reside la corte imperial”. Lo cierto era que no había asuntos políticos o monárquicos que despachar.

En aquel entonces hileras e hileras de edificios se levantaban en las nueve concesiones extranjeras que poseía la ciudad, los buques comerciales extranjeros atracaban en los muelles del puerto, las calles estaban repletas de bancos y empresas extranjeras, en los restaurantes solían comer hombres y mujeres de cabellos rubios y ojos azules; muchos políticos y caudillos militares que perdieron sus poderes, intelectuales venidos a menos, oficiales y generales huyeron a las concesiones extranjeras en Tianjin llevándose a sus parientes y tesoros. Todo esto hizo que la ciudad presentara un aspecto mezcla entre lo colonial y lo feudal. Fue así como Puyi comenzó a ensanchar sus horizontes y a disfrutar de la vida disoluta de una metrópoli de corte occidental. Así, acumuló gran cantidad de bienes de consumo de lujo, incluidos diversos automóviles, bicicletas, diamantes, pianos, relojes de oro, etc. y se dedicó a vivir una vida de auténtico despilfarro.

Puyi
El último emperador de China hacia 1910.

Para corresponder a la bondad imperial de la corte de la dinastía Qing, conservar la dignidad del emperador y expresar su lealtad como viejo cortesano de la corte, Zhang Biao, de 70 años y dueño del Zhangyuan, cuidó con esmero de Puyi y su séquito. No les cobró el alquiler del inmueble e incluso limpiaba él mismo el patio interior de hojas y suciedad, puso seguridad, cambió todos los muebles por los nuevos modelos europeos de la empresa británica Huiluo, aumentó en una altura el edificio y mandó construir un gimnasio, una sala de billar y un salón de recreo para tocar el piano, jugar al ajedrez, escribir caligrafía, pintar, cantar y bailar, también mandó instalar una radio y otros equipos electrónicos de la época. Para matar el aburrimiento de Puyi, Zhang Biao ordenó a su hijo que le acompañara. Después, el malogrado emperador aprendió equitación, golf, billar, motociclismo, automovilismo, etc.

Cuando Puyi vivía en el Palacio Imperial aprendió, de la mano de Reginald Fleming Johston (1874-1938), su tutor escocés y profesor de inglés, las costumbres, los modos y las modas de Occidente. Así, cuando Puyi se quitaba su toga imperial, se vestía al corte occidental con boina, jerséis de cachemira importados desde Inglaterra, pantalones cortos marrones, medias blancas y zapatos de deporte, con lo que parecía un señorito moderno y deportista; otras veces, se ponía trajes y fracs de estilo occidental confeccionados con materiales importados y corbatas de seda con broches de oro, camisas con botones con diamantes, anillos, un bastón, gafas de sol alemanas de la marca Zeiss, se perfumaba y le seguían su mujer, concubinas y perros. Con esta imagen, frecuentaba bares, salones, restaurantes, el parque de atracciones y los grandes almacenes que estaban en las concesiones extranjeras de Tianjin.

Reginald Johnston: El escocés que se enamoró de China

Desde que Johnston entrara en la Ciudad Prohibida, en marzo de 1919, Puyi empezó a tener interés por la comida occidental, con lo que contrató a cuatro cocineros europeos que le hacían sus platos favoritos. Al llegar a Tianjin, sus costumbres alimenticias se occidentalizaron todavía más y solía acudir al Hotel Astor a cenar y a rodearse de extranjeros, además era asiduo al famoso restaurante occidental Qishilin de Tianjin. Tanto fue así, que cuando se exilió nuevamente a Changchun, invitó en varias ocasiones a los cocineros de dicho local, Wang Fengnian y Yu Qinghe, a cocinar para él en Manchuria.

Gracias a Johnston, Puyi conoció a H. G. W. Woodhead, famoso editor británico, y a otras personalidades y figuras destacadas que venían a Tianjin, tales como jefes de diversas guarniciones, cónsules de diferentes países, etc. El gobernador general de Canadá, Wellington, y el tercer hijo del rey Jorge V de Inglaterra se hicieron amigos de Puyi. Eso significaba que tenía una vida social muy intensa y recibía multitud de invitaciones de todo tipo. Cada vez que se celebraba un baile, un banquete, una boda, un desfile u otras actividades sociales de relevancia, se contaba con la presencia del depuesto emperador y de la emperatriz.

Puyi
Puyi y su esposa Wanrong en una fotografía tomada entre 1922 y 1924.

Puyi intercambió correspondencia y fotografías con el rey de Italia y con el de Noruega, mientras que con el primer ministro italiano, Benito Mussolini, mantuvo un contacto epistolar muy intenso y se hacían regalos mutuamente. Además, contaba con la amistad de un austriaco llamado Ake, un inglés apodado Ross y un ex-general zarista apellidado Semenoff. También mantenía frecuentes contactos con dignatarios de la República de China que residían en Tianjin, tales como Li Yuanhong, Xu Shichang, Duan Lirui, Wu Peifu, Zhang Zuolin, Zhang Xueliang, etc.

Solía hacer sus compras en los grandes almacenes Huiluo, Zhengchang, Yili y Zhongyuan entre otros. Se cortaba el pelo siempre en la misma barbería y escuchaba a Mei Lanfang cantar Ópera de Beijing en el teatro Kaiming. Como la emperatriz Wanrong vivió su infancia en Tianjin, para ella volver a esta ciudad significaba regresar a su casa. Solía pasear en coche con Puyi, acudía al Jockey Club a tomar el té, al cine a ver películas americanas, a las cafeterías de moda, a los salones de fiesta y a otros lugares de entretenimiento abiertos a la alta sociedad. Con todo ello llevaba, al igual que su marido, una vida de despilfarro y ocio que parecí a no tener fin.

El largometraje de Bertolucci supuso que Occidente conociera por primera vez la realidad y el pasado de un país enigmático y desconocido.

El estilo de vida moderno y occidentalizado que llevaba Puyi en Tianjin, sus contactos con extranjeros, la donación que realizó a las víctimas de las inundaciones del río Yangtsé en 1931, así como el sonado divorcio con la concubina Wenxiu, hicieron que Puyi se convirtiera en el personaje que permanecía en boca de todos, además los principales medios de comunicación, tales como la revista ilustrada Beiyang, el periódico Dagong y el diario Nuevo Tianjin, le dedicaban decenas de páginas a su persona, incluso de vez en cuando era objeto de los chismorreos de la prensa internacional.

En un principio, Puyi eligió Tianjin para preparar sus estudios en una universidad extranjera. Sin embargo, jamás se imaginó que permanecería en esta ciudad siete años, tiempo dedicado a la vida fácil y licenciosa. A pesar de todo, serían, en realidad, los mejores años en la vida del último emperador de China previos a los turbulentos acontecimientos que estaban por venir.

Puyi
Puyi se trasladó a vivir de la Ciudad Prohibida a Tianjin en 1924.

Sin duda alguna, durante su estancia en Tianjin, con quien Puyi tuvo más contacto fue precisamente con los japoneses. Bajo la conspiración e intriga de Kenji Doihara (1883-1948), el jefe de la agencia de espionaje del Ejército Imperial Japonés acreditado en Tianjin, la noche del 10 de noviembre de 1931, Puyi disfrazado escapó de su residencia y se escondió en el maletero de un coche. En el puerto de Dagu, el buque comercial japonés “Awajimaru” le esperaba para llevarlo a un destino incierto. Meses después, el 1 de marzo de 1932, llegó a la ciudad de Changchun, provincia de Jilin, donde Puyi se convirtió en el gobernador fantoche apoyado por el militarismo japonés y, más tarde, en el emperador títere de Manchukuo.

Más de 50 años después, en 1987, el director italiano Bernardo Bertolucci entró en la Ciudad Prohibida de Beijing con un equipo de rodaje compuesto por 150 chinos, 100 italianos y 20 ingleses para filmar el largometraje titulado El último emperador. Con el beneplácito del Gobierno chino, se convirtió en el primer director extranjero que rodaba una película en lo que fuera la residencia oficial de diversas dinastías chinas. El enorme éxito de su celuloide supuso dar a conocer la vida y vicisitudes de Puyi en todo el mundo.

