El noveno emperador Ming, Xianzong (Emperador Chenghua), disfrutando del Festival de los Faroles chino. Imagen: Corte imperial Ming. Dominio público. Wikimedia para «Emperor Xianzong_Enjoying the Lantern Festival.
Las liturgias y festividades del Año Nuevo Chino acaban el decimoquinto día en el Yuanxiao Jie, «Festival de la Primera Noche». Ese día se celebra el Deng Jie o Festival de los Faroles. Desde la dinastía Tang, que se estableció hace 1300 años, el Festival de los Faroles ocupa la calle de las ciudades chinas en la primera luna llena del año.
El Yuanxiao Jie, «Festival de la Primera Noche», es la culminación del Año Nuevo Chino. Se celebra el día del primer crepúsculo con luna llena del año. Esa noche es el «Festival de los Faroles» (灯节 , Dēng Jié) datado desde la dinastía Tang (siglos VII-IX). No hay información sobre fiestas callejeras chinas anteriores, aunque sí hay registros del Yuanxiao Jie y otras fiestas a través de liturgias y ritos entre cortesanos y nobles.
El Yuanxiao Jie en la dinastía Tang
Como se puede leer en «The Open Empire» de la historiadora de Yale Valerie Hansen, entre los siglos VII y IX, durante la dinastía Tang, el Yuanxiao Jie se consolidó como una gran celebración urbana el día 15 del primer mes lunar, coincidiendo con la primera luna llena del año. No era una celebración reciente. Durante la bastante anterior dinastía Han (206 a.C.–220 d.C.) los nobles y cortesanos ya celebraban ritos para el nuevo año. Sin embargo, no sabemos cómo lo festejaba el pueblo llano más allá del siglo XII.
El primer Festival de los Faroles
En los siglos Tang, el toque de queda nocturno imperaba diariamente en la capital, Chang’an. Sin embargo, para las celebraciones de Año Nuevo el gobierno suspendía la restricción durante varios días, permitiendo actividades nocturnas. La corte Tang disponía faroles (灯会, dēnghuì), en grandes estructuras con diseños luminosos en áreas palaciegas, además de plazas, calles y jardines.
En el Yuanxiao Jie había también mercados nocturnos, representaciones musicales y teatro con acróbatas. Todo ello quedó perfectamente integrado en la vida urbana de China desde los siglo VII-IX.
En la corte Ming
Lamentablemente no disponemos de ninguna imagen que muestre el Festival de los Faroles en la Chang’an de la época Tang, pero sí podemos mostrar el aspecto de la misma celebración en Beijing, setecientos años más tarde, durante la dinastía Ming.
Las imágenes son parte del gran rollo horizontal titulado «El emperador Ming Xianzong disfrutando del Festival de los Faroles». La primera imagen muestra al emperador, bajo palio, observando. La segunda imagen muestra una gran estructura de faroles dispuesta frente a él. La tercera imagen muestra un desfile callejero con disfraces y fieras. Imagen: Corte imperial Ming. Dominio público. Wikimedia para «Emperor Xianzong_Enjoying the Lantern Festival.
Hablamos de la famosa pintura mural titulara «El emperador Ming Xianzong disfrutando del Festival de los Faroles». Representa al noveno emperador Ming, Xianzong (Emperador Chenghua), disfrutando con su familia en la Ciudad Prohibida durante los festejos de Yuanxiao Jie.
La pintura muestra actuaciones acrobáticas, ópera, espectáculos de magia y lanzamiento de petardos. También se instaló en el patio un mercado nocturno decorado con hermosos faroles.
Los más de 1.000 años de historia del Festival de los Faroles observan la primera luna llena del primer mes del año, justo antes de la primavera. Así, la Diosa de la Luna Chang’e es un poco dueña de esa noche también, aunque la celebración no esté dedicada a ella.
Retrato del Emperador Xianzong de la dinastía Ming realizado por el pintor de palacio. Imagen: Wikimedia, dominio público.
Escena de la Danza de Nian en el contexto de la Fiesta de la Primavera, que conmemora la entrada del nuevo año los quince días previos a la primera luna llena. Foto: 123RF.
Pasados los primeros cinco días del Año Nuevo chino, la Fiesta de la Primavera ya ha consumido dos de sus fechas grandes. Estas son el Chuxi (la víspera) y el Zhengyue chu yi (primer día del año). Los rituales siguen hasta el decimoquinto día en el que tendrá lugar el Festival de los Faroles.
El Año Nuevo chino es un umbral entre lo viejo y lo nuevo. Ya no pertenece plenamente al estado anterior, pero todavía no ha entrado en el orden que se estrena. Es por eso que durante la Fiesta de la Primavera se aplican reglas especiales —prohibición de barrer, ofrendas, cierre de comercios, petardos— que suspenden el habitual discurrir de las normas. Liminalidad, llamaron a esto a principios de siglo XX los mitólogos Arnold Van Gennep y Víctor Turner.
Nos hemos ayudado del manual sobre el Li Ji (el Clásico de los Ritos) de Tang, Qicui. (2020). Encontrarán un enlace más abajo.
Los cumpleaños míticos
En pleno reinicio del mundo, las dos primeras fechas clave —Chuxi la Víspera del Año Nuevo y Zhengyue chu yi, Primer Día del Año— ya han sido consumidas. El reinicio comercial del quinto día está dedicado a Caishen, el Dios de la Riqueza. Ese es el fin del Umbral. Después de estos días, llega la normalidad e irrumpen los cumpleaños míticos que van insertando la vida tradicional para que cada año cumpla como el anterior. Entre el día séptimo y el día noveno se entrecruzan tres tradiciones distintas:
El mito de la creación de Nuwa, con el cumpleaños de las personas.
La tradición agrícola con el cumpleaños del mijo.
El panteón taoísta con el cumpleaños del Emperador de Jade.
La sucesión de estos tres cumpleaños nos dejará en vísperas del Festival de los Faroles. Estos son los días que siguen:
Caishen, Dios de la Riqueza, tiene sus minutos de gloria en el Año Nuevo durante el 5º día, con la reapertura del comercio y la vuelta a la normalidad de la vida diaria. Modelado en porcelana de Dehua, dinastía Ming (1600-1644). Foto: Daderot, CCO, dominio público. Royal Ontario Museum.
Sexto día, expulsión de la pobreza (送穷日 Sòng Qióng Rì)
22 de febrero de 2026 En el sexto día del año nuevo lunar, la pobreza no es solo económica, sino también desorden simbólico. Es la vuelta al orden después del Pò Wǔ, donde se reinició el comercio.
Séptimo día, creación de la Humanidad (人日, Rén Rì)
23 de febrero de 2026 El séptimo día del año nuevo lunar es el cumpleaños de la Humanidad, el día en que los seres humanos fueron creados. Según el mito de la creación del mundo la Diosa Nuwa creó a los seres humanos para no sentirse sola. Es la culminación en el orden de creaciones del mito de Nuwa, cuya tradición se entremezcla en algunos días con la Fiesta de la Primavera.
Día 1 → gallo
Día 2 → perro
Día 3 → cerdo
Día 4 → oveja
Día 5 → buey
Día 6 → caballo
Día 7 → humanos
Ese día se come Qi Bao Geng (sopa de siete verduras) para gozar de buena salud y longevidad. En esta sopa lo importante es el número de ingredientes. Su receta varía de norte a sur de China.
Octavo día, cumpleaños del mijo
24 de febrero de 2026 Día de la cosecha y la agricultura. Es el cumpleaños mítico del Mijo. El mijo fue el cereal básico de China. Tan importante que tiene su propia leyenda con un descubridor legendario llamado Shennong (神农), el divino granjero. El clásico confuciano «Libro de los Ritos» o Li Ji, prescribe rituales agrícolas, sacrificios, ligados al calendario estacional. La agricultura es acto moral y cósmico. Honrar el grano se inserta en esa tradición de sincronizar la producción humana con mandato celestial.
Noveno día, cumpleaños del Emperador de Jade
25 de febrero de 2026 En la víspera del Año Nuevo Chino, llamada Chuxi, el Emperador de Jade ya examinó los actos de las personas y las recompensó o castigó en consonancia. Nueve días después estamos ante su cumpleaños. El nombre chino del Emperador de Jade es Yùdì (玉 —jade— 帝 —soberano supremo—). Es el Dios de los Inmortales y jefe del cielo. Representa el principio activo yang. La tradición sitúa su residencia en un palacio celestial. Es el «Emperador Augusto de Jade» (玉皇上帝, Yù Huáng Shàng Dì), guardián y registrador de los inmortales.
26 de febrero de 2026 Volvemos a las tradiciones de las antiguas sociedades agrarias. En el cumpleaños del Dios de la Piedra se dejaban de usar los molinos, no se movían piedras, no se excavaba. Todas ellas eran tareas importantes en un mundo agrícola que dependía de la producción de grano. En el contexto de la Fiesta de la Primavera, ninguno de los manuales de mitología lo señalan como una día importante.
Del undécimo al decimocuarto día
27, 28 de febrero; 1 y 2 de marzo de 2026 Fuera del calendario mítológico, estos días son los preparativos para el cierre ritual de la Fiesta de la Primavera que tendrá lugar el día 15, durante el Festival de los Faroles. El día 27, está destacado en el, siempre masculino, imaginario chino como «día del yerno». Comidas familiares. ¿Cocinará la nuera?
Decimoquinto el Festival de los Faroles del Yuanxiao Jie,
3 de marzo de 2026, primera luna llena del año
A este día se le lama Yuanxiao Jie (元宵节 Yuánxiāo Jié) y su traducción es «Fiesta de la Primera Noche». Es porque la Fiesta de la Primavera finaliza siempre con la primera luna llena del año. Marca el fin de las celebraciones de Año Nuevo.
Hay una exhibición de farolillos de todos los tamaños y formas. Es el acto que ha dado nombre internacional a ese día como Dengjie, «Fiesta de los Faroles» (灯节, Dēngjié).
Algunos faroles tienen acertijos llamados Dengmi ( 灯谜, Dēngmí). En muchos casos no son simples adivinanzas, sino juegos lingüísticos basados en la escritura y la fonética.
Mucho se ha escrito ya sobre este día. En el norte se comen los Yuanxiao. Se llaman como a la propia fiesta: «bolas de (bolas de arroz glutinoso rellenas, generalmente dulces, que se cocinan hirviéndolas). En el sur se le llama a estas bolas Tangyuan. Son similares pastelillos esféricos que se puede tomar solos, rebozados o en sopa.
