Robert Hans Van Gulik

El diplomático holandés Robert Hans Van Gulik (1910-1967) se aficionó a la cultura china en su infancia. Su vida polifacética dedicada a estudiar a los clásicos chinos produjo numerosos libros relacionados con la sinología en ámbitos como la lengua, la religión, costumbres, arte, literatura, o música.

Reportaje de
Liao Yanping
廖燕平
En 1943, una pareja celebró su boda en una iglesia de Chongqing (重庆). La novia vestía de blanco, el novio llevaba traje y la ceremonia se realizó en una atmósfera elegante y solemne. Seguidamente, la misma pareja organizó otra boda al estilo chino a la que acudieron muchos amigos y el ambiente era animado y alegre. Los novios eran el diplomático holandés Robert Hans Van Gulik (conocido en China como Gao Luopei, 高罗佩) y Shui Shifang (水世芳), una ilustre dama. Las dos bodas, una occidental y otra china, que recibieron grandes elogios en aquel entonces, atestiguaban el mutuo reconocimiento cultural entre los novios.

Robert Hans Van Gulik

Van Gulik se aficionó a la cultura china en su infancia, cuando acompañó a su padre, médico militar, a vivir durante nueve años en las Indias Orientales neerlandesas. Sintió mucha curiosidad por el idioma y el modo de vida de la población china residente en aquella colonia. Cuando regresó a Holanda, Van Gulik siguió aprendiendo lengua con un estudiante que vivía en el barrio chino de Rotterdam. En 1929, Van Gulik ingresó en la Universidad de Leiden para estudiar el idioma así como la historia y cultura orientales.  Su gran interés por el mundo chino y la sinología le impulsó escribir. Para terminar los estudios de grado, presentó su tesis titulada Reforma de la ley para los chinos residentes en las Indias Orientales neerlandesas.

Robert Hans Van Gulik
Van Gulik en su estudio

Aunque tenía mucho interés por esta parte del mundo, no quería realizar investigaciones relacionadas con los temas orientales entre sus libros y papeles. Por ello, a los 25 años de edad, cuando obtuvo el título de doctorado, optó por la profesión de diplomático en vez de trabajar en la universidad. Quería acudir en persona, experimentar y percibir de cerca el conocido como misterio oriental. Así, a partir de 1935, trabajó sucesivamente en instituciones diplomáticas holandesas en Oriente: Tokio, Nueva Delhi, Kuala Lumpur, entre otros lugares. En 1943 llegó a China, donde formó su familia al casarse con Shui Shifang, la ilustre dama. Llegaron a ser compañeros toda la vida y tuvieron tres hijos y una hija. Shui Junshao, padre de Shui Shifang, era un alto funcionario de la dinastía Qing y del gobierno nacionalista que había asumido el cargo de cónsul general en Rusia. Shui Shifang estudió la enseñanza secundaria en Muzhen, un reconocido colegio de Beijing solo para chicas. Más tarde se graduó en Sociología en la histórica Universidad de Qilu.

Van Gulik mostró mucha admiración hacia su esposa quien, debido a su educación familiar y a sus estudios universitarios, mantenía un estilo de vida equilibrado entre la tradición y la modernidad. La vida del matrimonio mixto permitió a Van Gulik experimentar de cerca todos los aspectos de la cultura china. Amaba profundamente a su esposa por su peculiaridad. Como mujer oriental, era cortés y cariñosa, por lo que se inspiró en ella como modelo en su creación literaria. En la novela El juez Di, que Van Gulik escribió a posteriori, los personajes ingeniosos eran mujeres, como las damas de familias ilustres, las mujeres de hogares acomodados e, incluso, las cortesanas y las prostitutas, todas ellas sobresalían por su talento y sensibilidad.

Robert Hans Van Gulik
Van Gulik junto a su mujer Shui Shifang

A diferencia de la mayoría de los sinólogos, Van Gulik no se limitaba a acumular conocimientos, sino que intentaba experimentar y llevar a la práctica todo lo que había aprendido. Como admiraba la vida de los antiguos eruditos confucianos, se puso a practicar el refinado arte de vivir y de optimizar su carácter. Se consideraba “un admirador del guqin” (instrumento tradicional chino de cuerda) y aprendió a tocar la canción clásica Agua que corre por la alta montaña con los maestros locales. Afirmaba que “el conocimiento del guqin es profundo y amplio. Para lograr tocarlo, se debe percibir primero la alta montaña y el agua que corre con el corazón; solo de este modo uno podría captar su delicia y disfrutar de su sutileza”. En su casa dedicó una sala específica llamada “Zhonghe” donde practicaba a menudo. También logró entrar en la famosa “Sociedad Tianfeng de guqin” de Chongqing, en la que se relacionaba con las celebridades de la época como Yu Youren o Feng Tianxiang, entre otros. Disfrutaban juntos tocando y cantando. Al mismo tiempo que tocaba el instrumento, Van Gulik también estudiaba con mucho interés la cultura del guqin. Había recopilado muchas partituras antiguas y otros documentos relacionados con este instrumento. Más tarde escribió El libro del guqin, obra que sentó un precedente en la investigación de este antiguo instrumento musical.

También le encantaba la caligrafía china y empezó a practicarla a diario desde los 20 años. Su trazo era riguroso y tenía su propio estilo, el cual sus amigos lo denominaban bromeando “el estilo Gao”. Solía intercambiar opiniones sobre la caligrafía con expertos de la talla de Xu Beihong, Shen Jimo o Guo Moruo. Practicaban juntos el arte de la escritura y se regalaban mutuamente sus obras. Van Gulik poseía mucho conocimiento sobre el sello hecho con la caligrafía Zhuan y el grabado clásico en madera, imitaba a los maestros chinos a la perfección al tiempo que creaba sus propios grabados.

Robert Hans Van Gulik
Tres obras de Van Gulik

En la novela El Juez Di, Van Gulik pudo mostrar todos sus conocimientos sobre la cultura clásica china. Comenzó en el campo de la traducción y, en 1949, tradujo al inglés Los cuatro casos célebres de Wu Zetian (武则天四大奇案), una novela gong an (公案小说), género de ficción policíaca que se basaba en casos legales, de finales de la dinastía Qing. Posteriormente utilizó como modelo al protagonista Di Renjie, personaje legendario del siglo VIII de la historia china, para escribir por su cuenta una decena de relatos que acabaron formando una serie de novelas policíacas. En sus novelas introdujo el estilo occidental mediante la racionalidad y el suspense, por un lado y, por otro, respetando su opinión y comprensión sobre los conocimientos sinológicos. En el libro, la descripción de los personajes, la trama y los escenarios proyectaban un auténtico “sabor chino” que suscitaba el interés de los lectores occidentales. A partir de los años cincuenta del siglo pasado, El juez Di, considerado el “Sherlock Holmes” chino, se puso de moda en occidente y aún perdura su éxito de ventas hasta el día de hoy. En sus novelas logró transformar los materiales sustraídos de la antigüedad en inspiración para crear obras modernas. Sus narraciones se concretan en un tema universal: la naturaleza humana. Para la tarea de Van Gulik, el hombre occidental y el oriental tienen la misma esencia al vivir entre la racionalidad y la afectividad. Bajo su pluma, el juez Di era un hombre dotado de una excelente racionalidad, defendía la justicia, tomaba las decisiones con rapidez y castigaba a los culpables sin piedad. Sin embargo, tenía profundos sentimientos hacia sus seres queridos y sus ayudantes, y se sintió impotente y triste cuando perdió a su mejor colaborador. Porque Di no solo era juez o detective, sino también padre, marido y amigo. Con la descripción de la gran riqueza interior de Di y su vívido carácter, Van Gulik quería elogiar la verdadera naturaleza humana. Por eso, la novela no solo conmovió a los lectores occidentales sino también a los espectadores chinos cuando, en 2004, la obra se convirtió en una serie de televisión en China.