Puyi
Cartel de El último emperador (1987), la primera película que obtuvo permiso del Gobierno chino para rodar en el interior de la Ciudad Prohibida.

Bertolucci mostró al último emperador como si de una persona ordinaria se tratara, una víctima atropellada por la rueda de la historia, que pasó de ser el “hijo de Dios” a un ciudadano anónimo. Cuando Puyi subió al trono, con tan solo tres años, comenzó un camino sin retorno que el director italiano supo mostrar con valentía en su rodaje. Bertolucci se valió de unos magníficos paisajes y de constantes cambios de escenas para que la gran narración de la película fluyera con naturalidad y veracidad. Mostró a la audiencia un Puyi real y vivo lleno de tensión histórica y cultural.

El largometraje obtuvo un total de nueve premios Oscar en 1988, incluido los de Mejor Película y Mejor Director, y supuso que Occidente conociera por primera vez la realidad y el pasado de un país enigmático y desconocido.

Puyi
Fotograma de “El último emperador” (1987)

Se dice que después del estreno de la película muchos restaurantes chinos en ultramar prosperaron de la noche a la mañana y tanto en Hong Kong como en Taiwán comenzaron a rodar más series y largometrajes donde Puyi era el protagonista, aunque, a decir verdad, ninguna obtuvo ningún reconocimiento importante. En comparación con la de Bertolucci no pueden superarla ni en el aspecto ideológico, ni en el cultural, ni en el artístico.

Actualmente en China, cualquier lugar donde haya vivido Puyi se ha convertido en punto de interés turístico, tales como la Ciudad Prohibida de Beijing, el Jingyuan de Tianjin, el Palacio Imperial de Changchun, la cárcel de Fushun donde fue encarcelado, etc. Aunque Puyi desapareció de la escena pública hace mucho tiempo, todavía quedan muchos misterios pendientes por resolver sobre su vida, su actuación, ambiciones y posterior reconversión.


ic_ESP_13-1

pdfPublicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 13. Volumen IV. Julio de 2012.
Ver / descargar el número completo en PDF 

Sueño en el pabellón rojo

Sueño en el Pabellón Rojo es una obra fundamental de la literatura en lengua china. Escrita por Cao Xueqin, un extraordinario poeta, calígrafo y músico de mediados del siglo XVIII que murió en la miseria sin terminar su obra maestra. El texto gozó de una increíble popularidad durante el siglo XVIII y, aunque fue prohibido, nunca dejó de circular clandestinamente en forma de copias manuscritas. 

Reportaje de
Sergi Alcalde
“Cuando se toma lo falso por verdadero, lo verdadero se torna falso; cuando de la nada nace el ser, el ser permanece en la nada”. Esta es la inscripción que figura en el arco que da acceso a la Tierra de la Ilusión y el Gran Vacío, y que sirve de advertencia a Jia Baoyu, (贾宝玉) el protagonista principal de Sueño en el Pabellón Rojo (Hong Lou Meng, 红楼梦) o, como la bautizó Jorge Luis Borges, “la novela más famosa de los casi tres milenios de literatura china”. Su autor, Cao Xueqin, fue un extraordinario poeta, calígrafo y músico de mediados del siglo XVIII que murió en la miseria sin terminar su obra maestra, de la que escribió únicamente los 80 primeros capítulos.

Sueño en el Pabellón Rojo se imprimió en 1791, con un total de 120 capítulos, después de que Cheng Weiyuan y Gao E declarasen haber encontrado en una tienda de antigüedades el final del relato, aunque lo más probable es que fueran ellos mismos quienes la concluyeran. El texto gozó de una increíble popularidad durante el siglo XVIII y, aunque fue prohibido, nunca dejó de circular clandestinamente en forma de copias manuscritas. Su resurgimiento tuvo lugar en las postrimerías de la dinastía Qing, a principios del siglo XX, y su momento álgido llegaría durante la segunda mitad de esa centuria.

Sueño en el pabellón rojo

La novela narra los desvelos amorosos de dos personajes excéntricos y apasionados: Jia Baoyu (贾宝玉) ‘Jia jade precioso’ y Lin Daiyu (林黛玉). El primero, descendiente de los duques de Ninguo y Ronguo, está marcado por un hecho extraordinario ya desde su nacimiento: vino a la vida con un jade en la boca con la siguiente inscripción: “Jade Precioso de las Comunicaciones Espirituales/ Nunca perder, nunca olvidar/ Vida eterna, duradera prosperidad”. Su existencia discurrirá entre el rigor marcado por su padre y el cariño y la condescendencia de su abuela, la Anciana Dama, quien le procurará todo tipo de caprichos y favores. El joven vive en el Jardín de la Vista Sublime una existencia bucólica y desenfadada, rodeado de muchachas con las que alterna alegremente, y sin más preocupación que la de participar en fiestas y componer versos. Además de sus esporádicos devaneos sexuales o, como eufemísticamente se llama en la novela “práctica del juego de la lluvia y de la nube” con algunas sirvientas de la mansión, Baoyu fijará su atención en un grupo de señoritas llamadas Las doce bellezas de Jinling, entre las cuales destacan sus dos primas Lin Daiyu y Xue Baochai.

Lin Daiyu es en principio un personaje complementario al del protagonista si bien presenta ciertas similitudes con este. Se aleja de los estándares confucianos reservados para las chicas de su edad: esto es, limitarse a ser una mujer sin talento. Al contrario, goza de grandes conocimientos sobre los clásicos y una gran habilidad para el discurso y la composición de poemas, virtudes que entusiasman a su primo Jia pero que causan rechazo en los demás miembros de la comunidad. Lin sufrirá la opresión por su singular condición y deberá afrontar las presiones y los prejuicios del mundo que la rodea. Su temperamento y actitud lucharán contra el jinyu liangyuan (金玉良缘) “casamiento del oro y el jade”, esto es, una metáfora del matrimonio preconcebido por intereses familiares.

Además de ser una de las obras más citadas de la literatura contemporánea y la cumbre más alta de la novela, estamos delante de una auténtica enciclopedia sobre la vida y costumbres de la corte durante la última dinastía china y de un detallado manual de protocolo y hábitos de la sociedad opulenta del momento.

Aunque Sueño en el Pabellón Rojo es, en esencia, una historia de amor escrita, según afirma su autor “con palabras falsas y en lengua vulgar”, en realidad es mucho más que eso: es una crítica feroz a las contradicciones y miserias de una nobleza decadente que gobernaba la China de aquella época, y un manifiesto contra la codicia descontrolada y la falta de escrúpulos, dos atributos encarnados en el personaje de Wan Xifeng, mujer del primo paterno de Baoyu, quien se encarga con mano de hierro de la administración de la mansión Rong hasta que es ahogada por su propia codicia. El autor Cao Xueqin utiliza todos los registros del lenguaje para dejar al descubierto las contradicciones de una sociedad en clara decadencia.

Sin embargo, además de una crítica feroz a los excesos y la corrupción de los aristócratas de la época, el autor advierte al lector de algo mucho más atemporal: la vacuidad de la vida y la falsedad que subyace en todo ejercicio de ostentación, así como la falta de fundamento de una sociedad donde solo imperan las apariencias. El apellido Jia (), homófono de falso (), planea sobre todo el relato como una metáfora entre líneas de que no es oro (o en este caso, jade) todo lo que reluce. 

