Puente Luoyang

El puente Luoyang de Quanzhou, es el puente de piedra sobre el mar más antiguo de los que todavía se conservan en China. Cuenta con una longitud de 834 metros y conecta ambas orillas de la desembocadura del río Luoyang. Su construcción en el siglo XI no solo garantizó un tránsito seguro a ciudadanos y comerciantes sino que también mejoró e impulsó el tráfico comercial entre ambas orillas, lo que facilitó en buena medida el desarrollo económico de esta zona.

Reportaje de
Wu Yunfan
吴云凡
El puente Luoyang, en Quanzhou, está situado sobre una bahía en la desembocadura del río del mismo nombre en la provincia suroriental de Fujian. Tiene una longitud de 834 m y una anchura de 7 m, y está sostenido por un total de 46 pilares. Es el puente de piedra sobre el mar más antiguo de los que todavía se conservan en el país y se le conoce como “el primer puente de China”. También se cuenta entre los cuatro grandes puentes antiguos junto a los de Zhaozhou, en el distrito de Zhao (Hebei); Guang, en Chaozhou (Guangdong); y Lugou, conocido también como “puente de Marco Polo”, en Beijing. Según el dicho popular, “en el sur está el puente Luoyang y en el norte el de Zhaozhou”, lo que indica su importancia en la historia de los puentes de China.   

Puente Luoyang
Puente Luoyang. Foto Wikipedia/ Tyg728

partir de la dinastía Tang (618-907), Quanzhou se convirtió en un puerto comercial muy importante y en un centro en el que se congregaban mercaderes de dentro y fuera de China. Por allí pasaban inevitablemente las transacciones comerciales entre el norte y el sur del país. Con la dinastía Song del Norte (960-1127), la ciudad aumentó todavía más su actividad comercial y el puerto del río Luoyang se llenó de barcos que navegaban a través de sus aguas. Pero la desembocadura era ancha y profunda, con frecuentes olas que hacían peligrosa la navegación en aquellos tiempos. Y a veces algún barco naufragaba, provocando graves inconvenientes al tráfico fluvial y a la economía local. En el quinto año de la era Huangyou del emperador Renzong (1053), el magistrado de la prefectura de Quanzhou, que era un antiguo cargo equivalente al de actual alcalde de una localidad, Cai Xiang (1012-1067), renombrado político, calígrafo y experto del té, advirtió de la urgencia de conectar ambas orillas y, por ello, dio inicio a los trabajos de construcción de este puente.

Puente Luoyang
Templo memorial e inscripciones en tablillas en el puente Luoyang. Foto de Wikipedia/ Tyg728.

El proceso de construcción fue arduo y laborioso, aunque los responsables supieron afrontar cada una de las dificultades con soluciones innovadoras. Durante las labores de cimentación, y debido a la turbulencia de las aguas, los grandes bloques de piedra eran rápidamente desplazados por la corriente, por lo que se hizo extremadamente difícil establecer unas bases sólidas y firmes. No obstante, Cai Xiang y otro personaje llamado Lu Xi, del que apenas existen datos, encontraron un método. Se trataba de aprovechar los periodos de marea baja y ordenar que los barcos descargaran una enorme cantidad de bloques a través de la bahía, con lo que se pudo levantar en poco tiempo un modesto dique de piedra que, como un alargado dragón, se agazapaba mansamente en el fondo del río. Aun así, los habitantes de Quanzhou temían que la fuerza de las aguas se llevara por delante esa base de piedra y, por ello, se sugirió un nuevo y admirable plan que hoy en día aún sorprende por su clarividencia. Situaron allí mismo un criadero de ostras con el fin de reforzar los cimientos. Como este molusco normalmente crece pegado a las grandes rocas del fondo marino y tiene una alta tasa de reproducción, una vez adheridas las ostras a las piedras y formado un todo con ellas la base se asentó y no hubo riesgo de desprendimiento. Se aprovecharon las propias características biológicas de estos animales marinos para consolidar los cimientos del nuevo puente. Como es natural, los trozos de piedra diseminados sobre el fondo de la bahía se convirtieron en un único y compacto bloque de gran resistencia gracias a la acción amalgamante de las ostras, que ni el empuje de la corriente ni la fuerza de las olas han podido derribar en estos casi mil años transcurridos desde entonces.

Puente Luoyang
Perspectiva de los pilares con forma de balsa.

Una vez asentada con firmeza la base, se colocaron una serie de piedras ahusadas a lo largo del eje central del puente a modo de pilares. Las rocas tenían una peculiar figura que recordaba a la del casco de un barco, más anchas por el centro y afiladas en los dos extremos. Este tipo de pilares no solo son muy particulares y estéticamente atractivos sino que, por su forma, también reducían la superficie de exposición y restringían el desgaste provocado por las corrientes fluviales. Se limitaba así el empuje de las mareas y se aumentaba la estabilidad del puente de piedra. Se trata de un trabajo pionero que testimonia la sabiduría y el nivel técnico de los antiguos ingenieros chinos y que, en la actualidad, es conocido por los expertos como “puentes con losas de cimentación”. Visitar el río Luoyang hoy día y observar con perspectiva la construcción, hace que sus pilares con forma de balsa parezcan innumerables velas que se preparan para la competición. Y solo pensar en cómo sería la panorámica del puente en la época en que fue construido deja a quien lo ve completamente fascinado.

Puente Luoyang
Detalle de los pilares del puente Luoyang.

Seis años de trabajos

La cimentación de esta obra fue muy dura y extenuante pero el posterior proceso de construcción del cuerpo principal no resultó menos dificultoso. Para levantar un puente de piedra de semejantes dimensiones a través de la bahía, hacía falta emplazar más de 300 enormes y gruesas lastras de piedra de 20 o 30 t cada una. En una época en la que todavía no existían las grúas ni la maquinaria pesada de transporte, el traslado de esas piezas hasta allí resultaba una tarea ímproba. Tras devanarse los sesos, los encargados de su ejecución idearon un método que aprovechaba la fluctuación de las mareas y la capacidad de flotación de las aguas para llevar a término el trabajo. Durante las mareas altas, aprovecharon la fuerza del agua para trasladar los grandes bloques de piedra hasta el puente, en balsas de madera, que luego se fijaban sobre los pilares cuando la marea retrocedía. De este modo se levantó, pieza a pieza, este magnífico puente de piedra a través de la bahía. Hicieron falta un total de seis años de trabajo que concluyeron en el cuarto año de la era Jiayou (1059) para dar lugar a una de las maravillas de la época.

Puente Luoyang
Puente Luoyang. Foto Wikipedia/ lihui

En cuanto a su nombre existe una historia bastante difundida. Por aquel entonces, gente procedente de las llanuras centrales de China, y en particular un gran número de personas originarias de la provincia de Henan, emigraron hacia el sur hasta Quanzhou. Como echaban de menos su antiguo hogar, y pensaban que el paisaje de los alrededores del puerto se asemejaba al de Luoyang, bautizaron este río con el nombre de dicha ciudad y, por lo tanto, el puente adquirió esa misma denominación. El puerto de Quanzhou tiene asimismo el apelativo de wanandu, que expresa en mandarín el deseo de una travesía del río segura y sin contratiempos y, por ello, el puente se conoce asimismo con el nombre de “puente wanandu”. Su construcción no solo garantizó un tránsito seguro a ciudadanos y comerciantes sino que también mejoró e impulsó el tráfico comercial entre ambas orillas, lo que facilitó en buena medida el desarrollo económico de esta zona.

Puente Luoyang

El puente Luoyang, pues, posee una estructura sólida y de grandes dimensiones, constituye un reflejo del elevado nivel técnico de los maestros ingenieros y condensa, a su vez, la sabiduría china de épocas pretéritas.

Quanzhou alumbra la fusión multicultural en la travesía de Oriente


pdfPublicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 56. Volumen V. Septiembre de 2019.
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El gran templo budista de Kaiyuan, símbolo de la riqueza espiritual de Quanzhou

El conjunto histórico del antiguo templo budista de Kaiyuan tiene una extensión de 78.000 m2, y su construcción se inició en el año 738 d.C. En el pasado el budismo se convirtió en una de las principales opciones religiosas de los ciudadanos de Quanzhou y hasta el día de hoy en el templo de Kaiyuan se han conservado los milenarios rituales budistas.

