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Li () es un apellido muy difundido en China, aunque también resulta común en Corea, Vietnam y otros países del sudeste asiático. La historia de China cuenta con innumerables personajes famosos apellidados Li, como el filósofo Lao Zi, de nombre Li Er (aprox 571-471 a.C.) o el emperador Li Shimin (599-649 d.C.).

Un reportaje de
Liu Yanqin
刘艳琴
Según los datos estadísticos de los últimos años, los apellidos más comunes en China se alternan entre Li y Wang, si bien el primero goza de una cierta ventaja porque también es un apellido común en Corea, Vietnam y otros países del sudeste asiático.

Li () principalmente tiene dos orígenes. Su genealogía más antigua proviene del apellido Ying adoptado por los descendientes del emperador Zhuan Xu, también llamado Gao Yangshi. Durante la época del emperador Yao, el legendario Gao Yao, cuyo apellido original era Ying, ejerció el puesto de gran magistrado encargado de establecer y aplicar la ley (大理, dàlǐ). Sus descendientes heredaron este puesto y, según la costumbre de la época, adoptaron como apellido la denominación de su rango funcionarial, en chino Li (, ). Con el tiempo, este apellido evolucionó hasta su forma actual (, ). Sobre la forma en que se produjo esta evolución existen dos versiones: la primera sitúa su origen en Li Zheng, un descendiente de Gao Yao que, en la época del emperador Shang Zhouwang, fue funcionario de la corte. Debido a sus graves desavenencias con el emperador, Li Zheng fue condenado a muerte. Tras su ejecución, su mujer Qihe Shi logró escapar junto con su hijo Li Zhen. En su huida, hambrientos y sedientos, encontraron un árbol lleno de frutos que les salvó la vida. Gracias a ello, decidieron empezar a cultivar este tipo de árbol frutal y le pusieron el nombre de Li (), que está  formado por los radicales de madera () e hijo () y con la misma fonética que el carácter del rango de funcionario (), convirtiéndolo finalmente en su apellido. La otra versión sostiene que, según el libro Compendio de los apellidos, antes de la dinastía Zhou no existen registros de Li, por lo que es a partir del descendiente de Li Zhen, de nombre Li Er más conocido como Lao Zi, cuando se produjo por primera vez la transformación entre los dos homófonos () por (). Por eso hay quien dice que Lao Zi es el primer antepasado del apellido Li.

老子 Lao Zi
老子 Lao Zi

La historia de China cuenta con innumerables personajes famosos apellidados Li. Uno de ellos es el citado Lao Zi (aprox 571-471 a.C.), filósofo y hombre de letras bien conocido en Occidente.

Lao Zi (老子), de nombre Li Er (李耳), también conocido como Li Dan (老聃), ya que antiguamente los caracteres y se pronunciaban igual; y y tenían el mismo significado. Lao Zi vivió a finales del periodo de las Primaveras y Otoños y era originario del condado de Ku en el estado de Chu (actualmente el condado Luyi en la provincia de Henan). Lao Zi fue pensador, filósofo, literato e historiador y es considerado el fundador del taoísmo. Su pensamiento filosófico se centra en la idea del tao (, dào), principio último del Universo y de todas las cosas. A través de este principio, el taoísmo estructura un pensamiento dialéctico de gran simplicidad que explica las relaciones entre la naturaleza, la sociedad y el hombre. Cree que todas las cosas contienen dos aspectos opuestos que se transforman mutuamente el uno en el otro, son interdependientes y, en última instancia, son uno solo. Lao Zi y Confucio fueron coetáneos. Se dice que llegaron a conocerse y que una vez Confucio fue a pedirle su opinión sobre los ritos. Esta historia es el origen de la famosa frase “Lao Zi es el más grande”, ya que hasta Confucio lo consideró como maestro.

李世民 Li Shimin
李世民 Li Shimin

Li es el segundo apellido más común entre los antiguos emperadores chinos, con un total de 58. El más destacado de ellos fue el gran político Li Shimin, conocido como Tang Taizong.

Li Shimin (599-649 d.C.) fue el segundo emperador de la dinastía Tang y su reinado recibió el nombre de “Zhenguang”. Antes de subir al trono fue un valiente y brillante militar curtido en el campo de batalla. Tras convertirse en emperador, supo rodearse de hombres de valía en los que confió y se apoyó para su gobierno. Aceptaba humildemente las críticas y consejos de sus subordinados y no aplicaba nunca castigos por este motivo. Por ello, la historia lo ha convertido en modelo de humildad entre los emperadores chinos. Durante su gobierno, los funcionarios y oficiales desempeñaron con libertad sus funciones, el pueblo vivió en armonía y la sociedad mantuvo el orden y la virtud. Este famoso periodo de la historia de China es conocido como “el gobierno de los años Zhengguang”. Durante la dinastía Tang, China siguió ampliando sus fronteras e integrando a todas las minorías étnicas en una sociedad armónica, lo que dio lugar al apelativo “hombres de Tang” para referirse a los chinos. Dicha época estableció las bases de la actual nación china.

李时珍 Li Shizhen
李时珍 Li Shizhen
李白 Li Bai
李白 Li Bai

Además, el ingeniero civil Li Bing y el político Li Si, del periodo de los Reinos Combatientes; el “dios de la poesía”, Li Bai; o el famoso estudioso de la medicina de la dinastía Ming, Li Shizhen; añaden un gran esplendor a la lista de grandes personajes de la historia de China que ostentan el apellido Li. 

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Revista Instituto Confucio 44

pdfPublicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 44. Volumen V. Septiembre de 2017.
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Wenchuan, ciudad natal de Yu el Grande.

Yu el Grande (大禹) es un héroe mitológico chino que según la leyenda fue primer emperador de la dinastía Xia, fundada hace cuatro milenios. Tras la ejecución de su padre Gun, logró concluir su misión de terminar con las inundaciones que devastaban las tierras y mermaban la población.

Reportaje de
Clara Serer Martínez
克莱拉
Cuenta la leyenda que, justo antes del establecimiento del gobierno dinástico en la antigua China, cuando las inundaciones amenazaban la tierra y peligraba la vida de todos sus habitantes, Gun (), un noble caballero, fue uno de los asignados por el emperador y dirigente Yao (), uno de los Tres augustos y Cinco emperadores (三皇五帝), para controlar las inundaciones que diezmaban su población. Tras un inminente fracaso en su labor, el emperador legendario Shun (), siguiente gobernante, ordenó la ejecución de Gun y le encargó al hijo de este, Si Wenming (姒文命), posteriormente conocido como Yu el Grande (大禹), la misión de terminar con las inundaciones que devastaban las tierras y mermaban la población. Yu, de espíritu incansable y firme moral, trabajó duro durante años con la ayuda de más de 20.000 hombres para así poder terminar con la desgracia que amenazaba aquellos lares y hacer de la tierra un lugar habitable para la humanidad. Cortó arboledas para abrir caminos, trabajó desecando pantanos y enumeró montañas y ríos para fijar las fronteras del país. Construyó una gran cantidad de canales para desviar el agua hasta el mar y evitar las catastróficas inundaciones. Con mucho trabajo y perseverancia logró drenar el agua que había convertido en islas a las nueve provincias. Canalizando el agua y creando ríos logró desviar las aguas inundadas hacia el mar.

Gun, el héroe que robó la tierra

Una variante de esta leyenda cuenta que fue el señor divino del fuego, Zhu Rong (祝融), quien ejecutó a Gun al intentar robar tierra sagrada sin el permiso de los dioses, aunque fuera con el noble propósito de detener las incontrolables inundaciones que asolaban aquel lugar. Yu el Grande nació pues, trece años después de la muerte de Gun, del ombligo de su propio padre, y montando a un dragón por voluntad divina. Con la ayuda de diversos dioses, como el Señor del Río (河伯), quien le facilitó un mapa de la localización de todos los cursos fluviales, consiguió evitar futuras catástrofes.

Mausoleo de Yu el Grande
Mausoleo de Yu el Grande

Según cuenta la tradición, como reconocimiento por el gran y laborioso trabajo realizado, el por aquel entonces emperador Shun abdicó en favor de Yu, pasando a ser el primer emperador de la dinastía Xia (). Tras cumplir los treinta años, Yu desposó a una mujer del clan Tushan llamada Nü Jiao, quien lo ayudó trabajando duro para controlar las inundaciones.

Yu el Grande
Yu el Grande

La supuesta tumba donde fue enterrado Yu el Grande se encuentra en la provincia de Zhejiang, en la actual ciudad de Shaoxing. Durante las dinastías Shang (, aproximadamente 1600-1046 a.C.) y Zhou (, 1046-256 a.C.), el magnate Yu fue considerado como un ser divino, un héroe mítico al que todos alababan y, sobre todo, un emperador ejemplar. Su hazaña aparece relatada ya en el libro Memorias históricas (史记) del historiador Sima Qian (司马迁).