Memorias de una roca

En principio, Sueño en el Pabellón Rojo es la cronología de las vivencias terrenales de un dios encarnado en una roca, de ahí su nombre original, Memorias de una roca. El juego entre lo humano y lo divino es una constante en una obra que fusiona las dos principales religiones de China, el taoísmo y el budismo, para guiar al lector, aunque no adoctrinarlo, sobre el camino hacia la virtud. El protagonista inicial es, de hecho, una roca desechada por la diosa Nüwa cuando esta se disponía a reparar la bóveda celeste, que “había cobrado una esencia fundamental” para permanecer en el olvido, con lo que permanecía día y noche sumida “en lamentaciones, desconsolada y llena de vergüenza”. Un día, al ver aparecer a un monje budista y a un bonzo taoísta, les pide encarecidamente que le permitan descender al mundo de los mortales para ‘disfrutar de sus riquezas y placeres’. Conmovidos por la pureza de aquella roca, los monjes deciden convertirla en un precioso jade, al que bautizan con el nombre de ‘Jade de las Comunicaciones Espirituales’ y lo hacen descender al mundo terrenal para que tenga la oportunidad de mezclarse con los mortales. Tras el paso de muchos ‘siglos y kalpas’ el reverendo Kong Kong (空空) ‘Vanidad de las Vanidades’, decide divulgar la historia grabada en la roca tras comprobar que “aunque el tema principal era el amor, se trataba sencillamente de una crónica de acontecimientos reales superior a aquellas falsas obras envilecidas que tratan de citas licenciosas y aventuras disolutas”.

Los expertos creen que esa “crónica de acontecimientos reales” no es otra que la propia vida de Cao Xueqin, cuya biografía coincide con los hechos narrados en la obra. Igual que Jia Baoyu, también fue miembro de una familia rica caída en desgracia y, como él, estuvo inicialmente destinado a “reparar la bóveda celeste”, esto es, formar parte de la élite dirigente del país. 

Sueño en el pabellón rojo

Una obra clave

Además de ser una de las obras más citadas de la literatura contemporánea y la cumbre más alta de la novela, estamos delante de una auténtica enciclopedia sobre la vida y costumbres de la corte durante la última dinastía china y de un detallado manual de protocolo y hábitos de la sociedad opulenta del momento. Tal y como se señala en el prólogo de la edición española (1), “lo que hizo Cao Xueqin fue levantar los cerrojos de los lujosos portones de las mansiones aristocráticas y reducir la altura de los muros”. Además, es un compendio de grandes clásicos de la literatura china, como el Clásico de la Poesía (诗经), el Clásico de los Ritos (礼记) y los Anales de las Primaveras y Otoños (春秋), sobre los que abundan las referencias, así como de los principales libros confucianos: La Gran Enseñanza (大学), la Doctrina del Justo Medio (中庸) y las Analectas (论语). Tal es la importancia académica de esta obra que durante 200 años se popularizó la creencia de que “es inútil leer todos los libros clásicos si no se sabe disertar sobre Hong Lou Meng”. Su relevancia en el imaginario colectivo de la sociedad china es tal que ha llegado a desarrollarse una disciplina académica llamada Hongxue (红学) dedicada específicamente al estudio de este clásico.

Por si todo esto fuera poco, la obra también es un compendio de creencias populares, costumbres ancestrales y descripciones pormenorizadas de remedios de medicina tradicional, como prueban las numerosas recetas desglosadas al detalle. También es una rica fuente de información sobre los numerosos rituales de la tradición taoísta y budista, y una de las últimas obras chinas de la época en la que pueden encontrarse objetos llegados de Occidente tales como las tijeras o las gafas. 

El término chino yuanfen (缘分) cuyo significado es “relación predestinada”, adquiere un significado crucial en una historia que remarca que el destino del autor, de los personajes y de toda la humanidad, está condenado a repetirse al cabo de tantos siglos.

Pero, por encima de todo, Hong Lou Meng es un juego de símbolos. Nada queda al azar en esta sublime obra. “Cada palabra me ha costado una gota de sangre” sostenía el autor. Cabe destacar las sutilezas metafóricas y las constantes referencias a lo divino y lo terrenal, entre lo falso (jia) y lo verdadero (zhen), con los que el autor ‘juega’ constantemente con el lector así como las continuas referencias a los aspectos trascendentales de la vida y la naturaleza predestinada de los personajes, cuyo destino queda descrito en las revelaciones divinas del capítulo V. Nada es fortuito y todo adquiere una explicación simbólica o metafórica, desde la inscripción del jade de Baoyu hasta el trágico destino de la docena de doncellas que acompañan al protagonista. “No hace mucho que se congregaron en este lugar las reencarnaciones de algunos amantes de otros tiempos y he venido buscando la ocasión para prodigar amor y deseo. Nuestro encuentro no es casual”, replicaba la diosa del Desencanto a Baoyu mientras este soñaba con la Tierra de la Ilusión y el Gran Vacío. El término chino yuanfen (缘分) cuyo significado es “relación predestinada”, adquiere un significado crucial en una historia que remarca que el destino del autor, de los personajes y de toda la humanidad, está condenado a repetirse al cabo de tantos siglos y kalpas y sobre el que de nada vale lamentarse, según lo que se desprende de los versos finales de la obra que “alguien escribió para explicar mejor el propósito del autor”:

“Habla del dolor y de la amargura,
Más triste aún sus vanas palabras.
De principio a fin, es todo un sueño.
Pero riamos de la locura de los hombres”.

Nota: (1). Xueqin, C. Sueño en el Pabellón Rojo (Memorias de una roca). Traducción de Zhao Zhenjiang y de José Antonio García Sánchez. Edición revisada por Alicia Relinque Eleta. Galaxia Gutenberg-Universidad de Granada, 2016. Pág. 11.


ic_ESP_50

pdfPublicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 50. Volumen V. Septiembre de 2018.
Ver / descargar el número completo en PDF 

Mansión del dragón amarillo

La llamada “Mansión del Dragón Amarillo” era la región ancestral del pueblo yurchen, fundador de la dinastía Jin (265-420 d.C.). Como centro político y económico, y punto estratégico para los ejércitos tanto de los liao como de los jin, la Mansión del Dragón Amarillo ha restituido durante las excavaciones numerosos restos materiales pertenecientes a ambas dinastías.

Un reportaje de
Jin Yiwen 
金漪雯
En los últimos años de la dinastía Song del Norte, los ejércitos de los Jin (también llamados yurchen) descendieron hacia el sur ocupando las planicies centrales. El célebre héroe militar Yue Fei (1103-1142) lideró las tropas para oponerse valerosamente a los invasores yurchen. Durante los diez años de batallas logró recuperar una gran parte del territorio, lo que sirvió para levantar la moral de su ejército. Yue Fei se dirigió entonces en tono ufano a sus tropas con la arenga: “¡Apoderémonos de la Mansión del Dragón Amarillo y brindemos todos por la victoria!”. La llamada “Mansión del Dragón Amarillo” era la región ancestral del pueblo yurchen, fundador de la dinastía Jin. Desde esa fecha los proverbios chinos “apoderarse del Dragón Amarillo” o “brindar por el Dragón Amarillo” se han utilizado en el sentido de perseverar en la lucha hasta destruir la guarida del enemigo y poder así celebrarlo con un brindis. Gracias a esas famosas palabras de Yue Fei, la gente aún recuerda aquel lugar llamado “Mansión del Dragón Amarillo”.

Mansión del dragón amarillo
El célebre héroe militar Yue Fei (1103-1142).

Actualmente la opinión más extendida es que dicho lugar se hallaba en los límites del distrito de Nong’an, perteneciente al municipio de Changchun, capital de la provincia nororiental de Jilin. Este distrito forma parte de la llanura de Songliao y está rodeado por numerosos cursos fluviales, por lo que desde tiempos remotos fue un importante nudo de comunicaciones y transporte, y un lugar estratégicamente destacado desde el punto de vista militar, con una historia de más de 2.000 años. Dicha zona se convirtió en el centro político y económico de los pueblos liao y jin, y en un punto de vital importancia para los ejércitos de ambas dinastías.    