Un reportaje de
Yin Yiqiao
尹艺桥
Quanzhou, con una antigüedad de más de 1.700 años, es una célebre ciudad del sureste de China con una larga tradición cultural e histórica, y constituye el punto de partida de la antigua Ruta Marítima de la Seda. Durante la dinastía Song (960-1279), Quanzhou logró situarse entre los cuatro mayores puertos del país, e incluso Marco Polo (1254-1324) la cita en su libro como “el mayor puerto de Oriente”. También era conocida merecidamente como “capital cultural de Asia oriental”, y ejercía un magnetismo sobre gentes de los más variados orígenes procedentes de todos los rincones del mundo que acababan echando raíces en esta dinámica ciudad. En ella se toleraban las diferentes creencias y prácticas religiosas llegadas de Oriente y Occidente, y se convirtió por ello a ojos del mundo en un auténtico crisol de creencias y religiones. Aquí se pueden contemplar los templos de Qingjing, Guandi y el descomunal Kaiyuan. Con el paso de los siglos, el budismo se ha convertido en una de las principales opciones religiosas de los ciudadanos de Quanzhou, hasta el punto de que esta región ha pasado a ser conocida históricamente como “Quannan, tierra del Buda”. 

El gran templo budista de Kaiyuan, símbolo de la riqueza espiritual de Quanzhou

“Este lugar era un célebre reino budista y sus calles rebosaban de sabios y santos”. La frase pertenece al pensador neoconfuciano de la dinastía Song del Sur (1127-1279), Zhu Xi, (1130-1200) aunque en realidad dicho reino budista se originó ya durante la dinastía Tang (618-907). El fundador de dicha dinastía, Gaozu Li Yuan (566-635), promovió la tradición taoísta, mientras que tras su ascenso al trono la emperatriz Wu Zetian (624-705) le dio un gran impulso a la cultura budista, construyendo templos y encargando la traducción de sutras. En el segundo año de la era Chuigong del emperador Ruizong (686), el acaudalado terrateniente de Quanzhou, Huang Shougong (629-712), soñó que una flor de loto blanca brotaba en un árbol de morera y decidió donar unas tierras para levantar un lugar de culto, que inicialmente se llamó “templo del loto”. En el veintiseisavo año de la era Kaiyuan (738), el emperador Xuanzong (685-762) ordenó al gobierno local que construyera un templo que tomara el nombre de la era vigente, de ahí que a partir de entonces se conociera como “templo de Kaiyuan”.

El conjunto histórico del antiguo templo de Kaiyuan se localiza actualmente en la calle del Oeste del distrito de Licheng, en Quanzhou, y tiene una extensión de 78.000 m2. Según los tradicionales preceptos constructivos, la estructura está orientada hacia el sur y se despliega a lo largo de un eje central, y conserva el vigor, la solemnidad y la escala masiva característicos de la dinastía Tang.

El gran templo budista de Kaiyuan, símbolo de la riqueza espiritual de Quanzhou

Pabellón de las cien columnas

En las construcciones budistas los pabellones-santuario constituyen el corazón del templo y el pabellón principal es el centro de ese corazón, el lugar donde se veneran las efigies budistas. El pabellón principal del templo de Kaiyuan se llama “Pabellón Daxiong” o “Gran pabellón de las nubes púrpuras”, ya que durante su construcción un manto de nubes de ese color envolvió el cielo de la ciudad. El edificio cubre una superficie de alrededor de 1.400 m2 y está sostenido por 86 columnas de piedra; su anchura es de nueve secciones y la profundidad de seis secciones. La forma de las columnas es rica en colores, los variados estilos de las esculturas llevan consigo una marca multicultural. El interior causa admiración por su magnificencia. En las vigas transversales aparecen relieves de criaturas fantásticas con cabeza humana y torso de pájaro que, en las escrituras budistas, reciben el nombre de kalavinka o “aves de exquisito sonido”. En los sutras se dice que estos pájaros, con su melodiosa voz y unas plumas suaves y hermosas, viven en las tierras del Buda y simbolizan el Elíseo. Aparte de su papel ornamental, los kalavinkas del templo de Kaiyuan también ejercen la función de ménsulas para amortiguar el peso del tejado. El diseño de estas curiosas criaturas combina de este modo el aspecto religioso, la destreza artística y las exigencias arquitectónicas.

La influencia del budismo en el idioma chino

Hasta el día de hoy, el templo de Kaiyuan ha conservado los milenarios rituales budistas. El 26 de cada mes lunar se celebra en su interior el día qinfu, durante el que innumerables devotos de ambos sexos llegan para encender incienso y arrodillarse frente al Buda, mientras los monjes serpentean en torno al edificio, recitan las escrituras y rezan por la buena fortuna y contra los malos espíritus. Además de ello, el octavo día del último mes del calendario lunar se celebra una importante festividad, la fiesta de Laba, en la que se conmemora el día en el que Sakiamuni vio la luz y se convirtió en Buda tras siete días y siete noches debajo del árbol del baniano. En este día, los monjes acuden a las tres al pabellón de las enseñanzas, para recibir lecciones matutinas, y después cocinan gachas con frutos secos que ofrecen al Buda. Al extenderse dicha práctica entre el pueblo, este plato tomó el conocido nombre de “gachas de Laba”.

El 26 de cada mes lunar se celebra en su interior el día qinfu, durante el que innumerables devotos de ambos sexos llegan para encender incienso y arrodillarse frente al Buda, mientras los monjes serpentean en torno al edificio, recitan las escrituras y rezan por la buena fortuna y contra los malos espíritus.

Según el dicho popular, “si hay un templo tiene que haber una pagoda”. La pagoda, una construcción budista típica de Oriente, llegó a China desde la India. En un principio se empleó para enterrar los restos de Buda, pero más tarde se utilizó como repositorio de las cenizas de los monjes más importantes, para conservar las reliquias sagradas o incluso como objeto de contemplación y admiración. Las pagodas gemelas situadas al este y al oeste del templo, a una distancia de 200 m como un reflejo especular son, con sus casi 50 m de altura, el par de pagodas de piedra más altas del país. Su disposición, una a cada lado del Pabellón Daxiong, se asemeja a la del carácter chino . La pagoda Zhenguo, al este, se construyó originariamente en madera en el sexto año de la era Xiantong (865) del reinado de Yizong de la dinastía Tang, y fue reemplazada por la definitiva en piedra durante la dinastía Song, entre el segundo año de la era Jiaxi y el décimo de la era Chunyou del reinado del emperador Lizong (1238-1250). La pagoda occidental, llamada Renshou, fue levantada en el segundo año del reinado del emperador Zhenming de Liang (916), del periodo de las Cinco Dinastías (907-960); igual que en el caso de la pagoda Zhenguo era originariamente de madera y trece años antes que esta fue sustituida por una estructura en ladrillo, y seguidamente en piedra, más sólida. La columna central de cada pagoda ejerce de soporte del conjunto y todo su diseño está calculado en función de meticulosos principios mecánicos. La estable estructura, el sólido eje y la densidad de los bloques de piedras han conseguido que ambas se hayan mantenido en pie durante casi 800 años. No solo resistieron el empuje del terremoto de intensidad 8 ocurrido en 1604 durante el reinado del emperador Wanli de la dinastía Ming (1368-1644), sino también el embiste de innumerables tifones, y se han conservado sanas y salvas hasta la fecha. Las dos pagodas constituyen el sostén espiritual de los ciudadanos de Quanzhou y conforman un magnífico panorama dentro del marco urbano de la ciudad. 

La firmeza de carácter y una profunda fe constituyen la riqueza espiritual transmitida por los habitantes de este lugar de generación en generación.


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Número 56. Volumen V. Septiembre de 2019.
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Puerto de Quanzhou

Hace un milenio el puerto de Quanzhou llegó a ser considerado el “puerto más grande de Oriente” y el punto de partida de la antigua Ruta Marítima de la Seda. Las Rutas Marítima y Terrestre fueron dos itinerarios de transporte complementarios que, uno al sur y otro al norte, permitían el comercio entre China y el resto de regiones del mundo. Durante las dinastías Song y Yuan, Quanzhou mantuvo muy estrechas relaciones comerciales y culturales con más de un centenar de países y regiones.

Un reportaje de
Tan Huixin
谭惠心
Situada en la costa sureste de China, en la provincia de Fujian, Quanzhou se apoya en la montaña para mirar de frente al mar. Goza de un sublime entorno medioambiental y dibuja una línea litoral sinuosa y continua que la convierten en un puerto natural con unas excelentes condiciones. Está rodeada por árboles de la variedad erythrina variegata, en chino “árbol de las espinas”, cuyas flores, que con un tono rojizo adquieren una apariencia muy similar a la del fuego cuando florecen, son responsables de que la ciudad reciba el popular sobrenombre de “ciudad de los árboles de las espinas”.