Actualmente, es considerado un modelo ejemplar a seguir ante las adversidades, su figura ha trascendido a través del tiempo, y se ha convertido en una leyenda popular en China, muy presente y arraigada en su cultura tradicional. Tal es el caso del conocido como “Paso del Yu” en la religión taoísta. Se trata de un ritual, con un sugerente baile mágico, en el cual los seguidores de esta doctrina rememoran a Yu simulando la cojera y el reumatismo crónico provocados por los años de incansables esfuerzos para combatir las inundaciones.

Mausoleo de Yu el Grande
Mausoleo de Yu el Grande

Son diversos los templos que se han erigido en su honor en las provincias de Henan, Sichuan, Shaanxi, Shanxi, Shandong o Zhejiang, entre otras. En esta última provincia se encuentra el mausoleo de Yu el Grande (大禹陵) donde, según los registros históricos, está enterrado. Fueron diversos los emperadores que acudieron a este lugar a lo largo de la historia de China a realizar diversas ceremonias y sacrificios para honrar al emperador Yu. Junto al mausoleo se asienta un gran templo en el que se veneran sus hazañas.

En la provincia de Sichuan, en el actual condado autónomo de Beichuan se construyó un famoso templo en su memoria. Algunos historiadores lo sitúan como su lugar de nacimiento. Aquí se encuentra también el monumento conmemorativo de Yu el Grande, que fue erigido en el año 1990. En su interior se pueden encontrar imágenes del héroe así como libros y artículos que relatan sus hazañas.


Revista Instituto Confucio 44

pdfPublicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 44. Volumen V. Septiembre de 2017.
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Gun

El dios Gun () es un héroe de la mitología china, que salvó a los humanos de las inundaciones que les asolaban tras lograr robar en secreto al dios del Cielo (天帝) un trozo de xirang (息壤), un tipo de tierra existente en el suelo celestial capaz de crecer por sí misma. El control sobre el xirang acabó desatando una guerra entre dioses y Gun murió asesinado.

Un reportaje de
Liu Yanqin
刘艳琴
En la mitología china el cielo era redondo y la Tierra plana. Cuatro columnas, erigidas cada una sobre una de las esquinas de la Tierra, eran las encargadas de soportar el peso del cielo, garantizando la supervivencia de la paz y la armonía en el reino celestial. Hace más de cuatro milenios, según los registros más antiguos, estalló una guerra entre las tribus de la Llanura Central cuyos líderes, Zhuan Xu (颛顼) y Gong Gong (共工), sostuvieron una encarnizada lucha por el trono imperial y por el liderazgo de la alianza existente entre todas las tribus. Tras la contienda, Gong Gong fue derrotado y, tratando de aplacar la ira que sentía en su interior, dio un tremendo cabezazo a la montaña Buzhou (不周山), que acabó desplomándose al no poder soportar la fiereza del golpe. La montaña era una de las cuatro columnas que sostenían el firmamento, por lo que el equilibrio existente entre el cielo y la Tierra se vio gravemente comprometido. Ello hizo que, en el cielo, la bóveda celeste se inclinara hacia el noroeste y la Tierra lo hiciera hacia el sureste, con lo que se desviaron los ríos y toda el agua existente sobre la superficie del planeta se desplazó hacia la parte sureste. Cuanto se conocía quedó sumergido bajo el agua. Quienes por entonces habitaban nuestro planeta huyeron hacia las cumbres más altas. Sin embargo, en la superficie rocosa de las montañas, la capa de tierra era demasiado fina y los recursos naturales escaseaban. La vida humana se sumió en una crisis sin precedentes mientras la supervivencia se hacía prácticamente imposible.

gun

El dios Gun (), testigo de las calamidades que estaban sufriendo los humanos, robó en secreto al dios del Cielo (天帝) un trozo de xirang (息壤, tipo de tierra existente en el suelo celestial capaz de crecer por sí misma) y descendió personalmente al reino terrenal. En aquellos lugares devastados por las inundaciones, Gun utilizó xirang para bloquear las corrientes y crear embalses de agua. En estos depósitos, la tierra divina crecía al mismo tiempo que lo hacía el nivel del agua, hasta que llegaban a alcanzar ambos la misma altura, de forma que se convirtió en una barrera capaz de proteger las zonas habitadas por los humanos y, con ello, su vida y sus propiedades. Durante el tiempo en que Gun desempeñaba su tarea, el dios del Cielo se percató de que este se había apropiado indebidamente de un trozo de xirang y envió inmediatamente a Zhu Rong (祝融), dios del Fuego, a capturarlo y recuperar lo que se había llevado. Cuando Gun descubrió que Zhu Rong tenía la misión de detenerlo, recogió toda la tierra que había depositado y la ocultó en Dongzhou (东洲), la zona que hoy en día ocupa la ciudad de Yucheng (禹城), en la provincia de Shandong. Las aguas quedaron, por tanto, liberadas y se formaron potentes y caudalosos torrentes que volvieron a ocupar grandes superficies de tierra, destruyendo todo lo que encontraban a su paso. Finalmente, Zhu Rong logró capturar a Gun, quien mantuvo una feroz batalla a vida o muerte con el dios del Fuego y otras divinidades. La corpulencia de Zhu Rong resultó no tener rival posible y Gun sucumbió ante su poder en Yujiao (羽郊).

En aquellos lugares devastados por las inundaciones, Gun utilizó xirang para bloquear las corrientes y crear embalses de agua. En estos depósitos, la tierra divina crecía al mismo tiempo que lo hacía el nivel del agua, hasta que llegaban a alcanzar ambos la misma altura, de forma que se convirtió en una barrera capaz de proteger las zonas habitadas por los humanos y, con ello, su vida y sus propiedades.

Pero, ¿qué tenía de especial el xirang para ser capaz de desatar una guerra entre los dioses? Según la mitología china, esta sustancia, semejante al suelo orgánico, presentaba una apariencia glutinosa sobre la que se mezclaban los colores amarillo y negro. La tierra amarilla estaba formada por sedimentos acumulados gracias a la fuerza del agua y procedía de la cordillera Kunlun (昆仑山), un accidente geográfico nombrado en el Clásico de montañas y mares (山海经) cuya localización, a pesar de ser aún un misterio, algunos investigadores sitúan en el monte Tai (泰山). Por su parte, la tierra negra se producía en el suelo como resultado de la descomposición de la vegetación y era el mejor tipo de las que se podían utilizar en la labranza, pues su alto contenido en humus le proporcionaba una extraordinaria fertilidad. Ambos tipos de tierra combinados formaban el xirang, cuyo gran poder adhesivo lo convertía en un material idóneo para la construcción de presas, por lo que era sumamente importante para la población de esa época. En la antigüedad, prominentes montañas y caudalosos ríos regían la casi totalidad del territorio chino al mismo tiempo que las tierras cultivables escaseaban y, las que aún quedaban, contaban con una capa superficial de tierra demasiado fina. Las ciudades de Kaifeng, Zhengzhou, Luoyang y otras zonas de la presa de las Tres Gargantas (三峡) estaban repletas de imponentes cordilleras y acantilados rocosos en los que la tierra era siempre insuficiente y, en el subsuelo, toda la estructura era rocosa.

Los historiadores e investigadores afirman que las leyendas suelen reflejar aquello que realmente aconteció en el pasado, por lo que el origen de la fábula del xirang procede de la necesidad de manifestar el amor que los antepasados chinos sentían por la tierra.

Si cualquier tipo de tierra era extremadamente apreciada, aquella era útil tanto para el cultivo como para la construcción y se distinguía como un recurso tan valioso como la vida misma. La ciudad de Yucheng, situada en la llanura de Luxi, es un yacimiento cuya abundancia de este tipo de tierra parece inagotable; por eso, a lo largo de los siglos, sus ciudadanos han creído que la que emana de este lugar es precisamente el xirang que escondió en el pasado el dios Gun.

Los historiadores e investigadores afirman que las leyendas suelen reflejar aquello que realmente aconteció en el pasado, por lo que el origen de la fábula del xirang procede de la necesidad de manifestar el amor que los antepasados chinos sentían por la tierra.

Cuenta la leyenda que, tras la muerte del dios Gun, su cadáver tardó tres años en descomponerse. Zhu Rong, asombrado, hendió un cuchillo de Wu (, zona geográfica famosa por la calidad de sus cuchillos) en el cuerpo de su enemigo, provocándole en el vientre una herida de la que posteriormente nació Yu el Grande (). El alma de Gun se reencarnó en un oso amarillo e inmediatamente se sumergió en el lago Yuyuan (羽渊), donde desapareció para siempre.