Por lo que se refiere al origen de su nombre existe una leyenda que merece la pena recordar. Según recoge la Historia de Jin, “en el antiguo territorio de Fuyu, lugar ancestral de los liao, se encuentra el Dragón Amarillo, antes llamado Mansión del Dragón Amarillo”. El citado territorio de Fuyu es el reino homónimo de la minoría étnica de los buyeo o puyo, que se extendió entre los siglos II a.C. y V d.C. por aquella zona. En sus primeros días la ciudad real se encontraba en lo que ahora es la ciudad de Jilin, en la provincia del mismo nombre, mientras que posteriormente se trasladó al actual distrito de Nong’an en Changchun. Más adelante, el territorio bajo su jurisdicción fue ocupado por el reino de Bohai y la capital de los buyeo recibió el nombre de “Mansión de Fuyu”. Se cuenta que, en el año 926 Yelü Abaoji, el emperador Taizu de Liao, atacó Bohai y, tras conquistar su capital Huhan, emprendió el regreso victorioso a Fuyu. Por el camino, Taizu pensó que en aquellos parajes “el agua y la hierba son excelentes y los sauces extienden su sombra por doquier” por lo que ordenó a sus tropas acampar. Sin embargo, una vez allí, le llegó la noticia del asesinato de su hermano pequeño en Huhan. Destrozado por la pena, cayó enfermo y ya no se recuperó. Una noche, una estrella gigante cayó frente a su palacio y, al día siguiente, un dragón amarillo de más de 500 m de longitud que emitía una resplandeciente luz dorada se puso a girar en círculo sobre la ciudad; seguidamente se introdujo en la morada de Yelü Abaoji, que fallecería poco después y al que sucedió su segundo hijo, Yelü Deguan.

La aparición del animal se consideró una señal auspiciosa para el país y fue aprovechada al mismo tiempo por Deguan para honrar la memoria de su padre, al cambiar el nombre de la capital por el de “Mansión del Dragón Amarillo”. Aunque la leyenda debió de originarse con el fin de dar estabilidad a la autoridad dinástica, y contiene por lo tanto un alto componente de fantasía e imaginación, el nombre acompañó desde el principio a los liao en toda su historia. Más tarde, tras ser derrotados por los jin, estos últimos establecieron asimismo su sede en la citada región y, cuando capturaron a los emperadores Huizong y Qinzong de los Song del Norte, los mantuvieron presos en dicha localidad.   

La pagoda de Nong’an es la única edificación de época liao que se ha mantenido de todos los restos pertenecientes a la Mansión del Dragón Amarillo.

Como centro político y económico, y punto estratégico para los ejércitos tanto de los liao como de los jin, la Mansión del Dragón Amarillo ha restituido durante las excavaciones numerosos restos materiales pertenecientes a ambas dinastías. Se han hallado 23 yacimientos arqueológicos que evidencian el nivel de prosperidad de la época. Durante el periodo de apogeo del reino de los liao, se establecieron allí los distintos departamentos civiles y militares y se reforzó la construcción de las murallas y fosos en torno a la ciudad. Con el ascenso de su estatus político y su importancia económica la población creció exponencialmente. En aquella zona cohabitaron numerosos grupos étnicos como los kitán, balhae, han, yurchen, tieli, wure, köktürk o tangut.

La pagoda de Nong’an es la única edificación de época liao que se ha mantenido de todos los restos pertenecientes a la Mansión del Dragón Amarillo. Fue levantada aproximadamente entre el tercer y el décimo año de la era Taiping (1023-1030), del reinado del emperador Shengzong (Yelü Longxu), por lo que tiene casi un milenio de antigüedad. En cuanto a los motivos de su construcción, parece ser que cierta noche en que los astrónomos del reino escudriñaban los cielos descubrieron una estrella gigante desplomándose sobre la Mansión del Dragón Amarillo, por lo que advirtieron al monarca que tenía que edificar una pagoda para contenerla y evitar así que surgiera el “Dragón de Tierra” (una especie de lombriz o reptil) y amenazara la autoridad del imperio. Shengzong ordenó inmediatamente que hombres y caballos se dispusieran a construir la pagoda. Cuando estos pasaron por Xiangzhou, descubrieron que la cabeza del dragón se encontraba allí y, de este modo, decidieron levantarla en aquel lugar. Sin embargo, poco después los astrónomos contemplaron un nuevo fenómeno atmosférico que les hizo sospechar que el Dragón de Tierra conocía las intenciones del emperador de construir la pagoda en Xiangzhou para aplastarlo y que, por ello, se dió la vuelta y regresó a su morada, la Mansión del Dragón Amarillo. Los trabajadores no tuvieron más remedio que detener las obras y trasladarse hasta allí para comenzarlas de nuevo. Transcurridos tres años, tres meses y tres días concluyeron por fin la construcción. De esta manera, y según la leyenda, el dragón terrestre fue aplastado bajo la pagoda sin poder moverse y el emperador Shengzong pudo así reinar con tranquilidad. En el año 1115 el emperador Taizu (Aguda) de Jin invadió la Mansión del Dragón Amarillo y puso fin a la dinastía Liao, aunque la pagoda de Nong’an se ha conservado hasta nuestros días. La construcción, hecha a base de ladrillos, tiene una altura de 33 m y un total de 13 niveles y es la pagoda budista más antigua de todo el noreste de China. La edificación, hermosa y grácil, posee características constructivas y artísticas típicas de esa dinastía.

El distrito de Nong’an está incluido en la lista nacional de lugares históricos y culturales célebres, ya que es el testimonio del periodo de esplendor de las dinastías Liao y Jin; y conserva todavía una gran abundancia de restos materiales de aquella época. Numerosos turistas acuden allí atraídos por su fama para disfrutar de la riqueza patrimonial de tan antigua localidad.


ic_ESP_50

pdfPublicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 50. Volumen V. Septiembre de 2018.
Ver / descargar el número completo en PDF 

Los árboles escarchados de Jilin

Los “árboles escarchados” de Jilin son un fenómeno natural de condensación del frío que deja cristales de escarcha sobre la superficie de ramas y hojas, lo que la gente del lugar conoce como “árboles con témpanos”. Son esculturas translúcidas de extraordinaria blancura y belleza, como flores de peral que brotan en pleno invierno.     

Un reportaje de
Jin Yiwen 
金漪雯
En China hay cuatro escenarios naturales que destacan entre todos los demás: los árboles escarchados de Jilin, los paisajes de montañas cársticas de Guilin, el bosque de piedra de Yunnan y las Tres Gargantas del río Yangtsé. Todos conforman extraordinarias obras de la naturaleza, pero el de Jilin constituye sin duda el paraje de mayor singularidad y rareza, ya que la combinación de factores naturales y humanos hace que se logre una total armonía entre la naturaleza y el ser humano.

Los árboles escarchados de Jilin

China es el país en el que aparecieron los primeros testimonios escritos sobre el fenómeno natural de los árboles escarchados. Ya durante el periodo de Primaveras y Otoños (770-476 a.C.) se menciona en el libro Los anales de primavera y otoño, el clásico tradicionalmente atribuido a Confucio. A través de los siglos numerosos apelativos se han empleado para referirse a este maravilloso fenómeno natural como es el caso de Huang Zhen, erudito de finales de la dinastía Song, que hablaba de un “regalo de ensueño”, porque según él los dioses lo habrían entregado a los humanos mientras dormían. Aparte de ello, también se han utilizado nombres como “flor escarchada” o “flor de viburnum” (también llamado “bola de nieve”), que simboliza por su semejanza a una flor nacida en lo más crudo del invierno, entre campos nevados y cielos ventosos. Zhang Dai, escritor de finales de la dinastía Ming y principios de la Qing, también lo menciona en su célebre obra “La escarcha se asemeja a una niebla blanquecina que tiñe de blanco el cielo, las nubes, las montañas y los ríos”. En dicho pasaje se describe la aparición del fenómeno cuando tierra y cielo se funden en un solo color y el paisaje se asemeja a un poema o una pintura.        

