Zhong Kui, conocido como el cazador de demonios o «dominador de demonios. Es una figura literaria que data al menos del s. X. Imagen: Okumura Masanobu, s.XIX. MET Museum, Dominio público.
Zhong Kui (钟馗), el «Subyugador de demonios» es en la tradición china un héroe exorcista que ahuyenta a los espíritus malignos. Se trata de un antiguo —moderno— cazador de fantasmas.
Según una de las primeras leyendas, Zhong Kui (钟馗) llegó al mundo de los vivos gracias al, como no, Emperador Amarillo, Huang Di (黃帝 ). Al no poder regresar al cielo tras ayudar al Huang Di en su lucha contra los demonios, Zhong Kui queda condenado a vagar en la Tierra para toda la eternidad con el oficio de cazador de fantasmas. Por supuesto, hay más versiones sobre su origen, como el que vincula su vuelta de la muerte a Yama, el juez del inframundo. Lo importante es que en todo oriente se le atribuye el papel de repelente de fantasmas malignos. En el Zhongyuan (鬼节), el Festival de los Fantasmas, la imagen de Zhong Kui se cuelga para alejar a los espíritus.
La leyenda de Zhong Kui y el emperador Xuanzong
En una segunda leyenda, el emperador Xuanzong (玄宗, que reinó de 712 a 756) cayó enfermo con fiebre. Esa noche, Xuanzong soñó que un pequeño demonio había irrumpido en el palacio. En su sueño se le apareció un hombre grande que se identificó ante su emperador como Zhong Kui. Después, atacó al demonio y lo devoró.
Cuando el emperador despertó, su enfermedad había desaparecido milagrosamente. Impresionado por la vividez de su sueño, Xuanzong hizo pintar un retrato de Zhong Kui tal como lo recordaba. El emperador ordenó que se hicieran cientos de copias y se distribuyeran por todo el imperio. La voluntad de Xuanzong era que sirvieran como talismán para expulsar a los espíritus.
La figura de Zhong Kui acabó siendo protagonista de muchos relatos y leyendas sobrenaturales. También se le atribuyó tanto una esposa como una hermana menor. En Japón, su figura es sanadora y su nombre varía un poco: Shōki.
Zhong Kui, conocido como el Expulsador de Demonios, emprendiendo una expedición de caza junto con su hermana. Fragmento de un rollo pintado por Gon Kai (1222–1307). Wikimedia commons, dominio público.
Zhong Kui y el Taiping Guangji (太平广记)
Una de las primeras menciones de Zhong Kui como una suerte de «exorcista» se encuentra en el Taiping Guangji(太平广记). Esta es una colección de cuentos sobrenaturales compilada durante la dinastía Song (978-984). Contiene la historia sobre la visión del emperador Xuanzong de Tang y el origen de Zhong Kui como figura protectora. Fue compilado por Li Fang y otros eruditos durante la dinastía Song.
En el Taiping Guangji, Zhong Kui aparece como un héroe mítico, conocido como el “Expulsador de Demonios” o «Subyugador de demonios». En otro relato de esta recopilación , Zhong Kui se vincula al primigenio Emperador Amarillo. Se le atribuyó entonces el rol de expulsador de espíritus malignos para proteger a los vivos. Zhong Kui se consolidó en la cultura china como un símbolo protector. Su figura aparece en puertas y hogares, como un amuleto para ahuyentar a los espíritus malévolos.
Con el tiempo fue visto como un mito que no solo expulsa demonios sino que también guía y protege a las almas en el más allá. En ese sentido, Zhong Kui sería algo así como un intermediario espiritual.
Zhong Kui. Imagen: Retrato a cuerpo entero de Okumura Masanobu, s.XIX. MET Museum, Dominio público.
El cazador de fantasmas en el Liaozhai Zhiyi
Otro libro de relatos con alusiones a Zhong Kui es el Liaozhai Zhiyide Pu Songling, recopilación que abunda en historias de lo sobrenatural, Zhong Kui es presentado en su faceta heroica, luchando contra las fuerzas oscuras. Este texto profundiza en su capacidad para someter a los espíritus y detalla sus características sobrenaturales y su personalidad honorable, destacando su compromiso con proteger a la humanidad. En el Liaozhai, Zhong Kui aparece en múltiples relatos enfrentando a diversas entidades malignas, enfatizando su carácter justo y feroz.
Iconografía
Con el tiempo, Zhong Kui fue asociado a festividades populares como el Festival de los Fantasmas, momento en el cual se le rinde homenaje. En las representaciones artísticas, se le ve con una expresión fiera, intensa, y vestimenta de oficial, a menudo blandiendo una espada o acompañado de demonios que están presos. A menudo se le representa con una pobladísima barba y pelo enmarañado.
Su iconografía simboliza la victoria del bien sobre el mal, asegurando que su legado permanezca en la cultura china como guardián de los hogares y protector de los vivos contra las fuerzas malignas.
Detalle de la cara de un guerrero de terracota que representa a un oficial de alto rango. Foto: David Castor. Wikimedia commons, dominio público.
Los Guerreros de Terracota (bīngmǎyǒng o 兵马俑) del emperador Qin Shi Huang (259-210 a.C.) suponen una de las más fabulosas herencias que la antigua civilización china haya regalado a la humanidad. Con sólo 13 años de edad el emperador mandó edificar su propia tumba cuya construcción duró casi 40 años, en la que participaron más de 700.000 trabajadores y que es hoy conocida como la “octava maravilla del mundo”.
El misterioso mausoleo del primer emperador chino, llamado Qin Shi Huang (秦始皇) está en el distrito de Lintong (临潼), cerca de la ciudad de Xi´an. Se encuentra en una gran colina que linda al sur con la montaña Lishan y al norte con el río Weishui. Según los registros históricos, dicho monarca, con tan sólo trece años de edad, mandó construir su propia tumba, convirtiéndose en un mega proyecto de dimensiones extraordinarias.
La construcción duró casi cuarenta años, durante los cuales participaron más de setecientos mil trabajadores, cifra descomunal teniendo en cuenta que, en aquel entonces, la población total del país era de unos veinte millones de personas.
Estamos ante un testimonio funerario de un emperador obsesionado por la vida eterna. Esto se refleja tanto en su tumba como en su historia, con el relato sobre la expedición de Xu Fu para encontrar las Islas de la Inmortalidad.
Las fosas de los Guerreros de Terracota, situadas a un kilómetro y medio al este del mausoleo del emperador Qin Shi Huang, son unas sepulturas que contienen principalmente objetos funerarios y artículos de guerra. Por lo excavado hasta la actualidad, se puede sospechar que se tratara del mayor mausoleo jamás construido a lo largo de la historia.
Vista general de la Fosa 1. Foto: Chensiyuan. Wikimedia commons, dominio público.
Los guerreros de terracota de la Fosa Número 1
Al entrar en la Fosa Número 1 del mausoleo que hace las veces de museo, la escena que aparece delante de nuestros ojos sorprende por su espectacularidad. Cientos de soldados, alineados en posición de marcha, forman la vanguardia de todo el ejército que custodia el panteón funerario del que fuera el primer emperador de China.
Detrás de ellos aparecen desplegadas 38 columnas con miles de contendientes ataviados con armaduras, lanzas y escudos. Da la sensación de estar esperando la orden para lanzarse a la batalla. En medio de cada columna hay cuadrigas flanqueadas por soldados. Parece que se pueden oír los relinchidos de los caballos, el ruido producido por los carros de combate y los gritos lanzados por la armada china.
Sin embargo, más bien sucede al contrario: aunque da la impresión de estar a punto de abalanzarse como una avalancha, el ejército de Qin Shi Huang es completamente silencioso. Pero, ¿cómo y cuándo se descubrieron estos guerreros de terracota?
Oficial de alto rango. Foto: David Castor. Wikimedia commons, dominio público.
El descubrimiento de la tumba
En 1974, en una aldea de Xianyang, cuando unos campesinos cavaban un pozo, para su gran sorpresa, descubrieron unas figuras de terracota, algunas con formas humanas, algunas con formas de animales. Posteriormente, una excavación arqueológica sacó a la luz los guerreros de terracota de Qin Shi Huang, tras pasar más de dos mil años olvidados y enterrados. Fue entonces cuando un gran ejército subterráneo se presentó ante el mundo, dejando boquiabiertos a todos.
El lugar donde los campesinos descubrieron esos trozos es lo que corresponde actualmente a la Fosa Número 1. Es la más grande entre las tres que existen, y tiene una superficie aproximada de 14.000 metros cuadrados. Contiene una formación completa de tropas.
Detalle de la Fosa Número 1. Foto: 123RF.
Las figuras de los soldados tienen la medida real de una persona de esa época. La tropa de vanguardia está dispuesta con setenta figuras de guerreros en tres columnas. Detrás va la fuerza principal, que está compuesta por unas 6.000 figuras armadas en 38 columnas.
En ambos lados hay un equipo de 180 guerreros que forman las alas del ejército. Además, hay 32 caballos de terracota, y cada cuatro llevan un carruaje con su correspondiente auriga. El numeroso ejército ocupa una gran área y da sensación de majestuosidad y magnificencia.
Oficial de rango medio. Foto: David Castor. Wikimedia commons, dominio público.
Distintos tipos de guerreros en la Fosa Número 2
En la Fosa Número 2 podemos ver un ejército con diferentes tipos de soldados. En primer lugar, está la brigada de arqueros, con 60 ballesteros de pie situados alrededor de 160 peones arrodillados en el centro. Esta disposición funciona del siguiente modo: cuando los enemigos se acercan, los ballesteros de pie disparan en primer lugar y luego entran en acción los arqueros, así sucesivamente, de esta manera se consigue que el ataque sea continuo.
En la parte derecha se encuentran los carros, cada línea tiene ocho y en total hay ocho filas. Cada carro es llevado por cuatro caballos. Detrás de los caballos, hay tres guerreros. El que está en el medio lleva la brida del caballo, los otros dos llevan armas alargadas como lanzas. Mientras en la parte izquierda está el regimiento de caballería de 108 guerreros y 180 caballos de terracota que se alinean en once columnas de forma rectangular.
En total en la Fosa Número 2 hay más de 1.300 guerreros y caballos de terracota, 80 carros y decenas de miles de armas de bronce. Es un gran ejército compuesto por ballesteros, soldados en carro y caballerías. Todo muy bien dispuesto y ordenado por filas paralelas.