Cuando Gun obstaculizaba el paso a los torrentes para evitar los desbordamientos, desvió el agua hacia otro lugar. Causó con ello unos daños irreparables al territorio habitado por otras tribus, cuyos enfadados miembros dieron comienzo a una guerra en la que más tarde Gun fue herido mortalmente.

El motivo por el que el dios Gun acabó siendo asesinado tras sus inagotables esfuerzos por controlar las inundaciones aparece también reflejado en una leyenda tradicional alternativa. Dice esta que, cuando Gun obstaculizaba el paso a los torrentes para evitar los desbordamientos, desvió el agua hacia otro lugar. Causó con ello unos daños irreparables al territorio habitado por otras tribus, cuyos enfadados miembros dieron comienzo a una guerra en la que más tarde Gun fue herido mortalmente. Los vencedores acusaron duramente al dios Gun y este pasó a formar parte del grupo de los Cuatro Males (四凶) constituido por él mismo, Gong Gong, Huan Dou (欢兜) y Sanmiao (三苗). Según esta leyenda es posible que fuera Yao (), el líder de la alianza existente entre las tribus, quien condenara a Gun a permanecer encerrado en Yujiao, donde fue ejecutado.

Su afán por controlar las inundaciones no obtuvo la recompensa por la que tanto luchó. Por el contrario, lo único que consiguió fue convertirse en un impedimento más para la vida de aquellos a quienes pretendía proteger. Su esfuerzo no fue valorado como merecía y su figura queda en la memoria como la de un héroe legendario derrotado. A pesar de ello, la gloria de sus actos, guiados por su determinación por salvar a los humanos, debería ser fácilmente equiparable a la que la mitología griega atribuye a Prometeo, recordado para la posteridad como un titán protector de la civilización por robar el fuego de Zeus para ayudar con él a los mortales. 


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pdfPublicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 43. Volumen IV. Julio de 2017.
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Los ocho excéntricos de Yangzhou

Los pintores chinos conocidos como “los ocho excéntricos de Yangzhou” (扬州八怪) representan una corriente artística que a mediados de la dinastía Qing (hacia el siglo XVIII d.C) renegaba de la tradición al poner en valor el individualismo y la búsqueda de un estilo propio. Los temas de sus obras incluyeron por primera vez la vida de la gente común, que representaba la realidad del pueblo y la naturaleza.

Un reportaje de
Sun Li
孙莉 
A lo largo de la historia, el arte de la pintura y la caligrafía chinas ha producido obras de gran nivel artístico. En su proceso evolutivo, cada dinastía contempló el surgimiento de diferentes corrientes y estilos. Por ejemplo, en el periodo de las dinastías Wei y Jin, la obra póstuma Admoniciones de las institutrices de la corte (女史箴图), del famoso pintor Gu Kaizhi (顾恺之), además de transmitir los valores confucianos de respeto al padre, puso en valor por primera vez el aspecto estético intrínseco de la obra pictórica. Durante las dinastías Sui y Tang, el poderoso desarrollo de la economía y el poder del Estado propició una gran eclosión de las artes palaciegas, lo que se tradujo en un gran número de obras centradas en la suntuosa vida de la corte imperial. Al llegar a la dinastía Song, el arte fijó la mirada en la representación del ideal taoísta de la unión del hombre con la naturaleza. En esta época se desarrolló poderosamente el estilo paisajista conocido como “montañas y ríos”. En la dinastía Qing aparecieron por primera vez pintores que renegaron de la tradición al poner en valor el individualismo y la búsqueda de un estilo propio. De entre ellos, los más conocidos fueron “los ocho excéntricos de Yangzhou” (扬州八怪).

Roca y bambú de Zheng Xie - Los ocho excéntricos de Yangzhou
Roca y bambú de Zheng Xie

Como su propio nombre indica, fueron un grupo de pintores excéntricos que vivieron en dicha región a mediados de la dinastía Qing. Oficialmente, se considera que este ramillete de artistas estuvo formado por Jin Nong, Zheng Xie, Luo Ping, Li Fangying, Li Shan, Huang Shen, Gao Xiang y Wang Shishen. Sin embargo, hay quien afirma que el número “ocho” es solo una aproximación y habría que incluir a otros pintores como Gao Fenghe, Min Zhen o Bian Shoumin.

Orquídea, roca y bambú de Zheng Xie - Los ocho excéntricos de Yangzhou
Orquídea, roca y bambú de Zheng Xie

Como se ha mencionado, desde el inicio de la pintura palaciega durante las dinastías Sui y Tang, hasta la Ming y principios de la Qing, el estilo de la pintura china fue definiendo una cierta tradición centrada principalmente en torno al arte religioso y la estética de la corte imperial. Al llegar a mediados de la dinastía Qing, este grupo surgido en la región de Yangzhou, con Jin Nong y Zheng Xie como principales representantes, llevó a cabo una ruptura con la tradición. Los temas de sus obras incluyeron por primera vez la vida de la gente común, que representaba la realidad del pueblo, la naturaleza e incluso los aspectos menos “luminosos” de la sociedad de su época. De alguna manera, esta ruptura fue considerada como un ataque contra los intereses de las clases sociales dominantes, razón por la cual fueron atacados y tachados de “horribles excéntricos” dentro del círculo artístico de la época. De ahí el origen de su nombre.

Ciruelo en flor de Jin Nong - Los ocho excéntricos de Yangzhou
Ciruelo en flor de Jin Nong

Sin embargo, la gran osadía creativa de este grupo de pintores acabó transmitiéndose a las generaciones posteriores. Maestros del pincel como Qi Baishi, Xu Beihong y otros muchos grandes maestros fueron influidos profundamente por ellos, lo que les llevó a desarrollar estilos personales y propios. Xu Beihong escribió la siguiente dedicatoria sobre la obra Orquídea y bambú de Zheng Xie, también conocido como Zheng Banqiao: “Banqiao es uno de los personajes más sobresalientes de los últimos trescientos años. Sus ideas, escritos y, especialmente, sus pinturas son extraordinarias y únicas. Al contemplarlas, es posible percibir el alto nivel de su pensamiento y su sorprendente capacidad de transmitir profundas ideas y elevados valores. Se trata de un talento excepcional de todos los tiempos”. Para desvelar dónde reside la extrañeza de estos excéntricos de Yangzhou, presentamos a continuación a dos de sus mayores representantes.

Bambú de Jin Nong - Los ocho excéntricos de Yangzhou
Bambú de Jin Nong

Oriundo de Xinghua en la provincia de Jiangsu, Zheng Xie (1693-1765), fue uno de los miembros más famosos de los ocho excéntricos de Yangzhou. Durante el reinado de Kangxi aprobó los exámenes imperiales de nivel de distrito; el duodécimo año del reinado de Yongzheng superó las pruebas de nivel provincial y, finalmente, durante el reinado de Qianlong superó los exámenes estatales convirtiéndose en funcionario imperial. Excepto durante el tiempo en el que ejerció como magistrado en los condados de Fanxian y Weixian, en la provincia de Shandong, siempre vivió en Yangzhou, donde se ganó la vida como pintor. Su obra más representativa es Orquídea, roca y bambú. El motivo principal del lienzo se centra en unas ramas de bambú erguidas, delgadas y altas. A través de la armoniosa gradación de la densidad de la tinta y el dibujo individualizado de cada una de las hojas, Zheng Xie consigue representar con gran precisión y definición la naturaleza y textura del bambú. Además, establece un perfecto equilibrio entre los tres elementos de la pintura: las rocas, el bambú y el texto. La esbeltez y el movimiento de esta planta le permite destacar la solidez y consistencia de la roca. De igual forma, la firmeza de esta contrasta con la flexibilidad y la delicadeza del bambú. Sus pinturas se centran en la representación de escenas naturales, principalmente orquídeas, bambú, rocas, pinos y crisantemos, siendo sus mejores obras las dedicadas al bambú y a las rocas. Zheng Xie dio gran importancia a la variación del estilo y la originalidad artística y se guió por el principio de “no establecer un estilo antes de empezar a pintar para obtener un resultado único”. Su obra sigue siendo un referente en nuestros días.

Gallo de Huang She Los ocho excéntricos de Yangzhou
Gallo de Huang She

Otro importante representante del grupo de los ocho excéntricos fue Jin Nong (1687-1763), también conocido como Shoumen y Dongxin. Originario de Hangzhou, en la actual provincia de Zhejiang, vivió gran parte de su vida en Yangzhou. Nunca ejerció como funcionario, si bien acumuló una gran cultura y amplios conocimientos. Su pintura se caracteriza por el empleo de formas simples y singulares con especial atención a la originalidad compositiva. Destacó a la hora de pintar paisajes, pájaros, flores y personajes siendo especialmente famosos sus cuadros de ciruelos, que representó con gran viveza y exuberancia. Entre sus obras destacan Ciruelo en flor y Floración temprana.