Robert Hans Van Gulik
Van Gulik participa en una reunión de guqin en casa del maestro Yang Shaowu

En 1967, Van Gulik murió en La Haya a los 57 años. A pesar de su temprana muerte, su vida polifacética dedicada a estudiar a los clásicos chinos produjo numerosos libros relacionados con la sinología. Estas obras, que podrían construir un “museo de papel”, abarcan temas muy variados: lengua, religión, costumbres, arte, literatura, música, y otros. En 2010, con motivo de la celebración del centenario de su nacimiento, los eruditos chinos se reunieron en la Universidad de Qinghua, en Beijing, para debatir sobre los temas específicos que este gran sinólogo trató. Los participantes del evento se conmovieron por la dedicación y consistencia, así como por el talento que Van Gulik desempeñó por estudiar y vivir la sinología. Todos coincidieron en que tendría nuevos significados volver a revisar sus obras en el contexto actual de la globalización. Porque, con sus estudios, el diplomático holandés ha logrado demostrar que la cultura china no solo pertenece a esta nación, sino al mundo entero. Y la tradición china no se limita a ser objeto de exhibición en los museos de historia, sino que puede transformarse en material para tratar temas actuales, adaptarse a las últimas y más recientes obras y recuperar su vitalidad en la modernidad.

A través de la experiencia de vivir la sinología, Van Gulik consiguió enlazar exitosamente a China con el mundo, así como aunar tradición con modernidad. 


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pdfPublicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 40. Volumen I. Enero de 2017.
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Xinjiang

Xinjiang (新疆, Xīnjiāng) se ubica en la frontera noroeste de China. Su situación fronteriza la convirtió en un punto clave de la Ruta de la Seda que la atraviesa de este a oeste. Son muchas las ciudades-oasis y los monumentos que fueron testigos del esplendor de la milenaria ruta.

Un reportaje de
Carolina Navarro Plata
罗悦柔
La Región Autónoma Uigur de Xinjiang (新疆维吾尔自治区) es una de las cinco regiones autónomas de minorías étnicas del país. Limita con las provincias de Gansu y Qinghai al este y Tíbet al sur. El resto del territorio comparte fronteras con ocho países: India, Pakistán, Afganistán, Tayikistán, Kirguistán, Kazajistán, Rusia y Mongolia. Su extensión, de aproximadamente 1.660.000 km2, la convierte en la región más grande de China.

Esta región, que goza de un clima continental y seco, registra su zona más calurosa en la depresión de Turpan (吐鲁番盆地), que también lo es del país, y en donde se han llegado a registrar máximas cercanas a los 50ºC. En invierno los termómetros descienden a temperaturas negativas en la mayor parte de la región. A diferencia de otras zonas de China, el comienzo de la primavera no es la mejor época para visitar la región debido a las tormentas de arena que se originan con frecuencia. Los mejores meses para disfrutar de Xinjiang en todo su esplendor son junio, septiembre y octubre.

Xinjiang
‘Qanat’ de Turpan

La escasez de precipitaciones, la media anual se sitúa en torno a los 150 mm, hace que la agricultura dependa, en gran medida, del sistema de regadío conocido como qanat. Se trata de un milenario método de irrigación, originario de Oriente Medio, que toma el agua de los acuíferos y la transporta a través de túneles subterráneos. Los cultivos estrella de Xinjiang son los melones de Hami, las peras de Korla y las uvas de Turpan.

La población, de aproximadamente 23.600.000 (est. 2015), es en su mayoría han y uigur. De las decenas de etnias de la región, también destacan los kazajos, los mongoles o los hui. Su situación estratégica en la Ruta de la Seda es la que ha forjado el carácter multicultural de esta región y la hospitalidad de sus gentes.

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Antigua ciudad de Gaochang

Urumqi, la capital fértil

Situada en un cinturón de fértiles oasis, alimentados por las aguas provenientes de la cordillera Tian o Tianshan (天山), se encuentra la capital, Urumqi (乌鲁木齐, Wūlǔmùqí). Su nombre, que quiere decir “buen pasto” en idioma mongol, hace honor al productivo enclave en el que se encuentra, en la falda norte de Tianshan, rodeada por montañas en tres de sus lados y atravesada por el río Urumqi. Su privilegiada ubicación la convirtió en una de las principales ciudades de la Ruta de la Seda durante la dinastía Tang (唐朝, 618-907).

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Urumqi

Capital desde el siglo XIX, con unos 3.550.000 habitantes (est. 2015), es la ciudad más grande e importante de la región. Entre los lugares de interés destaca el museo de la Región Autónoma Uigur de Xinjiang, de obligada visita para todo aquel que llegue atraído por la estela de la Ruta de la Seda. La joya del museo es la “Bella de Loulan” (楼兰美女), una momia de mujer descubierta el siglo pasado por un grupo de arqueólogos chinos en la zona de Lop Nor (罗布泊). Estos restos humanos, de unos 4.000 años de antigüedad, marcaron un hito arqueológico porque tanto la momia como los otros cuerpos hallados tenían rasgos caucásicos.

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Mercado de Erdaoqiao de Urumqi

Un gran edificio de estilo arquitectónico uigur alberga el mercado de Erdaoqiao. En él se puede encontrar artesanía típica de esta etnia, frutos secos, jade de Hetian o instrumentos musicales autóctonos.

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La Colina Roja de Urumqi

En el corazón de la ciudad se alza la Colina Roja (红山), uno de los símbolos de la capital, y que recibe su nombre del color de la roca. Sobre la cima se alza una pagoda de unos 10 m de altura.

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Museo de la Región Autónoma Uigur de Xinjiang

En la Ruta de la Seda

A unos 200 km al sureste de la capital, se encuentra Turpan (吐鲁番), un estratégico lugar en el comercio de mercancías de la Ruta de la Seda. La ciudad se halla en la depresión del mismo nombre, a 155 m bajo el nivel del mar. Debido a su peculiar orografía, los veranos son muy sofocantes, de ahí que se haya ganado el sobrenombre de la “tierra de fuego”. Uno de los sitios más emblemáticos es el minarete Emin, construido en el siglo XVIII en honor al general Emin Hoja y a su hijo.

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Minarete Emin

Para aplacar el calor de locales y visitantes, a lo largo y ancho de la ciudad hay instaladas pérgolas de donde cuelgan parras de uva, cultivo por excelencia del lugar, y que proporcionan una agradable sombra en los meses más calurosos. El uso de la uva para elaborar vino cuenta con una larga historia en la región. Ya en el año 138 a.C. la dinastía Han (, 206 a.C.-220 d.C.) advirtió que aquí se utilizaba la vid para elaborar alcohol. Tal es la importancia de este fruto en la ciudad que desde 1990, entre finales de agosto y principios de septiembre, se celebra el festival de la Uva de Turpan Ruta de la Seda, para celebrar la cosecha anual.

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Festival de la Uva de Turpan Ruta de la Seda

A unos 40 km al sureste de Turpan, a los pies de las Montañas de Fuego, se sitúa la antigua ciudad de Gaochang, que estaba compuesta de tres partes: la ciudad exterior, la interior y la palaciega. A tan solo 6 km se encuentran las Tumbas de Astana (阿斯塔那古墓), que era el cementerio público de la antigua urbe. Más de 400 sepulturas han sido desenterradas en este complejo, así como un gran número de objetos de valor histórico como libros, pinturas, porcelana, piezas de oro, prendas de seda y otros.