Los árboles escarchados de Jilin

En las famosas montañas de Huangshan o de Lushan también se puede apreciar este prodigio. “La razón por la que los árboles escarchados de Jilin han adquirido semejante renombre tanto dentro como fuera de China hay que buscarla en la forma de su escarcha.” Para explicarlo, hay que comenzar por cómo se genera. En realidad, las condiciones para su aparición son extremadamente severas, pues hace falta en primer lugar que se produzca un largo y gélido invierno sobre el terreno y, en segundo lugar, se requiere un alto contenido de vapor de agua en la atmósfera. Debido a la existencia de la cercana presa de Fengman, el río Songhua no llega a congelarse en invierno a su paso por la ciudad de Jilin, lo que hace que se produzca una diferencia térmica entre la superficie del agua y la de la tierra de alrededor de 30 ºC; el contraste entre ese aire helado y la temperatura templada del río favorece así la creación del fenómeno de los árboles escarchados.

La neblina blanca formada por encima del Songhua se condensa sobre las ramas y hojas de los árboles y esculpe así sus espléndidas figuras escarchadas. Comparada con otros lugares de China donde se produce este mismo fenómeno, la escarcha blanca de Jilin resulta más frecuente y se prolonga más en el tiempo. Y, además, es la que presenta un mayor espesor, un menor grado de densidad y la estructura interna más laxa de todas ellas, lo que la hace extremadamente singular.       

Los árboles escarchados de Jilin

Cristalinas aguas

“Un río de frías y cristalinas aguas y dos orillas de escarcha condensada” es una frase que describe bien el paisaje blanco de ambas riberas del río Songhua a su paso por la ciudad de Jilin. Los árboles escarchados no sólo pueden presumir de su gran interés desde el punto de vista paisajístico, sino que también poseen un importante valor medioambiental; la escarcha ejerce también una función natural de “humidificador”, “purificador” y “generador de iones negativos”. Las conocidas como PM 2,5 son partículas en suspensión de menos de 2,5 micras, cuanta mayor es su concentración en el aire, peor es la calidad del aire.

La escarcha es capaz de absorber esas partículas sedimentadas en la tierra y limpiar así el aire. Los iones negativos también repercuten en la calidad de la atmósfera; cuando se condensa esa capa de escarcha, la cantidad de iones negativos puede llegar a ser más de cinco veces superior a la que existía previamente y esa es la razón por la que, al disfrutar de este paisaje, las personas sienten que sus pulmones están más oxigenados y que respiran mucho mejor. Al mismo tiempo, la escarcha sirve para reducir sensiblemente el ruido ambiental, ya que con ella disminuye el índice de reflectividad de las ondas sonoras, que son en gran parte absorbidas y neutralizadas. Todo aquel que pasea entre los bosques cubiertos de escarcha se ve embargado por una tremenda calma y sosiego.      

Los árboles escarchados de Jilin

Si se desea disfrutar de este fenómeno en Jilin se debe acudir allí entre finales de diciembre y finales de enero. La mejor hora para tomar fotografías es de diez a once y media de la mañana, ya que a partir de mediodía el ascenso de las temperaturas y el fuerte viento hacen que la escarcha se vaya disolviendo gradualmente. Por otro lado, hay que tener en cuenta que no se produce todos los días. Según un dicho popular, “como una súbita ráfaga de viento primaveral en mitad de la noche, miles de árboles ven brotar sus flores blancas”. 

La llegada de la escarcha es tan repentina como su desaparición, por lo que si se quiere contemplarla también hace falta un poco de suerte. El proceso de formación consta normalmente de tres fases: como se suele decir, “por la noche te rodea la bruma, de madrugada cuelgan los témpanos y en torno al mediodía se caen las hojas”. A menudo la noche anterior se forma sobre la superficie del Songhua una espesa capa de neblina que cubre todo el río y la ciudad, creando un paisaje onírico propio de cuento de hadas; esa niebla es la que anuncia la llegada de la escarcha y, cuanto más espesa sea aquélla, mayor será ésta y más bello el espectáculo. “De madrugada cuelgan los témpanos” alude a la mañana del día posterior, durante la que se pueden admirar las ramas de los sauces y olmos de las orillas recubiertas de flores de escarcha relucientes de un blanco inmaculado que, vistas desde lejos, componen un horizonte de blancura espectacular. En cuanto a la última fase, “en torno a mediodía se caen”, quiere decir que llegada esa hora y debido al ascenso de las temperaturas y las ráfagas de viento, la escarcha empieza a disolverse lentamente, un espectáculo también digno de contemplación.

Los árboles escarchados de Jilin

El mejor lugar para disfrutar de este fenómeno es la isla de escarcha aguas abajo del río Songhua, un emplazamiento famoso por la cantidad de rocío condensada en ella. La topografía de la isla es muy baja, rodeada por las aguas del Songhua, y la persistente neblina invernal hace que casi todos los días se puedan contemplar los helados árboles; incluso hay días en los que dicha niebla no llega a desprenderse del todo. Este incomparable fenómeno hace que sean innumerables los turistas llegados de todos los rincones que acuden cada invierno aquí, sin dejarse arredrar por el viento o la nieve, para disfrutar su paisaje y llevarse un testimonio gráfico de vuelta a casa.

La gran diversidad del clima en China


ic_ESP_50

pdfPublicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 50. Volumen V. Septiembre de 2018.
Ver / descargar el número completo en PDF 

La partícula auxiliar 着 y su amplio rango de aplicaciones

El uso en chino de la partícula , cuenta con cuatro pronunciaciones diferentes (zháo, zhe, zhuó y zhāo), cada una de ellas para designar una unidad léxica o gramatical totalmente diferente. Su uso puede resultar complicado para los estudiantes hispanoparlantes, ya que este tipo de palabras funcionales no existen en español.

Un reportaje de
Juan Diego Fernández Rosado
费英杰
La gramática del chino está formada, en un porcentaje muy notable, por palabras funcionales o xuci (虚词), es decir, unidades léxicas que no tienen un significado concreto pero que sirven para modificar el aspecto, la intención o incluso el significado de la oración en su totalidad. De entre las palabras funcionales, uno de los grupos más significativos es el formado por las partículas auxiliares (动态助词), es decir, aquellas que aparecen junto a palabras que sí expresan un significado concreto shici (实词) para dotarlas de contenido gramatical. Dada la inexistencia de este tipo de partículas en el idioma español, en ocasiones llegar a saber en qué situaciones deben utilizarse y qué funciones tienen, puede ser un proceso muy frustrante para quienes estudian chino, por lo que bien merece la pena analizarlas con detenimiento una a una.

En este artículo hablaremos de la partícula , una de las más especiales, pues no solo cuenta con cuatro pronunciaciones diferentes (zháo, zhe, zhuó y zhāo), cada una de ellas para designar una unidad léxica o gramatical totalmente diferente, sino que, además, permite al hablante expresar mensajes totalmente dispares gracias al amplio abanico de aplicaciones con el que cuenta. A continuación hablaremos de las dos más comunes en el idioma chino actual, zhe y zháo.

1. (zhe) como indicador de tiempo o estado continuo

La función principal de la partícula es la de actuar como indicador de tiempo o estado continuo de una oración por lo que, a menudo, se suele traducir utilizando verbos conjugados en gerundio. Sin embargo, sus aplicaciones son mucho más productivas que las de nuestro gerundio pues, como veremos a continuación, además de indicar continuidad también puede señalar que el verbo permanece en un estado continuo para añadir ciertos matices de significado a la oración.

1.1 Aspecto continuo del verbo de la oración

El uso más recurrente de la partícula zhe coincide con su faceta de modificador del verbo para indicar que su acción se está realizando, es decir, para proporcionarle un aspecto continuo. En este caso es equivalente a nuestro presente continuo y, aunque en español no contamos con ningún tipo de elemento léxico con la misma función, podemos traducirla por nuestro gerundio. Por ejemplo:

人们跳着,唱着,高兴极了!
Rénmen tiàozhe, chàngzhe, gāoxìng jí le!
Todos están saltando y cantando, ¡qué contentos están!