Pino de Li Fangying - Los ocho excéntricos de Yangzhou
Pino de Li Fangying

Cada uno de los ocho excéntricos de Yangzhou desarrolló un estilo propio y único. No existe una versión unánime sobre dónde reside su supuesta “excentricidad”, sin embargo, todos ellos comparten una serie de características comunes.

Álbum de flores de Wang Shishen Los ocho excéntricos de Yangzhou
Álbum de flores de Wang Shishen

En primer lugar, sus vidas estuvieron llenas de altibajos y vicisitudes. Algunos de ellos no ejercieron nunca como funcionarios de la corte y vivieron en la pobreza. Los que trabajaron en palacio acabaron siendo perseguidos y acusados injustamente, lo que les llevó a identificarse con la gente común y rehuir de la clase dirigente. En segundo lugar, su alejamiento de los caminos establecidos. No siguieron las formas tradicionales del arte de su época y desarrollaron estilos propios que dieron lugar a una corriente totalmente nueva. Y, lo más importante, fue su conducta ética y moral. En sus pinturas, la altivez del ciruelo, la firmeza y frialdad de las rocas, la pureza y altas miras del bambú o la fragancia de las orquídeas, se convirtieron en metáforas a través de las cuales plasmaron sus convicciones e inclinaciones personales. En una época de estricta dominación feudal, se atrevieron a desafiar a la autoridad poniendo en valor su individualismo e inconformismo. El famoso coleccionista de arte moderno Deng Tuo (1912-1966) escribió una vez sobre Zheng Xie: “Canta el poema a unos locos de Yangzhou; en el eco de sus versos, sombras de bambú y fragancia de orquídeas”. Quizás sea esta la mejor forma de expresar la naturaleza singular y única de este grupo de pintores.

Orquídea de Luo Pin - Los ocho excéntricos de Yangzhou
Orquídea de Luo Pin

Revista Instituto Confucio 44

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Número 44. Volumen V. Septiembre de 2017.
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Jia Pingwa

El escritor chino Jia Pingwa (Shangluo, 1952) ha producido una espléndida bibliografía dentro de la cual destacan varios hitos de la literatura de su país. Gran parte de su producción presenta un fuerte carácter popular pues, al basarse en su propia experiencia personal, el autor ha descrito muy a menudo las costumbres y cultura existentes en su tierra natal. 

Reportaje de
Bai Wen
白雯
El escritor chino Jia Pingwa (贾平凹) ha sido reconocido numerosas veces por sus libros, como la obra Fuzao, galardonada con el premio literario “Pegasus”; Ciudad abandonada, novela que recibió el premio francés “Femina Étranger”; y Qinqiang, primer premio del “Sueño del Pabellón Rojo” y séptimo premio “Mao Dun” de literatura, entre otros destacados galardones nacionales e internacionales.

En 1974, Jia Pingwa, cuando no era más que un estudiante universitario de tercer curso en la Universidad del Noroeste, en Xi’an, comenzó a publicar una serie de obras caracterizadas por su intimidad y empezó así su larga carrera literaria. Hoy en día, gracias a su carisma y a los premios recibidos, el autor se ha convertido en una figura muy influyente dentro de los círculos literarios de China.

Jia Pingwa

Gran parte de su producción presenta un fuerte carácter popular pues, al basarse en su propia experiencia personal, el autor ha descrito muy a menudo las costumbres y cultura existentes en su tierra natal. Un aforismo chino dice que “la tierra y el agua de un lugar sirven de sustento para sus pobladores”. En su caso, la tierra que lo vio crecer también le aportó la inspiración literaria suficiente para convertirse en el aclamado escritor que es hoy en día. La prosperidad de la zona de Guanzhong, antiguamente conocida como Qinchuan, y la riqueza cultural de la cordillera Qin han tenido una considerable influencia en el amor que el novelista ha sentido siempre hacia la cultura y la idiosincrasia de su hogar. En su obra se vale de los detalles más insignificantes para describir los problemas vitales de la gente corriente. Ello responde a sus pretensiones de dejar plasmados en el papel sueños y aspiraciones de lo que él considera una vida plena, contraponiendo inconscientemente su estilo al que tradicionalmente ha caracterizado a la alta literatura de China.

El grueso de la bibliografía de Jia Pingwa está conformado por escritos en prosa y novelas cuya temática abarca múltiples tópicos: sus obras incluyen observaciones de la vida social y de la transformación de los sentimientos personales, apreciaciones filosóficas sobre la vida y descripciones geográficas que parecen sacadas de una bella obra pictórica, como Chou shi (丑石) o Jingxu cunji (静虚村记). El encanto artístico de su obra procede primordialmente de su sensibilidad estética por la sociedad, la vida, la historia y la naturaleza.

Jia Pingwa
Las obras “Manyuer” y “Fuzao”

A lo largo de su producción literaria se distinguen tres etapas diferentes. La primera de ellas es la escrita en los primeros años de la década de los setenta del siglo pasado, cuyas obras parten de la simpleza y la honestidad que caracterizan a los jóvenes de las áreas rurales para descubrir la esencia del amor y la belleza. Sus líneas, como si de la sonrisa de un niño pequeño se tratasen, ofrecen un tono fresco y dulce que transporta al lector a un ambiente en el que parece disfrutar de las suaves brisas primaverales. Al cerrar los ojos, y tras la lectura de las descripciones que de los estanques de flores de loto se realiza en la obra Manyuer (满月儿; lit., “luna llena”), el lector puede visualizar la calma que atribuye a sus aguas la luz de la luna llena. Las flores, los pastores, el sonido del qin (instrumento musical tradicional chino) y el personaje Cai Yuan aparecen dibujados a través de los rayos de luz de la luna conformando en su conjunto una armoniosa composición gráfica. El afecto y el respeto que el autor siente por la naturaleza también ha sido el hilo central de muchas de sus obras. Dicha temática ha evolucionado a lo largo de su producción hasta abarcar aspectos más amplios como la relación entre el hombre y la naturaleza e incluso entre el hombre y el universo.

Jia Pingwa

A partir de la década de los ochenta comienza su segunda fase literaria, en la que la cultura popular adquiere un mayor protagonismo, por lo que sus obras comienzan a recibir cierta influencia de la literatura folclórica. El cambio en la temática de sus producciones se debe a que el autor comienza en ese momento a percatarse de la enorme influencia que recibe la creación literaria por parte de la cultura popular. Él mismo llegó a afirmar que “la naturaleza de un lugar tiene un enorme impacto en la literatura que sus habitantes producen. El entorno geográfico define las costumbres populares de un lugar y son estos hábitos los que caracterizan la literatura folclórica de sus gentes”. Así pues, en Fuzao (浮躁), describe cómo se cocinan y se lanzan tortas para atraer la buena suerte durante la ceremonia de la mayoría de edad.

Jia Pingwa:«la naturaleza de un lugar tiene un enorme impacto en la literatura de sus habitantes» Click Para Twittear

En la etapa que nace en la década de los noventa, un Jia Pingwa de mediana edad deja de prestar atención a la sociedad, la política, la historia y la cultura para centrarse, esta vez sí, en una búsqueda reflexiva sobre el significado propio de la vida.

Jia Pingwa

Jia Pingwa es, en definitiva, un novelista contemporáneo cuya literatura, ligada a su tierra natal, ha alcanzado un enorme prestigio literario. Por otra parte, además de ser un espléndido escritor, también ha sido una persona ejemplar en los distintos papeles sociales que el destino le ha atribuido. Sus libros rezuman nostalgia por la naturaleza de Shangluo, su ciudad natal. De hecho, de no haber sido por sus relatos, es probable que Shangzhou, distrito de dicha ciudad, no hubiera alcanzado nunca la fama de la que goza hoy en día. Como profesor universitario ha sido siempre muy apreciado por sus alumnos. Bajo su apariencia fría y distante, existe un hombre amable que muestra su sentido del humor de forma muy limitada. Como padre, siente un profundo amor por sus hijos, aunque le sea difícil en ocasiones demostrarlo. No fue hasta que cumplió 30 años que nació su hija. Cuando estaba enferma, su madre le cantaba nanas para calmarla pero, si la niña continuaba con sus sollozos, el padre permanecía en silencio y se apresuraba a escribir nuevas letras para las canciones que su mujer le entonaba su hija. Como hijo, llegó a escribir en su obra Wo bushi ge hao erzi (我不是个好儿子; lit., ‘No soy un buen hijo’): “Tras cumplir los 40 y después de haberme dedicado durante años a crecer profesionalmente, y de haber sufrido en varias ocasiones las frustraciones del amor y de mi oficio, me di cuenta de que no había sido un buen hijo. La grandeza de una madre no solo está en que da la vida a su hijo, sino también en que no espera recibir nada a cambio. No importa la lejanía a la que se encuentre su retoño, una madre siempre le aportará fuerza, amor y sensación de pertenencia a su hogar. Si la vida de una persona fuera un viaje en coche, su madre sería la gasolina que le permite avanzar”. Todos los momentos vividos junto a su madre a lo largo de su vida le sirven para recordar que ella no es solo parte de su familia, también es un recuerdo, es la señal que siempre le indicará dónde queda su hogar. 