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Antigua ciudad de Gaochang

Las ruinas de Jiaohe también merecen una visita. Establecida con propósitos defensivos, es una de las mayores y mejor conservadas ciudades antiguas de China. Rodeada por el desierto de Taklamakán, y las montañas Karakorum y Pamir, se encuentra la ciudad-oasis de Kashgar (喀什). Enclavada en la frontera occidental, era un importante lugar de avituallamiento y de intercambio de mercancías en la Ruta de la Seda. Por ello durante 2.000 años ha sido un importante centro comercial y cultural. El mayor atractivo de esta milenaria ciudad es su mercado dominical. Decenas de miles de pastores y curiosos llegan aquí cada domingo para comprar y vender ganado y productos locales. El ambiente que se respira en este mercado al aire libre transporta a sus visitantes al pasado. Kashgar es famosa también por sus muchas mezquitas. En concreto, aquí se halla una de las más grandes de China, que goza de gran popularidad entre la población musulmana de Xinjiang. Es la mezquita de Id Kah, construida originalmente en el año 1442.

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Kashgar
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Ruinas de Jiaohe

Encantos naturales

Tianshan (天山) es una de las mayores cordilleras del mundo y, a lo largo de sus 2.500 km, recorre cuatro países: China, Kazajistán, Kirguistán y Uzbekistán. En 2013, la parte de esta cordillera que recorre Xinjiang fue incluida por la UNESCO en la lista de Patrimonio Mundial de la Humanidad. Sus principales atractivos son su biodiversidad única y sus paisajes que reflejan la naturaleza en estado puro: cimas cubiertas por milenarios glaciares, ríos y lagos de aguas cristalinas, bosques vírgenes e increíbles cañones rojizos. Todo ello contrasta con los paisajes desérticos cercanos, que incluyen el desierto de Taklamakán, uno de los más elevados y grandes del mundo.

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Lago del Cielo

Otro de los encantos que ofrece esta cordillera es el Lago del Cielo o Tianchi (天池), a más de 1.900 m y rodeado de las cimas nevadas del pico Bodga que, con sus 5.445 m, es el segundo más alto de la cordillera. Sus aguas provienen de las nevadas cumbres que lo envuelven.

La reserva natural y geológica del lago Kanas, en el valle de las montañas Altai, se divisa en la zona norte de Xinjiang, junto a las fronteras con Kazajistán, Rusia y Mongolia.

Xinjiang
Turpan

Artes folklóricas

Muqam es un término general para referirse a una variedad de arte musical clásico uigur que combina música, literatura, baile, teatro y otras disciplinas. Se distingue por la diversidad de su contenido, estilos musicales, coreografía e instrumentos. En 2008 pasó a formar parte de la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO. Principalmente, hay cuatro tipos de muqam: el de doce, el de Dolan, el de Turpan y el de Hami.

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Kashgar

Xinjiang

Kashgar

Sabores de Xinjiang

La gastronomía de Xinjiang es un reflejo de la amalgama étnica que la habita y, sobre todo, de la uigur. Los ingredientes principales que se sirven a la mesa en esta región son: cordero, ternera, pollo, verduras, frutos secos, pescado y frutas, con abundancia de especias.

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‘Baozi’ asados
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‘Dapanji’

Los platos más característicos son el kebab de cordero, que se puede encontrar en los puestos callejeros cocinado al carbón o a leña y condimentado con especias; el dapanji (大盘鸡), literalmente “gran plato de pollo” con patatas y pimientos; los baozi asados (烤包子, panecillos rellenos de cordero y cebollino); el cordero shouzhua (手抓羊肉), textualmente “con las manos” por cómo se come; y los fideos salteados de Xinjiang. Entre sus delicias dulces destacan el helado uigur y el matang, que se elabora con frutos secos locales y miel.

Xinjiang
Cordero’ shouzhua’

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pdfPublicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 41. Volumen II. Marzo de 2017.
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Taparse los oídos para robar una campana

La expresión china “taparse los oídos para robar una campana” (掩耳盗铃, yǎn’ěrdàolíng) se emplea para referirse a la ignorancia y estupidez de alguien que se engaña a sí mismo.

Taparse los oídos para robar una campana
(Yǎn’ěrdàolíng)

掩耳盗铃

Durante el periodo de las Primaveras y Otoños (春秋, 770-476 a.C.) la familia Fan, uno de los mayores clanes del reino de Jin (晋国), fue derrotada por sus rivales. Los Fan dejaron atrás muchas de sus preciadas posesiones, viéndose forzados a huir. Un día, un hombre que pasaba por la desierta residencia de la desdichada familia, vio una hermosa campana de bronce que colgaba sobre la puerta principal. Sintiéndose afortunado decidió robarla. Sin embargo, había un pequeño problema: la campana era demasiado grande y pesada. Entonces tuvo una idea: decidió romperla en muchos pedazos para llevárselos a casa.

El ladrón volvió con un gran martillo y, con todas su fuerzas, empezó a golpear la campana. Por supuesto, causó un gran estrépito y, preocupado por si lo habían oído, tuvo otra feliz idea: se puso tapones en los oídos y continuó dándole martillazos. El sonido persistió pero el ladrón, que no era muy inteligente, pensó que si él no podía oír la campana nadie más lo haría. Naturalmente, el saqueador fue descubierto. 

Más tarde se acabó empleando la expresión “taparse los oídos para robar una campana” (掩耳盗铃, yǎn’ěrdàolíng) para referirse a la ignorancia y estupidez de alguien que se engaña a sí mismo.

Más modismos chinos en Revista Instituto Confucio – ConfucioMag:

  1. “Un hombre del reino de Zheng comprando zapatos”
  2. “Tratar de dirigirse al sur con el carruaje orientado al norte”
  3. “Aprender a caminar en Handan”
  4. “Gastar mil piezas de oro comprando huesos”
  5. “Pensar en 3 por la mañana y 4 por la noche”
  6. “Utilizar la lanza más aguda para atacar el escudo más resistente”
  7. “Ver una serpiente reflejada en la copa”
  8. “El utópico manantial de los melocotoneros”
  9. “Tocar el ‘guqin’ a un buey”

Todos los recursos para aprender chino publicados en ConfucioMag:


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Número 41. Volumen II. Marzo de 2017.
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Zhang Qian

Zhang Qian fue un enviado imperial que consiguió implantar en el siglo II a.C. una importante red de caminos que uniría la dinastía Han con los estados de Asia Central, fundando así la ahora conocida como Ruta de la Seda y abriendo las puertas del mundo a la antigua China.

Reportaje de You Zhichao 尤智超  

Durante buena parte de su milenaria historia, China vivió aislada del resto del mundo. El motivo no fue la falta de espíritu aventurero de sus pobladores, sino las limitaciones ocasionadas por las particulares condiciones geográficas de esta inmensa nación. A diferencia de las facilidades que conceden otros límites geográficos, las orillas del sur y del este de China están bañadas por dos inmensos e infranqueables mares, mientras que el norte y el oeste del país están rodeados por las mesetas de Mongolia (蒙古高原) y la de Qinghai-Tíbet (青藏高原), respectivamente. Todos ellos fueron obstáculos casi imposibles de salvar en épocas pretéritas. Sin embargo, durante la dinastía Han (, 206 a.C. – 220 d.C.), los habitantes de China establecieron un corredor que les unió con el resto del mundo. La travesía, que tuvo una tremenda trascendencia, no solo en aquellos momentos, sino también en el futuro, entró en los libros de historia como lo que se denominaría en un futuro “la Ruta de la Seda”. Merece la pena, por tanto, dedicar un tiempo a descubrir quién fue el responsable de su hallazgo y bajo qué condiciones se logró fundar la red de caminos más famosa del mundo.