Para ello, suele aparecer junto a la estructura 正在 (zhèngzài) y a la partícula modal final (ne). Es decir, para traducir la oración “estoy escuchando música”, podemos utilizar la oración 我正在听着音乐呢 (Wǒ zhèngzài tīngzhe yīnyuè ne). Cualquiera de las cuatro partículas (正,在,着 y ) puede aparecer omitida sin que la oración sufra ningún tipo de cambio, por lo que la cantidad de oraciones con un mismo significado que se pueden producir son muy numerosas. Por ejemplo:

外面雨正下着呢,现在就别出去了。
Wàimiàn yǔ zhèng xiàzhe ne, xiànzài jiù bié chūqù le.
Está lloviendo, no salgamos ahora.

外面雨正下着,现在就别出去了。
Wàimiàn yǔ zhèng xiàzhe, xiànzài jiù bié chūqù le.
En los ejemplos de arriba, aunque hemos omitido la partícula , el significado continúa siendo el mismo.

别打扰他,他睡着觉呢。
Bié dǎrǎo tā, tā shuìzhejiào ne.
No le molestes, está durmiendo.

你进来的时候,他正看电视。
Nǐ jìnlái de shíhòu, tā zhèng kàn diànshì
Cuando viniste, él estaba viendo la televisión.

他正在听着广播。
Tā zhèngzài tīngzhe guǎngbō.
Él está escuchando la radio.

Nexo entre verbos en oraciones subordinadas

En este caso, el aparece como sufijo de un verbo de una oración subordinada para indicar que dicha acción ocurre en el mismo tiempo que el verbo de la oración a la que complementa. Existen tres tipos de oraciones en las que adquiere esta función:

La primera de ellas expresa tiempo simultáneo entre los verbos, sin añadir ningún otro tipo de significado a la oración. El primer verbo queda así modificado para pasar a ser el equivalente de nuestro participio. Por ejemplo, en la oración 他平时坐着吃饭 (tā píngshí zuòzhe chīfàn), el primer verbo, (zuò) “sentarse” pasa a ser participio para adquirir la función de adjetivo y el segundo, 吃饭 (chīfàn) “comer”, aporta el significado principal de la acción principal “Él suele comer sentado”.

Utilizando la estructura Verbo 1 + + Verbo 2, podemos expresar que el primer verbo sirve como método o medio para cumplir el segundo, que es el objetivo de la oración. Por ejemplo:

他现在没时间,他忙着准备吃饭。
Tā xiànzài méi shíjiān, tā mángzhe zhǔnbèi chīfàn.
Ahora no tiene tiempo, está ocupado preparándose la comida.

zhāo zhe
他现在没时间,他忙着准备吃饭。Ahora no tiene tiempo, está ocupado preparándose la comida. Foto de Josh Appel — UnSplash

En la tercera de ellas podemos utilizar la partícula en la estructura Verbo  + + Verbo  + + () + acción / estado (), para indicar que una acción se ha repetido a lo largo del tiempo y, como consecuencia de ello, da paso posteriormente a una nueva o a un cambio en el estado del sujeto vinculado al verbo. Por ejemplo:

我们一路这样走着走着天色就暗了下来。
Wǒmen yīlù zhèyàng zǒuzhe zǒuzhe tiānsè jiù àn le xiàlái.
Tras tanto caminar y caminar, se ha hecho de noche.

1.2 Indicador de estado continuo

Esta función es muy útil para quienes se inician en la lengua china que, a menudo, sienten cómo su capacidad de expresión en este idioma se ve limitada por la inexistencia de ciertos elementos gramaticales muy utilizados en lenguas occidentales. En las fases más tempranas del estudio del chino aprendemos que el verbo (kāi) significa abrir, pero seguimos sin saber cómo expresar, por ejemplo, que una puerta “está abierta”, pues es difícil encontrar un equivalente a nuestro participio. Dicha dificultad queda resuelta con la partícula que nos sirve para indicar que el verbo presenta un estado que se mantiene en el tiempo. Si decimos 开着, estamos convirtiendo al verbo en un adjetivo para indicar que algo está “abierto”. Los verbos sujetos a este uso son aquellos que expresan un cambio de estado o describen una postura, como (zhàn) “estar de pie”, (tǎng) “tumbarse”, (zuò) “sentarse”, (cún) “guardar”, (fàng) “poner”, (guà) “colgar”, (tīng) “escuchar”, etc. A menudo, la estructura puede venir complementada con un al final de la oración. Por ejemplo:

进来吧,门开着呢。
Jìnlái ba, mén kāizhe ne.
Entra, la puerta está abierta.

这么晚了屋子里的灯还亮着呢。
Zhème wǎn le wūzi lǐ de dēng hái liàngzhe ne.
Con lo tarde que es y la luz de la habitación sigue encendida.

2. (zhe) en el discurso coloquial

En el discurso coloquial, también hay cabida para estructuras con la partícula . En este caso, debemos destacar que hay una serie de verbos que tienden a aparecer con cuando el registro es oral para formar su imperativo. Así pues, cuando queremos decirle a un amigo “escucha” en un tono suave, podemos decir 你听着 (nǐ tīngzhe). Por ejemplo:

你看着,我给你演示一遍。
Nǐ kànzhe, wǒ gěi nǐ yǎnshì yíbiàn.
Mírame, te lo voy a mostrar.

También es posible utilizar la partícula en la estructura 着呢 zhene como sufijo de adjetivos y verbos para expresar que el adjetivo adquiere un grado superlativo o que la acción del verbo se ejecuta con todas sus consecuencias. Por ejemplo:

我建议你夏天别去那儿,那儿的人多着呢!
Wǒ jiànyì nǐ xiàtiān bié qù nàr, nàr de rén duōzhe ne!
Te recomiendo que no vayas allí en verano, ¡hay muchísima gente!

3. (zháo) como complemento potencial o resultativo del verbo

Además de su función aspectual, la partícula , esta vez con su pronunciación zháo, también puede aparecer detrás de un verbo o de una oración para modificar su significado como complemento. Adquiere, en este caso, una importante función dentro del amplio catálogo de complementos capaces de añadir matices de información (duración, cantidad, grado, resultado, dirección, posibilidad, etc.) con los que cuenta la gramática china.

Complemento potencial: como complemento potencial, nos sirve para indicar si el sujeto es o no capaz de realizar con éxito la acción del verbo. Para ello, añadimos detrás del verbo 得着 (dézháo) para indicar que sí se posee la capacidad y 不着 (bùzháo) cuando queremos utilizar la forma negativa de la oración para expresar que no se cuenta con la capacidad de realizar la acción. Por ejemplo:

盐就在桌子上,我够得着。
Yán jiù zài zhuōzi shàng, wǒ gòu de zháo.
La sal está encima de la mesa, llego a alcanzarla.

你告诉我他是谁,我猜不着。
Nǐ gàosù wǒ tā shì shéi, wǒ cāi bùzháo.
Dime quién es, no consigo adivinarlo.

Complemento resultativo: indica si la acción ha alcanzado su propósito y, por tanto, ha obtenido el resultado que se buscaba con su realización o, por el contrario, no lo ha conseguido. Este uso es fácil de entender con el ejemplo del verbo dormir (shuì), pues decimos 睡着了 (shuì zháo le) cuando conseguimos dormirnos. Por el contrario, utilizamos 睡不着 (shuì bùzháo) para afirmar que no logramos dormir, aunque lo estamos intentando. Algunos de los verbos que con más frecuencia aparecen junto a como complemento resultativo son (zhǎo) buscar, (jiē) ir a recibir a alguien, (kàn) mirar, (cháng) probar, entre otros. Por ejemplo:

我昨天一点才睡着。
Wǒ zuótiān yī diǎn cái shuìzháo.
Ayer conseguí dormirme a la 1.

你在书店找着我跟你说的那本书了吗?
Nǐ zài shūdiàn zhǎozháo wǒ gēn nǐ shuō de nà běn shū le ma?
¿Encontraste en la librería el libro que te dije?