Revista Instituto Confucio 44

pdfPublicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 44. Volumen V. Septiembre de 2017.
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El clima en China

El clima en China presenta una gran diversidad y marcados contrastes. Abarca desde las zonas desérticas en la zona occidental hasta el clima tropical del suroeste. La geografía y el mecanismo del monzón asiático condicionan el clima en China, ya que la cordillera del Himalaya impide que los monzones del Índico alcancen el norte del país.

Reportaje de
Victòria Rosselló
El clima en China presenta una gran diversidad y marcados contrastes dada su extensión a lo largo del continente asiático. Abarca desde las zonas desérticas y semiáridas, en el interior occidental del país, hasta el clima tropical en el extremo sureste. Una parte considerable de su vasto territorio tiene una altitud de más de 2.000 m. Desde su vertiente oeste, donde se hallan algunas de las cimas más altas del planeta situadas en la cordillera del Himalaya, desciende la altitud progresivamente hasta las fértiles y densamente pobladas llanuras del este.

China posee una gran superficie de la que aproximadamente un 13% está ocupada por desiertos. El de Taklamakán, situado al noroeste, es el más grande de China y el décimo más grande del mundo. Su ubicación no es casual, pues guarda una estrecha relación con su situación geográfica: la elevada cordillera del Himalaya impide que los monzones que se originan en el Índico alcancen el norte del país, por lo que en algunas zonas se da el clima desértico.

El clima en China
La geografía y el mecanismo del monzón asiático condicionan el clima chino.

De forma resumida se pueden distinguir los siguientes grandes dominios climáticos: al oeste el clima de montaña de la cordillera del Himalaya y los desiertos y estepas de latitudes medias; al este se da un clima húmedo; al norte, continental; y subtropical al sur, que registra las mayores precipitaciones del país.

El monzón asiático condiciona y regula el clima en China. Durante el invierno los vientos fríos y secos soplan desde Siberia central y provocan el descenso de las temperaturas en todas las regiones al norte del río Yangtsé y dejan escasas precipitaciones en la mayor parte del país.

Por el contrario, en verano el aire húmedo y cálido fluye hacia el interior desde el océano Pacífico, lo que da lugar a precipitaciones persistentes y abundantes en gran parte del territorio, a excepción de las lejanas cuencas del noroeste. Se da un marcado contraste pluviométrico entre el sureste del país, con más de 1.500 mm anuales, frente a los menos de 100 mm de las regiones desérticas del noroeste. La cantidad de lluvia acumulada a lo largo del año aumenta de oeste a este, de manera que las mesetas y depresiones de China central suman entre 500 y 1.000 mm anuales.

El clima en China
Clasificación del clima en China según Köppen

Los climas de China según la clasificación de Köppen (mundialmente reconocida y basada en el comportamiento de la temperatura y la precipitación en las diferentes regiones), se pueden ver representados en su mapa correspondiente.

De norte a sur hallamos en primer lugar el clima estepario semiárido, llamado BSk en la clasificación de Köppen, y ubicado en las estepas frías del norte del país, lejos de las costas y de la influencia marítima. En este tipo de clima, las precipitaciones son muy escasas e irregulares, la lluvia es de tipo convectivo, con episodios intensos pero de corta duración; y los inviernos son fríos. La temperatura media anual ronda los 13 ºC y la precipitación se sitúa alrededor de los 500 mm. No es casual que la estepa euroasiática históricamente haya conectado económica y culturalmente Europa, Asia Central y China a través de la Ruta de Seda.

El clima en China
Desierto de Badain Jaran.

El clima llamado BWk en la clasificación de Köppen corresponde a los desiertos fríos, con gélidos inviernos, y una oscilación térmica anual muy elevada. Las lluvias son escasas e irregulares, la sequedad extrema y la humedad no supera el 50%. Este es, por tanto, un clima muy seco en el que la evaporación es superior a la precipitación y donde no hay excedente hídrico. En el desierto de Taklamakán la lluvia anual es inferior a los 30 mm y la máxima histórica de temperatura ha llegado hasta los 50º C. El climograma de Hetian, representativo de este tipo de clima, muestra las elevadas temperaturas en verano (la línea roja representa la evolución de la temperatura media mensual), y las escasas precipitaciones que, en los meses más lluviosos, apenas suman 10 mm como se puede ver en la representación por barras de la lluvia mensual.

El clima en China
Climograma de Hetian (clima desértico), al oeste de Taklamakán

El clima de alta montaña, que ocupa una extensión considerable del territorio chino, se caracteriza por el descenso de la temperatura y el aumento de las lluvias a medida que aumenta la altitud. La precipitación es muy abundante en verano y el recuento anual supera los 1.000 mm. A partir de 3.000 m de altitud, las condiciones meteorológicas se hacen muy extremas: radiación solar elevada, temperaturas bajísimas en invierno, humedades muy bajas, fuertes vientos y precipitaciones de hielo y nieve.

El clima en China
Estepa de Xinjiang.

El llamado clima chino se extiende por el sur y el este del país. Se trata de un clima subtropical húmedo (Cfa y Cwa en la clasificación de Köppen). Cuenta con veranos cálidos y húmedos, inviernos suaves y precipitación significativa durante todo el año, sin estación seca. La lluvia anual llega a ser muy abundante en el litoral y se relaciona con los vientos del oeste asociados a los frentes de lluvia y ocasionalmente a los ciclones o tifones. Hong Kong marca cerca de 2.400 mm anuales (en el periodo de referencia 1981-2010).

El climograma de Shanghái es representativo de este clima. Destacan las elevadas temperaturas, cercanas a los 30 ºC de julio y agosto y la pluvimetría de todo el verano, con los meses de junio y septiembre en que se alcanzan cerca de 160 mm mensuales.

Aunque el monzón es el mecanismo regulador del clima de Asia, el clima monzónico según la clasificación de Köppen se da estrictamente en la isla de Hainan. Este es el clima más húmedo del planeta aunque tiene una estación invernal seca que contrasta fuertemente con el cálido y húmedo verano. En la estación fría el anticiclón siberiano envía vientos fríos que bajan las temperaturas hasta dejar las medias en 15º C, mientras que en verano el aire cálido y húmedo condiciona una media de las máximas cercana a los 35º C.

Hainan
Costa de Sanya, en Hainan.

En el centro de la isla de Hainan, la lluvia anual puede superar los 2.400 mm. De hecho, se halla en la llamada “ruta de los tifones” que aportan el 70% de la precipitación total en la estación lluviosa. Los tifones, que son los ciclones tropicales que se producen en el Pacífico, son sistemas tormentosos que generan fuertes vientos y abundantísimas lluvias y que tienen una capacidad destructiva considerable, directamente relacionada con la profundidad de la perturbación.

Hainan, junto con la provincia de Guangdong, son las zonas más afectadas por los tifones, si bien esta última la supera con 3 de estas perturbaciones de media al año. Los tifones pueden medir centenares de kilómetros de diámetro y van asociados a fenómenos extremos como vientos huracanados que superan los 64 nudos, lluvias torrenciales y mareas de tempestad, que se forman cuando los fuertes vientos se asocian a las bajas presiones del tifón provocando una elevación del nivel del mar que puede llegar a varios metros y un fuerte oleaje que devasta extensas zonas costeras.

Entre los récords de precipitación en China, el supertifón Carla descargó en 1967 la increíble cifra de 2.749 mm en tan solo 48 horas.

Más sobre el clima en China en ConfucioMag:


Revista Instituto Confucio 44

pdfPublicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 44. Volumen V. Septiembre de 2017.
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王羲之 Wang Xizhi

Actualmente Wang (, rey) es el apellido más frecuente de China. En los primeros estados, el máximo gobernante no recibía el nombre de “Emperador”, sino el de “Hijo del cielo”, “Soberano” o “Rey” (). Es más que probable, por tanto, que el origen del apellido Wang provenga de los descendientes de los primeros soberanos de la antigua China.

Un reportaje de
Liu Yanqin
刘艳琴
En nuestra serie de artículos sobre el origen y las características de los apellidos chinos, en este número le toca el turno al patronímico Wang. En primer lugar, el carácter Wang (, rey) es especial. Se trata de un carácter pictográfico que representa la imagen de un hacha: el trazo horizontal inferior es el filo, el intermedio el mango y el superior el ornamento tallado. Este tipo de hacha no era un arma sino un objeto ceremonial que simbolizaba el carácter sagrado del rey. En los primeros estados, el máximo gobernante no recibía el nombre de “Emperador”, sino el de “Hijo del cielo”, “Soberano” o “Rey” (). Es más que probable, por tanto, que el origen del apellido Wang provenga de los descendientes de los primeros soberanos de la antigua China.