Zhang Qian
Pintura al óleo de Zhang Guoqiang, titulada “Zhang Qian”

En la antigüedad, China padeció durante mucho tiempo los constantes ataques de los xiongnu (匈奴; tribus nómadas) del norte, por lo que, para defenderse de sus ejércitos, cada estado vasallo de China construyó en los tiempos de los Reinos Combatientes (战国, 475-221) su propio tramo de la Gran Muralla. A principios de la dinastía Han, el emperador Liu Bang (刘邦) sufrió una importante derrota tras ser emboscado por los xiongnu en la batalla de Baideng (白登), lo que forzó a la dinastía a recurrir a una “alianza matrimonial” (和亲, héqīn) para proteger sus fronteras. En los tiempos del emperador Wu de Han (汉武帝), la dinastía cuyo poder militar había aumentado drásticamente dejó de estar conforme con dicho acuerdo, por lo que decidió tomar la iniciativa en las invasiones hacia el extranjero. Ante el poderío del ejército xiongnu, el linaje Han decidió emprender un viaje hacia el oeste en busca de otras potencias con el fin de organizar un frente común contra la tribu nómada. Así se descubrió que, en las montañas Qilian (祁连山), se situaba el reino de los yuezhi (月氏国, una tribu de etnia protoindoeuropea establecida entre las actuales Xinjiang y Gansu), cuyo líder había sido asesinado por Laoshang (老上), un chanyu (单于; título utilizado por los líderes de los xiongnu), quien incluso se había fabricado una taza utilizando su cráneo. La dinastía Han, segura del rencor que los yuezhi mantendrían hacia los xiongnu, inició una campaña para buscar a potenciales aliados. Sin embargo, tras haber sido derrotados por los xiongnu, una gran cantidad de las tropas de los yuezhi había permanecido lejos de su hogar. Se desconocía el paradero de los líderes de la tribu, mientras que su búsqueda suponía enfrentarse a numerosas adversidades. El emperador temía que aquel a quien confiara la misión huyera a mitad de camino, por lo que convocó un proceso de alistamiento voluntario. Antes de lo esperado apareció el candidato ideal, Zhang Qian (张骞), quien más tarde sería el precursor de la Ruta de la Seda.

Zhang Qian
Emperador Wu de Han

Zhang Qian narró todo lo que había visto y describió todos los reinos del oeste, sus costumbres, el tamaño de sus ciudades, sus poblaciones y otros detalles no menos importantes al emperador Wu de Han.

Zhang Qian era un oficial del emperador Wu de Han, que se encontraba al cargo de la seguridad del palacio. En el segundo año del reinado del emperador Jianyuan (建元), de la dinastía Han Occidental, es decir, en el año 139 a.C., Zhang Qian inició una partida expeditiva hacia el oeste con algo más de cien hombres y guiado por Tangyifu (堂邑父), un expatriado xiongnu. En su paso por el corredor de Hexi (河西走廊), los hombres de Zhang Qian fueron emboscados por la caballería xiongnu y él mismo fue hecho prisionero y llevado ante Junchen (军臣), el por entonces chanyu de los xiongnu. Cuando descubrió que Zhang Qian tenía la misión de visitar el reino enemigo de los yuezhi en calidad de diplomático, montó en cólera. Sin embargo, el líder xiongnu no lo ejecutó, sino que decidió dejarlo encerrado y, para hacerle abandonar la idea de volver a su país, le otorgó una esposa con la que formar una familia. Su encierro duró unos diez años, un periodo de tiempo en el que la mayoría de los expedicionarios originales abandonaron la misión. Pero no fue el caso del oficial Zhang Qian que continuó empecinado en finalizar el encargo de su emperador. Aprovechando la única oportunidad que tuvo, Zhang Qian, que parecía haberse acostumbrado a la vida entre los xiongnu, logró escapar junto a un pequeño grupo de hombres. Durante su huida el explorador tuvo que enfrentarse a numerosos obstáculos a lo largo del desierto de Gobi: las tormentas de arena, la exposición a un sol abrasador y al intenso viento durante las noches, que también arrebataron la vida de muchos de sus hombres. A pesar de ello, Zhang Qian, obstinado en cumplir su misión, continuó su camino intentando averiguar todo lo posible sobre los yuezhi. Finalmente logró llegar al reino de los dayuan (大宛国) cuyo monarca, gran admirador de la poderosa y populosa dinastía Han, no puso objeciones en recibir al diplomático en su ciudad y, además, le proporcionó un equipo de guías e intérpretes para que pudiera dirigirse hasta el territorio de los kangju (康居国). Desde allí, finalmente, Zhang Qian y su equipo partieron hacia el reino de los yuezhi poniendo así fin a más de una década de ardua misión.

Zhang Qian
Meseta de Mongolia

Lo que nunca podría haber imaginado es que, tras verse obligados a desplazarse de la región, los yuezhi habían abandonado su sed de venganza y no se dejaron convencer por Zhang Qian para iniciar una guerra. Desesperado por ello, no pudo sino volver al feudo de los Han. Para evitar a los xiongnu, tuvo que elegir una trayectoria diferente a lo largo de la cual atravesó gran cantidad de reinos, sin embargo, justo antes de llegar a la frontera de su país, volvió a toparse con la caballería xiongnu y fue capturado. Algo más de un año después, logró escapar nuevamente junto a su esposa y al guía Tangyifu, y esta vez sí pudo llegar hasta las tierras de su hogar. Zhang Qian narró todo lo que había visto y describió todos los reinos del oeste, sus costumbres, el tamaño de sus ciudades, sus poblaciones y otros detalles no menos importantes al emperador Wu de Han. Su relato supuso la primera toma de contacto entre las dinastías de la Llanura Central y los Estados Occidentales.

Zhang Qian
Zhang Qian

En el año 119 a.C. el general de la dinastía Han, Wei Qing (卫青), comandó junto a Huo Qubing (霍去病, general de la dinastía Han) una masiva campaña expedicionaria en la que vencieron a los xiongnu y anexionaron el corredor de Hexi a la dinastía Han. En ese momento, Zhang Qian volvió a partir hacia el oeste con un grupo de más de 300 hombres. Tras esa campaña, 36 reinos occidentales fueron uniéndose paulatinamente al dominio Han. Muchos mercaderes comenzaron a recorrer el itinerario que había descubierto Zhang Qian para comerciar con sus productos lo que dio origen a la célebre Ruta de la Seda, un lugar cuya fama ha quedado para siempre ligada a la figura de este legendario explorador.

Zhang Qian

A pesar de la gran cantidad de dificultades a las que se vio expuesto, Zhang Qian nunca abandonó los objetivos de su misión. Y consiguió implantar una importante red de caminos que uniría la dinastía Han con los estados de Asia Central, fundando así la ahora conocida como Ruta de la Seda y abriendo las puertas del mundo a la antigua China.


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apellidos en China

En los nombres propios chinos se coloca antes el apellido y después el nombre. Por costumbre, los nombres se han formado al heredar el apellido del padre. En la antigua China las mujeres adoptaban el apellido del marido. Por ejemplo, si una mujer con el apellido Zhang () se casaba con un hombre que tenía el apellido Wang (), su nombre pasaba a ser Wang Zhangshi (王张氏). Aquí, “shi” () indica que el apellido original de la mujer era Zhang. En la China moderna, sin embargo, las mujeres conservan su propio apellido en vez de adoptar el del marido.