Guerrero de terracota de la exposición de Xinzheng. Foto: Gary Todd. Wikimedia commons, dominio público.
La Fosa Número 3
La Fosa Número 3 es la más pequeña en cuanto a superficie, pero era la más importante al albergar el Mando Supremo de los tres ejércitos. Por desgracia, no se ha excavado en su totalidad, aun así dispone de un carro y 68 guerreros de terracota.
El descubrimiento de los guerreros provocó una gran repercusión en todo el mundo, no solo por su majestuosidad sino también por su alto nivel artístico escultural. Las figuras de cerámica de guerreros y de caballos tienen la misma medida que los humanos y caballos de verdad. Los guerreros de Qin Shi Huang miden aproximadamente 1,85 metros, mientras los equinos unos 1,6 metros de altura.
Oficial de alto rango. Foto: David Castor. Wikimedia commons, dominio público.
Pintados de vivos colores
Todos están pintados con colores vivos y armonizados. Pero al sacarlos a la luz, la oxidación produjo que la pintura se desvaneciera en menos de diez segundos y se convirtiera automáticamente en cal. Ahora solo se pueden ver las huellas de los restos de los matices multicolores. Todos los guerreros y los caballos de terracota tienen una apariencia muy real y no exageran las caras o los gestos.
Cada rasgo de las expresiones faciales, así como la forma de la cabeza, el pelo, las cejas, los ojos, la nariz, los labios, el bigote, las orejas, etc. de cada guerrero presenta características propias, y están llenos de dinamismo y energía. En general, todos los elementos han sido realizados con un estilo simple pero vigoroso.
Entre los guerreros se distingue que los que están de pie son todos muy altos, fuertes y atléticos, mientras que los que están arrodillados destacan por estar en una postura ágil pero alerta, con una expresión facial llena de coraje y con la mirada fija hacia delante, vestidos con hábitos de batalla, con armadura, y con el cuerpo ligeramente hacia adelante. Incluso los pliegues de las armaduras cambian según las posturas de los guerreros, lo cual muestra que fueron esculpidos esmeradamente hasta tal punto que parecen tener vida propia.
Sala de restauración. Foto: Gary Todd. Wikimedia commons, dominio público.
Los caballos de terracota
Los caballos de terracota también ocupan una gran cantidad de espacio en las tres fosas, llegan a unos 600 y tienen diferentes usos, algunos son para tirar carros, otros de batalla. Son más reales y vivos que las figuras de los guerreros. Tienen el mismo tamaño que los caballos de verdad y el estilo en el que han sido esculpidos es simple y vivo. Se puede observar la firmeza de sus huesos, el vientre se retrae hacia arriba, con cuatro patas de pie, crines elevadas, la cola levantada, llenos de energía.
Lo que más sorprende a todos es la cabeza erguida de los caballos, con el rostro tan perfectamente esculpido que parece haber sido perfilado con un cuchillo, con las imponentes orejas, las fosas nasales entreabiertas, los labios un poco cerrados, los ojos poco destacados, en conjunto destaca su realismo y su viveza.
Vista de la Fosa Número 2. Foto: 123RF.
Las esculturas pintadas de los guerreros y caballos de terracota son tan realistas, tan vivas, que asombra el nivel de las técnicas escultóricas de hace más de dos mil años.
En 2004, un total de 104 piezas fueron expuestas en Barcelona, donde recibió más de un millón trescientos mil visitantes con motivo del Fórum Universal de las Culturas, y Madrid, lo que da una idea de la popularidad de los guerreros en el país ibérico.
En 2010 el proyecto arqueológico de los guerreros de terracota del emperador Qin Shi Huang ganó el Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales. Don Felipe de Borbón, entregó los galardones a los premiados y les dirigió las siguientes palabras: “Se puede decir que el trabajo de los arqueólogos chinos es perfecto. Gracias a sus logros científicos son admirados en todo el mundo. Ellos muestran a escala mundial la preciada historia y la cultura china de hace mas de dos mil años, lo cual es una gran contribución a la civilización humana”.
Comitiva de demonios que escolta al cazador de almas Zhong Kui. Zhong Kui es una de las figuras míticas invitadas al festival de los fantasmas o Zhongyuan. Imagen: Fragmentos del rollo horizontal (手卷, shǒujuàn) titulado «Zhongshan Going on Excursion» de Gong Kai 龔開 (1222–1307). Wikimedia Commons, dominio público para «Gong Kai-Zhong Kui».
El Zhongyuan (鬼节) es el festival de los fantasmas. Se celebra el decimoquinto día del séptimo mes lunar, en el tramo final del verano. Según la tradición taoísta, el emperador Qing Xu asciende al reino terrenal para absolver a los humanos de sus pecados. Las puertas del inframundo se abren y permiten el paso a los fantasmas.
El Zhongyuan es conocido también como el festival de los Fantasmas (鬼节) o el festival Qiyueban (literalmente, mediados del séptimo mes lunar). Este día, el emperador Qing Xu llega del inframundo para absolver a los humanos de sus pecados. Las puertas del reino de los muertos se abren y los espíritus campan por el mundo.
El Zhongyuan y Zhong Kui
El emperador Qing Xu es también llamdo funcionario celestial Di Guan (地官, Dì Guān). Es una deidad taoísta que pertenece al reino puro. Está compuesta por una condensación de la energía que emana de la gruta del caos y de la esencia del extremo amarillo. Es el funcionario celestial de la Tierra. Y abre las puertas del inframundo.
Es por ello que se preparan suntuosos banquetes, en los que tienen especial protagonismo el vino, las tortitas de azúcar y la fruta. Estos tres frutos de las cosechas se comparten como ofrenda con los espíritus que vagan durante ese día entre los vivos.
Se trata de una reunión simbólica con los familiares que ya han fallecido, a quienes se les pide paz y felicidad para el siguiente año. Algunas de las familias más pudientes incluso reúnen a monjes y sacerdotes en sus hogares para recitar mantras. De esta manera creen ayudar a los espíritus en su proceso hacia la reencarnación.
Otras familias prefieren invitar a artistas que representan el papel deZhong Kui, personaje mitológico, a quien se atribuye capacidad de vencer a las almas malignas y a los fantasmas así como para expulsar a los espíritus afligidos y dañinos.
Zhongyuan, el festival de los fantasmas: Los «preta» son almas de fallecidos. A partir del chino se traducen a menudo como ‘espíritus hambrientos’. Representación artística de los Pretas en Japón (siglo XII). Foto: Wikipedia.
Informar a los antepasados
El festival Zhongyuan coincide con el otoño, la estación en la que maduran las cosechas. Llegado el día de su celebración, los campesinos ofrecen el arroz recolectado a sus antepasados para informarles así de los resultados de las cosechas de la temporada. Puesto que las almas de sus familiares vuelven a la tierra, sus familiares aprovechan para limpiarles las tumbas y hacer ofrendas en su memoria.
La ceremonia de veneración de los antepasados suele celebrarse la noche del decimoquinto día del séptimo mes. Este momento se aprovecha para presentar todas las tablas memoriales dedicadas a los familiares fallecidos. Estas se colocan sobre una mesa frente a la que se encienden varillas de incienso e imágenes y fotografías de la persona en cuestión.
A continuación, por orden decreciente de edad, cada uno de los miembros de la familia describe todo lo que han hecho a lo largo del año ya pasado. También se aprovecha para pedirles protección, felicidad y paz para el siguiente. Para concluir esta ceremonia, las familias suelen quemar billetes rituales y lingotes de papel, ropa y otros objetos en lo que se conoce como la quema de sacos de tela.
La fiesta de los fantasmas y sus linternas flotantes. Imagen generada por IA. Foto: 123RF.
Las peculiares linternas flotantes del Zhongyuan
También hay hueco en el Zhongyuan para la adoración de almas solitarias y vagabundas, a quienes también se les suele encender linternas para marcarles el camino. Estas luces, sin embargo, difieren de las utilizadas durante el festival de los Farolillos, pues existen grandes diferencias entre las personas y los fantasmas.
Las personas son representadas por el yang (阳) y los fantasmas por el yin (阴), de la misma forma que la tierra encarna el yang y el agua el yin. El misterio y la oscuridad de las profundidades del agua recuerda a las tinieblas del inframundo y, por ello, se cree que, tras volver a la tierra, los fantasmas se reúnen en el agua.
Zhongyuan, el festival de los fantasmas: Linternas flotando sobre el delta del río Yangtse, en Shanghai. Foto: 123RF.
Las linternas hedeng
Si durante el festival de las Linternas los farolillos se encienden para decorar la tierra firme, en el festival del Zhongyuan se ilumina el agua con un tipo de linterna llamada hedeng, también conocida como linterna de loto, consistente en una vela que se coloca sobre una base que flota sobre la superficie del agua para indicar a las almas vagabundas el camino de regreso a casa.
Hoy en día, esta costumbre se ha convertido en un componente indispensable de la festividad. En Shanghái, las linternas colocadas en el río vienen acompañadas de barcazas cuyas popas son decoradas con farolillos de papel de colores, en un evento conocido localmente como dugu (度孤, literalmente, superar la soledad).
El misterio y la oscuridad de las profundidades del agua recuerda a las tinieblas del inframundo y, por ello, se cree que, tras volver a la tierra, los fantasmas se reúnen en el agua.
Sacrificios en el campo
Asimismo, hay lugares de China en que los campesinos aprovechan esta fecha para llevar los objetos que desean presentar como sacrificio al campo y así rogar a sus antepasados por buenas cosechas. Tras la quema de objetos, cortan tiras de papel de cinco colores y los atan sobre las ramas de sus cultivos, pues creen que ello los protegerá contra el viento, la lluvia, la nieve y otras amenazas naturales. En algunas zonas, estos actos se llevan a cabo en templos dedicados al culto de la tierra.
Imagen de los tres funcionarios: Zi Wei, Qing Xu y Dong Yin . Foto: Wikipedia.
Los tres funcionarios inmortales
El término yuan (元) significa comienzo, punto de partida, y sanyuan hace referencia al momento en el que comienzan las tres etapas, cielo, tierra y agua, que conforman el flujo entre el espacio y el tiempo. Según la doctrina taoísta, estos tres elementos constituyen las bases sobre las que se construye la vida en el Universo y están personificados en un grupo de tres deidades inmortales denominado sanguan, es decir, tres funcionarios: el funcionario del cielo, el funcionario de la tierra y el funcionario del agua.
Por extensión, el término sanyuan también designa el día de nacimiento de cada uno de los tres dioses. Todos ellos proceden de la hija del rey Dragón.
El funcionario del Cielo
El funcionario del cielo nació el decimoquinto día del primer mes lunar, recibió el sobrenombre de emperador Zi Wei y su cometido era el de conceder bendiciones. Es en su honor que el día de su aniversario se celebra el festival Shangyuan, denominado popularmente el festival de las linternas (yuán xiāo jié, 元宵节). Se trata de la última de las tradiciones del año nuevo chino.
El funcionario de la Tierra
El funcionario de la tierra es más conocido como el emperador Qing Xu y es el responsable de gestionar el perdón. Para conmemorar su nacimiento, el decimoquinto día del séptimo mes lunar se celebra el Zhongyuan, o festival de los Fantasmas.
El funcionario del Agua
El funcionario del agua, es decir, el emperador Dong Yin es el encargado de eliminar las desgracias y por eso, en la fecha de su aniversario, el decimoquinto día del décimo mes lunar, se celebra el Xiayuan, es decir, el festival de la Comida Fría (寒食), una jornada dedicada al recuerdo de los grandes personajes del pasado.
La importancia del festival Zhongyuan
Si bien es cierto que el rango del que disfruta el funcionario de la tierra dentro de la jerarquía taoísta no es de los más altos, su desempeño sí que es uno de los más trascendentales para los mortales, pues de él depende la felicidad o la desdicha en el destino de la especie humana. No en vano, es una de las deidades más apreciadas y su adoración está extendida por todo el país.
La mayoría de los templos taoístas cuenta con una sala dedicada a su veneración y está presente además en la gran multitud de lugares de culto consagrados exclusivamente a los tres funcionarios. Es fácil entender, por tanto, el motivo por el que el festival de Zhongyuan ha logrado, a lo largo de la historia, hacerse con un lugar irremplazable entre las fiestas folklóricas de la cultura china.
Representación tradicional de la fiesta de los fantasmas. Ilustración: Xavi Sepúlveda.
A la izquierda, retrato coreano del primer emperador Qin Shi Huang. La inscripción dice: Shǐ Huángdì, literalmente «Primer emperador». A su derecha, el retato de Lui Bang, su sucesor, fundador de la dinastía Han. La isncripción dice: Gaozu de Han. Gaozu fue su nombre póstumo. Ambos retatos están disponibles en Wikimedia para los nombres de los emperadores y son de dominio público.
El mayor logro del emperador Qin Shi Huang (259- 210 a.C.), fue la creación de un único sistema de escritura y legislativo en su territorio. Le seguiría la dinastía Han (206 a.C. – 220 d.C), que industrializó la producción de la seda. Gracias a ello y a la expansión territorial, la nobleza local se rodeó de lujo y ostentación, lo que fomentó el intercambio de productos artísticos con otras culturas, mientras la riqueza de los ajuares funerarios fue incrementándose por la creencia en la inmortalidad.
Por Albert Ferrer Orts y Estefanía Ferrer del Río, Universitat de València
La supremacía del estado Qin (770-221 a.C.), localizado en la parte más occidental de China y algo aislado por su proximidad al río Amarillo, estaba fundamentada en una organización socio-política de tipo militar ligada al dominio de la tecnología del hierro. Su principal artífice fue el emperador Yingzheng (259- 210 a.C.), quien fundó la dinastía Qin (221 a. C. al 206 a. C) y cambió su nombre por el de Shihuangdi (始皇帝, más conocido posteriormente como Qin Shi Huang, 秦始皇), trasladando la capital a Xianyang (咸阳, actual provincia de Shaanxi) y comenzando el proceso de unificación aplicando un sistema legislativo denominado Legalismo, ideado por el filósofo Han Feizi .
Retrato coreano del emperador Qin Shi Huang, copia de otro retrato chino de 1609. Foto: Wikimedia commons, dominio público para Qin Shi Huang.
El emperador Qin Shi Huang
Con Qin Shi Huang el reino se dividió en treinta y seis distritos provinciales y, a su vez, las provincias en unidades menores gobernadas por funcionarios civiles, militares, magistrados e inspectores imperiales, obedeciendo a una estructura piramidal en la que se eliminó la servidumbre y el feudalismo.
Sin embargo, su mayor logro fue sin duda la unificación cultural y, sobre todo, la creación de una única escritura merced al impulso del primer ministro Li Si. Hasta ese momento, diferentes estilos de escritura china (gran sello, pequeño sello, estilo de pájaro, etc.) habían imposibilitado el entendimiento por lo que Li Si, partiendo del primero de ellos, conseguirá la simplificación y la racionalización de las formas de los caracteres, la estandarización de las variantes regionales y la difusión del nuevo estilo. Con posterioridad aparecerán los instrumentos para llevarla a cabo, mediante la tinta, el pincel y el papel, precisamente cuando se fijan definitivamente los estilos de escritura.
Iniciador de la Gran Muralla
La profunda reorganización del Estado tuvo como base una economía basada en la agricultura, el comercio y las obras públicas, como la continuación de la Gran Murallasituada en el norte a través de casi cinco mil kilómetros.
Precisamente, la colosal obra de dicho baluarte ocupó alrededor de 300.000 soldados, medio millón de campesinos y un número indeterminado de prisioneros que podían redimir su castigo merced a su trabajo. Como materiales principales empleaban la tierra, la piedra, la madera y las tejas dependiendo de la zona en la que se estaba trabajando, ya que el ladrillo fue utilizado para su reconstrucción mucho más tarde, en tiempos de la dinastía Ming (1368-1644). Su finalidad fue doble: militar y diplomática, y su función principal fue protegerse de la invasión de los pueblos del norte y servir de frontera, aunque en tiempo de las dinastías Tang (618-907), Song (960-1270) y Yuan (1276-1368) fue ineficaz.
Desafortunadamente, las arbitrariedades también tuvieron cabida en el reinado de Qin Shi Huang, quien, obsesionado por conseguir el elixir de la inmortalidad, ordenó una incierta expedición a Japón, además de perseguir duramente la disidencia y la destrucción de libros antiguos.
Emperador Liu Bang, fundador de la dinastía Han. Retrato de una artista anónimo de la dinastía Qing en el siglo XVIII. Dominio Público. Wikimedia commons. para «Liu Bang».
Tras su muerte se produjeron diversas sublevaciones que acabaron con su reinado a manos del ejército de Liu Bang, fundador de la dinastía Han (206 a.C.-220 d.C.) a pesar de tener origen campesino. Con todo, dicho emperador es universalmente conocido por su célebre mausoleo, descubierto en 1974 al este de la ciudad de Xi’an (provincia de Shaanxi), en el que se encuentra una reproducción en terracota de su ejército en formación de combate. Artísticamente, el conjunto de figuras (humanas y caballos, principalmente) se encuentra a medio camino entre la escultura y la cerámica, con plena individualización de sus cabezas, manos y corazas en los soldados.
La dinastía Han (206 a.C.-220 d.C)
La llegada de una nueva etapa bajo los Han (汉) supuso para la historiografía china el cenit de una serie de logros que perduraron a lo largo de los siglos subsiguientes. No en balde los chinos se autodenominan gentes de Han, de igual forma que dicho apelativo se aplica a su lengua, aunque bien es cierto que la nomenclatura del país deriva de la dinastía precedente, la Qin (秦).
La dinastía Han se subdivide en dos etapas: Han Occidental (206-24 a.C.), con capital en la actual Xi’an, y Han Oriental (25 a.C.-220 d.C.), con capital en Louyang (provincia de Henan). Las dos etapas se caracterizan por consolidar la unfiicación territorial y por la aceptación de la idea imperial a través del fundador de la dinastía, Liu Bang, también conocido póstumamente como Gao Di. Los emperadores posteriores, Wen Di, Wu Di, etc., reforzaron su poder al ser considerados “Hijos del Cielo”.
El confucianismo
La acogida del confucianismo, la ampliación de las fronteras, el incremento del intercambio comercial con Occidente a través de la Ruta de la Seda y la transformación del arte contribuyeron a la consolidación cultural de esta dinastía. En este último aspecto, por ejemplo, la actividad artística no se ciñe estrictamente a los ajuares funerarios, sino que destaca por su calidad estética y su aprecio como obras de arte independientemente de su utilidad. Al bronce y la cerámica les acompañan la laca y la seda, diversificándose sus calidades y los repertorios iconográficos.
El bronce, la cerámica y el jade
La posesión de objetos en bronce denotaba poder y prestigio, a la vez que la progresiva pérdida de su valor ritual propició una mayor y más compleja decoración a base de incrustaciones de oro y plata. El uso de la cerámica, a su vez, fue cada vez en aumento, lo que supuso una mayor profusión decorativa y la aplicación de pastas y barnices coloreados semejantes al jade por medio del óxido de hierro. La técnica de la laca, procedente de una resina vegetal, se aplicó a la pintura y a la escultura, proporcionando a sus superficies brillo, suavidad y transparencia inalterables.
Por lo que respecta a la seda, a partir de la dinastía Han se industrializó su producción puesto que su valor era similar al del oro y se aplicó no solo a la vestimenta sino también a la fabricación de instrumentos musicales, el papel, etc. La expansión territorial hizo que la nobleza de índole local se rodeara de lujo y ostentación gracias a la Ruta de la Seda y al intercambio de productos artísticos con otras culturas, de igual modo que la riqueza de los ajuares funerarios fue incrementándose por la creencia en la inmortalidad y la necesidad de dotar las tumbas —en algunos casos mausoleos— de todo aquello necesario para ello.
Por lo que respecta a la arquitectura, en China nunca ha sido considerada como arte mayor como sucede en Occidente, pues apenas se conocen nombres de arquitectos, tratados o proyectos. Por lo general, la misma estructura edilicia era utilizada para un palacio, un templo o una vivienda privada, diferenciándose únicamente por su tamaño, la calidad de sus materiales y su decoración.
El módulo o base de sus proporciones era el diàn ( 殿), rectangular o cuadrado, en torno a un patio, los materiales eran ligeros y efímeros, de ahí que no hayan persistido ejemplares anteriores al siglo XV salvo los que se sustituyeron por otros más duraderos (caso de la Ciudad Prohibida de Beijing).