Según los datos oficiales de la Oficina Nacional de Estadísticas, en 2014 Wang se convirtió en el apellido más frecuente del país. De hecho, alcanza al 7,41% de la población de la etnia han y, en cifras absolutas, a casi 93 millones de personas. El origen de este apellido es muy amplio y se cuentan numerosos personajes famosos entre sus filas.

周文王 Zhou Wenwang
周文王 Zhou Wenwang

Un primer origen de Wang se encuentra en el apellido Ji (). Los descendientes del soberano Zhou Wenwang (1152-1056 a.C.), cuyo nombre oficial era Ji Chang, dieron lugar a tres ramas de sucesión con esta denominación. La primera fue iniciada por su 15º hijo Bi Gonggao, que adoptó el apellido Wang por sus orígenes reales. La segunda se originó con Ji Jin, príncipe heredero del soberano Ling Wang de la dinastía Zhou Oriental. A causa de sus desavenencias con el soberano, fue desprovisto de todos sus derechos reales y se convirtió en un ciudadano común. Sin embargo, siguió siendo conocido por todos como “el de la casa real”, por lo que posteriormente adoptó el apellido Wang. La tercera noción hace referencia al estado de Wei durante el periodo de los Reinos Combatientes (战国时代, 475-221 a.C.). Wei Wuji, más conocido como Xin Lingjun, fue un famoso militar y político hijo del rey Wei Zhaowang. Tras la destrucción del estado, a sus descendientes se les continuó llamando como “los de la casa real”, por lo que finalmente comenzaron a utilizar el apellido Wang.

王昭君 Wang Zhaojun
王昭君 Wang Zhaojun

Otro posible origen de Wang proviene del apellido Zi (). A finales de la dinastía Shang, el último emperador Zhou Wang (1105-1045 a.C.) fue una persona libertina y sin principios. Su primer ministro, Bi Gan, intentó aconsejarle en numerosas ocasiones, razón por la cual fue ejecutado. Posteriormente, y como Bi Gan fue príncipe (王子, wángzǐ), sus descendientes comenzaron a utilizar Wang como nombre de la rama familiar, tomándolo más tarde como apellido.

Además, muchos emperadores otorgaron frecuentemente el apellido Wang. Y también fue habitual que muchos miembros de las casas reinantes de los reinos de minorías étnicas lo eligieran preferentemente por sus connotaciones de realeza y evidente conexión con el emperador. Incluso muchos que no pertenecían a la casa real lo escogían por el prestigio que suponía apellidarse Wang.

王 鉴 Wang Jian
王 鉴 Wang Jian

Durante la dinastía Jin Oriental (东晋, 317-420) vivió el famoso calígrafo Wang Xizhi (303-361), cuya obra Prefacio de la colección del pabellón de las orquídeas está considerada “la más hermosa caligrafía bajo el cielo”. Se cuenta que empezó a aprender esta disciplina a los siete años y desde entonces se dedicó a ella con ahínco. A menudo practicaba junto a un estanque, cuyas aguas quedaban tintadas de negro cada vez que iba. Una vez que tuvo que cambiar la tabla de madera sobre la que escribía, el carpintero se quedó estupefacto ante la fuerza de los trazos del pincel que habían dejado surcos de casi un centímetro de profundidad en la madera. Esta historia dio origen al refrán “desgastar un tercio de la madera”. Wang Xizhi estudió con reconocidos calígrafos y copió con gran esmero innumerables obras antiguas para aprender de los grandes maestros, lo que le permitió dominar a la perfección el arte de la escritura y crear su propia escuela. Continuó y desarrolló los estilos Li, Cao, Jie y Xing, e influyó profundamente en las generaciones posteriores que siguen utilizando hoy en día como modelo de estudio la obra Prefacio de la colección del pabellón de las orquídeas y a quien veneran como “Dios de la caligrafía”.

王安石 Wang Anshi
王安石 Wang Anshi

El famoso erudito y político de la dinastía Song Septentrional (北宋, 960–1127), Wang Anshi (1021-1086), es conocido en China como “el reformador del siglo XI”. Desde niño destacó por su gran inteligencia, amor a la lectura, portentosa memoria y talento. Con un estilo literario de estructura rigurosa, densidad ideológica y brillante lógica, escribió numerosos ensayos en los que retrató los males y contradicciones de la sociedad de su época. Se le considera uno de los “ocho maestros de la dinastía Tang y Song”. Ejerció durante mucho tiempo como funcionario local, lo que le permitió adquirir una profunda comprensión de los viejos vicios y malas prácticas de la época. Esto le llevó a escribir una misiva al emperador, la llamada “Carta de los diez mil caracteres”, en la que expuso la urgencia y necesidad de modificar las leyes, pero no encontró reconocimiento por ello. Más tarde, con el ascenso del nuevo emperador, fue promocionado rápidamente hasta el puesto de viceprimer ministro. Wang Anshi no defraudó la confianza depositada en él, pues fue el adalid de una profunda reforma de la economía, el ejército y los exámenes imperiales que sirvió para corregir en gran parte los problemas que él mismo había señalado. En cierta medida, Wang Anshi ayudó a cambiar la situación de debilidad de la dinastía Song del Septentrional y contribuyó notablemente a reforzar social y militarmente el estado.

Otros personajes históricos famosos, de apellido Wang, fueron los generales del reino de Qin de finales del periodo de los Reinos Combatientes, Wang Jian y Wang Bi; una de las “cuatro mujeres más bellas” de la antigua China, Wang Zhaojun; el pensador y teórico literario de la dinastía Han Oriental (东汉, 25-220 d.C.), Wang Chong; el destacado agrónomo de la dinastía Yuan (, 1279-1368), Wang Zhen; los famosos poetas de la dinastía Tang (, 618-907), Wang Zhihuan y Wang Changling; y el pintor y poeta de finales de la dinastía Yuan, Wang Mian. 

Más sobre los apellidos chinos:


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pdfPublicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 43. Volumen IV. Julio de 2017.
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Tulou Hakka

Los tulou (土楼, edificio de tierra) de la etnia hakka son construcciones comunitarias a modo de fortaleza erigidas en Fujian hace más de 500 años. Sobrios y majestuosos, sus diseños son muy variados, siendo los circulares más tardíos y los que más llaman la atención. Reconocidos como Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 2008.

Reportaje de
Liu Fangting
刘芳廷
En la frontera donde confluyen las provincias de Fujian, Guangdong y Jiangxi se hallan unos castillos de tierra conocidos como “tulou de los hakka” o “de Fujian”. Estas construcciones, erigidas durante la primera mitad de la dinastía Ming (, 1368-1644), son a menudo referidas como “la leyenda de las montañas del sur” por su estilo único. Sus diseños son muy variados, siendo los circulares más tardíos y los que más llaman la atención. El Centro del Patrimonio Mundial de la UNESCO los describe así: “Los tulou de Fujian constituyen un ejemplo único de asentamientos humanos basados en una vida comunitaria y una organización defensiva. Encarnan las ideas tradicionales confucianas de los clanes de la Llanura Central y reflejan las necesidades defensivas de la época. En armonía con el medio ambiente circundante, son un modelo de vivienda excepcional”. Los sobrios y majestuosos tulou de la etnia hakka se han convertido en una de las maravillas arquitectónicas de la historia de China.

Tulou Hakka

Los majestuosos 'tulou' de la etnia 'hakka' son una de las maravillas arquitectónicas de China. Click Para Twittear

La belleza de los tulou (土楼, lit. edificio de tierra) reside en su sencillez. Estas construcciones de tierra, piedra, madera y ladrillo se han mantenido en pie durante cientos de años. El pueblo hakka utilizó la tierra de los campos de arroz para construir los muros, combinando sus conocimientos de la Llanura Central y empleando recursos naturales, sirviéndose de grandes piedras para construir los cimientos, además de otras rocas más pequeñas para cubrir el suelo que no solo servían como elemento decorativo, sino que también evitaban inundaciones que pudieran dañar los muros. Los hakka tienen un dicho: “El agua no marchita el pino, el viento no derrumba el abeto”. Los pinos no se pudren con facilidad, por eso los suelen emplear en los cimientos; la madera de los abetos chinos es ligera, no se deforma con facilidad y, gracias a su abundante producción local, se puede emplear para construir puertas, ventanas, pasillos, escaleras, biombos, y un largo etcétera. Después de secar la corteza de los abetos, sus ramas y troncos son un excelente material para hacer la función del acero. Los bloques de madera cubiertos de ladrillos protegen contra incendios y lluvias, además de insonorizar. Los ladrillos empleados son ligeros, finos, duros y resistentes.