Un reportaje de
Liu Yanqin
刘艳琴
La mayoría de los apellidos chinos está compuesto por un único carácter, como es el caso de Wang y Zhang, pero también hay apellidos de dos caracteres, como por ejemplo: Sima (司马), Shangguan (上官) o Dongguo (东郭). Los apellidos de uno y dos caracteres son los más frecuentes en la etnia han, mientras que los de tres o más son propios de las etnias minoritarias, como es el caso de los apellidos Aisin-Gioro (爱新觉罗) y Borjigin (博尔济吉特), entre otros. Esto son transcripciones fonéticas de los nombres originales.

apellidos en China
Ilustraciones de Xavier Sepúlveda

En algunas familias, parte del nombre de pila de sus miembros vendrá previamente determinada, incluso antes de que las generaciones futuras hayan nacido. Así, en los nombres de pila compuestos por dos caracteres, uno de ellos es fijo, y fue elegido por un ancestro de gran prestigio que redactó una lista con decenas de caracteres. Estos tienen un orden determinado y así se puede saber con facilidad de qué generación viene un miembro de la familia, ya que van cambiando a través del tiempo. Por ejemplo, los nombres de la 75ª generación de descendientes de Kong Zi (孔子, Confucio) todos incluyen el carácter Xiang (), y los de la 76ª generación incluyen el carácter Ling (). Este es el caso del exjugador de ping-pong llamado Kong Linghui (孔令辉).   

apellidos en China
Los nombres de la 75ª generación de descendientes de Kong Zi (孔子, Confucio) todos incluyen el carácter Xiang (祥), y los de la 76ª generación incluyen el carácter Ling (令). Este es el caso del exjugador de ping-pong llamado Kong Linghui (孔令辉).

El apellido es un importante componente cultural de la familia china e influye en todos sus miembros. Cuando dos personas se conocen por primera vez, si poseen el mismo apellido, tanto si tienen lazos de sangre como si no, son muy cordiales entre sí y bromean con la expresión “hace 500 años fuimos familia”. Incluso llegan a indagar en sus orígenes a partir de los nombres de pila que contienen caracteres heredados de generación en generación. Si el orden de estos se corresponde, se puede averiguar la posición en la familia. Gracias a los caracteres fijos, la gente puede encontrar a sus parientes lejanos. Hay familias que celebran anualmente reuniones para honrar a sus ancestros.


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Cordillera Kunlun

Kunlun simboliza para China lo que el monte Olimpo representa en la Grecia clásica. Sus cumbres, tan altas que coquetean con las nubes, se extienden a lo largo del territorio que separa la Llanura Central de la parte occidental del país.

Reportaje de
Wang Yuqing
王雨晴
Referirse a Kunlun (昆仑) es hacerlo a una gran cordillera montañosa del noroeste de China. Un macizo que se extiende a lo largo de miles de kilómetros. Numerosas leyendas acompañan a estas montañas que siempre se han considerado un lugar misterioso por la mitología china y que, gracias a su naturaleza mística, se han ganado distintos nombres. Entre sus apelativos más conocidos, “las montañas de jade” (玉山), “la gran montaña Kunlun” (昆仑虚), “la cordillera sagrada de Kunlun” (昆仑神山) e incluso “el hogar del emperador celestial en la tierra” (帝之下都). Precisamente son estas leyendas uno de los principales motivos por los que esta cordillera se ha convertido en una importante atracción de turistas que acuden hasta aquí encantados por los mitos que la envuelven y por la posibilidad de observar la milenaria historia y cultura chinas.

Cordillera Kunlun

Kunlun simboliza para China lo que el monte Olimpo representa en la Grecia clásica. Sus cumbres, tan altas que coquetean con las nubes, se extienden a lo largo del territorio que separa la Llanura Central de la parte occidental del país. Antiguamente, se pensaba que lo que quedaba detrás de sus rocosas paredes era el fin del mundo. La pureza y la blancura de las nieves, que cubren sus crestas durante casi todo el año, incitaban a los más fervorosos a creer en el origen divino de estas montañas cuya misión era cuidar a todos los seres vivos de la Llanura Central. Cuentan las viejas leyendas que estas cumbres eran el hogar de numerosos “inmortales taoístas” y que al común de los mortales les era imposible acercarse a ellas, pues estaban protegidas por fieros animales mitológicos que no permitían el paso a los humanos. Por otra parte, en el Clásico de las montañas y los mares (山海经) se explica que “bajo la cordillera Kunlun las aguas de los ríos son poco profundas y rápidas”, por lo que era imposible navegar allí debido a lo cual las aguas que fluyen sobre esta peculiar topografía también hacían impenetrables sus montañas. Otras fábulas relatan que a través de ellas transcurría el sendero existente entre la tierra y el cielo y, en consecuencia, los mortales tenían vetada la entrada a las montañas, pues solo los inmortales podían transitar por el camino que unía el reino de los cielos con el de los hombres. De entre todos los mitos, el más conocido, y el que ha tenido una mayor influencia en la cultura, es el relato de la diosa Xi Wangmu (西王母, también conocida como la “Reina madre de occidente”), un personaje de gran importancia en la cosmogonía china. Según el Clásico de las montañas y los mares, la divinidad, que tenía la cabeza de un ser humano y el cuerpo de un leopardo, vivía en la cordillera Kunlun.

Cordillera Kunlun

Además de las leyendas y mitos sobre esta cordillera, la realidad, en cualquier caso, también contiene una faceta cargada de misterio. En la parte situada dentro de la provincia de Qinghai se halla el famoso cañón Nalinggele (那棱格勒峡谷), conocido como “la puerta del infierno” (地狱之门) debido a sus singulares condiciones naturales y al entorno geográfico que lo rodea. La zona alberga una vasta área de verdes y fértiles pastos y, pese a ello, los pastores de la zona no dejan que su ganado se alimente de los recursos de este desfiladero, pues entrar en él es tan peligroso que incluso podría costarles la vida. El clima del cañón Nalinggele es muy inestable y, en un solo instante, puede comenzar a tronar u originarse una tormenta de arena.

Cordillera Kunlun

Kunlun ofrece, además, una variada flora y en sus cumbres abundan hierbas medicinales de gran valor. Según la tradición mitológica, la diosa Xi Wangmu usó los recursos de este macizo para elaborar el elixir de la vida eterna. A pesar de su origen ficticio, la leyenda sirve para demostrar la eficacia de las plantas medicinales de esta zona. Aquí se recolecta, además, el ingrediente más famoso de la medicina tradicional china, “el hongo de la oruga” (冬虫夏草), un gusano que, al llegar el verano, se entierra bajo el suelo y deja crecer una planta. Dicho hongo es un ingrediente muy peculiar, y con un alto valor medicinal, porque no solo tiene una gran eficacia en el tratamiento de las enfermedades cardiopulmonares, sino que también puede ser un complemento nutricional muy beneficioso. Además de este, en la cordillera Kunlun también abundan otros valiosos ingredientes medicinales como la Saussurea involucrata o la Rhodiola rosea. La producción de estos recursos es prácticamente inexistente en otros lugares por lo que forman parte de la exclusiva flora de la zona.

Cordillera Kunlun
Ilustración de la diosa Xi Wangmu según el Clásico de las montañas y los mares

La fe en la mitología forma parte del pasado, si bien la cordillera Kunlun con sus glaciares, sus ríos, su espeluznante puerta del infierno y sus valiosas plantas medicinales, ocupa un lugar insustituible en el corazón del pueblo chino. A pesar del paso del tiempo, sigue siendo un lugar fascinante cuya majestuosidad, solemnidad y misterio cautivan a turistas de todo el mundo.


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pdfPublicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 40. Volumen I. Enero de 2017.
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Poetas chinos

Sin duda, el alcohol jugó un papel insustituible como medio de relación e inspiración entre los poetas, aunque los literatos chinos nunca convirtieron la bebida en un vicio, y siempre se sirvieron de ella para añadir esplendor a sus composiciones.

Un reportaje de
Liu Yanqin
刘艳琴
En la China antigua generalmente se bebía un tipo de vino de arroz de baja graduación con el que no era fácil emborracharse. En general, los poetas bebían para alterar ligeramente su percepción y dar curso a sus sentimientos. Tanto si lo hacían en compañía o en soledad, el licor servía para hacer aflorar las emociones y estimular la inspiración. No se aficionaban al alcohol en sí mismo, sino al hecho de levantar un vaso de vino sobre el que verter sentimientos, momentos de felicidad y tristeza, recuerdos y penas, pensamientos e historias que no eran capaces de contar a los demás y que acabaron cobrando vida en forma de poesía.

un brindis por los poetas chinos

Desde que el Clásico de poesía hiciera la primera recopilación de obras en verso compuestas entre los siglos XI y VI a.C., la literatura china se ha desarrollado a lo largo de más de tres mil años generando un innumerable legado de obras y autores. Echando un vistazo a su historia, podemos encontrar las huellas de la estrecha relación que siempre ha existido entre los hombres de letras y la ebriedad. Los efluvios del alcohol impregnan el Clásico de poesía, atraviesan los “cielos de Luna y los pasos fronterizos Qin y Han”, se detienen en los poemas Song y Tang y penetran en los campos de batalla hasta dispersarse en las estancias de posadas y lupanares. Y es que gran parte de la poesía china fue escrita bajo los mencionados efectos.

Si hablamos de poetas que escribieron inspirados bajo una leve influencia de bebidas espirituosas, tenemos que citar en primer lugar a Cao Cao (曹操, 155-220 d.C.). Su famosa obra Duan Gexing es un canto solemne y desolado a la sabiduría y el deseo de reconocimiento expresado por un alma ebria. Tao Yuanming (陶渊明, aprox. 365-427 d.C.) escribió la serie de veinte poemas Bebiendo vino, siendo el primero que se atrevió a utilizar tan explícito título. Aunque en ellos no se percibe un estado de embriaguez sino el profundo sentimiento de rechazo al poder y el anhelo por una vida apartada que expresa su autor.

Poetas chinos

Du Fu (杜甫, 712-770 d.C.) es el autor de la pintura Oda de los ocho inmortales del vino, en la que retrató a ocho hombres de letras y amigos poetas embriagados. En la poesía que acompaña a la obra hace una descripción de cada uno de ellos: uno va sobre su caballo tambaleándose como si estuviera en una barca, por descuido cae en un pozo y se duerme en el agua; otro, al ver un carro que transporta restos de la destilación de vino, se le hace la boca agua y clama al emperador un puesto de oficial en las destilerías de la corte; otro bebe y bebe y no se emborracha, como si pudiera beberse hasta secar ríos y lagos; otro, después de beber, medita y recita sutras budistas; uno más es invadido por la elocuencia y habla sin parar; y el último se quita el sombrero, saca de su capa tinta y pincel y se pone a pintar desenfrenadamente. De todos ellos, el más irreverente es Li Bai (李白, 701-762 d.C.), que tras beber comienza a recitar poemas famosos sin parar y se atreve a rechazar la llamada del emperador alegando ser el “dios del vino”. En esta escena, los integrantes del grupo de poetas muestran su imagen más liberada y alejada del encorsetamiento del día a día, actuando como metáfora viviente de la libertad y el pluralismo ideológico.

Li Bai fue el arquetipo perfecto de poeta de la ebriedad. Su poema Bebiendo solo a la luz de la luna expresa con maestría insuperable los sentimientos producidos por las bebidas etílicas. En él, Li Bai describe la soledad del bebedor, que levanta su copa hacia la Luna para invitarle a compartirla con él. Todos los chinos suelen tener una imagen parecida de Li Bai: vestido de blanco con su espada y su bota de vino a la espalda, recitando versos al aire libre, bebiendo grandes tragos mientras canta “¿cómo voy a ser yo igual que una simple hierba del campo?”, y alejándose ebrio y ajeno al mundo entre el polvo del camino. Sin embargo Li Bai no era tan alegre y desinhibido como se pueda pensar, sino que la mayoría de las veces bebía taciturno y solo para desahogar su tristeza. Una vez, al despedirse de sus amigos en el pabellón Xietiao de Xuanzhou, se lamentaba: “quería beber para olvidar mis penas, pero solo he conseguido apenarme más”. Ese día bebió hasta la extenuación, llegando incluso a intentar cambiar por vino su valioso abrigo de pieles para seguir dando rienda suelta a sus sentimientos. En su poesía, Li Bai utilizó siempre la ebriedad para expresar su tristeza y frustración ante la falta de reconocimiento. El “dios de la poesía y el vino”, probablemente no disfrutó nunca del placer de beber.

Poetas chinos

Su Dongpo (苏东坡, 1037-1101 d.C.) fue un famoso literato gran conocedor del arte de beber y amante del buen vivir. En su oda de estilo Jiangchengzi Día de caza en Mizhou, se describe a sí mismo “a caballo tirando de un perro con la mano izquierda y portando un halcón en la derecha, caballero del desierto, comandante de un ejército de miles de hombres que levanta a su paso torbellinos de arena”, en una escena sublime cargada de heroísmo y nobleza. En realidad, él mismo afirmó que aguantaba poco el alcohol y se emborrachaba fácilmente. Sin embargo, cuando bebía sin sobrepasarse era capaz de dar vida a la belleza a través de la tinta de su pincel, legando a la posteridad una valiosa obra poética y pictórica.

Prefacio de la colección del pabellón de las orquídeas es considerada la pieza “más hermosa de caligrafía bajo el cielo”. Se trata del prólogo escrito por Wang Xizhi a la serie de poesías escritas por un grupo de poetas que se juntaron a beber y componer un día de primavera. Posteriormente Wang Xizhi volvió a escribir en varias ocasiones de nuevo el prefacio, no alcanzando nunca la contundencia, el encanto fluido y la naturalidad de la obra escrita bajo los efectos del alcohol.

En muchas ocasiones, cuando los poetas se reunían para componer, quién bebía y quién no bebía dependía de la calidad de los poemas de cada uno. Otras veces se escribían entre todos a partir de un verso, que era recogido por el siguiente y así sucesivamente hasta completar una oda larga. Sin duda, el alcohol jugó un papel insustituible como medio de relación e inspiración entre los poetas.

Los literatos chinos nunca convirtieron la bebida en un vicio, y siempre se sirvieron de ella para añadir esplendor a sus composiciones. Es muy posible que hoy no pudiéramos disfrutar de tantas obras maestras de la literatura, la poesía y la pintura si no hubiera sido gracias a ese divino néctar llamado alcohol.


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Número 40. Volumen I. Enero de 2017.
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Ilustraciones de Xavier Sepúlveda

En este artículo se revisa la formación de algunos caracteres relacionados con la luna según los principios que Xu Shen (30-124 d.C.) estableció en el diccionario etimológico Shuōwén jiězì.

Nota: Hablamos en profundidad los principios de formación de los caracteres chinos según el ‘Shuōwén jiězì’ (说文解字) en el reportaje “El ‘Shuowen Jiezi’ y los caracteres chinos“. Recordamos que Xu Shen (许慎, 30-124 d.C.) dividió la formación de los caracteres chinos en seis principios. En la actualidad, al menos la mitad de los caracteres simplificados actuales pueden ser analizados y leídos según alguno de estos seis principios.

Reportaje de Clara Serer Martínez 克莱拉

caracteres de la luna

1. 月. Este carácter, formado por cuatro trazos, sigue el principio pictográfico (象形, xiàngxíng) de formación, puesto que representaba a una luna creciente. Cuando un mismo componente (o radical) es usado en distintas palabras (o caracteres), por ejemplo 期明, etc. el componente denosta ‘luminosidad de la luna’. Como como componente de otro carácter, puede aparecer de la siguiente forma: (ròu, una forma modificada del carácter de ‘carne’ ), como por ejemplo en los caracteres (bèi, parte trasera de un objeto o cuerpo) o (gān, hígado). Antiguamente, para distinguir entre “luna” (, yuè) y “sol” () se dibujaba un rayo de luz en su interior.

El poeta Su Dongpo (苏东坡, 1037-1101) dejó escrito: La gente tiene penas, alegrías, despedidas y reuniones; la luna es oscura, brillante, crece y mengua; esto ha sido así desde tiempos antiguos (人有悲欢离合,月有阴晴圆缺,此事古难全, Rén yǒu bēihuānlíhé, yuè yǒu yīn qíng yuán quē, cǐ shì gǔ nán quán).

caracteres de la luna

2. 月亮. Esta palabra está formada por el carácter “luna” (, yuè) y por el de “brillante” (, liang). Liang se escribe mediante 9 trazos y está formado por los siguientes componentes: , , , se explica mediante el principio indicativo compuesto (会意, huìyì) de formación: antiguamente representaba a una persona () mirando a lo alto de un edificio ().

caracteres de la luna

3. 夕.El carácter () sigue el principio pictográfico (象形, xiàngxíng) de formación. representaba a la luna; una media luna que indica la tarde, justo cuando se dispone a brillar, por lo que se puede distinguir del carácter , ya que representa una gran luna. Este carácter, formado por tres trazos, significa en algún contexto ‘atardecer’ o ‘crepúsculo’.

caracteres de la luna

4. 夕阳. La palabra 夕阳  significa ‘puesta de sol’ y está formada por los carácteres (, “atardecer”) y (yáng, aquí “sol” , cuya forma tradicional era “”). Yáng se explica mediante el principio semántico fonético (形声, xíngshēng) que da lugar a ideo-fonogramas. El significado viene determinado por el radical que queda a la izquierda (, “lugar”), mientras que el radical de la derecha () proporciona el sonido al significado conjunto del carácter.

caracteres de la luna

5. 夙. Este carácter (), formado por seis trazos, significa ‘temprano en la mañana’, ‘previo’. Se explica mediante el principio indicativo compuesto (会意, huìyì) de formación, es decir, un hombre (,  ) trabajando bajo la luna que desaparece (, dǎi) al tiempo que sale el sol. En la antigüedad este carácter representaba a una persona laborando desde las primeras luces de la mañana, indicando así el matiz de ‘temprano’.

caracteres de la luna

6. 夙夜. La palabra 夙夜 (sùyè) significa ‘noche y día’, ‘todos los tiempos’. Está formada por los caracteres (‘temprano en la mañana’, ‘previo’) y (‘noche’). se escribe mediante 8 trazos y seguía el principio indicativo compuesto de formación (会意, huìyì, combinación de dos pictogramas que asocian ideas): gente () interior () en la noche ().

caracteres de la luna

7. 明. El carácter (míng, “brillante”, “claro” –en contexto de significado–, ‘público o abierto’) se escribe mediante 8 trazos y está formado por el radical de sol () y el de luna (). El carácter puede explicarse mediante dos principios de formación: el indicativo compuesto (会意, huìyì) y el semántico fonético (形声, xíngshēng). Según el primero de ellos, se entiende que “las cosas son brillantes”: como lo son el sol () y la luna ().

caracteres de la luna

8. 光明. La palabra 光明 significa ‘luz’, ‘radiante’, ‘claro’ –en sentido literal–.  Está compuesta por los caracteres (brillante) y (luz, brillar). Guāng se escribe mediante seis trazos y está formado por los siguientes componentes: , , . Este carácter se explicaba mediante el principio indicativo compuesto de formación (会意, huìyì), es decir: el fuego () brillando por encima de un hombre ().

Más sobre los principios de formación de los caracteres chinos según el ‘Shuowen Jiezi’:


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Número 40. Volumen I. Enero de 2017.
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Festival Duanwu

El Festival Duanwu, o Fiesta de los Botes de Dragón, se celebra el quinto día del quinto mes del calendario lunar chino (30 de mayo de 2017). Esta celebración tiene más de 2.000 años de historia y honra la figura del gran poeta Qu Yuan (340–278 A.C.).

Festival Duanwu
Regatas de la Fiesta de los Botes de Dragón

Un reportaje de
Carolina Navarro Plata
罗悦柔
El Festival Duanwu (端午节), o Fiesta de los Botes de Dragón, se celebra el quinto día del quinto mes del calendario lunar chino. Cae aproximadamente allá por el mes de junio. Junto con la Fiesta de la Primavera (春节) y el Festival del Medio Otoño (中秋节), es una de las celebraciones más importantes de China. Tiene más de 2.000 años de historia y honra la figura del gran poeta Qu Yuan (屈原, 340 – 278 A.C.).

Festival Duanwu
El poeta Qu Yuan

Qu Yuan está considerado como uno de los poetas más importantes de China. Al poeta le tocó vivir una época agitada, la de los Reinos Combatientes (战国, 475-220 a.C.), que enfrentó a los siete grandes reinos: Qi, Chu, Yan, Han, Zhao, Wei y Qin. De procedencia noble, fue ministro del reino de Chu y, mientras ocupó el cargo, propuso una serie de reformas que incluían la creación de un sistema legal y la formación de alianzas con el reino de Qi para combatir al poderoso reino de Qin. Sin embargo, sus ideas fueron duramente rechazadas por la nobleza de la época y se vio abocado al exilio en varias ocasiones. Fue durante dicho destierro cuando escribió su poema patriótico más famoso “Lamento por la separación” (离骚, Lí Sāo), en el que relata el dolor que le supone el declive del reino de Chu. Incapaz de soportar la realidad, Qu Yuan se anudó una piedra a la espalda y se lanzó al río Miluo (汨罗江), en la actual provincia de Hunan, acabando con su vida el quinto día del quinto mes lunar.

Cuenta la leyenda que los compatriotas del afamado y querido poeta, al enterarse de la noticia, acudieron a auxiliarle con sus barcas pero no lograron salvarlo. Con la esperanza de salvaguardar el cuerpo de Qu Yuan, los habitantes del pueblo lanzaron zongzi (粽子, bolas de arroz) al agua, para que así los peces se comieran los zongzi en vez del cuerpo del patriota. Los médicos, con el propósito de emborrachar a los peces arrojaron vino de rejalgar (雄黄酒, xiónghuángjiǔ) a las aguas del río Miluo. Este es el origen de la Fiesta de los Botes de Dragón.

Festival Duanwu
Proceso de elaboración de los zongzi

Los zongzi

El plato estrella del Festival Duanwu son los zongzi (粽子), unas bolas de arroz glutinoso rellenas y envueltas en hojas. Tanto su forma, el relleno y la hoja con la que se envuelven, varían según las diferentes tradiciones culinarias y los ingredientes que se encuentran en cada región. A grandes rasgos podríamos dividirlos en dos categorías: dulces y salados. En el norte de China predomina el zongzi dulce. El ingrediente principal del relleno es la azufaifa seca, también conocida como dátil rojo o dátil chino. En el sur predomina el zongzi salado. El relleno puede llevar una gran variedad de ingredientes como cerdo, huevo salado, alubias rojas, jamón, champiñones o semillas de loto.