Es un cierre ritual que completa el ciclo anual. Todo comienzo requiere clausura formal. El Festival de los Faroles del Yuanxiao Jie actúa como sellado simbólico del umbral hacia el nuevo ciclo, iniciado en la víspera del Año Nuevo (Chuxi) quince días antes.
Interpretación moderna del Li Ji Tang, Qicui. (2020). Ritual Civilization and Mythological Coding: Cultural Interpretation of Li Ji. Singapore: Springer.
Este es un trabajo interpretativo sobre el Clasico de los Ritos.
Manual de mitología china Handbook of Chinese Mythology Yang, Lihui; An, Deming; & Turner, Jessica Anderson. 2005. Handbook of Chinese Mythology. Santa Barbara, CA: ABC-CLIO.
Ofrece una línea de tiempo general del mundo mitológico y un diccionario en el que se pueden encontrar tanto los dioses como los héroes y conceptos básicos de los mitos chinos. Es un completísimo manual de introducción con todos los mitos chinos fundamentales.
La bestia mítica Nian, cuyo nombre es igual que «año» y al cual espantan el color rojo y los petardos. Foto: 123RF.
Muchas de las tradiciones en la secuencia de celebraciones de la Fiesta de la Primavera tienen un antiguo fundamento ritual recogido en el el Li Ji (礼记, Lǐjì), uno de los cinco libros clásicos confucianos. Su traducción literal es «Registro de las normas rituales», pero es conocido como «Clásico de los ritos».
El «Libro de los ritos» contiene material original de los siglos IV–II a.C. Es una compilación de normas ceremoniales con reflexiones filosóficas, éticas y políticas. El Li Ji obtuvo su forma tradicional durante la dinastía Han (siglo I a. C.), cuando pasó a formar parte del corpus de los cinco clásicos confucianos. Recordemos que eso no quiere decir que fuera el mismo Confucio quien escribió esas obras. Sin embargo, sí recogen los ideales confucianos para el desempeño de la vida virtuosa.
El reinicio del mundo según el Li Ji
Vamos a conocer cuáles de las tradiciones de la Fiesta de la Primavera tienen una secuencia en la tradición confuciana del Li Ji. Como se verá, los ritos que cambian el ciclo temporal están relacionados con la alimentación, las acciones y las ofrendas. Para el Li Ji, el tiempo no es neutro, sino una estructura que conecta actividad humana y ritmo cósmico. Durante la Fiesta de la Primavera, la mayoría de las tradiciones tienen un significado mítico que está recogido en este clásico confuciano.
Los primeros quince días del Año Nuevo chinoestán dedicados cada uno a una festividad o actividad específica. Algunos son para ofrendar a dioses. Otros para celebrar cumpleaños míticos de la creación de alimentos, animales o, incluso, la humanidad.
El significado de las tradiciones del fin de año chino según el Clásico de los Ritos
Desde tres semanas antes del fin del año lunar chino hasta que finaliza la famosa secuencia de los 15 días de celebraciones en el primer mes del año entrante, la tradición marca comportamientos que tienen un origen ancestral y dan significado a la festividad del cambio de año. Como sabemos bien en el mundo hispano, a veces todo empieza con un buen plato de frijoles. Y ese es un ingrediente principal en el Laba Zhou, aunque sean alubias «mongo».
Festival de Laba (腊八节, Làbā Jié)
Día 8 del mes 12 lunar 26 enero 2026
Ese día se toman lunas gachas con cereales, alubias y frutos secos llamadas Laba Zhou (腊八粥), literalemte «gachas del octavo día del duodécimo mes lunar. Marcan el inicio de ciclo festivo. A veces, de manera simbólica, se usan 8 ingredientes (por el día 8).
Este consumo de comida esta asociado a la abundancia y la armonía. Marca el inicio simbólico del ciclo festivo. Pretende potenciar la la abundancia y la armonía.
Pequeño Año o Xiaonian (小年, Xiǎo Nián)
Día 23 en el norte, o 24 en el sur del mes 12 lunar 10-11 de febrero de 2026
En esta fecha toca una limpieza a fondo del hogar. Se hacen ofrendas a Zaojun (灶君, Zàojūn), el Dios de la Cocina. Esta deidad taoista sube a los cielos para informar al Emperador de Jade de las buenas y malas acciones de los vivos.
Además de limpiar bien toda la casa, las familias queman láminas con la imagen de Zaojun, o hacen ofrendas. Tang explica en su libro que el Li Ji define estas prácticas como «rituales de dispersión de calamidades». La limpieza previa al Año Nuevo tiene el propósito de alejar influencias negativas y restaurar orden antes del reinicio anual del fin de año.
La víspera del Año Nuevo (除夕, Chúxī) el fin de año lunar
16 de febrero de 2026 Último día del mes 12 lunar
Se llama Cuxi (除夕, Chúxī) al día del cambio del año viejo al año nuevo. Literalmente, su traducción es «noche de la eliminación —del año viejo—. En esta fecha las familias se reúnen para cenar juntas y pasar toda la noche en vela. En el norte se comen ravioles (饺子, jiǎozi) y en el sur se comen bolas de arroz glutinoso o pasteles de arroz niangao (年糕, niángāo — pastel de arroz glutinoso de Año Nuevo). Pero la comida que une a todo el país esa noche es el pescado o yu (鱼, yú) que está siempre relacionado con la fortuna porque es homófono del símbolo de la abundancia (余, yú).
También se encienden petardos y fuegos artificiales para ahuyentar al monstruo Nian (年, Nián). Este caracter sirve para nombrar tanto a la criatura mítica como al año. Ambos se llaman igual.
Otra de las tradiciones incontestables de la víspera de año nuevo en China son los pareados de primavera o chunlian (春联, Chūnlián). Son una especie de coplas de papel que se pegan a ambos lados de las puertas
Siempre según el Li Ji, ese día en China se reproducen dos ritos ancestrales. Uno es la cena de reunión o tuanyan fan (团年饭, tuányán fàn). Refleja la estructura ritual de roles y precedencias dentro de la familia. Es la reactivación del orden moral y genealógico.
En esa fecha, como en occidente, es normal quedarse despiertos hasta tarde para despedir el año viejo y recibir el nuevo. Hoy suele celebrarse viendo la gala televisiva de Año Nuevo o conversando en familia. Pero es el segundo rito ancestral presente en esa noche: la tradición de permanecer despiertos o shousui (守岁, shǒusuì). En la interpretación del Li Ji, se trata de una transición temporal para marcar conscientemente el paso del año viejo al nuevo. Esta vigilia aleja las influencias negativas del año que termina.
El primer día del primer mes lunar (正月初一, Zhēngyuè chū yī)
17 de febrero de 2026 Primer día del año nuevo lunar
El hongbao (红包, Hóngbāo) es un sobre de color rojo que contiene dinero. Se entrega principalmente este día a los niños y niñas, o de personas casadas a solteros más jóvenes como símbolo de buenos deseos y protección. En su interior contiene dinero, y su exterior suele estar marcado con mensajes de felicitación o signos de fortuna. El color rojo, en china tiene también su propia simbología.
Actualmente se usa también el «sobre rojo electrónico» o dianzi hongbao (电子红包, Diànzǐ hóngbāo). Se envía con el móvil y se gestiona a través de redes. Tal como ustedes suponen.
Si seguimos con los ritos de la interpretación que Qicui Tang hace del Li Ji en su libro, la prohibición ritual de este día es barrer el hogar. De la misma manera que la limpieza ritual de la casa es un «reinicio» ritual en el Li Ji, también lo es la prohibición de barrer.
Este día comienzan las visitas a los mayores. Para los antiguos sabios de los libros confucianos, la visita a mayores es un refuerzo de la jerarquía ritual del parentesco.
Segundo día
18 de febrero de 2026 Segundo día del primer mes lunar (正月初二, Zhēngyuè chū èr)
Se elevan ofrendas a Cai Shen, el dios de la riqueza, (财神,Cáishén) para tener un buen año. A este dios se asocian figuras tanto de la cultura popular como del taoísmo. Simboliza la riqueza conseguida a través de la virtud. Pero también la prosperidad comercial. Tiene dos representaciones principales.
La primera es Bi Gan (比干, Bǐ Gān), ministro leal de la dinastía Shang.
La segunda es Guan Yu (关羽, Guān Yǔ), general de la era de los Tres Reinos.
Representación de Cai Shen En sus manos lleva el cetro ceremonial o Ruyi. Foto: Shizhao, CC BY-SA 3.0
Este segundo día del año lunar siguen las visitas a los mayores. Se trata de la apertura efectiva del año, cuando en realidad todo comienza de nuevo. Es por eso que a este día se refieren también como «poner en marcha el año» o kai nian (开年, kāi nián).
El tercer día, el día da la Boca Roja, Chìkǒu Rì (赤口日)
19 de febrero de 2026 Día de la boca roja o Chikou ri (赤口日, chìkǒu rì)
Este día se llama «de la boca roja» porque se dice que es pródigo en conflictos. Es por eso que los chinos dicen que lo dedican a reposar.
Cuarto día del primer mes lunar (正月初四 , Zhēngyuè chū sì)
20 de febrero de 2026 Recepción de los dioses del hogar
Las familias permanecen en casa para preparar ofrendas y dar la bienvenida a los dioses del hogar. Simbólicamente las deidades vuelven a ocupar sus puestos tras el cambio de año. Es un acto de reinstalación del orden espiritual en el espacio doméstico. Se da la bienvenida a diversas deidades domésticas. Entre ellas destacan Zào Jūn (灶君), dios de la cocina y supervisor moral del hogar; Mén Shén (门神), dioses guardianes de la puerta; y Tǔdì Gōng (土地公), dios local de la tierra. Aunque el regreso de Zào Jūn ocurre previamente, este día simboliza la vuelta de su tutela en el espacio doméstico.
Grabado del Año Nuevo de los dioses Qin Qiong y Yuchi Gong. Imagen: MET.
El quinto día, Pò Wǔ (破五), romper el cinco.
21 de febrero de 2026 «Romper el cinco» Pò Wǔ (破五). Quinto día del primar mes lunar (正月初五, Zhēngyuè chū wǔ)
Esta fecha es una de las importantes en el Fin de Año Chino, junto con la víspera del año nuevo, el primer diá y el Festival de las Linternas. El quinto día del primer mes lunar es conocido como Pò Wǔ (破五) o romper el cinco. Se recibe solemnemente a Cáishén (财神), dios de la riqueza y la prosperidad comercial, que vuelve a su puesto al frente de la actividad económica de los humanos. Es el momento de reinicio económico. También se honra a Tǔdì Gōng (土地公), dios local de la tierra y protector del vecindario.