Quanzhou alumbra la fusión multicultural en la travesía de Oriente

Desde la dinastía Tang (618-907) Quanzhou ha constituido uno de los cuatro puertos más famosos de China e, incluso, durante las dinastías Song (960-1279) y Yuan (1279-1368), llegó a ser considerada el “puerto más grande de Oriente”. Además, acogió enormes cantidades de navíos e infinidad de comerciantes, un hecho que la convirtió en puente de unión e intercambio cultural y económico entre Occidente y Oriente. En esta urbe podían contemplarse escenas descritas como que “en el mercado se daban cita personas de diez continentes diferentes y el sonido emitido por las mareas transportaba consigo las voces de comerciantes procedentes de un centenar de países”. Con todas estas peculiaridades, Quanzhou se convirtió en el punto de partida de la antigua Ruta Marítima de la Seda.

Puerto de Quanzhou

Las Rutas Marítima y Terrestre fueron dos itinerarios de transporte complementarios que, uno al sur y otro al norte, permitían el comercio entre China y el resto de regiones del mundo. La Ruta Marítima de la Seda se originó en el periodo comprendido por los años centrales y finales de la dinastía Han occidental (206 a.C.-25 d.C.) y, tras experimentar un desarrollo gradual, comenzó a vivir su época de esplendor a partir de la dinastía Tang. Durante las dinastías Song y Yuan, Quanzhou mantuvo muy estrechas relaciones comerciales y culturales con más de un centenar de países y regiones. Entre otros, Japón y Corea al este; los estados del mar de la China Meridional al sur; y Persia, la península arábiga y África oriental al oeste. A pesar de recibir el nombre de Ruta Marítima de la Seda, sus recorridos no se centraban de forma exclusiva en el transporte de tal material, sino que también servían como canales para la exportación de productos como la porcelana, el té u objetos de laca, así como la importación de especias, vidrio y piedras preciosas. China fue el país que más temprano comenzó a criar gusanos de seda y a producir artículos de dicho material. Pronto su seda, por los exquisitos patrones y dibujos, y las magníficas técnicas artesanales con las que se manufacturaba, se ganó la admiración de todos los pueblos. Fue a través de la ruta comercial que la comunicaba con el resto del mundo por vía marítima que dichos productos, que eran los más representativos de China, llegaron a venderse en zonas muy lejanas. De hecho, fueron los responsables de que la misma travesía náutica pasara a ser conocida por el honorífico apelativo de “Ruta Marítima de la Seda”.   

La Ruta Marítima de la Seda

Si Quanzhou se convirtió en el punto de partida de la misma fue, en primer lugar, por su ubicación en la costa sureste, con una zona bañada por un vasto océano de aguas profundas y con una enorme abundancia de recursos litorales. Pero, al mismo tiempo, también influyeron en ello los beneficios que ofrecía a las rutas marítimas dirigidas hacia África y Europa el monzón que sopla tanto en invierno como en verano en el sureste de China. En tiempos de la dinastía Song, las hostilidades surgidas entre los habitantes de la Llanura Central y los nómadas causaron algunas interrupciones en la vía terrestre, lo que facilitó el desarrollo económico y comercial de la vía marítima. De la misma forma, durante la segunda mitad de la dinastía Tang, y con el desplazamiento del centro económico chino desde el centro hacia el sur del país, la situación económica de Quanzhou progresó con vigor, como también lo hizo su población total. La abundante mano de obra, y las avanzadas tecnologías de producción con que se contaban en aquella época, estimularon la elaboración de una ingente cantidad de productos exportables. La consecuencia fue que los comerciantes comenzaron a dirigir su atención al extenso océano y a buscar canales de venta marítimos para sus bienes. Gracias a ello, los avances y mejoras experimentadas en el campo de las técnicas de navegación y en la construcción naval también promovieron en Quanzhou el comercio a través del mar. Al fin y al cabo, tal y como afirma el dicho, “cuando se vive de la montaña, se ha de comer de la montaña y, cuando se vive del mar, se ha de comer del mar”.

El ser Quanzhou el punto de partida de la Ruta de la Seda también ha contribuido a la propagación exterior de la cultura del país, así como a la adopción de factores culturales foráneos

Por su maravillosa y excelente ubicación marítima, los habitantes de Quanzhou habían empezado a construir barcos y a surcar sus costas desde mucho tiempo atrás. Durante la dinastía Tang, la ciudad contaba ya con una grandiosa capacidad de producción de embarcaciones de enormes tamaños, en las que era posible transportar ingentes cantidades de productos. Más tarde, la aparición de la brújula durante la dinastía Song dio paso a un nuevo periodo de apogeo en el desarrollo de las técnicas de navegación y de construcción de navíos utilizadas en China que, a su vez, suscitó el inicio de la época dorada de la Ruta Marítima de la Seda.

Museo de las religiones

Al ejercer como su punto de partida, no solo ha brindado unas condiciones muy favorables para la exportación de productos chinos, sino que Quanzhou también ha contribuido a la propagación de la cultura del país hacia el exterior. Ejemplos de ello fueron los cuatro grandes inventos chinos, que se sirvieron de ambas rutas, la terrestre y la marítima, para llegar a muchos rincones del mundo. Pero ese intercambio al exterior causó, asimismo, la adopción de factores culturales foráneos. Al respecto, es interesante citar la propagación y la diseminación de diferentes creencias y dogmas. Fue gracias a dicha travesía que, religiones como el budismo, el hinduismo, el nestorianismo, el maniqueísmo, el judaísmo, el catolicismo o el islam; entraron en China para diseminarse, echar raíces y, finalmente, florecer en su territorio. Los vestigios de los numerosos templos y monumentos conmemorativos dedicados a dichas creencias constituyen una vívida representación de la apertura que caracterizó en el pasado a Quanzhou. Conocida en todo el planeta por el sobrenombre de “museo de las religiones del mundo” ha sido catalogada por la UNESCO como centro mundial de exhibición multicultural. No en vano su aportación al intercambio cultural entre China y el exterior ha sido mayúscula.

Puerto de Quanzhou

En el año 2015, Quanzhou fue designada por el gobierno chino como “área prioritaria para la Ruta Marítima de la Seda en el s. XXI” tras lo cual pasó a ser un importante enclave estratégico en la red comercial oceánica. Con el objetivo de integrarse y de participar de forma activa en la Iniciativa OBOR (“Una franja, una Ruta”, por sus siglas en inglés) en los últimos años, se ha puesto el acento en la investigación, la propagación y el desarrollo de la cultura relacionada con la Ruta Marítima de la Seda y, como parte de dicho esfuerzo, ha celebrado con éxito en varias ocasiones festivales culturales en torno a la histórica travesía náutica. En estos eventos se siente el singular encanto que transmitía antaño la cultura marítima de esta trascendente urbe. Como antiguo punto de partida de la vetusta travesía, Quanzhou ha preservado la misión original de su milenario puerto para seguir ejerciendo en la actualidad su papel como punto de enlace con el resto del mundo en la conocida ahora como Ruta Marítima de la Seda del s. XXI.


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Análisis comparativo de fórmulas que expresan semejanza en chino

A la hora de expresar semejanzas, el chino se sirve de un amplio repertorio de fórmulas que, en español, suelen traducirse utilizando el verbo “parecer”. Dichas fórmulas cuentan con sus propios contextos de uso y, por tanto, es fundamental conocerlas para poder decidir cuál es la más adecuada en cada momento y, de esta forma, poder expresarse correctamente.

Un artículo de Juan Diego Fernández Rosado 

A continuación, se presentará un breve análisis de algunas de las principales alternativas que ofrece el chino para representar los significados de “parecer” y “parecerse”.

1. Expresiones equivalentes a “parecerse”

1.1. El verbo (xiàng) para indicar que un elemento es parecido a otro

El verbo se utiliza para crear oraciones comparativas en las que un elemento es similar a otro. Las oraciones construidas con como verbo principal pueden presentar, principalmente, tres estructuras diferentes:

a) Sujeto + + sintagma nominal. Con esta estructura es posible expresar que el significado “A se parece a B”. Por ejemplo:

你的眼睛像爸爸,嘴巴像妈妈。
Nǐ de yǎnjing xiàng bàba, zuǐba xiàng māma.
Sus ojos se parecen a los de su padre y su boca, a la de su madre.

b) Sujeto + + sintagma nominal + 一样(这样、那样)+ adjetivo/verbo.

En esta variante añadimos 一样 (yíyàng, igual), o 这样、那样 (zhèyàng, nàyàng, tan así) para enfatizar la similitud entre A y B. Por ejemplo:

你的汉语像中国人一样流利。
Nǐ de hànyǔ xiàng zhōngguórén yíyàng liúlì.
Su chino es (parece) tan fluido como el de un nativo.

你朋友不像你这样聪明,但是像你一样勤奋。
Nǐ péngyou bú xiàng nǐ zhèyàng cōngmíng, dànshì xiàng nǐ yíyàng qínfèn.
Su amigo no parece tan listo como usted, pero sí que es igual de trabajador.

c) Sujeto(s) + (verbo) + adverbio de grado + . Esta estructura es equivalente a la oración española “A y B se parecen”. Por ejemplo:

姐妹俩长得很像。
Jiěmèilia zhǎng deh ěn xiàng.
Las dos hermanas se parecen mucho.

我和奶奶的性格非常像。
Wǒ hé nǎinai de xìnggé fēicháng xiàng.
Mi personalidad y la de mi abuela paterna se parecen mucho.

这两位作家的写作风格十分像。
Zhè liǎng wèi zuòjiā de xiězuò fēnggé shífēn xiàng.
El estilo de escritura de estos dos autores es muy parecido.

Análisis comparativo de fórmulas que expresan semejanza en chino
熊猫看起来只爱吃竹子。(Xióngmāo kàn qilai zhǐ ài chī zhúzi). Parece que al oso panda solo le gusta comer bambú.

2. Expresiones equivalentes al verbo “parecer”

2.1. Las palabras 看起来 (kàn qilai), 听起来 (tīng qilai)

La partícula 起来 aparece tras un verbo de percepción sensorial, como (kàn, ver) o (tīng, oír) para expresar el parecer o la impresión que tiene el hablante sobre alguna persona o cosa. Por ejemplo:

今天,下班回家的爸爸看起来有点儿生气。
Jīntiān, xiàbān huíjiā de bàba kàn qilai yǒudiǎnr shēngqì.
Papá parecía un poco enfadado hoy al llegar a casa después del trabajo.

熊猫看起来只爱吃竹子。
Xióngmāo kàn qilai zhǐ ài chī zhúzi.
Parece que al oso panda solo le gusta comer bambú.

这个主意听起来不错。
Zhège zhǔyi tīng qilai búcuò.
Esa idea parece (suena) muy interesante.

她的声音听起来真温柔。
Tā de shēngyīn tīng qilai zhēn wēnróu.
Su voz suena (parece) muy suave.

Análisis comparativo de fórmulas que expresan semejanza en chino
好像今天要下雨。(Hǎoxiàng jīntiān yào xiàyǔ). Parece que hoy va a llover.

2.2. El verbo 好像 (hǎoxiàng) para indicar percepción basada en factores abstractos

El verbo 好像 expresa un significado idéntico al de la partícula 起来 : ambos permiten llegar a conclusiones según lo que se percibe. La diferencia entre ambas opciones reside en que, por ejemplo, en la oración 她听起来很累 (tā tīng qilaih ěn lèi, ella parece muy cansada), el verbo (tīng, oír) refleja que la percepción de que ella está cansada procede de un estímulo auditivo concreto, es decir, de algo que ha dicho, del tono de su voz, etc. Y, en cambio, en la oración 她好像很累 (tā hǎoxiàng hěn lèi), la sensación de que ella está cansada está motivada por factores diferentes y más abstractos, que bien podrían ser una combinación de su expresión, su voz, su postura, etc. Otros ejemplos de uso del verbo 好像 son los siguientes:

他最近很奇怪,好像生病了。
Tā zuìjìn hěn qíguài, hǎoxiàng shēngbìng le.
Últimamente está un poco raro, parece estar enfermo.

好像今天要下雨。
Hǎoxiàng jīntiān yào xiàyǔ.
Parece que hoy va a llover.

2.3. El verbo 显得 para expresar una percepción objetiva

Por su parte, el verbo 显得 (xiǎnde) es la opción utilizada para hacer referencia a una percepción objetiva. En este caso, el hablante no se basa en sus propias sensaciones, sino en un criterio universal o en la cultura que impera en el contexto comunicativo, para decidir que el elemento en cuestión “parece” tener una cualidad determinada. Por ejemplo:

外国朋友显得还不太习惯。
Wàiguó péngyou xiǎnde hái bú tài xíguàn.
Mi amigo extranjero parece no haberse acostumbrado aún.

Con gran frecuencia, el sujeto de 显得 es la característica o la circunstancia que “hace parecer”. Por ejemplo:

常说谢谢会显得你非常有礼貌。
Cháng shuō xièxie huì xiǎnde nǐ fēicháng yǒu lǐmào.
Decir gracias muy a menudo te hace parecer muy educado.

Análisis comparativo de fórmulas que expresan semejanza en chino
看来今天没有时间锻炼身体了。(Kànlái jīntiān méiyǒu shíjiān duànliàn shēntǐ le). Parece que hoy no voy a tener tiempo de hacer ejercicio.

2.4. La partícula 看来 (kànlái) para opinar sobre una situación

La partícula 看来 permite indicar la opinión del hablante sobre un contexto o cuestión determinados. Las oraciones que suelen emplear 看来 son las siguientes:

a) 看来 + situación/opinión

En este caso, la persona que emite su juicio a menudo aparece omitida. Por ejemplo:

看来今天没有时间锻炼身体了。
Kànlái jīntiān méiyǒu shíjiān duànliàn shēntǐ le.
Parece que hoy no voy a tener tiempo de hacer ejercicio.

b) + A (sintagma nominal) + 看来 + situación.

Esta estructura se utiliza para indicar que se está evaluando una situación o expresando una opinión desde el punto de vista de A. Por ejemplo:

在我看来,这样做有好处也有坏处。
Zài wǒ kànlái, zhèyàng zuò yǒu hǎochù yě yǒu huàichù.
A mí me parece que (en mi opinión) hacerlo así tiene sus ventajas y sus desventajas.

他听不懂我的话。
Tā tīng bu dǒng wǒ de huà.
No entiende lo que le digo.

Práctica:
Elija la opción correcta para cada espacio.

1. 绿颜色的衣服________ 人很黑。

A.好像 B. 看起来 C.显得

2. 兔子的眼睛________ 黑珍珠一样。

A. 看起来 B. 像 C .显得

3. 天灰灰的,________ 要下雨。

A. 看起来 B. 显得 C.好像

4. 朋友不太________ 他的家人。

A. 看起来 B. 好像 C.像

5. 老师的话________ 很有道理。

A. 看起来 B. 听起来 C.像

6. 我们也不知道他到底怎么了,________ 是考试考得不好。 A.好像 B. 看起来 C.显得

7. 在中国人________,春节是每年最重要的节日。

A. 看来 B. 看起来 C.显得

8. 在餐馆大声说话________ 我们很没有礼貌。

A.好像 B. 显得 C. 看起来

9. 你怎么了,________ 不太高兴?

A.好像 B. 像 C . 看来

10. ________ 这个夏天我们不会去旅行了。

A. 看来 B. 显得 C. 看起来

Solución del ejercicio: 1:C    2 :B   3:A/C   4:C   5:B   6:A   7:A   8:B   9:A/C   10:A/C

Introducción a los complementos resultativos de la lengua china


pdfPublicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 56. Volumen V. Septiembre de 2019.
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Montaña Qingyuan

La montaña Qingyuan de Quanzhou combina hermosos paisajes con atractivos monumentos, como la escultura taoísta más grande del mundo, “el primer Laozi bajo el Cielo”, o la estatua de Li Shutong (1880-1942), monje y sabio budista autor de uno de los poemas más bellos del siglo XX.

Un reportaje de
Yin Yiqiao
尹艺桥
En el área Fengze de la prefectura de Quanzhou se encuentra la famosa montaña Qingyuan, “la primera morada de los inmortales del mar de Min”. Convertida en emblema de la región, recibe además los nombres de “montaña entre las nubes” y “montaña de las tres cumbres”. El suave clima monzónico subtropical de la zona, con temperaturas siempre por encima de cero, hace que se visite en cualquier momento del año, y que se pueda disfrutar de sus hermosos paisajes tanto a pie como en carro.

Estatua de piedra de Laozi. Montaña Qingyuan
Estatua de piedra de Laozi.

Después de atravesar los tradicionales portales que franquean el acceso a la montaña, se llega  a uno de sus lugares de interés más famosos: la roca Laojun. “Laojun” es una forma respetuosa de referirse a Laozi (aproximadamente 571-471 a.C.), el gran pensador chino fundador del taoísmo. Esta roca es en realidad una escultura en piedra que data de la dinastía Song (960-1279). Es citada por primera vez en los Registros de Quanzhou, recopilados durante el reinado Jiading de los Song del Sur (1208-1224), donde se describe su parecido con el maestro y se destaca que “parece haber sido tallada por la naturaleza y terminada por la mano de un habilidoso artesano”. El conjunto es un bloque de granito de unos 7 m de largo, 8 m de ancho y 6 m de alto, que se extiende sobre una superficie de más de 55 m2. Se trata de la escultura taoísta más grande del mundo, “el primer Laozi bajo el Cielo”. De lejos, el famoso erudito parece mirar al observador serio y melancólico. De cerca, sin embargo, su rostro tallado con gran realismo muestra una expresión bondadosa y ligeramente sonriente. Los lugareños dicen que representa el itinerario mental del maestro mientras escribía el Daodejing, en el que, a través de hondas cavilaciones, consiguió finalmente comprender los misterios de la existencia.

Estatua de Li Shutong. Montaña Qingyuan.
Estatua de Li Shutong.

Ascendiendo por la escalera celestial de la sabiduría, encontramos un anciano sentado sobre una piedra. Se trata de Li Shutong (1880-1942), monje y sabio budista autor de uno de los poemas más bellos del siglo XX, “Despedida”, y cuya figura se encuentra vinculada de forma indisoluble a Quanzhou. Atraído por la devoción religiosa de los habitantes de la zona, a los 62 años Li decidió trasladarse al templo de Kaiyuan para entregarse a la práctica y al estudio de los preceptos budistas. Según sus palabras, hasta entonces su vida había sido un continuo devenir de penas y alegrías. El país se encontraba en una difícil situación y se sentía profundamente frustrado por no haber sido capaz de hacer nada por cambiarla. En realidad, fue un influyente estudioso de la civilización china y realizó grandes contribuciones en campos como el budismo, la literatura, el grabado de sellos, la caligrafía, la ópera tradicional y la pintura.

En la base de la montaña se encuentra el templo Shaolin del Sur, que cuenta con más de un milenio de historia. 

En la base de la montaña, en su lado este se encuentra el templo Shaolin del Sur, que cuenta con más de un milenio de historia y está considerado uno de los lugares de origen de la rama de artes marciales del sur de China. Fue construido durante la dinastía Tang (618-907) y tuvo su apogeo durante la dinastía Song. Destruido y reconstruido en varias ocasiones, todavía conserva su aspecto original. Pese a las numerosas vicisitudes sufridas, ha superado la prueba del tiempo y en la actualidad el incienso sigue ardiendo con fuerza en el interior de sus muros. Hoy, numerosos niños son internados desde pequeños para seguir la vía de la iluminación. Desde ese momento, su modo de vida se rige por reglas completamente distintas. A las cuatro y media de la mañana, los pequeños monjes se levantan para practicar artes marciales y, a lo largo del día, pueden llegar a entrenar hasta siete horas y media. El aprendizaje es repetitivo y monótono, pero se trata de un esfuerzo necesario para alcanzar el nivel de perfección exigido. Este tipo de adiestramiento dota a los estudiantes de una fuerte voluntad y un extraordinario sentido del esfuerzo. Ellos son los transmisores de las artes marciales y de la excelente cultura tradicional del templo Shaolin del Sur.

Montaña Qingyuan
Panorámica de la ciudad de Quanzhou desde lo alto de la montaña Qingyuan

La montaña Qingyuan reúne historia, cultura y religión, razones más que suficientes para satisfacer al visitante más exigente. No solo es el destino preferido de quienes aquí viven, sino también el de los que llegan procedentes de las ciudades con la intención de escapar por un momento de la jungla de asfalto para sumergirse de lleno en la naturaleza. Desde lo alto de la montaña es posible contemplar una amplia y hermosa panorámica de la ciudad, que incluye además el fascinante parque del lago Xihu de Quanzhou y la serpenteante corriente del río Jin. Respirando el aire fresco purificador de las alturas, los paseantes pueden proyectar su mirada más allá del horizonte hacia las lejanas historias que se esconden tras los restos milenarios del pasado. Qingyuan es la montaña de fuentes cristalinas. Y también un remanso de paz, inspiración y vínculo con la historia.


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Porcelana blanca de Dehua.

La porcelana blanca de Dehua representa la cima del deseo chino por imitar la belleza del jade. La blancura de la porcelana de Dehua es también conocida como “blanco de manteca de cerdo” o “blanco marfil”. Su tonalidad es muy pura y su brillo cálido. Desde la selección del material hasta la cocción en el horno, el proceso completo abarca 72 pasos de producción.

Un reportaje de
Ren Zirui
任姿睿
Los antiguos chinos elogiaban a la porcelana blanca con el verso “lustrosa como la cera, brillante y translúcida como el jade”. Si hablamos de ella, no podemos dejar de referirnos a la porcelana blanca de Dehua. 

“El oro tiene precio, pero el valor del jade es incalculable”. Otro verso que recuerda que, al igual que el gusto de muchos países occidentales por las joyas y diamantes es diferente, China siempre ha mostrado una especial predilección por el resplandor lustroso de los objetos de jade. El aprecio de este pueblo por dicha piedra se refleja en expresiones como “noble como el jade” o “como flores de jade”, pero también en su exigencia con los objetos de porcelana. La porcelana verde yueyao y la blanca dingyao son excelentes ejemplos del anhelo chino por disponer de imitaciones de jade con porcelana. Eso es así hasta el punto de que la dingyao es conocida también como “jade falso”. En cualquier caso, y aunque estos objetos de porcelana poseen la calidez y dan la sensación de textura de los de jade, si comparamos la serenidad y dignidad de estos últimos, la porcelana no alcanza su finura y delicadeza ni su peso y dureza.

porcelana blanca de Dehua.
Representación escultórica de Buda de porcelana blanca.

Ya durante las dinastías Ming y Qing, los hornos de Dehua empezaron a producir un nuevo tipo de porcelana “suave como el aceite, blanca como las nubes y lustrosa como el jade”, gruesa y al mismo tiempo translúcida. Nos referimos a la porcelana blanca de Dehua, que representa la cima del deseo chino por imitar la belleza del jade.

El jade milenario de Lantian

La blancura de la porcelana de Dehua es también conocida como “blanco de manteca de cerdo” o “blanco marfil”. Su tonalidad es muy pura y su brillo cálido. Para conseguir este efecto, resulta fundamental la elección de los materiales utilizados. El ingrediente base es una mezcla cuidadosamente proporcionada de arcilla de caolín y más de una decena de minerales, siendo la primera el elemento principal. En Dehua abunda un tipo de caolín de alta calidad con abundante óxido de silicio y muy pocas impurezas. Es esta excelente materia prima la que proporciona el distintivo color y transparencia a las piezas de porcelana blanca de Dehua.

Porcelana blanca de Dehua.
Un artesano “convierte la arcilla en jade” con sus manos.

72 pasos de producción

Sin embargo, para realizar la milagrosa transformación de convertir la arcilla en jade no basta con disponer de una buena materia prima. La clave del éxito está en las manos artesanas. Desde la selección del material hasta la cocción en el horno, el proceso completo abarca 72 pasos de producción, todos ellos realizados con gran atención y esmero. Hoy, los ceramistas de Dehua siguen paso a paso el proceso tradicional. El control de la temperatura de cocción debe ser muy estricto, ya que solo entre 1.350 y 1.370 ºC se consigue el deseado efecto de transparencia en las piezas terminadas. Con la ayuda de modernas tecnologías, hoy en día el control de la temperatura ha dejado de ser un problema. Sin embargo, en el pasado solo los maestros horneros más experimentados eran capaces de conseguirlo. La clave residía en observar el color del fuego, pues cualquier variación, por pequeña que fuera, podía dar al traste con la totalidad de las piezas. Por esta razón, quienes estaban al cargo del horno debían estar presentes a lo largo de todo el proceso. Para garantizar su estado físico y aumentar el éxito de la operación, durante el tiempo que duraba la cocción los artesanos se alimentaban con una “sopa contra el hambre” compuesta a base de hierbas medicinales, y que les ayudaba a reponer rápidamente las fuerzas y regular el tracto digestivo. En nuestros días, este alimento milagroso se ha convertido en un plato típico de Dehua, lo que evidencia los vínculos entre la gastronomía y la importancia del oficio de la porcelana en esta área del sureste de China.

Porcelana blanca de Dehua.
Representación escultórica de porcelana blanca de Buda con león.

Debido a su cercanía con el puerto de Quanzhou, desde el principio la fina porcelana blanca de Dehua se exportó ampliamente al extranjero, donde causó una gran sensación. El “blanco de China”, como era conocida entonces, se convirtió en signo de riqueza entre las clases pudientes. La entusiasta demanda de los países occidentales y el desarrollo de las rutas comerciales, que partían desde el puerto de Quanzhou, estimularon enormemente su fabricación. Según la leyenda, para satisfacer la creciente demanda, tanto dentro como fuera de China, las fábricas empezaron a utilizar “hornos de dragón”. Estos hornos se construyeron en la base de las montañas y en ellos se podían fabricar hasta 20.000 piezas en una sola cocción. En su apogeo, el condado de Dehua contaba con más de 200 hornos de este tipo y de muy diversos tamaños. Dos de ellos han llegado hasta nuestros días. El más antiguo y mejor conservado, el horno Yueji, cuenta con más de 400 años de historia y en la actualidad ha sido restaurado para albergar un centro dedicado al arte de la cerámica. En la actualidad, no solo acuden muchos artesanos en busca de técnicas tradicionales de producir porcelana y cultivar su destreza, sino también muchos jóvenes que en su tiempo de ocio visitan el centro para conocer en primera persona la historia y la artesanía de la porcelana.

porcelana blanca de Dehua.

La inmaculada y brillante porcelana blanca no solo sirve para fabricar utensilios de uso diario, sino también es perfecta para producir artesanía. A parte de usarse para objetos decorativos y figuras de bonsáis de porcelana, la especial fabricación de la porcelana blanca concuerda con el pensamiento budista que aboga por la pureza y paz, siendo utilizado a menudo para producir figuras representativas de Buda y Guanyin. Entre ellas, la obra más temprana, y también la de mayor renombre, es “Guanyin de vestido blanco”, perteneciente a la dinastía Ming (1368 – 1644) y realizada por He Chaozong (1522 – 1600) . De extremado detalle y líneas finas, aún hoy en día es una de las mejores esculturas religiosas de porcelana. Este estilo recibe el nombre de “Escuela He” y ha influido a un gran número de artesanos dedicados a este oficio.

Debido a su cercanía con el puerto de Quanzhou, desde el principio la fina porcelana blanca de Dehua se exportó ampliamente al extranjero. 

Los antiguos artesanos concedían una gran importancia a la técnica y muchas de sus obras están trabajadas con sorprendente detallismo. Hoy en día, la nueva generación de artistas presta más atención a la expresión personal. Qiu Shuangjiong es un conocido artista de la porcelana blanca de Dehua, heredero del estilo de la escuela He. En su obra “Maitreya feliz”, Qiu integra su personal visión con la tradición para dotar a la figura del Buda sonriente de gran naturalidad y viveza. La transmisión y herencia de este oficio es la fuerza que mantiene el desarrollo constante de la porcelana blanca de Dehua y, al mismo tiempo, su esperanza.


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La calle del Oeste de Quanzhou.

La calle del Oeste de Quanzhou es una de las más antiguas y mejor conservadas de la ciudad. Al pasear por esta atractiva vía, el visitante puede contemplar edificios y construcciones de todas las épocas desde las dinastías Song y Tang, y sentir de cerca las costumbres y las gentes de esta milenaria ciudad. Como se dice popularmente, “si quieres conocer Quanzhou, no dejes de visitar la calle del Oeste”.

Un reportaje de
Ren Zirui
任姿睿
Se cuenta que el templo Kaiyuan fue construido durante el segundo año del reinado Chuigong (686) de la dinastía Tang (618-907). Una vez finalizado constituyó el conjunto religioso más grande de la región de Fujian en aquellos tiempos. La actividad del templo fue en aumento y se convirtió en lugar de oración de una gran cantidad de fieles. Poco a poco, una ingente población comenzó a instalarse frente a su puerta principal. Así,  ya durante el siglo VIII, este asentamiento fue dando forma a la principal vía de la ciudad, la llamada calle del Oeste, que se extendió progresivamente hasta adquirir, en el siglo X, su aspecto más o menos definitivo. La antigua urbe de Quanzhou creció y se desarrolló a partir de ella. Esta arteria de comunicación también constituyó en aquella época el centro económico, cultural y comercial de la ciudad.

La calle del Oeste de Quanzhou.
La calle del Oeste de Quanzhou. Ilustración de Xavier Sepúlveda.

El apogeo de la Ruta Marítima de la Seda atrajo a un gran número de comerciantes extranjeros. Gentes procedentes de “las incontables tierras del mundo” promovieron el intercambio comercial en las tiendas y mercados de la calle del Oeste, fomentando, al mismo tiempo, las relaciones culturales y religiosas. Estos visitantes de mundos lejanos, que fueron recibidos con los brazos abiertos por los habitantes locales, siempre respetaron sus particulares ideas y costumbres. Distintas civilizaciones y culturas dialogaron, se integraron y convivieron de forma pacífica en Quanzhou, convirtiendo, durante un tiempo, esta pequeña calle del Oeste en centro del intercambio de ideas entre Oriente y Occidente.

Quanzhou alumbra la fusión multicultural en la travesía de Oriente

Hoy, en ella es posible contemplar numerosos edificios de madera de distintos estilos y épocas. Son las tradicionales casas de estilo cuo, la típica construcción residencial del sur de la provincia de Fujian con tejado a dos aguas cuyas cumbreras se curvan hacia el cielo y que la gente de allí llama “colas de golondrina”. Como el mar que les da sustento, los habitantes de Quanzhou son apasionados, desinhibidos y aventureros. A lo largo de los siglos, la ciudad ha sido el puerto de partida de muchos chinos que emigraron al extranjero en busca de mejores oportunidades. Por eso, las cumbreras de las construcciones de estilo cuo se inclinan hacia el cielo para expresar la añoranza por los que se marcharon. En el pasado, el deseo de muchas de las personas que se movían por el extranjero era el de prosperar, volver con honor a casa y construir su propia casa cuo en la calle del Oeste. Por ello se expresa que “distintas tierras dan lugar a distintas personas”.

La calle del Oeste de Quanzhou.

Ni de aquí ni de allá

Otro tipo de edificio destacado de la calle del Oeste son las residencias fanzi, nombre dado por los lugareños a las edificaciones de estilo occidental. A diferencia de las tradicionales construcciones cuo su diseño recuerda a la arquitectura europea. Las residencias fanzi integran el estilo europeo, con técnicas chinas, materiales del sudeste de Asia y elementos característicos de la arquitectura del sur de Fujian. Son, asimismo, un ejemplo de diálogo cultural a través de la arquitectura. De forma jocosa, los locales suelen decir: “Vestir con traje extranjero y sombrero de bambú, ni de aquí ni de allá, ideal”. Al pasear por esta calle encontramos casas cuo, residencias fanzi, templos budistas e iglesias, entre otros. Edificios de distintas épocas y estilos coexisten, así pues, a lo largo de lo que más bien parece un recorrido a través de un museo viviente de la historia de la arquitectura.

La calle del Oeste y los callejones transversales que se extienden a partir de ella conforman el núcleo de la antigua Quanzhou. 

La calle del Oeste y los callejones transversales que se extienden a partir de ella conforman el núcleo de la antigua Quanzhou. En este pequeño conjunto urbano se concentran una veintena de edificios incluidos en el patrimonio arquitectónico nacional, cuya principal característica es la integración de los valores estéticos orientales y occidentales. Los estrechos callejones transversales tienen nombres característicos: unos de lugares conocidos, otros de los productos vendidos en ellos, otros de las construcciones famosas que albergan. El más conocido de todos es el callejón Jingting (literalmente, “pozo y pabellón”), en cuyo interior se encuentran el pozo Yuquan (de la Fuente de Jade) y la pagoda Dingxin (de la Tranquilidad del Corazón). Vista desde el cielo, la antigua Quanzhou tenía la forma de una gran carpa, razón por la cual en el pasado se la llamaba Liyu, que en español significa carpa. El pozo Yuquan se encuentra en el ombligo de este gran pez, ubicación propicia según el fengshui, por lo que es considerado el pozo de la suerte de la ciudad. De la pagoda Dingxin, construida durante el reinado Wanli de la dinastía Ming (1368-1644), se dice que está situada aproximadamente a la misma distancia de los distintos pueblos de los alrededores de Quanzhou. Por eso, también recibe el nombre de pagoda Zhongxin, que significa “central”.

Además de por su larga historia, este pequeño callejón es famoso por sus implicaciones culturales. En sus escasos 600 m de longitud, una vez residieron al mismo tiempo antiguos rectores de diversas universidades chinas, por ello el callejón Xiaozhang (de los Rectores) es otro de sus nombres. Más allá del callejón Jinting, toda la calle del Oeste destila un intenso espíritu humanístico, pues en ella se ubican 36 antiguas residencias de reconocidos personajes de la cultura. Después de visitarla, el filósofo neoconfuciano Zhu Xi (1130-1200) dejó escrito en el templo Kaiyuan la siguiente alabanza: “En este lugar conocido antiguamente como Reino del Buda, las calles están llenas de hombres santos”.

Por todo ello, la calle del Oeste representa a la perfección el atractivo de Quanzhou, que fue el centro portuario más importante de Oriente.


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Número 56. Volumen V. Septiembre de 2019.
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El misterio de las tumbas han de Mawangdui

En 1972 se descubrió en Mawangdui el cadáver milenario, todavía incorrupto, de Xin Zhui (217-168 a.C.), la “bella durmiente de Oriente”. El hallazgo del cadáver “inmortal” de Xin Zhui conmocionó el mundo arqueológico, provocó un inusitado interés académico por el personaje y se convirtió en un hito en la historia de esta disciplina científica.

Un reportaje de
Yin Yiqiao
尹艺桥
“No esperes que pasen mil años, cuando ya no esté en este mundo”. La canción Mil años después, del famoso cantante de Singapur J. J. Lin, se hizo muy popular hace unos años en toda China. Quizás la vida de una persona no se extienda más allá de unas cuantas décadas y acabe una vez fallecida. Pero el descubrimiento en 1972 de la momia de una mujer hizo dudar de la veracidad de esta noción popular, asombró al mundo entero y se convirtió en uno de los grandes enigmas de la historia de la arqueología. Se trataba del cadáver milenario, todavía incorrupto, de Xin Zhui (217-168 a.C.), la “bella durmiente de Oriente”.

El misterio de las tumbas han de Mawangdui
El cadáver de Xin Zhui yace ajena a la atracción mundial que causa.

Al escribir sobre Xin Zhui se debe comenzar por Mawangdui. En el este de la ciudad de Changsha, capital de la provincia meridional de Hunan, hay un terreno baldío en el que se alzan dos grandes promontorios. Como su perfil se asemeja al de una silla de montar a caballo, eran conocidos por la gente del lugar como “montículos de la silla de caballo” (maandui) y, más tarde, la zona pasó a llamarse Mawangdui. Hace más de cuarenta años se decidió construir allí un hospital subterráneo pero, durante los trabajos de excavación, se desmoronó por sorpresa una parte del montículo. Lo que más asombró a quien se encontraba en ese lugar fue el misterioso gas azulado que emanaba sin cesar del interior del sector derrumbado. Los trabajadores fueron sacando de debajo de la superficie una arcilla blanda y pegajosa, de color blanco y aspecto grasiento, que por sus excelentes propiedades para sellar era empleada a menudo en las sepulturas. No resulta extraño entonces que el equipo de arqueólogos se encontrara con tres grandes enterramientos al comenzar los trabajos. Poco a poco, los especialistas fueron descubriendo el misterioso velo de uno de los mayores sepulcros de la Antigüedad.      

El misterio de las tumbas han de Mawangdui
Reproducción de la ubicación de las cámara funerarias en el interior de las tumbas-

De los tres enterramientos, el primero era el que presentaba un mejor estado de conservación. En su parte central se encontraba la cámara sepulcral, algunas de cuyas losas pesaban más de 500 kilos, que estaba compuesta por dos áreas: una sala interior en la que se habían depositado los restos humanos, y un ala cuadrangular que custodiaba una extraordinaria colección de joyas y piezas lacadas de diferentes estilos. En estos más de dos mil años de continuas transformaciones, los objetos hallados en esta tumba han permanecido inalterados, como si el tiempo no les hubiera hecho mella. Aún más asombroso, sin embargo, fue el descubrimiento en su interior de un bello receptáculo de un vetusto pedazo de raíz de loto completamente preservado que, desgraciadamente, se desintegró al contacto con el aire durante el proceso de transporte para gran pesar de los arqueólogos. Al abrir la cámara sepulcral, los especialistas comprobaron que la sepultura tenía una factura muy elaborada y hallaron cuatro sarcófagos de madera que hicieron muy complicado su posterior despiece. Lo sorprendente fue que una vez abierto el último estrato tampoco fue posible descubrir la apariencia de la persona enterrada allí, ya que su cadáver se encontraba envuelto cuidadosamente por veinte capas de ropaje de muy diverso tipo y para cualquier clima. Todos estos detalles indicaban que el personaje sepultado allí era, con bastante certeza, alguien de muy elevado estatus social, y cuya sepultura habría precisado numerosa mano de obra además de enormes recursos materiales y financieros. 

El misterio de las tumbas han de Mawangdui
Pintura en forma de T sobre seda que recubría la losa de la sala interior de la cámara sepulcral.

Hito arqueológico

Durante el largo proceso de desvelamiento, los arqueólogos se quedaron admirados por lo que iban descubriendo: el cadáver de esa mujer no era un simple puñado de huesos sino un cuerpo aún recubierto de carne y de una piel de color amarillo pálido con una textura todavía suave y elástica. Gracias a un sello encontrado junto al cadáver los arqueólogos pudieron conocer su identidad: Xin Zhui, esposa de Li Cang (segunda mitad del s.III-185 a.C.), primer ministro del Estado de Changsha (202 a.C.- 7 d.C.) durante la dinastía Han del Oeste.  El hallazgo del cadáver “inmortal” de Xin Zhui conmocionó el mundo arqueológico, provocó un inusitado interés académico por el personaje y se convirtió en un hito en la historia de esta disciplina científica.

El misterio de las tumbas han de Mawangdui
Sarcófago de Xin Zhui.

Los más de mil objetos desenterrados en las tres sepulturas de Mawangdui poseen un gran valor tanto estético como cultural y académico. Entre ellos se encuentra la blusa de gasa más ligera jamás hallada de la que no se conoce la técnica de su manufactura; la pintura en forma de T sobre seda que recubría la losa de la sala interior de la cámara sepulcral constituye un raro tesoro del arte pictórico de los han; los especímenes de animales y plantas, las pequeñas figurillas de madera, las varillas de bambú, los instrumentos musicales o los sellos, entre muchos otros objetos funerarios, reflejan con su refinada factura un elevado nivel y un alto desarrollo técnico. Gracias a todos estos testimonios históricos se puede reconstruir de manera fidedigna la sociedad y la cultura de la época.

El misterio de las tumbas han de Mawangdui
Objetos hallado en el interior de las sepulturas expuestos en el Museo Provincial de Hunan.

Dos mil años después, Xin Zhui reposa tranquilamente en el Museo provincial de Hunan, donde atrae a numerosos curiosos llegados de todos los rincones del mundo deseosos de explorar sus arcaicos secretos. Al contemplar desde cerca este cuerpo que interpela desde un pasado remoto, al visitante le resulta imposible evitar que su mente divague y se haga numerosas preguntas: “¿Qué tipo de existencia llevó Xin Zhui? ¿Cómo murió? ¿Quién le construyó esa suntuosa sepultura? ¿Cuál es el secreto de su cadáver incorrupto?” Su presencia, así pues, también es fuente de infinita inspiración. Muchas de esas preguntas permanecen a la espera, quizás, hasta que se viaje a Changsha para averiguar las respuestas.

El misterio de las tumbas han de Mawangdui
Objetos hallado en el interior de las sepulturas expuestos en el Museo Provincial de Hunan.

pdfPublicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 55. Volumen IV. Julio de 2019.
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Zhou Youguang

Zhou Youguang fue el inventor del pinyin, el sistema de transcripción fonética del chino a la escritura latina. Este extraordinario personaje, que compartió conversación con Einstein, dominaba cuatro lenguas (chino, inglés, francés y japonés), continuó escribiendo a los 93 años e incluso a los 100 publicó nuevas obras. El maestro Zhou, que murió el 14 de enero de 2017, justo un día después de cumplir 111 años, nunca perdió su sentido del humor y bromeaba diciendo “en el cielo están muy ocupados y se han olvidado de mí”.

Reportaje de
Alexandre Zouaghi 
邹杰
Zhou Youguang nació en 1906 en Changzhou, en la provincia de Jiangsu, durante el reinado del emperador Guangxu de la dinastía Qing. En el transcurso de su vida, atravesó las cuatro últimas grandes épocas del país: el fin de los Qing, la era de los señores de la guerra (Beiyang), la República China y la República Popular China. De ahí que se le conozca como “el gran veterano de las cuatro dinastías”. Hay quien ve en él la representación de un siglo de historia nacional.

Zhou Youguang
Zhou Youguang

No fue hasta sus 50 años cuando empezó a interesarse por el estudio de la lengua china. A los diez años, se fue a vivir a Suzhou con su familia donde estudió inglés en las primeras escuelas modernas del país. Tras graduarse de la escuela secundaria, ya se expresaba y escribía con total fluidez en esa lengua extranjera. Más tarde, aprobó el examen de acceso a la Saint John’s University de Shanghái, donde se especializó en economía. Con su diploma en el bolsillo, Zhou partió a Japón para continuar sus estudios. Finalmente, acabó encontrando un puesto de trabajo en el sector financiero en Estados Unidos como economista. Fue durante este periodo en el extranjero, en 1947, cuando se encontró por casualidad con Albert Einstein.

Antes de 1955, el maestro Zhou Youguang nunca podría haber imaginado que, algunos años más tarde, él mismo conseguiría que la escritura china entrara en la modernidad.

“Al poco de llegar a Estados Unidos, uno de mis amigos profesores de la Universidad de Princeton era justamente colega de Einstein. Este amigo nos presentó y tuve la gran suerte de poder dialogar con él en dos ocasiones. Era una persona muy sencilla, nada arrogante”. Con el tiempo, fue olvidando el contenido de las conversaciones, excepto una frase del científico que quedaría grabada en su memoria: “Cuando un hombre llega a los 60 años y ha dedicado 13 a trabajar, 17 al ocio y el resto a comer y dormir, ¿cómo puede tener éxito en la vida? Dependerá de cómo emplee el tiempo que le queda”. 

Zhou Youguang
Foto de la boda de Zhou y su esposa.

Padre del pinyin

El pinyin, que literalmente significa “deletrear los sonidos”, se incluye hoy en día en la mayoría de métodos de lengua para ayudar a los estudiantes extranjeros a dominar los mecanismos y las sutilezas de la pronunciación china. Sin embargo, fue para los chinos, y no para los extranjeros, para los que se ideó este sistema. De hecho, teniendo en cuenta el gran número de minorías y dialectos en China, una lengua común y oficial se había convertido en una necesidad.

Antes de 1955, el maestro Zhou nunca podría haber imaginado que, algunos años más tarde, él mismo conseguiría que la escritura china entrara en la modernidad. Aquel 1955, en el mes de octubre, por la propuesta de la Universidad de Fudan en Shanghái, Zhou Youguang fue enviado a Beijing para participar en un gran congreso nacional sobre la modernización de la escritura china. Fue a raíz de este congreso cuando pasó a formar parte del comité de reforma de la escritura china.

En febrero de 1958, la segunda sesión de la Gran Asamblea Nacional del Pueblo validó el programa del pinyin

Fue “una experiencia realmente inesperada” pues, aunque había aprendido lingüística durante sus años universitarios, el estudio de la lengua surgía de su propio interés personal. “Cuando me cansaba de mis lecturas principales, encontraba en los libros de lingüística un nuevo entretenimiento como si, cansado de escribir con la mano derecha, pudiera utilizar la izquierda para dejar a la otra descansar”. Gracias a su excelente nivel de inglés, cuando volvió a China en 1949, llevó en paralelo a su actividad de profesor de universidad un tratado sobre la romanización del chino titulado Estudio sobre la escritura pinyin, publicado en 1952.

Zhou Youguang
Zhou Youguang y Zhang Yunhe, 1938.

Tras su nominación oficial como miembro del comité nacional dedicado al pinyin, su trabajo se intensificó considerablemente, y redobló sus esfuerzos para llegar al final del proyecto que le había sido confiado. “Aquel cambio de carrera me llegó por casualidad, tuve que decidirme, avanzar y hacer todo lo posible para sacar adelante la tarea que me había sido encomendada. Como expertos, no podemos hacer las cosas a medias. Tuve que leer nuevamente las obras de referencia, que ya había leído, pero que era necesario releer con minuciosidad. En aquella época, estaba realmente muy implicado”.

Entre 1979 y 1982, la Organización Mundial de Normalización (ISO) escogió el pinyin como norma oficial de romanización del chino moderno.

En febrero de 1958, la segunda sesión de la Gran Asamblea Nacional del Pueblo validó el programa del pinyin, y ese mismo año, su enseñanza entró en el programa de Educación Primaria como asignatura obligatoria. Entre 1979 y 1982, la Organización Mundial de Normalización (conocida por sus siglas en inglés ISO) escogió el pinyin como norma oficial de romanización del chino moderno (ISO 7098). “Gracias a un voto mundial, la ISO lo eligió como norma internacional y fue la primera vez que una normativa nacional se convertía en mundial. ¿Por qué se procedió de dicho modo? Simplemente porque un diálogo entre la cultura china y las extranjeras es fundamental para obtener un apoyo internacional”, confiaba Zhou Youguang.

El sistema pinyin no solo ha facilitado el aprendizaje del chino en el extranjero, sino que también ha cambiado la vida de este país. La popularización de los ordenadores e Internet, así como la llegada de los teléfonos móviles, han permitido que su uso se haya convertido en el primer método de entrada de texto en chino. El pinyin no solo ha simplificado el aprendizaje de la lengua china para extranjeros sino que, también, ha permitido facilitar el acceso a la información y a la comunicación entre los chinos.

Zhou Youguang
Zhou Youguang en el año 2012.

No hay conocimiento sin reflexión

Cuanto más envejece el hombre, más busca la verdad, y es por ello que el erudito no puede hallar el conocimiento sin la necesaria reflexión. Con más de 100 años, Zhou Youguang continuó publicando obras. Entre las últimas destaca Shibeiji, publicada en 2011 y que reúne sus “impresiones sobre el mundo en la era de la globalización”. Escrita a sus 104 años, es un brillante ensayo por sus reflexiones que están realizadas en un estilo que asombra e impone respeto. Una de sus frases dice “en la era de la globalización, nuestra visión del mundo en su totalidad nos impone repensar cada objeto que lo compone”.

Durante los 111 años que vivió Zhou Youguang, cuyo nombre significa “portador de luz”, su fulgor nunca cesó de brillar.

El pinyin

El pinyin es un sistema de transcripción fonética que utiliza el alfabeto latino. Emplea 26 letras de dicho alfabeto y distingue mayúsculas y minúsculas. El orden es el mismo. Una palabra en pinyin se forma con consonantes y vocales a las que se les añade un tono que sirve para indicar la pronunciación.


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Número 56. Volumen V. Septiembre de 2019.
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Un espejo roto vuelve a estar unido

El proverbio “Un espejo roto vuelve a estar unido” (pòjìngchóngyuán) se usa a menudo como metáfora para referirse a una pareja que se ha visto separada y posteriormente se ha vuelto a reunir.

“Un espejo roto vuelve a estar unido”

破镜重圆

En el Reino de Chen de la dinastía del Sur (557-589), la princesa Yuechang y Xu Deyan, el yerno del Emperador, sentían un gran amor el uno por el otro. Cuando el reino de Chen estaba a punto de ser aniquilado por un ataque, Xu Deyan, entre lágrimas, hizo partir una pieza de cobre que servía como espejo y se guardaron él y su esposa una mitad cada uno. Estos fragmentos servirían para, en caso de verse separados, utilizarlos como prueba para dar con el paradero del otro, ya que estaban convencidos de que llegaría un día en el que volverían a verse. Efectivamente, poco después la pareja se separó y perdió todo contacto. Con la ayuda de la mitad de la pieza de cobre que se habían guardado, al final, lograron encontrarse.

El proverbio “Un espejo roto vuelve a estar unido” (pòjìngchóngyuán) se usa a menudo como metáfora para referirse a una pareja que se ha visto separada y posteriormente se ha vuelto a reunir.

Más modismos chinos en Revista Instituto Confucio – ConfucioMag

“Dibujar una serpiente y añadirle patas” (“Huà shé tiān zú”)

  1. “Un hombre del reino de Zheng comprando zapatos”
  2. “Tratar de dirigirse al sur con el carruaje orientado al norte”
  3. “Aprender a caminar en Handan”
  4. “Gastar mil piezas de oro comprando huesos”
  5. “El talento de Bo Le con los caballos”
  6. “Pensar en 3 por la mañana y 4 por la noche”
  7. “Utilizar la lanza más aguda para atacar el escudo más resistente”
  8. “Ver una serpiente reflejada en la copa”
  9. “El utópico manantial de los melocotoneros”
  10. “Tocar el ‘guqin’ a un buey”
  11. “Tragarse un dátil entero”
  12. “Devolver intacto el jade al reino de Zhao”
  13. “Por la gracia del Cielo”
  14. “Taparse los oídos para robar una campana”
  15. “Señalar un ciervo y decir que es un caballo”
  16. El zorro aprovecha el poder del tigre”
  17. “El hombre ingenuo mueve montañas”
  18. “Reparar el establo tras perder una oveja”
  19. “Matar dos águilas con una sola flecha” (一箭双雕)
  20. “Comprar la caja y devolver la perla” (买椟还珠)
  21. “Quedar por detrás de Sun Shan” (名落孙山)
  22. “Aquí no hay 300 onzas de plata” (此地无银三百两)
  23. “De cien disparos, hacer cien dianas” (百发百中)
  24. “Tirar de las plantas frescas para ayudarlas a crecer” (揠苗助长, yàmiáozhùzhǎng)
  25. “Dibujar una serpiente y añadirle patas” (“Huà shé tiān zú”)
  26. “La distancia pone a prueba la resistencia del caballo, el tiempo revela el verdadero corazón de las personas”
  27. “Cruzar un río en la misma barca” (同舟共济)

pdfPublicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 56. Volumen V. Septiembre de 2019.
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