Festival Duanwu
Regatas de la Fiesta de los Botes de Dragón

Las regatas

Las regatas (赛龙舟, sàilóngzhōu) del Festival Duanwu  son parte indispensable de este día. Estas competiciones se llevan a cabo a lo largo y ancho del país, aunque son especialmente populares en el sur de China, ya que por su orografía abundan los ríos y lagos.

Las embarcaciones miden unos 12 metros de largo e imitan la forma de un dragón, para así alejar a los malos espíritus. La cabeza y la cola del dragón solo se utilizan durante el festival; el resto del año, los remeros entrenan únicamente con la barca.

La popularidad de estas pruebas ha sobrepasado fronteras. En la década de 1970, las barcas de dragón empezaron a ser conocidas a nivel mundial a través de las regatas celebradas en Hong Kong.

Festival Duanwu
Bolsitas aromáticas

Cálamo y artemisa

Festival Duanwu
Bolsita aromática

Durante el Festival Duanwu, al igual que sucede en la Fiesta de la Primavera, es típico hacer una limpieza a fondo de las casas. Con esto se pretendía acabar con las bacterias y prevenir enfermedades que proliferaban con la llegada del calor, las lluvias y la humedad. Además, con el propósito de repeler a los insectos y ahuyentar a los malos espíritus, se cuelgan ramos de cálamo y artemisa en las puertas de las casas. Para proteger a los niños, se les cuelga del cuello una bolsita aromática, que está rellena de estas hierbas aromáticas (香包, xiāngbāo).

Festival Duanwu
Cordones de seda

Cordones de seda

Otra forma de ahuyentar a los malos espíritus es anudarse en la muñeca cinco cordones de seda de diferentes colores (五彩线, wǔcǎi xiàn): amarillo, rojo, azul, blanco y negro. Según la tradición, para atraer la buena suerte hay que llevar los cordones en la muñeca hasta la primera lluvia después del Festival Duanwu, momento en el que hay que tirarlos al agua. 

Festival Duanwu
Ceremonia para honrar al poeta Qu Yuan

 


Revista Instituto Confucio 30

pdfPublicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 30. Volumen III. Mayo de 2015.
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Zhang Yimou

El director de cine chino Zhang Yimou, representante de la llamada “quinta generación” de cineastas salidos de la Academia de Beijing, ha llenado de esplendor y lirismo el género de espadas y caballeros (武侠, wǔxiá) y lo ha exportado a Occidente.

Un reportaje de
Germà Arroyo
La gran vocación por la fotografía de Zhang Yimou (张艺谋le llevó a comprarse su primera cámara mientras trabajaba en una fábrica textil. Su trilogía wuxia a la que, tras la primera película Héroe (2002), siguieron La casa de las dagas voladoras (2004) y La maldición de la flor dorada (2006), repasa el pasado imperial chino con una gran carga simbólica.

Zhang Yimou

Sus películas han sido bien recibidas internacionalmente y algunas de ellas han sido nominadas para los Óscar de Hollywood. Semilla de crisantemo (1990) fue la primera de su país en aspirar a un galardón de la academia estadounidense. Y también lo fueron La linterna roja (1991) y La joya de Shanghái (1995). Ninguna de las tres citadas ganó la preciada estatuilla pero sí se alzaron con la victoria en festivales de cine como los de Berlín, Valladolid, Cannes o Venecia.

Zhang Yimou

Del cine a la puesta en escena o la ópera

Pero la personalidad de este meticuloso realizador trasciende los límites de la gran pantalla. El encargo de las ceremonias de apertura y clausura de los Juegos Olímpicos de Beijing (2008) elevaron su fama internacional. Su puesta en escena de la milenaria historia de China provocó exclamaciones de admiración dentro y fuera del país. El pasado nacional, a través de aquella inolvidable pantalla móvil que discurría sobre el césped del estadio del Nido de Pájaro, mostró lo mejor de la idiosincrasia china. La caligrafía, la música ritual, las artes marciales, los cinco elementos de la naturaleza, la Ruta de la Seda y un largo etcétera se ensamblaron junto a los últimos avances civilizatorios que ha alcanzado un país que también ha conquistado el espacio exterior.

Zhang Yimou

Zhang Yimou también se atrevió con la ópera. Su dirección de escena de Turandot, en la mismísima “Ciudad Prohibida” de Beijing en 1998, bajo la batuta de Zubin Metha, mereció una calurosa acogida y cosechó las mejores críticas. Un éxito que revalidó en 2009 cuando la representó en la capital china, pero esta vez en su lugar más querido, Beijing. Con una versión propia, Giacomo Puccini no pudo finalizarla porque murió antes, Zhang tuvo el acierto de incluir pantallas gigantes para que los más de 60.000 espectadores pudieran seguir y entender el libreto gracias a los subtítulos en chino.

Antes de ser tan famoso se dio a conocer como director de fotografía de la afamada película Tierra Amarilla (1984), de su colega y compañero de promoción Chen Kaige. La intensidad dramática de la vida en la China rural, de la segunda mitad del siglo pasado, queda suavizada por el cromatismo que le confiere su fotografía. Imprime desde la primera imagen un soplo de vida y esperanza a la historia de amor del soldado que busca, entre pueblos perdidos, canciones populares de alegría y se enamora de una joven muchacha. Tras esa primera, y destacada colaboración, emprende una larga filmografía en solitario en la que sobresalen, aparte de las ya citadas, El camino a casa (1999).

Zhang Yimou

Efímero paso por la comedia

Este director, que ha realizado dos películas que en su momento fueron las de mayor presupuesto en China, no solo se ha dedicado a realizar grandes producciones. También ha transitado por la comedia al rodar el remake de la película de los hermanos Coen, Sangre fácil (1984). Su versión, titulada Una mujer, una pistola y una tienda de fideos chinos (2009), no recabó buenas críticas pese a que, de nuevo, las imágenes de esta cinta volvieran a sorprender con un vestuario de inacabable colorido con tonos sublimes. Tres años antes, La maldición de la flor dorada, que optó a un Oscar al mejor vestuario, empleó a 40 personas a tiempo completo durante dos meses para confeccionar los centenares de trajes que aparecen en el transcurso de la película. Algunos de ellos pesaban hasta 40 kilos.

Zhang Yimou

Tras el efímero paso por la comedia, Zhang Yimou volvió a retomar el tema costumbrista con la película Amor bajo el espino blanco (2010). Esta propuesta audiovisual, basada en la novela homónima de Ai Mi, cuenta la historia de amor sincera de dos jóvenes. En Las flores de la guerra (2011), sin embargo, firma un drama bélico pero desde una perspectiva femenina, un punto de vista que acompaña siempre la cámara del realizador. Sus mujeres, bien sean guerreras o jóvenes enamoradas, son fuertes y combativas. No acompañan a los papeles masculinos ni complementan sus historias. Ellas mandan, y mucho, en las películas de Zhang.

Zhang Yimou

Su última película, La Gran Muralla (2016), ha vuelto al género wuxia, que ha llegado a los cines de Iberoamérica a comienzos de este año, vuelve a ser la película más cara en la historia de China rodada en su integridad en el país. Es la primera producción que dirige Zhang Yimou íntegramente en inglés y está protagonizada por Matt Damon, Andy Lau y Willem Dafoe. Y, en ella, nuevamente las mujeres cumplen un papel primordial y no son solo acompañantes de los papeles masculinos.

Como de costumbre, sus películas emanan una detallada estética al servicio de una profunda historia que no deja indiferente al espectador. 


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pdfPublicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 40. Volumen I. Enero de 2017.
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