Tulou Hakka
Tulou Chengqilou de la etnia hakka

Desde el año 933 hasta el 1949 ha habido un total de 21 terremotos en la localidad de Yongding, uno de los cuales provocó graves daños materiales en las viviendas. Los tulou, sin embargo, quedaron intactos debido a sus materiales rigurosamente escogidos y su construcción única, que hacen que estas edificaciones sean muy difíciles de derrumbar. Uno de estos tulou es Chengqilou (承启楼), cuyo muro tiene un grosor de 1,5 m, una altura de 12,4 m, está sellado con su forma circular, no tiene ventanas en los dos primeros pisos, y su altura permitía observar al enemigo y ejercer una función defensiva durante las épocas de guerra. En su interior hay un pozo y habitaciones para almacenar el grano, mientras que en el patio se pueden criar animales. Además, los hakka tienen la tradición de elaborar productos en salmuera y deshidratar verduras, de este modo, en caso de ser atacados por los enemigos, podían ser autosuficientes y continuar subsistiendo dentro de dichas viviendas mientras duraba la guerra.

Tulou Hakka

Uno de los encantos de estos edificios son sus peculiares formas. Si se observa desde arriba su estructura circular, sus aleros de ladrillo negro dibujan un hermoso arco y sus pasillos trazan una circunferencia que conecta todas las habitaciones. El eje central de los tulou es muy distintivo, mostrando una estricta simetría; es difícil imaginar que esta gran fortaleza circular esté dividida en más de un centenar de habitaciones de tamaño similar, una forma que no existía tradicionalmente en los hogares. Chengqilou es uno de los representantes circulares y uno de sus modelos más maduros. En una canción popular se escucha: “Cuatro pisos de altura, cuatro círculos, arriba y abajo cuatrocientas habitaciones; redondo y redondo, círculos y círculos, existe desde hace trescientos años”. En la tradición arquitectónica china, los edificios circulares no indicaban de forma obvia el estatus social, sino que reflejaban un espíritu de igualdad. Si el mayor rasgo de los edificios circulares es su sencillez, el más importante de Wufenglou (五凤楼) es su elegancia. Desde tiempos antiguos, las familias más prestigiosas grababan caracteres en su puerta, como es el caso de las mansiones Dafu Di (大夫第), Shangshu Di (尚书第) o Zhongshu Di (中书第).

Tulou Hakka

En Wufenglou, además del nombre del edificio y un dístico, también hay pinturas, relieves y otros elementos decorativos. Las barandillas del pasillo hacen también la función de bancos, sobre el suelo hay símbolos taoístas y en los muros hay celosías con patrones florales. Los aleros destacan por su decoración con elegantes figuras esculpidas. Algunos tulou también están adornados con un inmortal subido a un fénix. Se cree que es el rey Min del reino de Qi (齐闵王), del periodo de las Primaveras y Otoños (春秋, 770-476 a.C.). En aquella época, este rey fue derrotado por el reino de Yan y, en su momento de máxima desesperación, apareció un fénix que le llevó a un lugar seguro, por eso esta figura representa la buena suerte. No importa si se trata de un edificio circular, de Wufenglou u otros tulou, todos ellos poseen un templo ancestral. Aunque los hakka emigraron de la Llanura Central al sur, veneraban mucho a sus ancestros. Algunos clanes construían sus templos directamente en el centro del tulou, de modo que todas las puertas de las habitaciones miraban en su dirección. Pero esto, más que ser una característica propia de estas viviendas, es un reflejo de la tradición confuciana heredada por la etnia y de respeto hacia sus antepasados.

Tulou Hakka

El encanto interior y exterior de estas edificaciones se complementa con las montañas que les rodean, lo que suma una armónica belleza desde todos los ángulos que hacen que la frase “El cielo y el hombre son uno” (天人合一) obtenga aquí un nuevo significado. Los silenciosos tulou de los hakka han protegido día y noche estas tierras, siendo cada uno de ellos una parte intacta de la historia de la etnia, así como del recuerdo de sus clanes y su pueblo. Con el rápido paso del tiempo, han atraído con su magia y misterio a numerosos estudiosos y turistas de tierras lejanas.


Revista Instituto Confucio 44

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Número 44. Volumen V. Septiembre de 2017.
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Bampo

El yacimiento de Banpo es un antiguo asentamiento de la cultura neolítica Yangshao, una cultura matriarcal que pobló Xi’an hace ya más de 6.000 años. En 1958 se fundó aquí el primer museo de la prehistoria de China y es hoy en día el conjunto arqueológico perteneciente a una sociedad matriarcal mejor conservado y de mayores dimensiones de la cuenca del río Amarillo.

Un reportaje de
Sun Li
孙莉
Solemos iniciar las historias para los más pequeños con la expresión “hace mucho, mucho tiempo” para indicar que sus protagonistas vivieron en una época muy lejana a la actual. Como si del escenario de un cuento se tratara, el yacimiento arqueológico de Banpo (半坡遗址), en la ciudad de Xi’an (西安), fue el lugar en el que hace mucho, mucho tiempo, vivió un conjunto de personas a quienes podemos conocer hoy en día gracias al legado que dejaron para la posteridad.

Banpo

Allá por la primavera de 1953, el equipo arqueológico del noroeste de China realizó un importante hallazgo para el estudio de la prehistoria del país: el yacimiento de Banpo. En septiembre del mismo año, el Instituto Arqueológico de la Academia de las Ciencias de China comenzó un exhaustivo proyecto para explorar el lugar, tras el cual se descubrió que el área total alcanzaba los 50.000 m2. Entre 1954 y 1957, la institución realizó cinco grandes excavaciones que permitieron que hoy en día se hayan podido recuperar un total de 10.000 m2, así como 6 hornos de porcelana, 46 viviendas y 250 tumbas. Además de todo ello, la trascendencia de esta zona viene también determinada por el descubrimiento de unas 10.000 herramientas utilizadas en la vida cotidiana, como hachas, azadas, palas, cuchillos, molinos, y otros 735 instrumentos realizados con piedra e incluso fosas de almacenamiento de mijo y semillas de verduras, entre otros alimentos.

Banpo

El yacimiento de Banpo es un antiguo asentamiento de la cultura neolítica Yangshao (仰韶) que, hace de 6.000 a 6.700 años, presentaba una forma de óvalo irregular con una mayor longitud de norte a sur que de este a oeste. Según sus restos se ha podido determinar que estaba dividido en tres partes principales: una zona de viviendas rodeada por una zanja, un área especializada de producción de cerámica al este y zonas de enterramientos comunes para el poblado al norte. El núcleo de la población se situaba, por tanto, en el área central y estaba separado del resto de partes del asentamiento por un foso excavado. En dicho núcleo se distinguían a su vez dos zonas diferentes, una al sur y otra al norte, que contaba cada una con un edificio destinado a la celebración de actividades comunes, corrales para ganado y pozos de almacenamiento propios. Según las investigaciones, el asentamiento estaba habitado a la vez por dos clanes diferentes. Sus habitantes vivían de la agricultura, la pesca y la caza, pues del yacimiento, además de las herramientas mencionadas anteriormente, también se han extraído diversos ganchos de pesca, contrapesos para las redes, lanzas y otros utensilios dedicados a estas actividades. Asimismo, en los hornos se encontraron vasijas, cuencos y ánforas de arcilla. Otro hallazgo sorprendente fue la existencia de productos realizados con cerámica pintada de una calidad extraordinaria. Una proporción considerable de estos objetos eran utensilios de porcelana con una base roja en la que se superponían colores negros con motivos muy perceptibles y nítidos que representaban rostros de personas, peces, ciervos y otros animales, hojas de plantas y figuras geométricas. Los arqueólogos quedaron asombrados al descubrir que en la superficie de la cerámica se reproducían, además, una veintena de símbolos que podían haber sido el origen del sistema de escritura de esta cultura. En la mayoría de las tumbas encontradas en las ruinas descansan personas adultas acompañadas por sus ajuares funerarios, es decir, utensilios de porcelana y pulseras realizadas con huesos de cráneo entre otros objetos decorativos. Los niños, en cambio, eran depositados en urnas funerarias situadas en el núcleo poblacional.

Banpo

En 1958 se fundó aquí el primer museo de la prehistoria de China. En él, además de una sala para la exposición de vestigios históricos, también se construyó una sala de protección de 3.000 m2 sobre el lugar donde estaba situado el núcleo de la población de la tribu. El visitante puede disfrutar en el museo de la presencia de viviendas, herramientas para realizar fogatas, sótanos, cementerios públicos en los que hombres y mujeres eran enterrados por separado, una gran variedad de utensilios de producción y de vida cotidiana, y otros de diversa índole. Es, por tanto, este museo una vívida representación de cómo era la vida cotidiana para los miembros de una cultura matriarcal que pobló este lugar hace ya más de 6.000 años.