«Romper el cinco» significa romper las prohibiciones rituales que estaban vigentes desde el primer día del año, como barrer, limpiar la casa, tirar basura, usar palabras negativas o realizar trabajos intensos. En 破五 (Pò wǔ) esas restricciones se levantan. Se abren los comercios y se reinician los ciclos fundamentales de la vida cotidiana china para el nuevo año.
No se pierdan el próximo post donde continuamos con los ritos de la Fiesta de la Primavera: llegan los cumpleaños míticos y la culminación de los ritos del Fin de Año chino.
Interpretación moderna del Li Ji Tang, Qicui. (2020). Ritual Civilization and Mythological Coding: Cultural Interpretation of Li Ji. Singapore: Springer.
Este es un trabajo interpretativo sobre el Clasico de los Ritos.
Manual de mitología china Handbook of Chinese Mythology Yang, Lihui; An, Deming; & Turner, Jessica Anderson. 2005. Handbook of Chinese Mythology. Santa Barbara, CA: ABC-CLIO.
Ofrece una línea de tiempo general del mundo mitológico y un diccionario en el que se pueden encontrar tanto los dioses como los héroes y conceptos básicos de los mitos chinos. Es un completísimo manual de introducción con todos los mitos chinos fundamentales.
Estatuilla de arcilla del actor de ópera de Beijing Yu Sansheng, obra de Zhang Changlin, el primer 'Zhang el Alfarero'. Fotografiada en el campus Beiyang Garden de la Universidad de Tianjin." Foto: Wikimedia, CCO.
Las figurillas de arcilla de la familia Zhang reflejan fiel y vivamente una persona real en un tamaño a escala. El fundador de esta disciplina, Zhang Mingshan (1826-1906) fue un personaje legendario en Tianjin durante las postrimerías de la dinastía Qing (1644-1911).
Las figurillas de arcilla de la familia Zhang, se refiere a los productos artísticos realizados con dicho material por los miembros de ese clan familiar y que tienen unas características específicas que las hacen únicas. El fundador de esta disciplina, Zhang Mingshan (1826-1906) fue un personaje legendario en Tianjin durante las postrimerías de la dinastía Qing (1644-1911). Su creación y habilidad artística se aplican en la elaboración de figurillas de arcilla pintada, reflejando fiel y vivamente una persona real en un tamaño a escala.
Con una historia de más de 160 años, su técnica tradicional, junto con la integración de las características de las pinturas de Yangliuqing, hace que las figurillas de arcilla pintadas de la familia Zhang hayan consolidado las peculiaridades artísticas de exageración y realismo y los aspectos tradicionales del modelado en tierra, constituyendo a su vez una variedad fundamental en la disciplina escultórica en arcilla pintada en el norte de China.
Cartel del Museo de Figurillas de Arcilla Zhang en Tianjin. Foto: Wikimedia. Licencia de Creative Commons, CCO4.0.
Zhang Mingshan nació en una familia humilde de la ciudad de Tianjin. Su padre era un experto en el modelado de la arcilla blanca, lo que hizo que con tan solo ocho años ya tuviera sus primeros contactos con este arte y creara sus primeras figuras a los trece. A pesar de que fue al colegio solo tres años, su inteligencia y capacidad de comprensión hicieron que sus conocimientos siguieran avanzando gracias al continuado estudio de la literatura y la pintura chinas.
Las obras de Zhang Mingshan, que cubren un amplio abanico temático, destacan por su estilo realista y el reflejo fiel de la vida cotidiana. Ejemplo de ello es la escultura llamada Diálogo entre un pescador y un leñador, donde podemos ver a esos dos personajes conversando en medio de un camino. La elaboración es muy natural y capta detalles tales como el movimiento, los gestos, las expresiones fisonómicas y la ligereza de la ropa, de tal forma que transmite las características propias de los protagonistas.
Uno de los puntos principales de esta variedad artística consiste en el modelado e imitación de las expresiones faciales de cada personaje para describir y reflejar su pensamiento, sentimiento y carácter. La obra titulada Dos damas reproduce un escenario en el que dos elegantes mujeres susurran juntas, una de ellas sagaz y experimentada, y la otra ingenua y tímida.
Estas obras pronto comenzaron a ganarse una buena reputación dentro de la corte de la dinastía Qing, así en 1904 un cortesano del Ministerio del Interior llamado Qing Kuan le regaló a la emperatriz viuda Ci Xi (1835-1908) ocho cajas de figurillas hechas por Zhang Mingshan aprovechando la celebración de su 70 cumpleaños. Entre las cuales destacó una obra elaborada a partir de un fragmento de la obra La leyenda de la serpiente blanca, donde una serpiente verde quiere matar al protagonista, Xu Xian, como venganza de la serpiente blanca. El conjunto representa de forma escénica este momento tan trágico.
La capacidad de modelar en directo es la pericia más destacada de Zhang Mingshan. Dicen que el maestro solía esconder un trozo de arcilla en la manga para poder modelar cuando asistía al teatro o cuando conversaba con los amigos, y siempre la terminaba antes de que se acabara la obra o una taza de té, destreza que sorprendía a todo el mundo.
Las figurillas de arcilla pintada se caracterizan por su pequeño tamaño –alcanza unos 40 centímetros– y porque decoran sobre una mesa o estantería. La materia prima es una especie de arcilla depurada que contiene un bajo porcentaje de arena que pasa por un proceso de eflorescencia, se almidona, se deshidrata y se manipula hasta convertirse en lo que se conoce como “arcilla madura”, que se caracteriza por su capacidad adhesiva.
El célebre pintor Xu Beihong (1895-1953) exaltó una vez la exactitud de la proporción aplicada en las figurillas, su elegancia, la preciosidad y similitud. Todo ello determina que cada pieza sea única e imposible de reproducirse. En 1915, la obra Obreras tejedoras le hizo a Zhang Mingshan ganar el primer premio de la Exposición Internacional de Panamá-Pacífico.
Las figurillas de arcilla pintada se caracterizan por su pequeño tamaño –alcanza unos 40 centímetros– y porque decoran sobre una mesa o estantería. La materia prima es una especie de arcilla depurada que contiene un bajo porcentaje de arena que pasa por un proceso de eflorescencia, se almidona, se deshidrata y se manipula hasta convertirse en lo que se conoce como “arcilla madura”, que se caracteriza por su capacidad adhesiva. Además, podría llevar otros materiales adicionales como la madera, bambú, plomo, papel, seda, etc. A lo largo de los siguientes pasos, dicha arcilla se modela, se seca al aire libre, se hornea, se arregla y se pinta con colores.
Estatuilla de arcilla del actor de ópera de Beijing Yu Sansheng, obra de Zhang Changlin, el primer ‘Zhang el Alfarero’. Fotografiada en el campus Beiyang Garden de la Universidad de Tianjin.» Foto: Wikimedia, CCO.
El sucesor de la familia Zhang en su segunda generación fue Zhang Yuting, el quinto hijo de Zhang Mingshan, quien heredó e innovó más tarde las técnicas artísticas de su padre, reduciendo los procesos de fabricación en cuanto al diseño, modelado y pintura. El hecho de simplificar la producción recurriendo a trabajos en cadena eleva sobremanera el nivel artístico. No cabe duda de que entre sus obras más representativas se deberían mencionar las conocidas como Contemplando la pulsera y Zhongkui casa a su hermana pequeña.
Las figurillas de arcilla pintadas de la familia Zhang han llegado a su sexta generación. Durante los años 60 del siglo pasado se organizaron en Beijing dos exposiciones en el Museo de Artes Chinas, y hasta la fecha se han realizado otras exhibiciones, en las que también se mostraba el proceso de elaboración, en Estados Unidos, Australia, Japón, Singapur, Malasia, Pakistán, Holanda, Dinamarca, Bélgica, Francia, Italia y Hong Kong.
Este arte ha logrado grandes ventas en el extranjero, así como ser expuesto en numerosos museos de diversos países, como ocurrió en 1983 en Ashiya (Japón), donde se construyó una sala específica para exponer estas figurillas compuestas por más de 140 estatuas de personajes folklóricos de las postrimerías de la dinastía Qing. La colección Cien emperadores chinos, realizada a petición de unos clientes taiwaneses, se mostró en el Jardín Botánico Haren de la ciudad holandesa de Groninga en 1999.
Además, la escultura que reproduce el encuentro entre Deng Xiaoping y Wu Zuodong (1) pertenece a la colección del Palacio Presidencial de Singapur. Asimismo varios maestros artísticos como Guo Moruo, Zhao Puchu, Wu Zuoren y Xu Beihong dedicaron en diversas ocasiones elogios a esta disciplina artística. También la Televisión Central de China (CCTV), la Televisión de Tianjin (TJTV) y otras cadenas de Hong Kong, Taiwán, Estados Unidos, Holanda, Japón y Corea del Sur han emitido programas sobre estas famosas figurillas. Aprovechando la celebración de la VI Conferencia Asia-Europa (ASEAN) en Tianjin 2005 las autoridades obsequiaron a los participantes una figura realizada expresamente por la familia Zhang.
Esta forma artística, con una dilatada historia y tradición, es una manifestación del arte folklórico chino. Ya los Guerreros de Terracota de Xi’an de la antigua China suponen la máxima expresión del arte realista en forma de esculturas de arcilla, con lo que las figurillas de la familia Zhang no son más que un trasunto miniaturizado del arte moderno de la arcilla esculpida.
Entre las numerosas leyendas que inspiran el origen de la etnia china, se encuentra una historia mitológica que cuenta que la diosa Nüwa reparó el cielo con piedras de cinco colores y creó seres humanos con arcilla amarilla. La difusión de esta leyenda y su profunda influencia hacen que el futuro de la cultura china esté asegurado siguiendo las tradiciones de los antepasados y respectando en todo momento la naturaleza y la tierra
Nota:
(1).Wu Zuodong fue el primer ministro de Singapur de 1990 a 2004.
Publicado originalmente en: Revista Instituto Confucio. Número 13. Volumen IV. Julio de 2012.
Interpretación de Nanyin durante la conmemorativa de Guan Yin, la Diosa de la Compasión. Foto: Jnzl's Public Domain Photos. Dominio público.
La música nanyin de Fujian es un arte interpretativo en el que el canto y la música instrumental se dan la mano para producir lentas y elegantes melodías. Es un estilo de música de origen elitista, cuyo aprendizaje puede llegar a durar toda una vida y que utiliza un dialecto diferente al chino mandarín. Desde 2009 forma parte de la la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO.