4. (zháo) como unidad léxica

Por último, es necesario hacer mención al hecho de que zháo también aparece para dar forma a numerosas unidades léxicas. En este caso, cuenta con un significado parecido a sentir o sufrir. Por ejemplo, 着凉 (zháoliáng) resfriarse, 着火 (zháohuǒ) prender fuego, 着急 ( zháojí) estar preocupado, 着迷 (zháomí) aficionarse a algo, y otros.

练习:Práctica:

Elige el lugar más apropiado para añadir zhe o zháo.

  1. 你给我打(A)电话的时候我正 (B) 吃 (C) 饭 (D) 呢。
  2. 妹妹穿(A)一身(B)新衣服,非常(C)漂亮(D)。
  3. 爸爸病(A)了,在(B)床上躺(C)休息(D)。
  4. 夜深(A)了,房间的灯还亮(B),他应该(C)还没睡觉(D)。
  5. 刚做(A)过手术的教授坐(B)给我们上(C)课(D)。
  6. 这是他最喜欢(A)的零食,每次都藏(B)不想拿(C)出来和别人分享(D)。
  7. 好好听(A),听听(B)看(C)你自己到底哪里唱(D)错了。
  8. 说(A)一个汉字谜语,看看(B)你猜(C)得(D)吗?
  9. 那家餐馆新推(A)出(B)了一道菜,你尝(C)了(D)吗?
  10. 最近温度比较(A)低(B),小心(C)别(D)凉。

Soluciones: 1}C; 2}A; 3}C; 4}B; 5}B; 6}B; 7}A; 8}D; 9}C; 10}D


ic_ESP_50

pdfPublicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 50. Volumen V. Septiembre de 2018.
Ver / descargar el número completo en PDF 

influencia del chino cantonés en el mandarín

El idioma chino mandarín toma los dialectos del norte del país como base de su estructura lingüística, pero incluye algunas palabras provenientes de otros dialectos del sur. Desde 1978, las nuevas palabras que más enriquecen el vocabulario del chino mandarín provienen en su mayoría del dialecto yuè, más conocido como cantonés.

Reportaje de
Pan Jie
潘杰
El idioma chino mandarín toma los dialectos del norte del país como base de su estructura lingüística e incluye algunas palabras provenientes de otros dialectos del sur, tales como el yuè (), hakka (客家), (), mǐn (), gàn () o xiāng (), entre otros.

Cantonés, el idioma más cantarín del mundo

Sin embargo, desde la reforma política y la apertura de China a partir de 1978, las palabras que más enriquecen el vocabulario del chino mandarín provienen en su mayoría del dialecto yuè, más conocido como cantonés. Entre los neologismos incluidos en la quinta edición del Diccionario del Chino Moderno, publicado en 2005 por la Prensa Comercial, los nuevos términos cantoneses ocuparon un gran peso. Según diversas estadísticas incompletas, el número de neologismos cantoneses se acercó a la centena, así tenemos ànjiē (hipoteca, 按揭), lóuyǔ (edificio, 楼宇), zhìyè (adquirir un inmueble, 置业), duànmǎ (carencia de una talla, 断码), dǎbiǎo (poner el taxímetro, 打表), dàbā (autobús, 大巴), huìsuǒ (club, 会所), liánzū (alquiler barato, 廉租), bàoliào (dar noticias sorprendentes, 报料), bànkù (simular que se es guay, 扮酷), dàowèi (estar todo preparado, 到位), diānfēng (cima, 颠峰), gǎodìng (estar todo resuelto, 搞定), etc. En la cuarta edición de 1996 del Diccionario del Chino Moderno ya se incluían palabras nuevas cantonesas como dīshì (taxi, 的士), shēngměng (fresco, vivo, 生猛), chǎoyóuyú (despedirse, 炒鱿鱼), bāodiànhuàzhōu (hacer una llamada de larga duración, 煲电话粥) entre otras. En consecuencia, se ve que la influencia del cantonés en el mandarín es cada vez mayor.

Entre los neologismos incluidos en la quinta edición del Diccionario del Chino Moderno, publicado en 2005, los nuevos términos cantoneses ocuparon un gran peso. Según diversas estadísticas incompletas, el número de neologismos cantoneses se acercó al centenar

Según las estadísticas, además de los neologismos cantoneses incluidos en el Diccionario del Chino Moderno, existen otras palabras conocidas comúnmente por la mayoría de los jóvenes y que alcanzan unos 600 vocablos, algunos de ellos procedentes del sector económico, comercial y de los medios de comunicación. Los redactores del Diccionario del Chino Moderno creen que aunque estas palabras son populares, todavía no son ampliamente conocidas por los habitantes del norte, por lo que todavía no las han incluido en su compendio. Estos términos se dividen en las siguientes categorías:

Medios de comunicación y entretenimiento: jīndié (disco de oro, 金碟), jīnqǔ (canción de oro, 金曲), jìngē (canción rítmica, 劲歌), gèchàng (concierto, 个唱), zhǔdǎgē (canción de moda, 主打歌), guàndié (grabar un disco, 灌碟), chuánméi (medios de comunicación, 传媒), zīxùn (información, 资讯), páihángbǎng (clasificación, 排行榜), fěiwén (noticias del corazón, 绯闻) o bāguà (cotilleo, 八卦) entre otras.

influencia del chino cantonés en el mandarín
Yánqíngpiàn (películas románticas, 言情片)

Cine y televisión: gōnggūpiàn (películas de artes marciales, 功夫片), yánqíngpiàn (películas románticas, 言情片), qiāngzhànpiàn (películas de acción, 枪战片), jǐngfěipiàn (películas de gánsteres, 警匪片), wúlítóu (humor hongkonés, 无厘头), etcétera.

De la vida cotidiana: zǎochá (desayuno cantonés, 早茶), xiājiǎo (ravioles de gambas, 虾饺), zhělí (gel de baño, 啫喱), etc.

Economía y comercio: wàngpù (tienda próspera, 旺铺), shōuyíntái (caja registradora, 收银台), liánsuǒdiàn (cadena de almacenes, 连锁店), biànlìdiàn (colmados de 24 horas, 便利店), etc.

Otras categorías: liàngnǚ (chica guapa, 靓女), dàdiēyǎnjìng (asombrarse, 大跌眼镜), yìtóuwùshuǐ (caer en la confusión, 一头雾水), etc.

Según diversos análisis de algunos investigadores, la difusión de tantos nuevos términos cantoneses en el chino mandarín y su popularidad en poco tiempo ha sido debido a la especial importancia de la región cantonesa en el marco nacional. En primer lugar, la provincia de Guangdong es la vanguardia de la reforma y apertura de China. Así, Shenzhen y Zhuhai fueron las primeras Zonas Económicas Especiales establecidas del país. Al estar próximas a Hong Kong y Macao, las ventajas económicas y políticas prioritarias han convertido a la zona del cantonés (tomando Hong Kong y Guangzhou como su centro) en una de las regiones más desarrolladas económicamente de China. El intercambio cultural y las relaciones comerciales entre la China continental, Hong Kong, Macao y Guangzhou son cada vez más frecuentes e intensas.

influencia del chino cantonés en el mandarín
Gèchàng (concierto, 个唱)

En segundo lugar, con la ampliación de la apertura hacia el exterior, las relaciones económicas y culturales entre China y el resto del mundo se han estrechado considerablemente. Las nuevas tendencias y extranjerismos occidentales llegan primero a Hong Kong y a Macao, después de un tiempo, se introducen en el Delta del Río de la Perla y luego poco a poco se extienden hacia el interior del país hasta el norte. Los extranjerismos se traducen así al cantonés y de ahí emigran al mandarín. Como el inglés es uno de los idiomas oficiales de Hong Kong, la mayoría de esos nuevos extranjerismos proceden de esa lengua y son traducidos directamente según se pronuncian, tales como: dīshì (taxi), bāshì (bus), fěnsī (fan, seguidor, entusiasta), etc.