Banpo

Banpo fue el primer asentamiento prehistórico descubierto en China que se ha conservado tan bien. Al mismo tiempo, es también el conjunto arqueológico perteneciente a una sociedad matriarcal mejor conservado y de mayores dimensiones de la cuenca del río Amarillo. Por su parte, su excavación fue el primer proyecto arqueológico llevado a cabo a gran escala que lograba desenmascarar la existencia en el pasado de una tribu primitiva, confirmando así la existencia de una nueva cultura y aportando una gran cantidad de recursos y materiales sobre los que se pudieron continuar investigando las sociedades que habitaron la cuenca del río Amarillo durante la prehistoria. Un hallazgo, en definitiva, de un valor incalculable para los investigadores dedicados a estudiar la prehistoria de China y las diferentes etapas de la cultura neolítica Yangshao. 


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pdfPublicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 42. Volumen III. Mayo de 2017.
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Yao Ming

Yao Ming (姚明, Shanghái, 1980), exjugador chino de baloncesto, se convirtió en toda una leyenda internacional por su brillante carrera deportiva y por su imponente altura de 2,26 metros. Jugó 8 temporadas en la NBA y fue el abanderado de China en la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Beijing de 2008.

Un reportaje de
Germà Arroyo
Ha sido el primero en muchas ocasiones y ha sabido diferenciar, desde la altura que le dan sus 226 centímetros de estatura, lo importante de lo accesorio. Tras una brillante carrera deportiva, y después de media vida haciendo diabluras con la pelota, el hombre de la carcajada más famosa y sincera de la historia es ahora un mito viviente del baloncesto. Su camiseta con el número 11 ya cuelga de la cancha de los Houston Rockets, el equipo en el que jugó en la NBA, y su nombre figura, junto al de leyendas de este deporte como Magic Johnson o Michael Jordan, en el Salón de la Fama del Baloncesto. Este es el jugador de baloncesto Yao Ming.

Yao Ming
Yao Ming y Michael Jordan en un partido de las estrellas

En 2009, durante una rueda de prensa con su compañero de equipo Ron Artest, este hizo un comentario irónico que provocó la hilaridad de Yao Ming (姚明, Shanghái, 1980). Aquello se hizo viral y la popularidad que ya tenía el jugador más alto de la historia del baloncesto chino traspasó las fronteras del propio deporte al que ha consagrado toda una vida. Y aquello se convirtió en un meme que aún se celebra en Internet y se usa como icono en los teléfonos móviles.

Yao Ming empezó a jugar al basket a los 9 años; pero con 13 ya entrenaba más de 10 horas cada día. Click Para Twittear

El joven Yao empezó a tirar pelotas a la canasta a los 9 años y, con 13, ya entrenaba más de 10 horas cada día. Sus padres también fueron jugadores de baloncesto, el papá le prometía regalos por cada pelota que traspasaba la cesta y la mamá le guisaba unas recetas familiares especiales para que se estirara aún más. Estaban muy pendientes del chico que no paró de crecer hasta que llegó a los 2’26 m, superando en casi medio metro a su madre. Los esfuerzos de sus padres dieron frutos y el pívot se convirtió, con el tiempo, en el tercer jugador más alto de la historia del baloncesto profesional estadounidense.

Yao Ming

Su primer, y único equipo en China, fue el Shanghai Oriental Sharks, que jugaba en la incipiente liga de baloncesto del país. En su primera temporada anotó 10 puntos y 8 rebotes de media por partido. La empresa de ropa y material deportivo Nike, que patrocinaba a los Sharks, invitó a Yao a un campus de verano en París en el verano de 1997. No hizo falta mucho más porque allí el jugador de Shanghái se dio a conocer fuera de sus propias fronteras. 

En 1999 debutó con la selección nacional de China y ganó el título de la confederación asiática de baloncesto celebrado en la ciudad japonesa de Fukuoka. Junto a sus compañeros Wang Zhizhi (2’16 m) y Mengke Bateer (2’11 m) formó un trío arrollador al que apodaron ‘la Gran Muralla andante’. En su última temporada de juego en Shanghái los Sharks ganaron con Yao el único trofeo nacional que luce en sus vitrinas. Ese mismo año 2001, y durante los partidos por el título, la media del pívot alcanzó los 39 puntos y 20 rebotes por partido, con un 76.6% en tiros de campo y anotando 21 lanzamientos en uno de los encuentros de las finales. Unos números que dan vértigo.

Yao Ming
En un lance de juego de un partido entre el Este y el Oeste

Vida en Houston

El año 2002 marca un punto de inflexión en la vida deportiva de un jugador excepcional. Yao Ming fue seleccionado en la primera posición para la NBA (Asociación Nacional de Baloncesto de EE. UU.) por el equipo profesional de los Houston Rockets. Un hecho que convirtió al baloncestista chino en el primer jugador internacional seleccionado en esa posición sin haber pasado por la universidad. En octubre firma un contrato por cuatro años y casi 18 millones de dólares con el que iba a ser su único equipo en la prestigiosa liga de las estrellas del baloncesto mundial.

Yao Ming
Un Yao Ming concentrado luce la camiseta de la selección nacional de China

La primera temporada que juega Yao en los Rockets no puede ser más especial porque lo eligen como parte del mejor quinteto de jugadores novatos y acaba segundo en la votación de Novato del Año, si bien la prestigiosa revista Sporting News le corona como el mejor de la temporada. Además, disputa el partido de las estrellas del 2003 como titular gracias a los votos recibidos por parte de los aficionados. Su presencia en el equipo de Houston, la ciudad más importante del estado norteamericano de Texas, hace que el pabellón donde juegan los Rockets incremente su público de forma notable. El partido contra los Lakers de Los Ángeles (California), en enero de 2003, fue el segundo más visto de la televisión por cable en EE. UU. Y en China marcó también récords de audiencia.

Solo anotar que en su primera temporada con los Rockets promedia 29 puntos y 8,2 rebotes por partido. Poco a poco, Yao se convierte en la estrella del equipo y su presencia en el partido de las estrellas se hace imprescindible. Excepto en el año 2010, que no sale elegido, y en los de 2009 y 2011 por culpa de las lesiones, suma un total de 6 participaciones efectivas en esta particular competición amistosa que enfrenta a los mejores jugadores de la NBA de cada temporada. Unas heridas en el pie izquierdo, que aparecen a finales de 2005, frenan su progreso en las campañas posteriores y su futuro en este deporte.

Yao Ming
Yao Ming como abanderado de China en la inauguración de los Juegos Olímpicos de 2008 celebrados en Beijing

Yao cumple el sueño de portar la antorcha olímpica y la bandera nacional en los Juegos Olímpicos de 2008 celebrados en la capital de China. En Beijing su actuación resulta decisiva para que la selección de baloncesto logre el pase a cuartos de final de esta prestigiosa competición. Las dolencias en el pie, sin embargo, no le dejan continuar al más alto nivel y Yao se retira de las canchas en el verano de 2011.

La fama que le ha dado el deporte no le ha nublado la vista a este pívot que siempre ha lucido el número 11 en su camiseta. Tras el terremoto que asoló la provincia china de Sichuan, en mayo del 2008, creó una fundación que lleva su nombre para la mejora de la vida infantil en los EE. UU. y en China. Sus primeros proyectos han ayudado a la reconstrucción de las escuelas destrozadas por dicho movimiento sísmico. Esta institución también coordina programas sociales de ayuda a menores en riesgo de exclusión social o víctimas de desastres naturales.

Yao Ming
En su discurso al ingresar en el Salón de la Fama del Baloncesto de EE. UU.

Además de todo ello, y de adquirir su equipo chino de toda la vida, los Shanghai Oriental Sharks, Yao fue elegido presidente de la Asociación de Baloncesto de China. Y, desde este puesto, ya ha roto moldes puesto que está empeñado en que su país, que acogerá la fase final del Campeonato del Mundo en 2019, mejore su palmarés. Su nombre, el de Yao Ming, cuya camiseta ya luce en el Salón de la Fama del Baloncesto en EE.UU., ha servido de argumento para un libro autobiográfico, que el propio Yao ha firmado junto con el periodista estadounidense Ric Bucher. En Yao Ming: A Life in Two Worlds, publicado en 2004 y del que no hay traducción al español, se reseñan los primeros momentos del joven baloncestista en la NBA. Se trata de un relato inspirador de cómo la fe en sí mismo, el trabajo duro y la unidad han transformado su vida de ser un éxito en China a revelarse como un icono internacional al tiempo que ha ayudado a construir un valioso puente entre dos mundos.


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pdfPublicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 43. Volumen IV. Julio de 2017.
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