La música del sur o nanyin (南音), es típica de la región de Minnan, situada en la provincia de Fujian. A menudo se la etiqueta como un vestigio vivo de la cultura china pues, tras haber acumulado una historia milenaria, se ha convertido en la actualidad en la expresión musical del pasado mejor conservada. Su mantenimiento se debe al empeño de la población autóctona de Fujian, uno de los grupos culturales que, debido a los grandes movimientos migratorios de los que ha sido protagonista, ha alcanzado una mayor expansión a lo largo de China y del resto del mundo. Se trata de un arte interpretativo en el que el canto y la música instrumental se dan la mano para producir lentas y elegantes melodías, de un altísimo nivel técnico, y que siguen amenizando todo tipo de celebraciones y ceremonias en la costa meridional de China. Pero su función no se limita solo al entretenimiento, puesto que su transmisión oral es también responsable de la difusión de los valores que han definido a todo un pueblo a lo largo de la historia, un mérito que le sirvió en 2009 para ser inscrita en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO.
Nanyin de Quanzhou
A este tipo de música también se la conoce como “nanyin de Quanzhou” (泉州南音)y es, según los historiadores, una de las corrientes musicales más antiguas que ha alumbrado la cultura china. Su origen se remonta, posiblemente, a la dinastía Han, durante la cual se produjeron grandes movimientos migratorios en los que los habitantes de la Llanura Central comenzaron a desplazarse hacia el sur, portando consigo costumbres y tradiciones propias. De esta forma, las corrientes artísticas que se habían originado en el centro del país llegaron a la provincia de Fujian y allí, con el paso de las dinastías Tang, Song y Jin; fueron fusionándose con las principales expresiones musicales del sur hasta que, finalmente, emergió un estilo independiente caracterizado por el ritmo del norte y las características tonales y melódicas del sur.
Calidad mediante examen desde la dinastía Tang
A pesar de tratarse de una música popular, cuenta con unas bases nobles, de las que obtuvo la notoriedad y la estética que la han caracterizado a lo largo de su existencia pues, durante la dinastía Tang, todo su desarrollo estuvo controlado de forma muy esmerada por la corte imperial. Quienes se dedicaban a interpretar y componer sus melodías debían acreditar su capacidad musical a través de estrictos exámenes, gracias a los cuales el nanyin adoptó unos estándares de calidad de los que jamás se desprendió. Es por eso que sigue siendo una activa muestra del esplendor artístico que se vivió durante la dinastía Tang. No obstante, su desarrollo no se detuvo entonces sino que continuó madurando como estilo independiente y alcanzó su punto álgido durante la dinastía Qing (清, 1644-1911), cuando los conocidos como los “cinco músicos de Fujian” interpretaron varias piezas en la celebración del sexagésimo cumpleaños del emperador Kangxi (康熙) y este, maravillado por el ritmo, la serenidad y la estabilidad del espectáculo, decidió nombrarlos músicos de la corte imperial.
三弦 Sanxian
Verdadera música antigua china
No son pocos los expertos que coinciden en que es el estilo melódico que menos ha evolucionado y que, por tanto, mejor conserva las características de la música china de antaño. Su sistema de notación, los instrumentos utilizados y el ritmo de sus piezas constituyen una singularidad para los historiadores. En su forma, la música del sur integra la voz con los instrumentos. A través de melodías repletas de calma y emociones, brinda un ritmo sereno y distinguido con letras que destacan por su elegancia, al tiempo que expresa el sosiego y el aplomo que la experiencia otorga a un pueblo emigrante en busca de nuevas oportunidades y que anhela su hogar.
La entonación de sus cánticos se asemeja en ocasiones a la de un lastimero llanto, del que los músicos se sirven para describir la relación del ser humano con la naturaleza y las aflicciones que padecieron las mujeres que, a menudo, son las protagonistas de sus canciones. Responde, a fin de cuentas, a una búsqueda inagotable de la expresividad, por lo que sus letras están escritas en el dialecto de la región de Minnan, cuya abundancia de vocales lo convierte en un soporte muy adecuado para la transmisión de sentimientos.
二弦 Erxian
拍板 Paiban
Los cinco instrumentos de la música nanyin
Las representaciones suelen seguir la estructura conocida como shangsiguan (上四管). Se trata de un conjunto de cinco músicos formado por el cantante, que también toca un paiban (拍板), una especie de castañuela de madera; y otros cuatro músicos, que utilizan la pipa (琵琶), instrumento de cuerda pulsada; el sanxian (三弦), típico laúd chino pero con un tamaño aún menor; el erxian (二弦), instrumento de cuerda frotada similar al erhu; y el dongxiao (洞箫), una flauta vertical de bambú. Todos los instrumentos tocan en armonía siguiendo un sistema fijo de siete tonos en una escala diatónica. Predomina en sus piezas un contrapunto en el que destacan dos líneas armónicas principales, interpretadas cada una por un grupo de dos instrumentos, de manera que ambas melodías se fusionan y complementan de forma parecida a como lo hacen el yin y el yang en la filosofía tradicional china.
琵琶 Pipa
La pipa, por su parte, marca un ritmo estable y constante a la vez que establece la base armónica para las otras melodías. El inicio de cada obra está caracterizado por la lentitud y la calma que, conforme avanza, dejan paso a un tema sereno, majestuoso y cargado de sentimientos y, por último, llega la coda que cierra la pieza de una forma rotunda y contundente. Todo el repertorio de piezas pertenecientes al estilo nanyin se puede resumir en tres conceptos diferentes: zhi, pu y qu. Zhi hace referencia a piezas instrumentales de algo más de 30 minutos, caracterizadas por un estilo melódico muy cercano al de las composiciones cantadas. Pu significa literalmente “notación” y su concepto engloba a un conjunto de piezas cuya base es meramente instrumental pero que, a diferencia de zhi, cuenta con un tempo más rápido y una ejecución más técnica. Por último, qu son piezas de unos cinco minutos en las que la voz cantada acompaña a los instrumentos.
洞箫 Dongxiao
Hoy en día la música nanyin es el hilo conductor de varios tipos de ópera procedentes de Fujian, como Liyuan (梨园戏), Gaojia (高甲戏), Dacheng (打城戏) y los espectáculos teatrales de títeres. Además, forma parte de la vida social y del tiempo de ocio de esta área y, en especial, de Quanzhou, donde aún existen más de medio millar de asociaciones dedicadas a su interpretación. Pero más allá de una mera afición el nanyin representa en la actualidad un nexo de unión entre Fujian y sus habitantes. Su importancia reside en la capacidad de traspasar fronteras para quienes llevan a sus canciones por bandera y como el signo distintivo de la tierra que los vio crecer. Es gracias a ello, y a su valor artístico, que ha logrado afianzarse y ser respetado por los expertos y ha recibido una variada lista de premios en todo el mundo.
Ópera Liyuan
Un estilo de música de origen elitista, cuyo aprendizaje puede llegar a durar toda una vida y que, además, utiliza un dialecto diferente al chino mandarín, parece estar abocado a su desaparición. Sin embargo, es mucho más que todo eso porque, aparte de deleitar a quienes se deciden a encontrar el regocijo de la calma en la parsimonia de su ritmo, el sentimiento de sus letras y la fluidez de sus melodías; también representa la sabiduría y la experiencia que los habitantes de Fujian han acumulado con el paso del tiempo. Al fin y al cabo, el nanyin es un arte que, durante siglos de historia, ha puesto ritmo al folclore y la idiosincrasia de esta provincia.
Comerciante Chino en una pintura del Siglo XIX. Foto: British Library Archive.
Los comerciantes de Shanxi fueron durante el siglo XIX los más influyentes y poderosos de China y abrieron el país al comercio internacional y a la banca. La tradición emprendedora de Shanxi se remonta a su histórico papel como vía de intercambio de productos agrícolas entre la Planicie central y Mongolia.
Alrededor del siglo XIX, la región más rica de China no se encontraba en provincias costeras como Shanghái, Guangdong, Fujian, Jiangsu, Zhejiang, sino en la provincia de Shanxi (山西), situada en el interior del país. Durante la dinastía Qing, los mayores consorcios a escala nacional se encontraban allí. En el año 1853, según un informe elaborado por Zhang Siheng –funcionario en Guangxi– el capital de algunos comerciantes de los distritos Taigu, Qixian, Pingyao, Jiexiu y Lingshi de Shanxi, alcanzaba los cien millones de jin (50 gr. aproximadamente) de plata, cantidad que superaba con creces la de las arcas públicas de la dinastía Qing.
Zhu Yuanzhang (1328-1398), el primer emperador de la dinastía Ming (1368-1644). Dominio público. Wikimedia.
En 1368 se inicia la dinastía Ming(明). Para resistir a la caballería mongola, el emperador fundador Zhu Yuanzhang (朱元璋) construyó nueve pueblos fronterizos en el camino entre el río Yalu (鸭绿江) al este y el paso de Jiayu (嘉峪关) al oeste; que incluían los pueblos de Datong (大同) y Shanxi (actual Ningwu (宁武)) donde alojó a sus tropas. Cubrir las necesidades de alimentación y alojamiento para cientos de miles de personas aumentó los costes logísticos de la corte en la frontera del norte. Para solventar el problema, a partir de 1370 la dinastía Ming comenzó a implementar la nueva política del monopolio de la sal. Los comerciantes que transportaban cereales a los graneros oficiales situados en la frontera, podían solicitar una licencia llamada “yan yin” (盐引), que les permitía comprar sal para luego venderla en áreas sobre las que tenían exclusividad.
Detalle del templo colgante Datong en la provincia de Shanxi. Foto: 123RF.
Shanxi limita al norte con las praderas de Mongolia y al sur con la Planicie Central. Siempre ha sido un lugar de comunicación y una vía de intercambio de culturas y productos agrícolas entre la zona central y el norte. Por tanto, los comerciantes de Shanxi, mediante barcos, caravanas de camellos y caballos, transportaban continuamente provisiones, objetos de hierro o té a los pueblos fronterizos del norte; y caballos, vacas, corderos y sus pieles del norte a la Planicie Central. Por aquel entonces, la mayoría de los comerciantes de Shanxi eran pequeños vendedores que comerciaban con productos cotidianos como sal, cereales, algodón, ganado, té, objetos de hierro, madera, frutas, pieles, hierbas medicales, porcelana, … Con el tiempo, algunos de los comerciantes más sobresalientes amasaron grandes fortunas.
A finales de la dinastía Ming, Fan Yongdou (范永斗), un comerciante oriundo de Jiexiu (actual Zhangjiakou en Hebei), solía realizar negocios con Mongolia y el noreste de China. Fan fue uno de los ocho comerciantes más famosos de Shanxi. Transportó una gran cantidad de suministros e información militar para el ejército manchú y entabló amistad con célebres manchúes. En 1644, cuando el ejército entró en la Planicie Central y fundó la dinastía Qing, el emperador Shunzhi(顺治皇帝) invitó a los ocho magnates, encabezados por Fan, a cenar en la Ciudad Prohibida de Beijing y les otorgó el título de “proveedores imperiales”. Ello les permitía servir al emperador y les otorgó una exclusividad que no tenían otros comerciantes. Cuando el emperador Kangxi(康熙皇帝) reprimió la rebelión dirigida por Zhunga’er (准噶尔) en el noroeste, Fan Yubin (范毓宾), el nieto de Fan Yongdou, se encargó del transporte de los suministros militares. Kangxi quedó muy satisfecho con su trabajo y, como recompensa, le concedió la exclusividad de algunos productos en la zona del noroeste. Fan Yubin pasó a la historia por ser nombrado en el libro Historia de la dinastía Qing.
Los intercambios de Shanxi alcanzaron su máximo apogeo a partir de la dinastía Qing cuando los comerciantes distribuyeron sus establecimientos por toda China. Aparecieron incluso algunos modos administrativos bastante modernos como las cadenas y las sociedades anónimas. Allá por donde pisaban sus comerciantes se fundaban pueblos o ciudades y se abrían establecimientos. De este modo, algunos pueblos del norte y del oeste de China se convirtieron en grandes mercados o ciudades. De ahí que surgieran los siguientes dichos: en el noreste “primero se creó Caojiahao (曹家号), después se estableció el distrito de Chaoyang”; en Mongolia Interior “primero se creó Fushenggong (复盛公), luego se fundó la ciudad de Baotou”; o en la provincia de Qinghai “primero apareció Jinyilao (晋益老), luego se estableció la ciudad de Xining”.Caojiahao, Fushenggong y Jinyilao son nombres de tiendas abiertas por comerciantes de Shanxi. Franquicias como “Duyichu”, “Liubiju” y “Lerentang” fueron establecidas en Beijing por comerciantes de Shanxi. Muchos de ellos hablaban mongol, uigur o ruso con los clientes, a la vez que difundían el chino y su cultura a escala mundial.
Del siglo XVII al XVIII, un constante “fervor por China” invadió Europa. Cuando el té chino se introdujo en el continente, fue considerado un producto de lujo y un símbolo de riqueza de las clases altas, así como un remedio eficaz para sanar enfermedades.Cuando en 1662 Catalina Enriqueta de Braganza, infanta de Portugal también conocida como la “reina del té”, se casó con Carlos II de Inglaterra, la costumbre de beber esta infusión se hizo muy popular en Inglaterra y se extendió rápidamente por toda Europa. Como consecuencia su comercio se convirtió en la principal actividad de intercambio entre Europa y Asia.
En 1727 (año 5 del emperador Yongzheng), el gobierno de la dinastía Qing firmó un tratado comercial con Rusia. Se llevó a cabo en Kyakhta, una pequeña ciudad rusa situada en la frontera entre ambos países, que implementó esta actividad económica entre China y Rusia. Unos años más tarde, el gobierno de la dinastía Qing estableció una zona comercial al sur de Kyakhta, llamada “Maimaicheng” (买卖城, ciudad de compra y de venta). A partir de entonces, Kyakhta se dividió en dos partes: la parte sur quedó para los comerciantes chinos y la otra zona para los comerciantes rusos. La ciudad se convirtió en un punto clave en la red de intercambios comerciales entre China y Rusia y, eventualmente, se formó una nueva vía comercial entre Asia y Europa, que iba desde la provincia oriental de Fujian, al sur de China, a San Petersburgo, en el oeste de Rusia. La mayoría de los mercantes chinos que recorrían esta vía eran acaudalados comerciantes de Shanxi que viajaban con sus caravanas de camellos, caballos o navegaban con sus barcos.
Entre los comerciantes de Shanxi que tenían negocios en Kyakhta, los de la familia Chang (常) del distrito Yuxian, eran los más duraderos y de mayor magnitud. Durante el mandato del emperador Qianlong (乾隆), Chang Wanda (常万达), patriarca de la familia, cambió su tienda Dadeyu (大德玉) en Zhangjiakou por una casa de té en Kyakhta, que principalmente vendía té, seda china y productos rusos como pieles de animales. En enero de 1785, el emperador Qianlongorganizó un banquete con 800 mesas para invitar a más de 3.000 ancianos longevos a comer en la Ciudad Prohibida. Este episodio fue conocido históricamente como el “banquete de los mil ancianos”. Chang Wanda, a sus 68 años de edad, no solo tuvo el honor de asistir al ágape sino que además el emperador Qianlong le obsequió con un bastón.
En 1823, Lei Litai, un comerciante común y corriente de Pingyao (Shanxi), sin ningún tipo de influencia del extranjero, tuvo la idea de utilizar una especie de cheques en vez de dinero en efectivo para realizar transacciones comerciales, y así comenzó el famoso Rishengchang, considerado el “abuelo rural” de los bancos chinos. .
En 1823, Lei Litai (雷履泰), un comerciante común y corriente de Pingyao (Shanxi), sin ningún tipo de influencia del extranjero, tuvo la idea de utilizar una especie de cheques en vez de dinero en efectivo para realizar transacciones comerciales, y así comenzó el famoso Rishengchang (日升昌), considerado el “abuelo rural” de los bancos chinos. Previamente, Lei había trabajado en Xiyucheng (西裕成), una tienda de pinturas en Beijing propiedad de unos comerciantes de Shanxi. A menudo, sus paisanos en Beijing le encargaban que llevara dinero a su pueblo. Para reducir el peligro y las molestias que suponía portar grandes cantidades de dinero, Lei solía entregar el dinero a la sucursal de Xiyucheng en Beijing y estos comunicaban por carta el importe a la central en Pingyao. Cuando Lei acudía a la central a cobrar el dinero, Xiyucheng percibía una comisión por realizar la transacción. Lei Litai vio una gran oportunidad de negocio en cambiar cheques por efectivo entre lugares distantes, de modo que junto con Li Dacheng (李大成), también comerciante de Shanxi, fundó la casa de cambio Rishengchang.
Cien años más tarde, los paisanos de Lei habían abierto ya decenas de negocios similares, por ello los expertos occidentales se refirieron a ellos como “Shanxi Piaohao” (山西票号) o “Banco de Shanxi”. Hasta 1904, se abrieron más de 400 sucursales de Shanxi Piaohao en más de un centenar de ciudades chinas cuyo volumen de negocio alcanzó los setecientos u ochocientos millones de liang de plata. En aquel entonces parte de los impuestos recaudados por el gobierno Qing se guardaban en el Banco de Shanxi. Surgieron muchos millonarios y formaron a muchos célebres financieros como Jia Jiying (贾继英), primer director del Banco Estatal de la dinastía Qing, y Kong Xiangxi (孔祥熙), que era el ministro de finanzas durante la época de la República de China.
A finales de la dinastía Qing, China vivía tiempos convulsos, y por ello se dice que los comerciantes de Shanxi de ese período nacieron fuera de tiempo. Además, las condiciones sociales para el desarrollo de los empresarios todavía no eran las adecuadas; los comerciantes de Shanxi no aprendieron a tiempo cómo funcionaba el sistema financiero moderno de Occidente y, por lo tanto, la apertura de bancos occidentales en la costa china debilitó la una vez gloriosa situación de los comerciantes de Shanxi.
Tras la cara amable de una minoría de ellos existe la cara amarga de sus vidas. Para la mayoría se trata de una vida muy melancólica y dura. En el distrito Hequ (al norte de Shanxi) cerca del Río Amarillo, cada noche del 15 de julio del calendario lunar, los habitantes reman hasta el centro del río y allí depositan cientos de linternas que fluyen con la corriente. Se dice que, con este gesto, la gente pretende transmitir sus condolencias a los antepasados por aquellos que se dedicaban a los negocios y que murieron fuera de sus casas y con la intención de que sus almas vuelvan a su tierra natal. Hoy en día solo nos podemos imaginar la dura vida que llevaron los comerciantes y sentir una fuerte nostalgia por ellos visitando las antiguas casas que dejaron atrás en Shanxi y en otras residencias distribuidas por toda China.
Publicado originalmente en: Revista Instituto Confucio. Número 30.Volumen III. Mayo de 2015.
Cerdo al vino de Shaoxing, o cerdo dongpo, guisado con salsa de soja y vino de arroz. Foto: By Sjschen, CC BY-SA 3.0. Wikimedia para «dongpo pork».
El cerdo al vino de Shaoxing (dōngpōròu, 东坡肉), es el plato más famoso de la cocina de Hangzhou. La gastronomía de Hangzhou, se integra en la de la provincia de Zhejiang,una de las ocho escuelas culinarias tradicionales chinas.Desde hace siglos estas tierras han sido prósperas en agricultura y cultura, lo que ha propiciado el aspecto alimenticio y el arte culinario.
La gastronomía de la provincia de Zhejiang forma parte de las ocho escuelas culinarias tradicionales chinas, y está compuesta por las especialidades de Hangzhou, Ningbo, Shaoxing, Wenzhou, etc., entre las que destaca el estilo de Hangzhou, su capital. Desde las dinastías Tang (唐, 618-907) y Song (宋, 960-1279), las regiones de Jiangsu y Zhejiang han sido prósperas en agricultura y cultura, lo que ha propiciado el aspecto alimenticio y el arte culinario.
Con el transcurso del tiempo, la gastronomía de Hangzhou se ha divido en dos ramas principales: la de Hushang (sobre el lago) y la de Chengxiang (el casco urbano). La primera, está especializada en saltear, estofar o freír rápidamente pescados y aves, conservando así su sabor original con un toque tierno, crujiente y exquisito. Sin embargo, la otra variedad recurre mayoritariamente a las carnes rojas utilizando técnicas como la de cocer al vapor, guisar a fuego lento o freír para distinguirse por su combinación salada, deliciosa, suave y tierna. De todas maneras, el famoso estilo de Hangzhou se fundamenta en su gusto ligero, en la cocina muy bien elaborada y en la cultura culinaria de gran nivel.
Una de las leyendas milenarias relacionadas con la ciudad de Hangzhou relata el romance entre Xuxian y la Serpiente Blanca, cuento este que ha ayudado además a difundir la popularidad de la Pagoda Leifeng y del Puente Duan ubicados en esta bella ciudad. Asimismo, los platos más conocidos de la gastronomía de Hangzhou, tales como las gambas salteadas con hojas de té Longjing, la carpa agridulce del Lago del Oeste, la sopa espesa de pescado de la cuñada Song, el pollo del mendigo envuelto en barro, el cerdo al vino de Shaoxing (conocido como Dongporuo) y el pato cocido con salsa al estilo de Hangzhou, entre otros, no solo cuentan con una excelente presentación, un aroma peculiar y un sabor muy exquisito, sino que también tienen su origen en una leyenda china.
Pagoda Leifeng en el lago Oeste de Hangzhou. Es uno de los escenarios de la Leyenda de la Serpiente Blanca y Bay Suzhen. Foto: 123RF.
Un buen ejemplo de ello es el cerdo al vino de Shaoxing (dōngpōròu, 东坡肉), el plato más famoso de la cocina de Hangzhou. A la hora de elaborarlo hay que estofar la carne en una cazuela de porcelana a fuego lento añadiendo la salsa de soja, cebolleta, jengibre, azúcar y sobre todo el huángjiŭ (黄酒, vino chino fermentado). De esta manera, el cerdo cocido sale de color rojo brillante tras absorber el caldo espeso. La textura en la boca es aceitosa, aunque no grasienta, con un toque crujiente.
Este plato también tiene su propia historia. El gran escritor de la dinastía Song llamado Su Dongpo (苏轼, 1037-1101) asumió dos veces la alcaldía de la ciudad de Hangzhou donde convocó a miles de trabajadores para dragar el Lago del Oeste a fin de consolidar la infraestructura hidráulica, facilitar el riego y mejorar el nivel de vida de sus conciudadanos. Durante el año nuevo chino los vecinos que tuvieron buena cosecha gracias a la ejecución de la obra, le regalaron a Su, el alcalde, carne de cerdo y vino de Shaoxing para manifestarle su gratitud. No obstante, Su Dongpo ordenó a sus familiares que preparasen la carne y se la llevaran a los jornaleros de la obra junto con copas de ese vino.
Su Dongpo, también llamado Su Shi (蘇軾). Este grabajo está pintado en la obra «Las dos odas al Acantilado Rojo» (赤壁二賦冊), un trabajo del calígrafo Zhao Mengfu, quien también pintó el retrato de Dongpo. Imagen: Wikimedia Commons, dominio público para «Su Shi».
Después de probar aquel plato tan delicioso, la gente, deseando estudiar el secreto de la elaboración, descubrió que se había echado bastante vino de Shaoxing durante el proceso de cocción para lograr ese aroma y sabor tan peculiares. Este truco de cocina no tardó en difundirse por toda la ciudad y la gente lo copió para preparar la carne de cerdo, llamándole “carne Dongpo”. Así es como se ha convertido en el plato más representativo de la cocina de Hangzhou y el que más demandan tanto visitantes como locales.
Escondida en el profundo suroeste de China, Kunming se presenta ante el viajero como una ciudad vibrante que sorprende por su variopinta diversidad étnica, la incesante naturaleza que la rodea y su estratégica ubicación como puerta de entrada a esta maravillosa área geográfica.
Las guías turísticas destacan de Kunming, sobre todo, su clima: en la también capital de la provincia de Yunnan, se vive una eterna primavera de flores donde no hay inviernos crudos ni veranos calurosos. En ellas también se suele recomendar la antigua villa de Guandu, el brillante lago Dian o el turístico Pueblo de las Nacionalidades. Todo esto se halla dentro del área municipal de Kunming. Unas atracciones, sin duda imponentes, que no desmerecen al resto de encantos que oculta la ciudad de las mil caras.
Visitar Kunming en cualquier estación del año siempre es una experiencia gratificante. Generosa por su clima templado y cálido, de inviernos secos y veranos lluviosos, su diferencia térmica no alcanza más de 12 °C entre el fresco enero, con unos 8,4 °C de temperatura media; y el húmedo julio, que se mantiene en los 20,3 °C de promedio mensual. Quizá sea por ello que, desde antaño, se la cite como capital de la primavera y que las referencias a la naturaleza y a las flores, que aquí se multiplican en progresión geométrica, sean una constante. Debido a su aventajada posición central en la provincia de Yunnan, y a su placentero y confortable clima, Kunming se ha convertido en una de las más aceptadas ciudades turísticas. No todos sus visitantes son nacionales pues también se puede ver entre sus masas la presencia de extranjeros. Esta es la cara más amable y acogedora con la que recibe Kunming a lo largo de todas las estaciones a quienes la visitan procedentes de todas partes.
Vista de las agujas de piedra caliza en el Bosque de Piedra de Shilin, cerca de Kunming, en la provincia de Yunnan, China. La roca más famosa del lugar recibe el femenino nombre de Ashima (阿诗玛), pues presenta una figura vertical que recuerda a una muchacha sani ataviada a la usanza de su etnia. Foto: 123RF.
Situada en la meseta de Yunnan, disfruta de una protegida localización a 1.890 m sobre el nivel del mar, gracias a las montañas que la rodean por tres de sus lados y por el lago Dian. A vista de pájaro, y hacia el oeste, quedan las primeras estribaciones de la cordillera del Himalaya. Sus 4.785.000 habitantes de su área urbana residen en una superficie de 4.615 km2 alejados de los grandes y bulliciosos mercados industriales y comerciales del sur del país. Sin embargo, en esta milenaria ciudad y su zona de influencia, hay importantes centros de producción de cobre, plomo o zinc, así como minas de sal y fosfato que se encuentran entre las más grandes de China. También es un centro de ingeniería y de máquinas, herramientas, electricidad, equipos y automóviles, así como de una potente industria química, de plásticos, cemento y textiles.
La Ruta de la Seda
En su versión histórica, Kunming presenta su cara más antigua allá por el 279 a. C., durante el final del periodo de los Reinos Combatientes (战国, 475-221 a.C.), cuando se funda la primitiva ciudad de Dian. Más tarde, teniendo en cuenta su posición clave en la Ruta de la Seda, así como las importantes líneas de comunicación hacia el sur que conectan con Birmania y la India, el emperador Wu de la dinastía Han la incorporó a China. Durante la dinastía Sui (隋, 581-618), se lanzaron dos expediciones militares contra el área y fue rebautizada como Kunzhou. Tras sucesivos cambios de nombre, e incorporaciones a nuevos reinos, a mediados del siglo XIII ostentó la capitalidad de Yunnan. Durante esa época creció como un importante enlace comercial entre las zonas del lejano sudoeste y el resto de China.
Arcos iluminados en el centro de la ciudad de Kunming. Al fondo, los edificios de la ciudad moderna. Foto: 123RF.
Se considera la primitiva ciudad de Yachi Fu (“Ciudad de la Laguna del Pato”), precedente de la actual Kunming, donde sus habitantes usaban cauri como moneda de cambio. Al menos así lo narra Marco Polo en el segundo libro de su famosa obra de viajes. El cauri es el caparazón de ciertos moluscos que sirvieron como objetos de intercambio y símbolo de riqueza en distintas épocas y partes del mundo. En China jugaron un papel fundamental en la economía, desde la época de la dinastía Zhou del Oeste (西周, 1046-771 a. C.), en la que constituyó un medio de intercambio, una unidad de cuenta y una medida de valor. En el siglo XIV Kunming pasó a manos de la dinastía Ming, que construyó una muralla, hoy en día desaparecida, que la rodeaba. En el año 1833 se registró un terremoto que forzó el desplazamiento de muchos habitantes fuera del área urbana.
Los tejados del Templo Yuantong en Kunming. Foto: 123RF.
Gran diversidad étnica
Seguir hablando de su dilatada historia, y no hacerlo de su gran diversidad étnica, sería no mostrar la cara más integradora de una urbe que acoge a una gran cantidad de grupos étnicos. Aquí, uno de cada siete de sus residentes procede de diferentes etnias, sobre todo hui, yi, miao y dai. Una razón de más para que en 1950 se fundara en Kunming la Universidad de las Nacionalidades de Yunnan, cuya misión fundamental es la de promover el entendimiento mutuo y el acceso a la educación universitaria de esta población multiétnica. En la actualidad cuenta con unos 15.000 estudiantes de los que más de la mitad son de minorías étnicas.
Para profundizar en el estudio, comportamiento, tradiciones y cultura de todos estos pueblos, se recomienda en primer lugar visitar el Museo de las Minorías de Yunnan. Se descubren en este edificio aspectos inéditos de la cultura, así como una gran cantidad de objetos relacionados con su folklore e idiosincrasia. La entrada al museo es gratuita y las salas son amplias y se encuentran bien distribuidas. El recorrido por las estancias se puede efectuar en poco más de una hora, si bien quienes se dediquen a la investigación del patrimonio cultural de estos pueblos se pueden pasar días entre sus valiosas colecciones.
El Pueblo de las Nacionalidades
El otro lugar consagrado a la pluralidad étnica china es el llamado Pueblo de las Nacionalidades de Yunnan, situado frente al referido museo, y que muestra el encanto artístico, la historia, las costumbres o la estructura de las casas de las decenas de etnias que habitan esta provincia. Junto a la orilla norte del lago Dian, y al pie de la colina occidental, a 8 km del centro de la ciudad, este lugar es un importante atractivo turístico nacional. Se abrió al público en 1992 y, desde entonces, se ha hecho un hueco en la agenda de lugares a visitar de Kunming y su provincia porque les permite admirar, en poco tiempo, lo que les llevaría muchas más jornadas de viaje y centenares de kilómetros.
Pueblo de las nacionalidades en Kunming. Foto: 123RF.
La villa se ha diseñado incluyendo una visión instantánea del paisaje natural y de su entorno. Ante los ojos del turista aparecen, pues, escarpadas colinas y hermosos lagos, frondosos parques, antiguos bosques y modernos tesoros etnográficos. En lo que se puede calificar como un microcosmos de la colorida vida y diversidad étnica de Yunnan, sus visitantes pueden disfrutar asimismo de representaciones en vivo de música, canciones y bailes tradicionales, y degustar la gastronomía típica de cada pueblo. El programa completo incluye la celebración de festividades rituales como la de la Tercera Luna de los bai, la del Agua de la etnia dai, el de la Antorcha de los yi, o el festival de las Tres Flores del pueblo naxi.
Parque del Lago Verde o Cuihu en el centro de Kunming, capital de la provincia china de Yunnan. Foto: 123RF.
De lago a lago
Aparte de los aspectos ya citados, otra de las caras de Kunming que más atrae es la de sus lagos y fuentes de agua. Se considera que su centro vital es el lago Cuihu, conocido por el sobrenombre de jade por su brillantez, que fue establecido en el siglo XVII en el vértice oeste de la montaña Wuhua. Es habitual lugar de reunión de músicos y artistas, en el que conviven en una gratificante y espaciosa área verde urbana, que también cobija a las gaviotas de cabeza negra de Siberia que, en los meses de invierno, migran hasta aquí. A esta laguna la conforman un grupo de cuatro pequeños estanques unidos por puentes de estilo tradicional. Cuihu era originalmente un depósito de agua que abastecía a la ciudad. Ahora, sin duda, sirve para deleite de sus residentes quienes se relajan con la vista de los pabellones pintados con colores brillantes en las islas que hay dentro del parque, sus senderos arbolados y la multiplicidad de las flores que lo decoran. En el borde de la lámina de agua hay restaurantes y casas de té, tiendas y lujosos hoteles.
El otro gran lago de la ciudad es el Dian al que es posible llegar a su vertiente norte a pie desde Cuihu mientras se realiza un apacible paseo de poco menos de una hora. El primero no tiene comparación en cuanto a extensión con el segundo. Dian, al que también se conoce por el apelativo de “la perla de la montaña brillante” por su color a veces plateado, ocupa un área de casi 300 km2 con una profundidad media de 5 m. La zona que lo rodea, convertida ahora en un importante centro turístico, ocupa un área de 39 km de longitud por 13 km de anchura máxima. Es de tierra fértil, montañosa y en sus orillas hay diversos parques públicos. Su parte occidental queda envuelta por las grandiosas Montañas del Oeste que acaban en acantilados sobre el agua. Al continuar el camino por la parte occidental del lago Dian, se halla el templo taoísta de la Puerta del Dragón. La propia puerta está excavada en la roca, a casi 2.500 m de altura, y ofrece unas espectaculares vistas de la ciudad y del propio lago. Se puede llegar en telesilla y, mientras se desciende en altura, se contemplan otros edificios históricos que merecen una visita, como los templos Taihua o del Supremo Esplendor, y Huating, ambos del siglo XIV.
Templo de la Puerta del Dragon. Desde él se obtiene una gran vista de la ciudad de Kunming y su área de influencia. Se puede acceder en teleférico. Foto: 123RF.
Si se retorna al centro de la ciudad, se comprobará que una parte del mismo se ha salvado de la voracidad expansiva que ha acompañado el espectacular desarrollo urbano de Kunming de las últimas décadas. Es muy recomendable aprovechar la oportunidad de pasear por las peatonales calles de la ciudad antigua de Guandu, con un recinto ejemplarmente conservado, para contemplar su mejor versión. Su historia arranca entre los siglos VII al X, durante el reino de Nanzhao, y se trataba de un lugar de paso para los funcionarios que se trasladaban al lago Dian, tal y como indica su nombre original en chino. Ahora Guandu ofrece un centro histórico monumental, una tupida trama de calles comerciales que recuerdan su estilo antiguo, así como diversas casas que albergan peluquerías, restaurantes o a los últimos vecinos de este singular barrio.
Casco antiguo de Guandu. Al fondo, la gran estupa que preside la plaza Jingang. Se trata de la estupa de cinco torres más antigua y mejor conservada de China. Foto: 123RF.
Delicias en la mesa
Otras de las caras que más satisface de la capital del suroeste chino vive en su mesa. En general, y según la mayoría de fuentes consultadas, la comida de Kunming, y la de toda la provincia de Yunnan, se sirve moderadamente picante. Gracias a su variedad étnica, se tendrá la oportunidad de degustar la gastronomía de las principales minorías que la habitan. Entre ellas, predomina la comida de los dai, de sabor más aromático, y con especialidades como el arroz con piña o en el interior de una caña de bambú, pescado a la brasa o carne de cerdo frita, entre otras exquisiteces.
El plato más famoso aquí, los “tallarines que cruzan el puente”, es una receta cuyo nombre se debe a una cocinera que no quería que le llegara la comida fría a su marido que trabajaba en el campo. Para ello, dispuso por separado los distintos ingredientes que acompañan a los tallarines: pollo, cerdo, jamón, huevos de codorniz, verduras frescas y encurtidas, pescado y otros; para mezclarlos con el recipiente de la sopa caliente justo antes de comerlo y evitar que se enfriara. También son populares los huoguo, una especie de calderos que suelen servirse muy picantes. En ellos se echan carnes y verduras sobre un caldo para que, una vez cocidos estos ingredientes, se pasan por una salsa y se comen.
Además de estas delicias en la mesa, existe una clara predilección por todo tipo de champiñones, hongos o boletus. Los más valorados son los ganbajun, pequeños hongos negros que se preparan de diversas formas. Y no hay que olvidar el jamón de Yunnan, también conocido como de Xuanwei, por ser la ciudad de donde procede. A la vista parece igual que el jamón serrano español pero su sabor es diferente. Y, a diferencia de este, no se suele comer crudo sino que se añade a los guisos. Por último, el queso de cabra frito, que se puede tomar tanto dulce como salado, se sirve en finas rodajas hervidas (rubing乳饼), y en rollos fritos (rushan乳扇), y es popular como aperitivo para llevar.
Es imposible mostrar completamente todas las facetas de Kunming pero las mil caras de esta ciudad no se agotan en una visita y los residentes, lectores y trotamundos podrán añadir o retratar otras versiones de una urbe variopinta, con un estilo de vida moderno y con una contrastada vocación de acogida de sus habitantes.
Publicado originalmente en: Revista Instituto Confucio. Número 49. Volumen IV. Julio de 2018.
Las albóndigas con sopa son uno de los ocho «platos medianos» de los 24 que componen el llamado «banquete de agua» de Luoyang. Foto: 123RF
En los banquetes típicos de Luoyang todo plato caliente tiene que tener caldo, y todo caldo lleva agua, motivo por el cual tomaron el nombre de “banquetes de agua”.Formado por 24 platos distintos, en sus orígenes eran un privilegio exclusivo de la corte y, durante la dinastía Tang, tan solo los más allegados al emperador podían degustarlos.
Suele decirse que son tres los elementos más emblemáticos de la ciudad de Luoyang: las grutas de Longmen, el festival de las peonías y, por último pero no menos importante, los banquetes de agua. El origen de esta celebración gastronómica se remonta a la dinastía Tang (618-907), por lo que pertenecen a una tradición que lleva ya transmitiéndose de generación en generación durante más de un milenio. Estos particulares festines en la mesa constituyen uno de los pocos banquetes tradicionales que aún se conservan en China. Y su más encomiable peculiaridad reside en que, a pesar de haber sido testigos de los cambios y las reformas que se han sucedido a lo largo de la historia, aún siguen ofreciendo, en gran medida, los mismos sabores y formas que presentaban en sus vetustos orígenes.
Una de las características más remarcables de los banquetes típicos de Luoyang es que todo plato caliente tiene que tener caldo, y todo caldo lleva agua, motivo por el cual tomaron el nombre de “banquetes de agua”.
Cuenta la leyenda que Yuan Tiangang (547-635), letrado de la dinastía Tang, asistió a un fenómeno celeste en la noche en el que se le mostró que Wu Zetian llegaría algún día a erigirse como emperatriz de China. Dado que los designios del cielo son inescrutables, decidió crear un tipo de banquete cuyas características sugiriesen esta revelación. Un banquete de agua completo es aquel que consta de ocho platos y dieciséis cuencos. De ellos, ocho son platos fríos cuya función es abrir el apetito, a saber: la ternera guisada a las 5 especias, el pescado ahumado, el pollo marinado a las 5 especias, la oreja de cerdo en tiras crujientes, la raíz de loto salteada con presteza, la ensalada de fideos de almidón de batata, la ensalada de apio con camarones y la ensalada de pepino.
Los considerados como platos principales son cuatro:
el nido de peonías
el pescado picante de occidente, es decir, carpa guisada con fideos de almidón
el pollo frito y guisado con caldo
la pasta de ocho cereales al vapor
Otros ocho son los conocidos como platos medianos:
la carne de cerdo al estilo Luoyang
las vísceras guisadas con verduras
las albóndigas con sopa
el taro especial
las vísceras con caldo blanco
las albóndigas fritas
el boniato frito con azúcar
el vino de arroz Manjianhong
Finalmente, los cuatro últimos son denominados platos de cierre:
la carne frita al estilo Luoyang
la panceta con salsa de soja cocinada al vapor
los pepinos de mar de Luoyang
la sopa de huevo
Si el letrado concibió que fueran 24 los platos del banquete, es precisamente porque quería transmitir de forma implícita el mensaje de que el reinado de Wu Zetian se prolongaría durante 24 años.
Así pues, entre ellos añadió una enorme variedad de preparados, algunos más bien secos y otros caldosos, formando un juego de palabras: seco se pronuncia “gan” y caldoso “xi”, en referencia a las diferentes responsabilidades (“responsabilidad” en chino se pronuncia “ganxi”) a las que la emperatriz tendría que enfrentarse en sus años de reinado.
Privilegio de la corte Tang
En sus orígenes, los banquetes de agua eran un privilegio exclusivo de la corte y, durante la dinastía Tang, tan solo los más allegados al emperador podían degustarlos, por lo que recibían el nombre de “banquetes reales”. No fue hasta la llegada de la dinastía Song (960-1279) que estos festines permearon entre las jerarquías más populares de la sociedad, cuyos miembros se empezaron a servir de ellos para recibir a sus invitados.
Formaron parte, de esta forma, de un hábito que ha sobrevivido hasta nuestros días, pues aún hoy en Luoyang se siguen organizando estos banquetes para agasajar a quienes participan en todo tipo de ocasiones solemnes como bodas, funerales, graduaciones, cumpleaños de ancianos, y otras señaladas ocasiones.
El orden del banquete de agua
El orden en el que se sirven los platos presenta un minucioso protocolo. En primer lugar, se colocan sobre la mesa ocho platos fríos, consistentes de verduras y carnes, para que sus comensales puedan elegir con qué tipo de alimentos desean comenzar. Tras ellos, se van formando grupos de tres platos, uno principal y dos medianos, a los que hace referencia el popular dicho “acompañar a los hijos a la corte”, pues los medianos simbolizan a los hijos a los que el plato principal ha de acompañar. Cada vez que se terminan de ingerir los tres platos que hay sobre la mesa, se vuelve a servir un nuevo grupo de tres y así sucesivamente. Por último, el banquete finaliza con cuatro platos de cierre, entre los que destaca la famosa sopa de huevo. En cuanto quienes viven en Luoyang la ven aparecer por la mesa, saben que se hallan en el epílogo del festín.
Cuando se realiza un banquete, los comensales no sólo comen para saciarse sino para deleitarse con el placer de los platos, para regocijo de ambos, anfitriones e invitados.
Nido de peonías
El primero de los platos principales de esta travesía culinaria es el conocido como “nido de peonías”. Para su preparación, se corta el rábano en tiras tan finas como el papel, con las que perfectamente se podría enhebrar una aguja. A continuación, se cubren con polvo de almidón y, en hasta nueve ocasiones, se cuecen y secan para eliminar por completo el sabor del rábano. Más tarde, se guarnecen con jamón y palitos de cangrejo con el objetivo de que esta verdura se impregne en el delicioso sabor de la carne y, por último, se le agrega el caldo. El resultado final son unas tiras de rábano que se deshacen en el paladar y son capaces de transmitir un sabor sencillamente delicioso. Es por su forma, muy similar a la del nido de un pájaro, que, en sus orígenes, recibió el nombre de “falso nido (jiayan)”.
Para preparar el “nido de peonías”,se corta el rábano en tiras tan finas como el papel. A continuación, se cubren con polvo de almidón y, en hasta nueve ocasiones, se cuecen y secan para eliminar por completo el sabor del rábano. Más tarde, se guarnecen con jamón y palitos de cangrejo con el objetivo de que esta verdura se impregne en el delicioso sabor de la carne y, por último, se le agrega el caldo.
En torno a este suculento plato existen dos leyendas y, también, una historia verídica.
La leyenda del rábano colosal
La primera de las leyendas cuenta que, durante el gobierno de Wu Zetian, un agricultor le regaló a la emperatriz un rábano de un tamaño colosal. Esta, henchida de felicidad, consideró que era un signo auspicioso que pronosticaba condiciones meteorológicas muy favorables, así como paz y tranquilidad para sus ciudadanos, por lo que ordenó que se preparara con sumo cuidado. Los cocineros estuvieron indagando sobre la forma de utilizar el rábano en la elaboración del mejor plato posible y, finalmente, dieron con la tecla al crear esta combinación tan peculiar. Más tarde, cuando la emperatriz lo probó le dio el nombre de “verduras con forma de falso nido (jiayancai)”.
La leyenda de los rábanos del templo Ganye
Según la segunda de las leyendas, durante su estancia en el templo Ganye, donde vivió recluida como monja, Wu Zetian dependía exclusivamente del rábano para subsistir, pues este era el único alimento a su alcance. Si bien más tarde logró sentarse en el trono de la dinastía, la emperatriz jamás olvidó lo que los rábanos habían significado para ella en su anterior vida, por lo que les confirió el honor de ser considerados la “verdura de la lealtad” y ordenó a los mejores cocineros imperiales que los utilizaran en sus platos más a menudo, lo cual propició la aparición de esta suculenta receta. Más tarde, este plato fue ganándose un importante hueco en las costumbres gastronómicas de los ciudadanos que, poco después, fueron responsables de que su nombre original perdiera el carácter 假 (“jia”, que significa falso), y pasara a ser más conocido como Yancai (燕菜), es decir, “plato del nido”.
Una historia verídica
En el año 1973 el por entonces primer ministro de China, Zhou Enlai, se desplazó a Luoyang para acompañar al primer ministro canadiense, Pierre Trudeau, durante su visita a la ciudad. Allí, tuvieron el placer de contemplar las peonías que flotan sobre la superficie del famoso plato del nido y, tras oír el curioso origen del mismo, ambos coincidieron divertidos en que el nombre que mejor lo describía era el de “nido de peonías”, apelativo que, desde entonces, sustituyó a su antigua denominación oficial.
La cocina de Luoyang
Desde antaño, la cultura china ha concedido una importancia crucial a la alimentación. Los platos de su gastronomía mutan y se desarrollan a una frenética velocidad y, sin embargo, el banquete de agua de Luoyang ha logrado vencer al paso del tiempo para llegar hasta nuestros días, ya que sus ingredientes no pueden separarse de su sabor. A pesar de su origen imperial, el abanico de nutrientes utilizados en los banquetes de agua va mucho más allá de las valiosas delicias ingeridas en palacio, pues otros muchos tipos de alimentos ordinarios, como el rábano, también adquieren un lugar primordial en la mesa.
Luoyang fue capital de 13 dinastías distintas y, como tal, ha ejercido siempre un importante papel como centro cultural, al que llegaban todo tipo de productos, tanto del sur como del norte del país. Por ese motivo, quien se disponga a preparar un banquete de agua no tendrá que preocuparse lo más mínimo por la búsqueda de ingredientes pues, si por algo se caracterizan estos, es por su abundancia, sencillez y enorme variedad. Además, es necesario recalcar que estas celebraciones en la mesa ofrecen una enorme diversidad de sensaciones al paladar, pues presentan alimentos fríos y calientes, tanto húmedos como secos, con una gama de sabores que van desde los amargos y agridulces hasta los picantes y salados, pasando por aquellos que conservan su sabor más fresco y original.
Podría decirse que, dada la variedad de sabores, poseen la capacidad de agasajar a cualquier comensal sean cuales sean su procedencia y preferencias. Esto es así porque, quien participa en uno de estos tradicionales festines, puede elegir con libertad los alimentos que desea comer por lo que, durante su preparación, los cocineros lo tienen muy fácil a la hora de complacer a comensales con gustos muy diferentes. No cabe duda de que la facilidad con la que se pueden obtener sus ingredientes y la enorme heterogeneidad de los sabores que ofrecen son dos de sus mayores ventajas. Pero, además, también son estas las principales razones por las que esta antigua tradición ha podido transmitirse hasta nuestros días.
Los banquetes de agua, dada la variedad de sabores, poseen la capacidad de agasajar a cualquier comensal sean cuales sean su procedencia y preferencias. Esto es así porque, quien participa en uno de estos tradicionales festines, puede elegir con libertad los alimentos que desea comer por lo que, durante su preparación.
Los banquetes de agua acompañan a quienes residen en Luoyang desde su más temprana infancia hasta su vejez, por lo que sus sabores están presentes en cada uno de los momentos más importantes de sus vidas. Cuando participan en uno de ellos perciben una sensación muy similar a la de volver a su hogar, pues lo que hacen es activar un valioso recuerdo que atesoran en sus papilas gustativas. Este menú tan extraordinario es el único banquete considerado patrimonio cultural nacional. Degustar los platos que lo conforman no solo significa saborear sus ingredientes, sino también emprender un viaje en el tiempo, en el que es posible recrearse en los encantos de la remota dinastía Tang. Al fin y al cabo, en la riqueza de sus deliciosos platos, el comensal tiene la oportunidad de participar en una vivencia única: la de testimoniar las costumbres en la mesa de una nación cuya prosperidad mereció el respeto y la admiración mundial.
Publicado originalmente en: Revista Instituto Confucio. Número 54. Volumen III. Mayo de 2019.
"Taigong pesca sin anzuelo ni cebo"
(太公钓鱼, Tàigōng diàoyú, yuànzhě shànggōu)
La frase hecha china «Taigong pesca sin anzuelo ni cebo» —太公钓鱼, Tàigōng diàoyú, yuànzhě shànggōu (1) — hace referencia a caer en una trampa queriendo, a propósito. Conoce la leyenda milenaria que da origen a esta singular expresión china.
Taigong pesca sin anzuelo ni cebo 太公钓鱼
El rey Zhou (纣), último emperador de la dinastía Shang (1700-1100 a.C.), se ganó la fama de mentecato, engreído, derrochador y depravado. Uno de sus cortesanos llamado Lu Shang –también conocido como Jiang Ziya y más tarde Jiang Taigong– al ver las actuaciones desenfrenadas del rey Zhou, abandonó su cargo y se fue a vivir a una zona aislada alrededor del río Weishui, perteneciente al conde Ji Chang.
Taigong solía ir a pescar a ese placentero río. Sin embargo, el anzuelo que usaba era recto y no ponía ningún cebo, además no lo metía dentro del agua sino que lo dejaba a unos 3 chǐ(2) 3ncima de la superficie del río y decía para sí mismo: “¡los peces que no quieran vivir, que muerdan el anzuelo voluntariamente!”
Su especial manera de pescar llegó a oídos del conde, quien envió a un soldado para invitarle a acudir a su presencia. Pero Taigong no le hizo caso y siguió pescando y diciendo: “¡sigue pescando, sigue pescando, que el pez grande todavía no ha picado y las gambas están haciendo travesuras!”
Ji Chang, al oír la información del soldado, se interesó todavía más por Jiang y reasignó a un cortesano para invitarle, pero Taigong lo ignoró de nuevo y siguió a lo suyo. Mientras pescaba, decía: “¡sigue pescando, sigue pescando, que el pez grande todavía no ha picado y los pequeños están haciendo travesuras!”
Más tarde, el conde pensó que Jiang debía ser una persona muy inteligente, así que siguió una estricta dieta vegetariana durante tres días, se bañó, se cambió de ropa y fue en persona a visitarle cargado de lujosos regalos. Cuando estuvo frente a él (el pez grande había picado), le ofreció un cargo a su lado y Taigong, viendo su sinceridad, aceptó la invitación.
Así fue como el pescador ayudó a Ji Chang y a su hijo a derrocar al disoluto emperador Zhou (纣) de la dinastía Shang, y estableció la dinastía Zhou (周, 1100-221 a.C.), por lo que se le otorgó el título de taigong, recibiendo el nombre de Jiang Taigong.
El significado original de este modismo hace referencia a caer en una trampa queriendo, a propósito. Posteriormente, este dicho se convirtió gradualmente en un xiēhòuyŭ (3)adquiriendo el significado de “como el pez que trepa el sedal sin anzuelo ni cebo de Jiang Taigong – víctima dispuesta a dejarse coger”.
Notas:
(1).Tàigōng diàoyú, yuànzhě shànggōu (太公钓鱼,愿者上钩), donde literalmente Tàigōng es el nombre del pescador, diàoyú significa “pescar”, yuànzhě quiere decir “voluntariamente” y shànggōu es “morder el anzuelo”.
(2).Chǐ (尺), unidad de medida de longitud (equivalente a 1/3 metro).
(3).Xiēhòuyŭ (歇后语) tiene el significado de dicho alegórico de dos partes: la primera describe algo metafóricamente, mientras la segunda lo da a entender explícitamente en sentido recto.
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