El 22 de enero de 2012, con motivo del Año Nuevo del Dragón, Boris Johnson, entonces alcalde de Londres, pronunció un discurso de buenos deseos hacia el pueblo chino. Al final de su mensaje, Johnson dijo en chino mandarín y en cantonés: xīnniánkuàilè (Feliz Año Nuevo, 新年快乐) y gōngxǐfācái (Que obtenga muchas riquezas, 恭喜发财), con eso se demuestra que el cantonés también posee cierta influencia en el extranjero. 


ic_ESP_12-1

pdfPublicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 12. Volumen III. Mayo de 2012.
Ver / descargar el número completo en PDF 

Guisado chino

El guisado es la técnica culinaria favorita de los habitantes del noreste de China, pues es una forma idónea para combatir las bajas temperaturas sufridas durante el crudo invierno. Conocida en chino como dun (), la técnica del guisado consiste en un paso previo donde a los ingredientes principales, que son una combinación de carnes y verduras, se les añade la medida justa de sopa para, en primer lugar, hervirlas a fuego fuerte, más tarde a fuego lento y, finalmente, volverlas a cocinar en un fuego de gran intensidad, con el fin de conseguir que absorban el jugo producido durante el proceso.

Reportaje de
Simon Ma
Tras, aproximadamente, cinco milenios de historia, la cultura china ha desarrollado multitud de disciplinas consideradas artísticas, como la poesía, la literatura, los ritos, la cortesía, la música, el qin, el ajedrez chino, la caligrafía o el dibujo tradicional. Pero, además de ellas, también es digna de mención la excepcional cultura culinaria del país, pues, no en vano, una gran cantidad de sus platos gozan ya de una enorme popularidad en todo el planeta. Debido a la ubicación geográfica de cada una de sus regiones y a los diferentes contextos y ambientes que coexisten su gastronomía, transmitida de generación en generación, presenta diversas características en cada uno de sus rincones.

Guisado chino
Fideos guisados con carne de cerdo (猪肉炖粉条)

Al hablar del noreste de China, lo primero que se nos viene a la mente es su singular posición geográfica, compartida por tres provincias: Heilongjiang, Jilin y Liaoning y la parte oriental de Mongolia Interior. Su norteña localización le confiere un clima monzónico continental templado, caracterizado por la existencia de cuatro estaciones muy diferenciadas. Sin embargo, es su invierno, con sus copiosas nevadas y sus paisajes cubiertos por una espesa capa blanca, el que destaca sobre los demás para alzarse como su más célebre distintivo.

Guisado chino
Judías guisadas con costillas y patatas (排骨炖豆角)

Las artes culinarias de China atesoran una enorme diversidad de técnicas que dan origen a platos fritos (), salteados (), hervidos (), fritos en abundante aceite (), cocidos (), hervidos a fuego lento (), guisados (), asados (), y un largo etcétera. Los habitantes del noreste prefieren los guisados, pues los consideran una forma idónea para combatir las bajas temperaturas sufridas durante el crudo invierno. Conocida en chino como dun (), la técnica del guisado consiste en un paso previo donde a los ingredientes principales, que son una combinación de carnes y verduras, se les añade la medida justa de sopa para, en primer lugar, hervirlas a fuego fuerte, más tarde a fuego lento y, finalmente, volverlas a cocinar en un fuego de gran intensidad, con el fin de conseguir que absorban el jugo producido durante el proceso. Este tipo de cocción no solo permite mantener los sabores originales de cada ingrediente sino que, además, es capaz de preservar, en la medida de lo posible, sus valores nutritivos.

Guisado chino
Costillas de cerdo guisadas con chucrut (酸菜炖排骨)

Muchos de los platos con mayor renombre del noreste de China, como las setas guisadas con pollo, la carne guisada a fuego lento, las costillas de cerdo guisadas con chucrut, las verduras guisadas con carne y vísceras de cerdo, las judías guisadas con costillas y patatas, los fideos guisados con carne de cerdo, los pasteles de maíz con pescado guisado y otros, obedecen a una elaboración basada en las más tradicionales técnicas del guisado de la zona. Los hábitos alimenticios de un pueblo vienen determinados por la flora y la fauna de su entorno, así como por los gustos y preferencias de las personas que han formado parte de él a lo largo de diferentes generaciones. La gastronomía es, por tanto, una herencia cultural que representa de forma fidedigna las características locales de una región.

Guisado chino
Pasteles de maíz con pescado guisado (铁锅炖鱼贴饼子)

Son la sequedad del aire y las temperaturas extremadamente bajas las que hacen que los norteños prefieran guisos bien calientes, pues resulta perfecto para cocinar los ingredientes secos que, al quedar sumergidos en agua y caldos calientes durante un largo periodo de tiempo, absorben los líquidos perdidos, creciendo y recuperando su forma, así como el color y el exquisito sabor que tenían antes. Quien prueba las costillas con patatas y judías guisadas, un plato típico de la zona, puede comprobar que, aún después de secadas al sol, las judías, aunque no cuentan con la frescura de la que gozan en verano, sí que consiguen recuperar su sabor original e, incluso, llegan a adquirir un gusto aún más intenso. Cuando de la olla comienza a emerger un delicioso olor a carne de cerdo, significa que el guiso ha logrado ya devolver el color y la frescura a las verduras secas. Las verduras deshidratadas obtenidas con la práctica durante mucho tiempo, así como el delicioso sabor de guisos cocinados a fuego lento, son en verdad todo un regalo de la naturaleza.

Guisado chino
Setas guisadas con pollo (小鸡炖蘑菇 )

Otro de los platos más típicos del noreste es un tipo de guisado denominado luandun (乱炖), en el que se mezclan de forma arbitraria diferentes ingredientes. Su elaboración consiste en el corte despreocupado, a veces incluso con las manos, de las verduras más típicas del noreste de China como berenjenas, pimientos, judías, tomates, patatas y otras, para luego introducirlas en una olla, cocinarlas durante un breve periodo de tiempo a fuego alto y, posteriormente, continuar a fuego lento. Se trata de un plato muy sencillo, pero a la vez muy heterogéneo, en el que los ingredientes se mezclan sin seguir ningún tipo de pauta para representar con gran fidelidad el carácter cándido, franco y directo de un pueblo que se decanta por una vida informal, exenta de preocupaciones por asuntos sin importancia.

Guisado chino
Carne guisada a fuego lento (汆白肉)

En el noreste, un banquete no puede considerarse completo sin verduras guisadas. Dispuestos sobre la mesa, todo tipo de grandes cuencos e incluso ollas actúan como representantes del estilo de vida de la región. Sus gentes suelen vivir en comunidad y adoran los valores y la convivencia familiar. Alcanzada la vejez, el mayor deseo de los ancianos es, precisamente, poder rodearse de sus descendientes para celebrar la prosperidad y la felicidad de sus extensas familias. Llegado un día festivo o el cumpleaños de un anciano, sus familiares se reúnen para conversar y compartir sus más divertidas experiencias. Son comportamientos que, además de encarnar el carácter afable y afectuoso de estas personas, también muestran su devoción por los mayores y su profunda piedad filial.

Guisado chino
Verduras guisadas con carne y vísceras de cerdo (熘三样 )

La gastronomía es, por sí misma, un exponente de la cultura y la copiosidad de los alimentos que conforman los banquetes es, a menudo, un indicador de la felicidad y el bienestar de los habitantes de una región concreta. La felicidad de las personas que habitan el noreste de China se asemeja a sus platos guisados en aquello simple, real, honesto y en el hecho de que, de la misma forma en que lo hace el aroma de sus ingredientes, esta también se ha extendido de forma silenciosa a lo largo del tiempo para nutrir a todas y cada una de las generaciones que han formado parte de este pueblo. 


ic_ESP_50

pdfPublicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 50. Volumen V. Septiembre de 2018.
Ver / descargar el número completo en PDF 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies