Zhou Youguang

Zhou Youguang, el padre del “pinyin”

Zhou Youguang fue el inventor del pinyin, el sistema de transcripción fonética del chino a la escritura latina. Este extraordinario personaje, que compartió conversación con Einstein, dominaba cuatro lenguas (chino, inglés, francés y japonés), continuó escribiendo a los 93 años e incluso a los 100 publicó nuevas obras. El maestro Zhou, que murió el 14 de enero de 2017, justo un día después de cumplir 111 años, nunca perdió su sentido del humor y bromeaba diciendo “en el cielo están muy ocupados y se han olvidado de mí”.

Reportaje de
Alexandre Zouaghi 
邹杰
Zhou Youguang nació en 1906 en Changzhou, en la provincia de Jiangsu, durante el reinado del emperador Guangxu de la dinastía Qing. En el transcurso de su vida, atravesó las cuatro últimas grandes épocas del país: el fin de los Qing, la era de los señores de la guerra (Beiyang), la República China y la República Popular China. De ahí que se le conozca como “el gran veterano de las cuatro dinastías”. Hay quien ve en él la representación de un siglo de historia nacional.

Zhou Youguang
Zhou Youguang

No fue hasta sus 50 años cuando empezó a interesarse por el estudio de la lengua china. A los diez años, se fue a vivir a Suzhou con su familia donde estudió inglés en las primeras escuelas modernas del país. Tras graduarse de la escuela secundaria, ya se expresaba y escribía con total fluidez en esa lengua extranjera. Más tarde, aprobó el examen de acceso a la Saint John’s University de Shanghái, donde se especializó en economía. Con su diploma en el bolsillo, Zhou partió a Japón para continuar sus estudios. Finalmente, acabó encontrando un puesto de trabajo en el sector financiero en Estados Unidos como economista. Fue durante este periodo en el extranjero, en 1947, cuando se encontró por casualidad con Albert Einstein.

Antes de 1955, el maestro Zhou Youguang nunca podría haber imaginado que, algunos años más tarde, él mismo conseguiría que la escritura china entrara en la modernidad.

“Al poco de llegar a Estados Unidos, uno de mis amigos profesores de la Universidad de Princeton era justamente colega de Einstein. Este amigo nos presentó y tuve la gran suerte de poder dialogar con él en dos ocasiones. Era una persona muy sencilla, nada arrogante”. Con el tiempo, fue olvidando el contenido de las conversaciones, excepto una frase del científico que quedaría grabada en su memoria: “Cuando un hombre llega a los 60 años y ha dedicado 13 a trabajar, 17 al ocio y el resto a comer y dormir, ¿cómo puede tener éxito en la vida? Dependerá de cómo emplee el tiempo que le queda”. 

Zhou Youguang
Foto de la boda de Zhou y su esposa.

Padre del pinyin

El pinyin, que literalmente significa “deletrear los sonidos”, se incluye hoy en día en la mayoría de métodos de lengua para ayudar a los estudiantes extranjeros a dominar los mecanismos y las sutilezas de la pronunciación china. Sin embargo, fue para los chinos, y no para los extranjeros, para los que se ideó este sistema. De hecho, teniendo en cuenta el gran número de minorías y dialectos en China, una lengua común y oficial se había convertido en una necesidad.

Antes de 1955, el maestro Zhou nunca podría haber imaginado que, algunos años más tarde, él mismo conseguiría que la escritura china entrara en la modernidad. Aquel 1955, en el mes de octubre, por la propuesta de la Universidad de Fudan en Shanghái, Zhou Youguang fue enviado a Beijing para participar en un gran congreso nacional sobre la modernización de la escritura china. Fue a raíz de este congreso cuando pasó a formar parte del comité de reforma de la escritura china.

En febrero de 1958, la segunda sesión de la Gran Asamblea Nacional del Pueblo validó el programa del pinyin

Fue “una experiencia realmente inesperada” pues, aunque había aprendido lingüística durante sus años universitarios, el estudio de la lengua surgía de su propio interés personal. “Cuando me cansaba de mis lecturas principales, encontraba en los libros de lingüística un nuevo entretenimiento como si, cansado de escribir con la mano derecha, pudiera utilizar la izquierda para dejar a la otra descansar”. Gracias a su excelente nivel de inglés, cuando volvió a China en 1949, llevó en paralelo a su actividad de profesor de universidad un tratado sobre la romanización del chino titulado Estudio sobre la escritura pinyin, publicado en 1952.

Zhou Youguang
Zhou Youguang y Zhang Yunhe, 1938.

Tras su nominación oficial como miembro del comité nacional dedicado al pinyin, su trabajo se intensificó considerablemente, y redobló sus esfuerzos para llegar al final del proyecto que le había sido confiado. “Aquel cambio de carrera me llegó por casualidad, tuve que decidirme, avanzar y hacer todo lo posible para sacar adelante la tarea que me había sido encomendada. Como expertos, no podemos hacer las cosas a medias. Tuve que leer nuevamente las obras de referencia, que ya había leído, pero que era necesario releer con minuciosidad. En aquella época, estaba realmente muy implicado”.

Entre 1979 y 1982, la Organización Mundial de Normalización (ISO) escogió el pinyin como norma oficial de romanización del chino moderno.

En febrero de 1958, la segunda sesión de la Gran Asamblea Nacional del Pueblo validó el programa del pinyin, y ese mismo año, su enseñanza entró en el programa de Educación Primaria como asignatura obligatoria. Entre 1979 y 1982, la Organización Mundial de Normalización (conocida por sus siglas en inglés ISO) escogió el pinyin como norma oficial de romanización del chino moderno (ISO 7098). “Gracias a un voto mundial, la ISO lo eligió como norma internacional y fue la primera vez que una normativa nacional se convertía en mundial. ¿Por qué se procedió de dicho modo? Simplemente porque un diálogo entre la cultura china y las extranjeras es fundamental para obtener un apoyo internacional”, confiaba Zhou Youguang.

El sistema pinyin no solo ha facilitado el aprendizaje del chino en el extranjero, sino que también ha cambiado la vida de este país. La popularización de los ordenadores e Internet, así como la llegada de los teléfonos móviles, han permitido que su uso se haya convertido en el primer método de entrada de texto en chino. El pinyin no solo ha simplificado el aprendizaje de la lengua china para extranjeros sino que, también, ha permitido facilitar el acceso a la información y a la comunicación entre los chinos.

Zhou Youguang
Zhou Youguang en el año 2012.

No hay conocimiento sin reflexión

Cuanto más envejece el hombre, más busca la verdad, y es por ello que el erudito no puede hallar el conocimiento sin la necesaria reflexión. Con más de 100 años, Zhou Youguang continuó publicando obras. Entre las últimas destaca Shibeiji, publicada en 2011 y que reúne sus “impresiones sobre el mundo en la era de la globalización”. Escrita a sus 104 años, es un brillante ensayo por sus reflexiones que están realizadas en un estilo que asombra e impone respeto. Una de sus frases dice “en la era de la globalización, nuestra visión del mundo en su totalidad nos impone repensar cada objeto que lo compone”.

Durante los 111 años que vivió Zhou Youguang, cuyo nombre significa “portador de luz”, su fulgor nunca cesó de brillar.

El pinyin

El pinyin es un sistema de transcripción fonética que utiliza el alfabeto latino. Emplea 26 letras de dicho alfabeto y distingue mayúsculas y minúsculas. El orden es el mismo. Una palabra en pinyin se forma con consonantes y vocales a las que se les añade un tono que sirve para indicar la pronunciación.


pdfPublicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 56. Volumen V. Septiembre de 2019.
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