Es tradicional que en la arquitectura china hubiera un vacío entre el techo y el muro, asociado al juego de complementarios lleno/hueco, ying/yang, etc., sus cubiertas eran a dos vertientes y tenían tejas de cerámica que descansaban sobre un entramado de vigas cuadrangulares.
Vestuario y decoración en la dinastía han
A partir del siglo I a.C. se dictaron estrictas normas sobre el vestuario oficial y ritual, y sobre sus materiales, formas, colores y decoración. Aspecto este último en el que se aprecia mejor la apertura al exterior de la civilización china mediante la temática del carácter figurativo, abstracto, geométrico o naturalista cargada de una fuerte simbología espiritual y naturalista, tal como sucede con los demás utensilios realizados en bronce, cerámica o laca.
La provincia de Hubei (湖北) cuenta con más de cuatro mil ríos que atraviesan su territorio, entre los que destaca el Yangtsé y alberga más de 1.000 lagos, por lo que no es casual que sea conocida como la “provincia de los mil lagos”.
Situada en la región central de China, en el curso medio del río Yangtsé, se encuentra la provincia de Hubei (湖北), literalmente “al norte del lago”. Esta provincia recibe su nombre por su localización respecto al lago Dongting (洞庭湖). La abreviatura de Hubei es “E” (鄂), le debe su denominación a un antiguo nombre de la provincia desde la dinastía Qin (秦朝, 221 a. C.-207 a. C.). Está rodeada por las provincias de Henan al norte, Jiangxi y Hunan al sureste y al sur respectivamente, Anhui al este, Chongqing al oeste, y Shaanxi en el noroeste. Hubei tiene una superficie de 185.900 km2.
Ciudad de Wuhan en Hubei, en la confluencia de los ríos Yangtsé y Han. Foto: 123RF
Al norte la circundan las grandes cordilleras, mientras en el centro-sur se sitúa la llanura de Jianghan. Con un clima subtropical monzónico se puede visitar durante las cuatro estaciones del año. También conocida como la tierra del arroz y del pescado por ser su principal sustento económico, Hubei es famosa por la producción de té, algodón y trigo, así como por sus industrias metalúrgicas, de maquinaria, textiles y automovilísticas. Entre los recursos mineros de esta provincia destacan metales como hierro y fósforo, entre otros. Cuenta con más de cuatro mil grandes y pequeños ríos que atraviesan su territorio, entre los que destacan el Yangtsé o el Hanjiang (汉江). Además, la provincia tiene más de 1.000 lagos, por lo que no es casual que sea conocida como la “provincia de los mil lagos”.
Reserva Natural de Shennongjia. foto: 123RF.
Otro de sus tesoros más representativos reside en sus recursos biológicos, puesto que la habitan cientos de especies de animales vertebrados, entre los cuales hay especies protegidas o preciosas, como por ejemplo el mono de pelo dorado (金丝猴, jīnsīhóu), el oso de Shennong o el faisán de cresta blanca y cola larga. Entre las especies acuáticas se distinguen el esturión chino, el mújol, la salamandra gigantesca o la beluga.
Reserva Natural de Shennongjia. Mono dorado. foto: 123RF.
La diversa y hermosa vegetación ofrece unos paisajes muy singulares. En las zonas del norte crecen plantas de hoja caduca con anchas hojas, mientras que en el sur proliferan las plantas de hoja perenne con hojas pequeñas. Según las estadísticas, la provincia de Hubei cuenta con más de dos mil especies de plantas silvestres, utilizadas muchas de ellas para uso medicinal.
Reserva Natural de Shennongjia. Oso negro. foto: 123RF.
Wuhan (武汉市), capital de la provincia, tiene un área de 8.000 km² y una historia que se remonta a más de 3.500 años. Esta ciudad, famosa tanto por su historia como trayectoria cultural, es considerada como el núcleo comercial de finanzas, industria y ciencia. Uno de sus encantos es la zona de Wuchang (武昌区), que es la parte histórica de la ciudad y está repleta de antiguas construcciones.
Templo Guiyuan. Foto: 123RF.
Turismo de leyendas en Hubei
La torre de la Grulla Amarilla (黄鹤楼) es una fortificación histórica con función de defensa militar a la orilla del río Yangtsé. Este emblemático lugar fue construido en el año 223 d.C. y reconstruido por última vez en el año 1981.
También en Wuhan encontramos la antigua plataforma del guqin (古琴台), un famoso lugar situado a los pies de la montaña de la Tortuga en Hanyang (汉阳). Cuenta la leyenda que el músico Yu Boya (俞伯牙), durante el periodo de las Primaveras y Otoños (春秋时代, 770-476 a.C.), tenía por costumbre tocar su guqin en una barca, donde conoció a Zhong Ziqi (钟子期). Actualmente, este es un famoso lugar de encuentro para los amantes de la ópera al que acuden para escuchar diferentes actuaciones y donde se encuentra un memorial dedicado a este músico amante del guqin.
Torre de la grulla amarilla. Foto: 123RF.
El templo Guiyuan (归元寺)
También en el distrito Hanyang, en Wuhan, se encuentra el Templo Guiyuan (归元寺), construido durante las dinastías Ming y Qing. Con casi cuatrocientos años de historia, es un magnífico templo budista que esconde magníficas construcciones. Está considerado como uno de los cuatro mejores templos de Wuhan y debe su nombre (Guiyuan) a un sutra, que significa “superación de la circunscripción de la existencia y extinción, para volver a la pureza y a la tranquilidad”. El tesoro de este templo es el Nuevo Pabellón, construido en 1922, y conocido por sus bellos y delicados jardines.
Torre de la grulla amarilla. Foto: 123RF.
El museo provincial de Hubei (湖北省博物馆), construido en 1953 y terminado en 1963, alberga un gran número de reliquias históricas y culturales. Con una colección de más de 200.000 restos, ha sido reconocido por custodiar centenares de valiosas reliquias arqueológicas, como la Espada de Goujian (越王勾践剑) perteneciente al periodo de las Primaveras y Otoños y que fue descubierta en 1965. Un hermoso grabado en esta espada, ya apenas legible, dice algo así como “Rey de Yue” (越王) que “hizo esta espada para (su) uso personal” (自作用剑).
Vista desde lo alto de la Torre de la grulla amarilla. Foto: 123RF.
Situada a las orillas del río Yangtsé, en el extremo este de la garganta de Xiling (西陵峡), se encuentra la segunda ciudad-prefectura más grande de Hubei: Yichang (宜昌市). Reune unos cientos de pintorescos y singulares parajes entre los que destacan el proyecto Gezhouba (长江葛洲坝水利枢纽工程), conocido como el “proyecto de las 3 gargantas”.
Templo en los montes Wudang. Foto: 123RF.
Situado al norte del río Yangtsé se encuentra el Acantilado Rojo (东坡赤壁, Dōngpō chìbì), en el cual diversos pabellones están dedicados al poeta Su Dongpo (苏东坡, 1037-1101), quien escribió en este lugar poesía, bajo la luz de la luna, disfrutando del vino.
La reserva natural de Shennongjia (神农架林区) en Hubei.
Entre los montes Daba y Wudan se encuentra una de las joyas de la provincia: la reserva Natural de Shennongjia (神农架林区). Cubre más de 3.000 km² y en ella tienen su hábitat más de 50 tipos de especies animales y millares de plantas. Entre las especies animales destacan la salamandra gigante china o el oso Shennong. Este lugar está considerado uno de los tres centros de diversidad bilógica existentes en el país y fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2016.
Montes Wudang. Foto: 123RF.
Al noroeste de Hubei se encuentran los montes Wudang (武当山). Esta cordillera taoísta está repleta de escenarios paisajísticos y se enumeran 72 picos, 11 cuevas, 24 riachuelos y 10 estanques, entre otros. En estas cumbres el emperador Yong Le (永乐) mandó construir algunos palacios con una exquisita arquitectura.
Maestros del pescado
La gastronomía de Hubei se nutre principalmente con los productos que provienen del agua: bagre blanco, pescados de cabeza plana, carpa negra, anguila o pescado de primavera. Su preparación es uno de los exóticos atractivos de esta provincia.
Entre los platos más famosos sobresalen los banquetes de pescado de Wuhan, el de pescado de cabeza plana de Hanchuan, así como los de anguilas de Jiangling o el de la carpa negra de Mianyang. El pescado de Wuhan es nutritivo y famoso por su textura blanca y tierna. Bien sea al vapor o cocido, es igualmente delicioso.
En la calle Hubu se puede disfrutar del famoso “desayuno de Wuhan”, en el que muchos puestos de comida venden diferentes tipos de bocadillos calientes, fideos de pescado fresco y otros manjares.
Uno de los platos más apreciados de Hubei es el pastel Dongpo, en honor al poeta Su Dongpo. Este dulce de textura crocante, puede comerse en el templo budista de Guiyuan, en Hanyang.
Otro de los guisos estrella de Wuhan son los tallarines con jalea de sésamo. Destacan otras ricas elaboraciones, como el queso de soja con “tres frescos”, que le debe su nombre al relleno del mismo: carne fresca, raíz de bambú y hongo fresco.
Fabricación de seda en la antigua China. Montaje de dos acuarelas de 1800. Architecture Collection, New York Public Library Archives, Dominio Público.
Sometida al control estatal, el proceso de la fabricación de seda aportaba valor comercial y fiscal e implicaba a millones de personas en China entre el siglo VI y el siglo XIV
Joseph Needam, en su libro Science and Civilisation in China describe la producción de seda desde el siglo VI como un proceso altamente organizado. El Estado centralizaba y establecía reglas para la fabricación de seda en grandes cantidades. Ello abarcaba desde la plantación de moreras hasta la cría de los gusanos y el proceso de elaboración de tejidos.
La sericultura era considerada una tarea femenina dentro de las estructuras familiares y talleres. Era una tarea muy dura e importante, pues la historia de la seda china está vinculada al crecimiento económico, el poder y el lujo. Este hecho, y las estrictas normas sobre su uso quedan recogidos ya desde entes del siglo V a.C. en dos de los cinco clásicos del confucianismo, el Libro de los ritos (礼记) y El clásico de la historia (尚书).
La fabricación de seda natural entre los siglos VI y XIV
El libro clásico de Needam ofrece datos de un florecimiento de la fabricación de seda entre los siglos VI y XIV. Los funcionarios imperiales no sólo se ocupaban de la fabricación de seda diaria. También invertían esfuerzos en asegurar el funcionamiento de esta actividad en el tiempo, velando por aquellos aspectos que favorecían la producción futura. Según sigiere esta cronología, probablemente ese cuidado imperial sucediera en los siglos anteriores y también después.
La ruta de la seda terrestre estaba en pleno funcionamiento desde el siglo II a.C. La ruta marítima de la seda iba a ser un instrumento efectivo a partir del siglo XI. El florecimiento de la producción de seda natural estaba servido. Este era el antiguo proceso de manufactura:
Plantación de moreras
Entre los siglos VI y XIV era habitual emitir decretos para la plantación obligatoria de moreras para cada unidad familiar. Esta plantación se realizaba bajo la supervisión de líderes locales. Ello aseguraba una provisión constante de materia prima para la industria de la seda.
Si tenemos en cuenta que cada gusano consumía unos 23 g de hojas de morera desde que salía del huevo hasta que estaba listo para confeccionar el capullo, era muy importante no descuidar el suministro futuro de hojas.
Impuestos y economía
La estructura del estado mandaba la cantidad de seda que los campesinos debían pagar anualmente. El uso de la seda para pagar impuestos era habitual. Durante la dinastía Sui (581-618) y en la dinastía Tang (618-907), los agricultores pagaban tributos en forma de seda cruda, telas de seda, derivados o incluso trabajo.
Estos impuestos se fijaban como una cuota obligatoria por familia o individuo. Esta política continuó bajo los mongoles en la dinastía Yuan hasta el siglo XIV.
La fabricación del hilo de seda natural en la antigua China
Durante la dinastía Tang la manufactura de la seda alcanzó un gran florecimiento. Abarcó el periodo desde el año 618 hasta el 907 d.C. Este periodo de esplendor continuó en la dinastía Yuan hasta el siglo XIV y también después. Durante este tiempo, la seda no solo se utilizaba en la vestimenta de lujo sino que también desempeñaba un papel crucial en la cultura y la economía de China. La seda era un importante artículo de comercio y un símbolo de estatus social.
Mujeres recolectando hojas de plantas de morera para alimentar a los gusanos de seda. Acuarela de 1800. Architecture Collection, New York Public Library Archives, Dominio Público.Mujeres con cestas de gusanos de seda. Acuarela de 1800. Architecture Collection, New York Public Library Archives, Dominio Público.
Casetas de cebado
Las casetas de cebado servían para alimentar a los gusanos con hojas frescas de morera. Las hojas se colocaban en bandejas dispuestas en estantes para alimentar a los gusanos de manera regular. Este proceso exigía una atención constante y era realizado por mujeres.
Enmarcado de ramas para los gusanos
Los gusanos de seda se colocaban en marcos de ramas cuando estaban listos para formar sus capullos. Este sistema permitía a los gusanos adherirse mientras producían la seda. Nuevamente, las mujeres eran las encargadas de esta fase de la sericultura, siguiendo tradiciones transmitidas de generación en generación.
Enmarcado. Mujeres colocando gusanos de seda en pantallas de bambú para que estos completen el tejido de sus capullos. Acuarela de 1800. Architecture Collection, New York Public Library Archives, Dominio Público.
Pesaje de capullos de seda
El peso del gusano estaba incluido en el pesaje de los capullos. Se utilizaban balanzas precisas hechas de madera y metal para asegurarse de que cada capullo cumpliera con los estándares requeridos. Aunque tanto hombres como mujeres participaban en este proceso, era común que las mujeres artesanas llevaran a cabo esta tarea.
Remojo y devanado de la seda
Los capullos se sumergían en agua caliente para ablandar la sericina y facilitar el desenrollado de los hilos. Este proceso era conocido como «devanado».
Nuevamente era un trabajo realizado por mujeres. El agua caliente facilitaba la separación de los hilos individuales, sin romperlos, para formar carretes. Era un trabajo delicado y exhaustivo.
Una vez hervidos, los hilos de seda se extraían de los capullos. Mujeres colocando hilo de seda en husos para hacer madejas. Acuarela de 1800. Architecture Collection, New York Public Library Archives, Dominio Público.
Los telares
Los telares entre los siglos VI y XVII eran complejos y permitían la creación de intrincados patrones. Requerían mucha destreza. También las mujeres solían ser las tejedoras principales en los talleres.
En «Science and Civilisation in China», Joseph Needham destaca el perfeccionamiento del telar y del brocado. Ello permitió la creación de intrincados tejidos, muy valorados tanto en el comercio interior como exterior.
Una mujer en un telar tejiendo tela de seda mientras otra mujer golpea madejas de hilo de seda con un mazo. Acuarela de 1800. Architecture Collection, New York Public Library Archives, Dominio Público.Dos mujeres en una rueca haciendo una madeja de seda. Acuarela de 1800. Architecture Collection, New York Public Library Archives, Dominio Público.
El brocado era un tejido de lujo, fabricado con hilos de seda, oro o plata. Durante la dinastía Tang (618-907), se desarrollaron telares manuales avanzados que permitían tejer patrones complejos. Este desarrollo continuó en la dinastía Song (960-1279), cuando la producción textil alcanzó una mayor sofisticación y se documentaron enormes cantidades de seda producidas para fines comerciales y fiscales.
Los telares manuales de brocado de este período eran capaces de crear patrones tridimensionales y requerían una habilidad técnica avanzada por parte de los artesanos.
Estos telares, especialmente el telar de brocado de tiro, jugaban un papel crucial en la creación de textiles para la corte imperial y el comercio internacional.
Fuentes de la reseña «La fabricación de seda en la antigua China»
Peonías en árbol. Pieza del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, MET. Wikimedia commons, dominio público.
El mudán o peonía, es un arbusto que tiene su origen en la región oeste de China. Sus raíces destacan en la medicina tradicional china y es conocida por los colores brillantes y el tamaño de sus flores. Su flor se ha convertido en símbolo de felicidad, suerte, fortuna y prosperidad.
El mudán (牡丹mǔdān, peonía o paeonia suffruticosa en su denominación en latín), es un arbusto de hoja perenne de la familia floral. Tiene su origen en las zonas montañosas de Qinlin (秦岭) o Dabashan (大巴山), ubicadas en la región oeste de China. Sus raíces, dānpí (丹皮), destacan en la medicina tradicional china por su valor farmacéutico.
Los múltiples nombres del mudán o peonía
Desde la antigüedad, el mudán se ha caracterizado por tener múltiples especies, un amplio abanico de colores brillantes, el tamaño de sus flores y su magnificencia. Estas singularidades han hecho que el mudán sea conocido como “el rey floral”, “la flor de la fortuna” o “la flor de la beldad nacional”, y se haya convertido así en símbolo de felicidad, suerte, fortuna y prosperidad.
La buena acogida que obtiene esta planta a lo largo y ancho de China, se podría comparar a la fama de la rosa en Europa.
Flor de mudán o peonía china. Foto: Diego Delso, Wikimedia commons, dominio público para «aeonia suffruticosa».
Las zonas ancestrales de cultivo
A lo largo de la historia, la principal zona de cultivo del mudán se ha situado en la parte central de China, es decir, en el curso medio e inferior del río Amarillo con unos puntos estratégicos de mayor prestigio y tradición, como la ciudad de Luoyang (provincia de Henan), Heze (provincia de Shandong) o Pekín.
Otra variedad floral, el sháoyào(芍药 peonía híbrida o Paeonia lactiflora), muestra un alto nivel de similitud con el mudán, tanto en la forma de la flor, como en las hojas. Antiguamente las dos especies se conocían única e indistintamente como sháoyào. Así sucedió hasta la dinastía Tang (唐, 618-907) cuando se empezó a diferenciar entre las dos variedades. De hecho, en muchos idiomas, las dos variedades comparten denominación.
En realidad, el mudán es una planta leñosa, mientras que el sháoyào, es una planta herbácea. Además, otra diferencia entre ambos es el período de la floración, que el del mudán tiene lugar a principios de mayo y el del sháoyào se retrasa un poco más.
Aspecto de la planta de mudán o peonía china. Foto: Wikimedia commons, dominio público para «aeonia suffruticosa».
Inicio del cultivo en el s. III
De acuerdo con los documentos históricos, el inicio del cultivo del mudán como planta decorativa se podría remontar al período de las dinastías Meridionales y Septentrionales(南北朝 220-589). Prueba de ello es el libro que Charles Darwin escribió en los años 70 del siglo XIX La variación de animales y plantas domesticados, en el que mencionó que la plantación del mudán empezó hace más de 1.400 años, durante dichas dinastías.
Los primeros jardines documentados de peonía china o mudán
Alrededor del año 600, el emperador Suiyang (隋炀) ordenó el cultivo de plantas exóticas en el jardín Xi Yuan (西苑) en Luoyang. Entre las plantas que el emperador ordenó cultivar estaba la peonía que, de esta manera, se convirtió en el primer jardín real en la historia china dedicado a esta planta.
En la dinastía Tang, debido a que el mudán era la flor más apreciada por la emperatriz Wu Zetian (武则天), su cultivo fue muy popular tanto en la capital oficial (Chang’an, la actual ciudad de Xi’an) como en la capital auxiliar (Luoyang).
De hecho, versos como “únicamente flores extraordinarias como el mudán, pueden activar y conmover a la ciudad capital” o “los 20 días de la floración del mudán motivan y fascinan a todos los ciudadanos” constituyen un fiel reflejo del interés de los ciudadanos por contemplar su plena floración. Además, los documentos históricos revelan que en la dinastía Tang se recurría a técnicas como calentar los invernaderos con hornos con el fin de adelantar el periodo de floración del mudán.
Tang Xuazong, Yang Guifei y Li Bai
A lo largo del reinado del emperador Tang Xuanzong (唐玄宗), había un floricultor llamado Song Danfu, residente en la ciudad de Luoyang, quien descubrió el secreto para desarrollar nuevas especies mediante la técnica del injerto. Como consecuencia de este descubrimiento, Tang fue destinado al pabellón imperial en la Montaña Li, a las órdenes del emperador, con el objetivo de plantar miles de peonías de colores distintos.
Retrato de LI Bai. Autor desconocido. Wikimedia commons, dominio público para «Li Bai».
Las canciones de Li Bai
Un día el emperador visitó el jardín real acompañado de Yang Guifei (杨贵妃), su concubina favorita, y sus ministros, para contemplar las flores del mudán. Asimismo, el emperador mandó a Li Bai(李白), el poeta de mayor reputación de la época, escribir Qing Ping Diao (清平调), tres canciones cuyo tema se centraba en describir la belleza de esta flor.
Más tarde, las canciones fueron interpretadas por el mejor cantante de China, Li Guinian (李龟年), acompañado por Líyuán (梨园 El Jardín de las Peras), la academia nacional de música y danza de la dinastía Tang
El poeta Li Zhengfeng (李正封) y el mudán
Otro famoso verso escrito por Li Zhengfeng (李正封), poeta de la misma dinastía, dice así:
“Después de beber, me extasié contemplando la belleza de las flores.
Su aroma rico se ha quedado
en mi ropa sin desvanecerse”.
Gracias a este verso se conoce al mudán por la expresión “color nacional y fragancia celestial” (国色天香), que transmite la magnificencia y el olor que presenta el mudán como la flor más apreciada en China.
Peonías en árbol de Zhao Chang. Pieza del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, MET. Wikimedia commons, dominio público.
Apogeo del cultivo
El cultivo del mudán en la ciudad de Luoyang alcanzó su apogeo durante la dinastía Song del Norte (北宋, 960-1127), cuando se fomentaron y consolidaron técnicas como el injerto, la conservación o la aceleración de la floración. Como consecuencia, se dispararon los precios de algunas especies de mudán.
La variedad “yaohuang” (姚黄), caracterizada por su elegancia; la variedad “weizi” (魏紫) destacada por su color vivo y sus grandes pétalos; y la “Luoyang hong” (洛阳红), que se distingue por su color rojo alegre y brillante como el sol naciente. Estas especies, que se cultivaron hace más de 800 años, siguen teniendo buena acogida en la actualidad.
Libros
Durante la dinastía Song (宋 960-1279) se escribieron libros dedicados específicamente a esta planta, entre los cuales se encuentran:
Notas sobre el mudán en la ciudad de Luoyang de Ou Yangxiu (欧阳修)
Notas sobre las plantas en la ciudad de Luoyang de Zhou Shihou (周师厚)
La enciclopedia del mudán de Zhang Xun (张峋)
Notas sobre los jardines emblemáticos en la ciudad de Luoyang de Li Ge (李格).
Estas obras han recopilado información sobre el origen del cultivo de mudán en Luoyang, las técnicas aplicadas, las preciosas variedades, las casas especializadas en la plantación, así como las ocasiones para contemplar estas flores delicadas.
Peonias pintadas por Yun Shouping de la dinastía Qing. Museo de Arte de Clevelend. Foto: Wikimedia commons, dominio público
El cultivo del mudán se extiende durante las dinastías Ming y Qing
Durante las dinastías Ming (明1368-1644) y Qing (清1644-1911), el cultivo del mudán se extendió no solamente hasta Pekín (capital de ambas dinastías) o Heze (provincia de Shandong) sino también hasta Lanzhou (al noroeste de China) y a regiones ubicadas alrededor del Lago Tai (太湖), al sur del río Yangtze.
Simbología y arte
La peonía siempre ha sido símbolo de fortuna y riqueza en China. El escritor Zhou Dunyi(周敦颐), de la dinastía Song, expresó lo siguiente en su libro Discurso sobre mi preferencia al loto: “desde la dinastía Tang, el mudán ha sido la flor más valorada por sus connotaciones de gloria y prosperidad.”
çAsimismo, durante las dinastías Tang, Song, Ming y Qing, se sucedieron artistas de prestigio pertenecientes a escuelas tradicionales chinas que centraban sus pinturas en el mudán, entre los cuales destacan:
Wu Changshuo (吴昌硕), por su estilo puro y fresco
Yun Nantian (恽南田), por no arredrarse de los fuertes colores como el rojo y el verde
Qi Baishi (齐白石), cuyo estilo artístico aplicado en dibujos de mudán integra un toque realista y abstraccionista
Zhang Daqian (张大千), quien recurre a colores vivos y alegres para reproducir esta flor exótica en el papel.
Las «Flores en un florero» de Giuseppe Castiglione o Láng Shìníng, pintor jesuita durante el s XVIII en la Ciudad Prohibida de Beijing, son florres de mudán. Wikimedia Commons, dominio público para «Giuseppe Castiglione».
La exportación de mudán y la Ruta de la Seda
El mudán comenzó a extenderse fuera de China durante la dinastía Tang; de hecho, se introdujo en Japón alrededor del siglo VIII. Como consecuencia de la apertura de la Ruta de la Seda y los avances que se lograron en el ámbito de la navegación marítima, los viajeros o comerciantes occidentales pudieron adquirir productos artesanales chinos como cerámica o bordado en los que figuraban las flores autóctonas.
Detalle de una flor de mudán pintada por Yun Shouping de la dinastía Qing. Foto: Wikimedia commons, dominio público
Cuando los europeos vieron dibujos de plantas exóticas como la flor de ciruelo (梅花méihuā), la magnolia (玉兰yùlán), la peonía, la camelia (茶花cháhuā), el crisantemo (菊花júhuā) o el bambú (竹子zhúzi), muchos creyeron que estas plantas eran parte de la idealización o imaginación romántica de los orientales.
Dicha visión no cambió hasta el período entre los siglos XVII y XIX, cuando muchas plantas chinas llegaron a países occidentales como Inglaterra, Francia, EE.UU. y Holanda, un hecho que hizo que los europeos se diesen cuenta de que en este misterioso país se escondían grandes tesoros de animales y plantas por descubrir.
La colonización del mudán en los países europeos
A raíz de ello, Inglaterra, EE.UU. y Francia destinaron expediciones a fin de explorar estos valiosos recursos naturales de origen chino y llevárselos a sus propios países para su posterior cultivo o desarrollo de nuevas especies.
En la actualidad, el mudán ya se ha conseguido trasplantar en países como Gran Bretaña, Francia, EE.UU., Alemania, Dinamarca, Holanda, Canadá y Rusia, y se ha convertido en una de las especies de mayor reputación en todo el mundo.
Publicado originalmente en la Revista Instituto Confucio. Número 25. Volumen 4. Julio de 2014.
Las Montañas de Fuego registran altas temperaturas y su color rojizo junto con la distorsión óptica del calor producen la sensación de fuego ardiente en la lejanía. Foto: 123RF.
Las Montañas de Fuego es un famoso episodio de Viaje al Oeste, la gran novela clásica china. Pero su existencia es real y son una famosa atracción turística. Situadas en el punto más caluroso de China, tienen un color rojizo y en ellas no crece ni una brizna de hierba. El intenso calor de Xinjiang proyecta una intensa luz rojiza y parece que la montaña arda con humo de llamas.
Las Montañas de Fuego (火焰山, Huǒyàn shān), llamadas Kizil Tag en lengua uigur, están situadas al norte de la Depresión de Turpan, en la Región Autónoma Uigur de Xinjiang, y son una famosa atracción turística. Estas montañas, que tienen un color rojizo y una altura media de unos 500 m sobre el nivel del mar, se extienden a lo largo de más de 100 km de este a oeste con multitud de macizos donde no crece ni una brizna de hierba.
Este lugar es el punto más caluroso de China, llega en verano a los 50 ºC, y en su superficie más cálida se alcanzan los 70 ºC. Sus habitantes dicen que en la arena se pueden hasta freír huevos y cocinar daping (大饼, una especie de torta) sin necesidad de hacer fuego, lo que no ofrece dudas sobre la intensidad de sus altas temperaturas. En verano se registran muchas horas de sol en Xinjiang, lo que proyecta una intensa luz rojiza sobre las Montañas de Fuego durante todo el día que las cubre con su calor y que da la sensación, desde lejos, que la montaña arde con humo como si estuviera en llamas.
Sun Wukong y la Princesa de Hierro en una imagen del libro «Viaje al Oeste» editado por Shidetang Hall de Jinling en 1592. Wikimedia commons, dominio público para «Princess Iron Fan».
Viaje al oeste (西游记, Xīyóu Jì)
Si se habla de las Montañas de Fuego, todos en China se acuerdan de la obra Viaje al oeste (西游记, Xīyóu Jì). En este famoso libro clásico, una de las cuatro grandes novelas de la literatura china, el monje Xuanzang (唐僧, Táng Sēng) y sus cuatro acompañantes viajaron al oeste y hallaron diversos obstáculos por el camino, al mismo tiempo que sentían un calor cada vez más sofocante e insoportable.
Finalmente encontraron a un anciano que vivía cerca de las montañas y le preguntaron: “Si estamos en otoño, ¿por qué hace tanto calor aquí, como si fuera verano?”. El anciano respondió: “Muy cerca de aquí se encuentran las conocidas como ‘las Montañas de Fuego’, donde hay constantes llamas durante todo el año, por eso hace un calor abrasador y no hay otoño ni primavera, solo un eterno y tórrido verano”.
La Princesa del Abanico de Hierro
El monje y sus acompañantes no sabían cómo atravesar la montaña, así que tuvieron que pedir prestado a la Princesa del Abanico de Hierro (铁扇公主, Tiěshàn gōngzhǔ) su aventador para poder apagar las llamas y continuar la travesía. Pero la princesa del Abanico de Hierro era la madre del muchacho Rojo y la mujer del todopoderoso rey Toro.
Xuanzang ya había tenido un desagradable encuentro con el muchacho Rojo, que quiso comérselo, así que fue Sun Wukong (孙悟空) el que se encargó de conseguir el abanico. En su primer intento, acabó saliendo despedido por los aires con un solo movimiento del abanico de la princesa.
Para su segundo intento, obtuvo un elixir que le permitió ser inmune a los poderes del aventador pero la princesa le cerró la puerta. Lo que hizo entonces fue hacerse pequeño para meterse en la taza de té de la princesa y así acabar dentro de su estómago cuando se lo bebiese. Una vez dentro, aumentó de tamaño y empezó a golpearle el estómago, causándole terribles dolores hasta que no tuvo más opción que prestarle el abanico.
La Princesa del Abanico de Hierro y Sun Wukong. La imagen es una pieza de ukiyo-e, impresión de madera, de Tsukioka Yoshitoshi en el S. XIX. Wikimedia commons, dominio público para «Princess Iron Fan».
El abanico y Sun Wukong, el rey mono
Sun Wukong se lo llevó a las Montañas de Fuego y lo usó, pero las llamas se hicieron más y más grandes hasta superar los 30 m de altura. Entonces comprendió que el abanico que había llevado era falso. Con mucho ingenio, se convirtió en el rey Toro y fue de nuevo a ver a la princesa del Abanico de Hierro, obteniendo finalmente el verdadero y preciado instrumento para sofocar así las llamas de las montañas y continuar su viaje al oeste.
Sun Wukong, el Rey Mono. Ilustración de Matsukawa-Hanzan (1818-1882). Wikimedia commons, dominio público.
La otra leyenda de Las Montañas de Fuego
Existe también una historia sobre el origen de estas montañas. Se cuenta que quinientos años antes, cuando Sun Wukong se rebeló contra el Cielo, estos montes no existían. Sun Wukong fue capturado por el Señor Supremo Lao, quien lo apresó y lo encerró en el Brasero de los Ocho Trigramas. Tras superar sin dificultades numerosas pruebas salió de ese lugar de un salto y lo tumbó. El fuego que vertió este brasero se convirtió en las Montañas de Fuego.
Montañas de Fuego. Wikimedia commons, dominio público.
Pero esto no es más que una leyenda. En realidad, estas inusuales Montañas de Fuego se formaron a raíz de las particulares características geográficas y climáticas de la región: por su continua e irregular extensión estas montañas cubiertas de desfiladeros son fruto de los movimientos tectónicos durante millones de años. Las Montañas de Fuego están situadas en la Depresión de Turpan, en el interior de Eurasia, muy lejos del mar y alejadas de cualquier humedad, con cambios de altura que hacen de este un lugar especialmente seco y caluroso, convirtiéndose en “el único horno que existe más allá del paralelo 42 norte”.
El nombre original del jesuita italiano Láng Shìníng (郎世宁) era Giuseppe Castiglione (1688-1766). Nació en la ciudad de Milán e ingresó en la Compañía de Jesús cuando tenía 19 años. Pintó diversos frescos en la catedral de Génova. Fue enviado por la Compañía de Jesús a Macao en mayo de 1714 y poco después llegó a Guangzhou.
El gobierno local de la ciudad avisó de su llegada a la corte imperial. Muy pronto, el emperador Kangxi (康熙) le permitió viajar hasta la capital del imperio chino. Al año siguiente, Lang Shining llegó a Beijing y el emperador Kangxi lo recibió y le dejó alojarse en la Iglesia Católica, situada fuera de la puerta Donghuamen. Al saber de sus dotes artísticas, le ofreció un trabajo en la corte como pintor. Fue así cómo empezó a pintar para el emperador y su corte.
Ocho Corceles, de Lang Shining. Foto: Wikimedia Commons, dominio público para «Guiseppe Castiglione». Lang Shining, era el nombre chino de Giuseppe Castiglione. Fue un gran experto en pintar caballos.
La pintura en la corte de la dinastía Qing
A principios de la dinastía Qing (清, 1644-1911), la pintura de la corte tuvo un desarrollo muy activo. Los emperadores Kangxi, Yongzheng (雍正) y Qianlong (乾隆) mandaron buscar a los pintores chinos más famosos para que acudieran a Beijing a pintar en palacio. Al mismo tiempo, se contrató también a muchos artesanos especializados en el montaje de cuadros, escultura, cloisonné, una antigua técnica de esmalte alveolado con la que se decoraban objetos metálicos, y en la fabricación de muebles y tejidos.
El contenido de las pinturas de la corte era muy amplio: el registro de un importante acontecimiento histórico, el elogio de los éxitos conseguidos por la corte imperial, etc. Por otro lado, los pintores también acompañaban al emperador durante sus horas de ocio y copiaban los cuadros clásicos. Además de Lang Shining, había otros pintores occidentales en palacio, como el checo Ai Qiming, el francés Wang Zhicheng, de He Qingtai, el italiano An Deyi o Pan Tingzhang, entre otros.
El emperador Kangxi y su gratitud a Tang Ruowang
El emperador Kangxi tenía un sentimiento especial hacia los misioneros occidentales. Esto se debe a que, en 1661, cuando su padre el emperador Shunzhi se encontraba en el lecho de muerte por culpa de una viruela, dudó sobre cuál de sus hijos sería su sucesor. El misionero alemán Tang Ruowang le aconsejó que fuera el tercer hijo, llamado Xuanye, pues éste ya había sobrevivido a la viruela y tenía los anticuerpos de la enfermedad de por vida. Por esta razón, Xuanye heredó el trono a los 8 años de edad, convirtiéndose en el emperador Kangxi.
Además, el monarca prestó mucha atención a las nuevas ciencias y tecnologías introducidas por los misioneros extranjeros. De este modo, el almanaque que utilizaron en aquel entonces fue elaborado por el alemán Tang Ruowang, el cañón de hierro usado por los ejércitos chinos fue diseñado por el misionero belga Nan Huairen, incluso la malaria que sufrió Kangxi fue curada gracias a la quinina traída por el predicador francés Bai Jin.
«Pavo real extendiendo sus plumas de la cola», 1758. Foto: arthistoryproject.com para Giuseppe Castiglione. Dominio público.
Giuseppe Castiglione también estaba allí
Sin embargo, Lang Shining (recordemos, nombre chino de Giuseppe Castiglione) descubrió que las personas interesadas en la ciencia occidental, como el emperador, escaseaban en China. La mayoría de los mandarines estaban más preocupados por conseguir el poder y por gozar de los placeres terrenales que por asuntos más intelectuales. Incluso el emperador consideró en una ocasión la ciencia y la tecnología como un elegante pasatiempo sin un fin preciso.
Lang Shining, el especialista en óleo que cambio su técnica
Lang Shining estaba especializado en pintura al óleo. Sin embargo, al emperador Kangxi no le gustaba la sombra que tenían los retratos pintados con esa técnica, por lo que éste se vio obligado a aprender las técnicas de la pintura china. Lang tenía un talento extraordinario y no le costó nada aprender los secretos de la pintura tradicional china, así como hablar chino y manchú.
La primera obra maestra de Lang –una obra sobre los objetos de la Fiesta del Doble Cinco– fue pintada a principios del reinado del emperador Yongzheng (1678-1735). Gracias al empleo de colores claros y oscuros, y al juego de luces y sombras, esta obra producía una sensación cúbica nunca antes vista en la pintura china.
Dos jefes a caballo. Lang Shining. Foto: Wikimedia commons,dominio público para Giuseppe Castiglione.
De pintor a maestro de pintores
El sucesor de Kangxi, el emperador Yongzheng, también apreciaba las pinturas de Lang Shining al óleo, por lo que le ordenó enseñar los secretos de esta técnica occidental a los pintores chinos. Por este motivo, los cuadros al aceite se hicieron muy populares en palacio. Nian Xiyao, hermano del famoso cortesano Nian Gengyao, bajo la orientación de Lang, escribió la obra Shìxué (视学), el primer libro que trataba de la perspectiva en China.
En 1724, Yongzheng mandó ampliar el Antiguo Palacio de Verano, conocido como Yuánmíngyuán (圆明园). Lang pintó sobre seda escenas en las que aparecía el emperador Yongzheng de excursión, contemplando flores o bebiendo según el orden de las cuatro estaciones del año. Dicha obra recibió el nombre de “Pintura del paseo que Yongzheng hizo por el Antiguo Palacio de Invierno durante doce meses”.
El primer contacto con el futuro emperador Qianlong
En el Antiguo Palacio de Verano Lang Shining se encontró con el joven Aixinjueluo Hongli. En ese momento, Hongli solo tenía 25 años y todavía era un príncipe a quien le gustaba mucho las técnicas y arte de este pintor occidental. En 1735, Hongli ascendió al trono y se convirtió en el emperador Qianlong (1711-1799). Durante su reinado China alcanzó la cima de su prosperidad.
Qianlong, un emperador ilustrado
El rey Qianlong estaba considerado un sabio en muchas disciplinas, como poesía, canto, caligrafía o pintura. Es por ello que dirigió la redacción de la biblioteca enciclopédica más grande de la historia china, titulada Sìkù Quánshū (四库全书). Además, le gustaba el arte de la cerámica y coleccionar caligrafías y cuadros antiguos, por lo que la pintura de la corte imperial llegó a la cumbre. Fue entonces cuando a Lang Shining se le promovió como pintor supremo.
«Colección de bellezas», 1725. Museo de Shanghai. Foto: Wikimedia commons, dominio público para «Beauties Collection Giuseppe Castiglione».
Lang Shining, diseñador de la corte
El emperador Qianlong visitaba al maestro italiano casi todos los días y, cuando estaba de buen humor, se sentaba a pintar con él. Al mismo tiempo continuó la expansión del Antiguo Palacio de Verano, y ordenó a Lang el diseño del mayor jardín de estilo europeo de toda China, que quedaría ubicado en el pabellón occidental, el llamado Hǎiyàntáng (海晏堂). Según se dice, en un principio, Lang quería construir en él una estatua de una mujer desnuda.
Pero a Qianlong no le pareció una buena idea, con lo que el jesuita diseñó una fuente con los doce signos del zodiaco hechos de bronce que según la hora del día, manaban un chorro de agua determinado.
Por aquel entonces, Lang registró muchos personajes y acontecimientos importantes con su pincel, como si de una cámara fotográfica se tratara, como la escena en la que Qianlong recibió en la residencia de montaña de Chengde (actual provincia de Hebei) a los líderes de las minorías que le rendían pleitesía.
Los cuadros de Giuseppe Castiglione, el pintor de Qianlong
Durante la época de Qianlong, el ejército Qing apaciguó tres rebeliones internas producidas en la provincia occidental de Xinjiang. Bajo sus órdenes, Lang Shining, junto con otros pintores occidentales, Wang Zhicheng, Ai Qimeng y An Deyi, pintó un conjunto de obras que reflejaban con gran detalle estas situaciones. En total realizó 16 cuadros en los que se presentaban los principales éxitos logrados por el ejército Qing y el incidente y el resultado de las rebeliones.
Siguiendo el consejo de Lang, los cuadros terminados se enviaron a París para que el famoso escultor Li Ba los esculpiera en cobre, hiciera doscientas copias y las enviara de nuevo a China.
Uno de los retratos de la colección llamada «Emperador Qianlong, la emperatriz y once consortes imperiales», 1770. Museo de Arte de Cleveland. Foto: arthistoryproject.com para Giuseppe Castiglione. Dominio público.
Los retratos de las once consortes imperiales, sin ver a las modelos
En una ocasión, Qianlong le pidió al italiano que pintara los retratos de sus once concubinas. Sin embargo, como solo el emperador podía verlas, Lang Shining tuvo que pintarlas imaginándose cómo serían. Cuando el emperador le preguntó cuál de las concubinas era la más guapa, el pintor respondió que no sabía qué decir, pues él solo se había dedicado a contar las tejas de la techumbre del pabellón donde se alojaban las mujeres.
Entonces, Qianlong le preguntó cuántas tejas había en total, a lo que Lang contestó: “En cada fila hay treinta tejas”. Tras comprobarlo, el monarca pensó que el pintor era todo un honorable e íntegro caballero.
Experto pintor de caballos
Lang era un gran experto en pintar caballos. Así, alguna de sus obras más famosas fueron Caballos pastando en el prado, Practicando equitación o Los cien caballos, pintadas en 1728. Este cuadro se trata de un rollo largo con un centenar de caballos en diferentes posturas: de pie, al trote, arrodillados o acostados, y unos pastores, situados en los extremos del rollo, controlando la manada.
Gracias al pincel, al papel, a la tinta china y a la aplicación de las técnicas occidentales destacaba sobremanera la estructura anatómica, el tamaño y la textura del pelaje de los caballos. La obra tenía un significado simbólico evidente: el sabio emperador era como un pastor que cuidaba de sus ciudadanos serenamente.
Algunas de sus obras fueron colectivas
Algunas obras de Lang parecían ser fruto de la descoordinación debido a la intervención directa de Qianlong. Así, había rollos en los que Lang había pintado los rostros de los personajes, mientras las montañas, las rocas o el fondo del mismo estaban pintadas por otros artistas señalados por el emperador. Sin embargo, la firma que aparece es la de Lang Shining. Llama la atención también que los caracteres escritos en algunos de sus cuadros tengan trazos demasiado perfectos, por lo que se sospecha que no los escribió él mismo, aunque se sabe que hablaba mandarín.
Paisaje, de Guiseppe Castiglione, o Lan Shining. Wikimedia commons, dominio público para «Guideppe Castiglione».
Lang Shining, 50 años pintando en la Ciudad Prohibida
Tras más de 50 años trabajando como pintor de la corte imperial, Lang Shining consiguió ser el favorito de los emperadores Kangxi, Yongzheng y Qianlong, convirtiéndose así en el maestro principal de los pintores imperiales y logrando que sus cuadros colgasen en la librería privada de Qianlong durante mucho tiempo. A pesar de todo eso, cada vez que pintaba un cuadro nuevo, tenía que mostrarle al emperador un borrador para su aprobación.
Desavenencias con el emperador
A pesar de su carrera como pintor, Lang nunca olvidó su vocación misionera. Cuando una vez Qianlong le hizo una visita de rutina, el pintor aprovechó para contarle, de rodillas, las injusticias y las dificultades que sus compañeros jesuitas sufrían en algunos lugares de China y le entregó una carta de la Compañía de Jesús dirigida al emperador.
Los eunucos presentes se horrorizaron por su atrevimiento, sin embargo Qianlong le dijo con tranquilidad: “No les pedí a mis súbditos que recriminaran vuestra religión, simplemente les prohibí que se convirtieran en cristianos”. A partir de ese momento, cada vez que el pintor entraba en palacio se le registraba de arriba abajo.
El emperador Qianlong también le perdonó cuando compró terrenos ilegales de manos de los manchús. Una anécdota registrada en los archivos de la Ciudad Prohibida de Beijing cuenta que, durante un verano muy caluroso, el italiano pidió que se instalara una pérgola que le hiciera sombra, deseo que cumplió el monarca poco después.
Rollo de la Gran Inspección del Emperador Qianlong por Lang Shining. Foto: Wikimedia commons, dominio público para «Guideppe Castiglione».
Qianlong y Shining una relación de amistad
El 19 de julio de 1757 fue el 70 cumpleaños de Lang Shining y Qianlong le preparó una fiesta en el Antiguo Palacio de Verano y le regaló varias caligrafías suyas y otros objetos de gran valor. Después de la celebración en palacio, se dirigió a la iglesia católica de Beijing sentado en un palanquín guiado por un grupo de 24 músicos y multitud de cortesanos, montados a caballo para conmemorar allí con los demás misioneros su aniversario.
La muerte de Giuseppe Castiglione, Lang Shining
El 16 de julio de 1766, Lang Shining falleció a los 78 años de edad. Qianlong le otorgó un título póstumo de honor y mandó que fuera enterrado en el cementerio construido especialmente para los misioneros extranjeros. El famoso jesuita italiano Matteo Ricci (1552-1610), que vivió en China durante la dinastía Ming (明, 1368-1644), también está enterrado en este lugar.
Lang Shining vivió en Beijing 51 años y creó una gran cantidad de pinturas. Sin embargo, jamás se hizo un autorretrato. En la obra Historia de la dinastía Qing solo se recogen unas pocas palabras sobre el pintor italiano, por lo que no se conocen muchos detalles sobre su vida, ni siquiera el aspecto que tenía.
Botella y copa de vino de arrox de Shaoxing huadiao. Foto: Bernt Rostad. Wikimedia commons, dominio público para Shaoxing rice wine.
El vino de arroz Shaoxing (绍兴), variedad ‘huadiao’ (花雕酒) es la bebida más famosa de la zona de Jiangnan. La variedad ‘huadiao’ (花雕酒) se elabora tradicionalmente con excelente arroz glutinoso y levadura de cerveza fermentados con el agua mineral más cristalina posible.
El vino de arroz Shaoxing (绍兴), huadiao, con su color amarillo, es la bebida más famosa que existe al sur del delta del río Yangtsé. Es típico de la zona conocida como Jiangnan (江南). La variedad huadiao (花雕酒), es una de la más exquisitas y reputadas. Este licor se distribuye en hermosas vasijas decoradas, que hacen que aquellos que lo prueban, encuentren reflejada en el profundo sabor del añejo huadiao, la belleza de Jiangnan.
Historia del vino de arroz Shaoxing y su nombre huadiao
El vino de arroz Shaoxing posee una larga historia y un origen muy particular. Se cuenta que en la región de Shaoxing, antiguamente, cuando en una familia rica nacía un niño los padres enterraban en el jardín vino de muy buena calidad para celebrar el nuevo nacimiento. Este no era un vino amarillo cualquiera sino que estaba elaborado con excelente arroz glutinoso y levadura de cerveza fermentados con el agua mineral más cristalina posible. Pero lo más particular era el recipiente en el que se almacenaba, con múltiples colores y grabados decorativos, que le confirieron el nombre de vino huadiao(lit. “flores esculpidas”).
Vasija clásica para vino de Sahoxing en Hong Kong. Foto: Janine Cheung. Wikimedia commons, dominio público para Shaoxing rice wine.
Enterrar el vino en espera de la ocasión para beberlo
Probablemente, mucha gente en China habrá oído hablar de nü’er hong (女儿红) y zhuangyuan hong (状元红), ambos nombres están relacionados con esta bebida. En otros tiempos, las familias más acomodadas deseaban que su hijo fuera un buen estudiante para conseguir una nota muy alta en el examen imperial.
Si el hijo obtenía el mejor resultado y volvía triunfante a casa, los padres desenterraban el vino que habían escondido en el jardín el día de su nacimiento y celebraban el resultado con los vecinos para compartir su alegría. El vino zhuangyuan hong tiene su origen en esta tradición, pues en chino la palabra zhuangyuan se refiere al mejor resultado obtenido en el examen imperial y hong hace referencia al color rojo del envase.
La historia del nü’er hong (nü’er significa “hija” y hong “rojo”) es incluso más bonita. Si una familia adinerada tenía una niña, soterraban el vino en el jardín y lo descorchaban años después para su boda, cuando su hija ya era adulta y hermosa. Tras limpiar la tierra del recipiente, ofrecían la bebida a los invitados durante el banquete. Se dice que el nü’er hong posee un color elegante, un aroma intenso y dulce que reposa en un recipiente rojo que se asemeja al maquillaje rojizo de la novia en el día de su casamiento.
Una botella de vino de arroz de Shaoxing huadiao de un supermercado en 2024. Foto: SWsky6C15DZTLia. Wikimedia commons, dominio público para Shaoxing rice wine.
El clima de Jiangnan
El vinohuadiao de Shaoxing proviene de los pueblos de agua de Jiangnan, por ello, este vino representa la delicadez de la gente de Jiangnan, que también pone una especial atención a la hora de servir este preciado líquido según la estación del año.
En invierno, el clima de esta zona es húmedo y frío por lo que es costumbre tomarlo caliente y añadirle jengibre y bayas de goji. Mientras fuera llueve sin cesar, su dulce aroma inunda el hogar y se bebe en familia como una forma ideal de pasar un rato hablando y disfrutando.
Sin embargo, en los calurosos días de verano, se prefiere poner en el vino ciruelas secas y hervirlo ligeramente para que desprendan su acidez y se mezclen bien con el vino huadiao. Pero en verano no lo toman caliente sino que lo meten en la nevera y esperan a que la temperatura del vino baje a unos 15 ºC para sacarlo y añadirle hielo. Después, se refrescan con pequeños sorbos y sacian la sed con este delicioso elixir que es tanto ácido como dulce.
Vino de arroz para cocinar de Shaoxing. Foto: Renbucholz. Wikimedia commons, dominio público para Shaoxing rice wine.
El vino de Shaoxing huadiao, ideal para cocinar
El vino huadiao no solo se puede beber sino que, gracias a su excelente calidad y sabor, también es ideal para utilizarlo en la cocina y es particularmente útil a la hora de eliminar el olor intenso del pescado al que le aporta un aroma especialmente agradable. Las razones por las que este licor es mundialmente famoso son su rico color, sabor muy dulce, propiedades que nutren la piel y entonan el cuerpo, además de tener una hermosa historia.
Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies