Fragmento de una imagen titulada «La flota del Kan a través del archipiélago indio» de «El libro de Maco Polo el veneciano: sobre los reinos y las maravillas del Este». Wikimedia commons, dominio público.

La Ruta Marítima de la Seda es una travesía que hace tres milenios comenzó a surcar las aguas desde el mar Amarillo hasta las costas de Corea y Japón. Menos conocida que la famosa Ruta de la Seda terrestre, las expediciones navales que posteriormente fletaron las diversas dinastías chinas alcanzaron el continente africano e incluso Oriente Medio.

Reportaje de
Jesús Martínez
Al menos desde mil años antes de la era común hay constancia de una Ruta Marítima de la Seda, a través del mar Amarillo, que llegaba hasta Corea y Japón. Por esa época, se sabe con certeza que en Egipto ya había seda china aunque es imposible establecer si llegó desde Oriente por tierra o por mar.

Ruta marítima de la Seda y también la séptima expedición de Zheng He. Foto: Confuciomag.
Ruta marítima de la Seda y también la séptima expedición de Zheng He. Foto: Confuciomag.

Está documentado que Ciro, y después Alejandro Magno, enviaron flotas hasta la India, el puente obligado en cualquier trayecto marítimo al país de los Seres, “gentes de la seda”. Los romanos usaron y disfrutaron el preciado tejido hasta el punto que el Senado debatió prohibir su uso por la inmensa cantidad de oro que suponía su pago.

La Ruta Marítima de la Seda

Los arqueólogos han encontrado cuencos de vidrio en una tumba china en las costas de Guangzhou. Este hecho indicaría que a través de persas, árabes e indios el comercio entre China y la República de Roma también existió por vía marítima. Los registros documentales del Libro de Han (汉书) certifican que en el siglo II a.C. el emperador Wu (汉武帝) de la dinastía Han (, 206 a.C.-220 d.C.) envió una flota que llegó a Ceilán y la India. Son los mismos lugares donde atracaban embarcaciones con los productos y materias primas de griegos, romanos, egipcios o persas.

El monzón y los barcos, motor del comercio

Para todos, los vientos monzónicos aseguraban, según las estaciones, la regularidad de las singladuras. Eso hizo posible que la Ruta Marítima de la Seda superara a la terrestre durante los periodos turbulentos. Las guerras e invasiones dificultaban o interrumpían el viaje de las caravanas por los caminos de Asia Central y Oriente Próximo. Pero los barcos viajaban con mejor fortuna. Desde las ciudades costeras del sur de China, como Guangzhou, hasta el golfo Pérsico, el mar Rojo y el Mediterráneo surgieron un rosario de puertos. Malaca, Calicut, Ormuz, Muscat, Alejandría o Tiro, entre muchas otras ciudades portuarias, actuaban como centros logísticos y de intercambio.

Desde China llegaba la preciada seda, pero también porcelana, té, jade o artículos de hierro y bronce. Desde el oeste, marfil, incienso y mirra, joyas, piedras preciosas y oro, además de las especias y las maderas de la India y del sudeste asiático.

El emperador Wu de la dinastía Han adorando las estatuas de Buda. Pintura en las cuevas de Mogao. Reproducción de Roderick Whitfield, Susan Whitfield, Neville Agnew y Lois Conner. Wikimedia commons, dominio público.
El emperador Wu de la dinastía Han adorando las estatuas de Buda. Pintura en las cuevas de Mogao. Reproducción de Roderick Whitfield, Susan Whitfield, Neville Agnew y Lois Conner. Wikimedia commons, dominio público.

Emerge la flota china

La flota china se benefició de los avanzados conocimientos chinos en astronomía y cartografía. La Ruta Marítima de la Seda no hizo sino crecer en importancia. En el siglo XI, la invención de la brújula y del timón abatible, un mecanismo fundamental para navegar por aguas someras, forjaron una estirpe de navegantes con avanzada tecnología.  Su momento glorioso y su emergencia llegó con las expediciones de Zheng He (郑和), en el siglo XV.

Emperador Yongle, llamado Zhu Di (朱棣, Zhū Dì), era el cuarto hijo del emperador Hongwu fundador de la dinastía Ming. Foto: Wikimedia commons, domino público.
Emperador Yongle, llamado Zhu Di (朱棣, Zhū Dì), era el cuarto hijo del emperador Hongwu fundador de la dinastía Ming. Foto: Wikimedia commons, domino público.

Zheng He, el eunuco preferido del emperador Yongle

Zheng He fue un eunuco que se ganó el favor personal del emperador Yongle, de la dinastía Ming (, 1368-1644). Comandó las siete legendarias exploraciones que lo llevaron hasta Zanzíbar en el África oriental y hasta el estrecho de Ormuz, en el golfo Pérsico. Incluso desembarcó en Yeda, el puerto de la Meca.

Las travesías de Zheng fueron viajes de exploración que aunaban el interés comercial con el político. Contribuyeron a mantener y a consolidar el prestigio de China como potencia hegemónica. Los marineros y soldados embarcados no actuaron como tropas coloniales al estilo europeo sino como una policía naval en aguas históricamente infestadas de piratas. Con puntos tan vulnerables como el citado estrecho de Malaca. Con Zheng He, la Ruta Marítima de la Seda ganó en seguridad y prestigio.

Maqueta de un barco de la flota de Zheng He llamado «barco del tesoro» de 150 m de eslora. Museo de Hong Kong. Foto: 123RF.
Maqueta de un barco de la flota de Zheng He llamado «barco del tesoro» de 150 m de eslora. Museo de Hong Kong. Foto: 123RF.

Naves de 150 m de eslora

Las naves principales de las flotas de Zheng eran juncos que alcanzaban los 150 m de eslora, es decir, casi cinco veces más que las carabelas occidentales en esa época. Contaban con nueve mástiles, cuatro cubiertas y triple casco. Podían embarcar a 2.000 hombres. Eran auténticos prodigios de la ingeniería naval, seguros y fáciles de gobernar, y a los que acompañaban centenares de naves auxiliares con mercancías para el comercio, caballería, víveres y agua potable. En su momento álgido, esta ingente flota llegó a embarcar a casi 30.000 tripulantes entre marineros, soldados, comerciantes, funcionarios, escribas o científicos.

El fruto de los viajes de Zheng He

De sus viajes, Zheng regresó a la China de la dinastía Ming con un gran prestigio naval y diplomático.  También trajo consigo impresionantes objetos de lujo y exóticos, entre ellos una jirafa a la que consideraron una especie de unicornio.

Dibujo de una jirafa del S. XV. Foto: Wikimedia commons, dominio, público.
Dibujo de una jirafa del S. XV. Foto: Wikimedia commons, dominio, público.

Algunos historiadores han especulado con la posibilidad de que el gran almirante chino llegara a América. Sin embargo, en el cenit de la gloria naval china, la nueva burocracia imperial enfrentada a los comerciantes consideró que aquellas aventuras habían resultado demasiado caras.  Después del viaje de Zheng He, el sucesor del emperador Yongle prohibió el comercio marítimo internacional y la construcción de barcos de más de dos mástiles.

Pero la historia de la Ruta Marítima de la Seda no concluye aquí. En el siglo XV el portugués Vasco de Gama circunnavega África para comerciar directamente con Oriente. Empiezan a cambiar los protagonistas en un tiempo en que la seda deja de ser la principal mercancía porque, aunque la producida en China es de calidad muy superior, ya se manufactura con un relativo éxito en Europa.

La ruta española de las especias: el tornaviaje

Con la apertura de la ruta del Pacífico y la colonización española de las Filipinas surge una nueva Ruta de la Seda: es el tornaviaje. Los galeones españoles llevarán la plata de América para pagar la seda, las lacas, las especias y los artículos de lujo. Estas mercaderías viajarán de vuelta en el llamado Galeón de Manila o Nao de China, hasta Acapulco. En México se volverán a reembarcar las mercancías en la Flota de las Indias hasta España.

Fue una ruta regular y un ejemplo de globalización. Puso en contacto Asia con Iberoamérica y Europa y se prolongó más de doscientos años, hasta bien entrado el siglo XIX.


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Publicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 42. Volumen III. Mayo de 2017.

Rutas marítimas chinas: navío antiguo chino haciendo cabotaje.

Las grandes expediciones de Zheng He en el siglo XV fueron el punto culminante de la potencia China en el mar. Mucho antes, las rutas marítimas chinas se impusieron a las terrestres. A partir del siglo VII la mayor capacidad y seguridad de los barcos favoreció el comercio marítimo. Las innovaciones en construcción naval y la invención de la brújula en el siglo IX potenciaron la navegación en mar abierto.

Reportaje de
Victòria Rosselló
El comercio que propició la antigua Ruta Marítima de la Seda permitió construir un efectivo entramado económico que pervivió a lo largo de los siglos. Ello, unido a las grandes exploraciones navales chinas como las propiciadas por Zeng He en el Siglo XV auparon a China como gran potencia marítima. Las rutas marítimas chinas dominaron el comercio en el este.

La antigua travesía náutica se dividía en dos. Una primera ruta transcurría desde China hasta el mar de la China oriental y enlazaba con la península coreana. La otra ruta se dirigía hacia el mar de la China meridional, el sur de Asia, el mar Arábigo y el golfo Pérsico. Aunque hay evidencias arqueológicas de transporte marítimo anteriores al establecimiento de la conocida Ruta de la Seda, fue en la época de la dinastía Han (202 a. C.-220 d. C.) cuando se establecieron las rutas comerciales marítimas.

 

Rutas marítimas chinas: mapa con la ruta marítima de la seda resaltada. Fuente: UNESCO.
Rutas marítimas chinas: mapa con la ruta marítima de la seda resaltada. Fuente: UNESCO.

Las Rutas de la Seda y las rutas marítimas árabes

Chinos y romanos florecieron al calor del comercio generado por los caminos abiertos por la seda. Pero fueron los árabes quienes jugaron un papel preponderante en el desarrollo de las rutas marítimas. Uno de los mayores puertos de la antigüedad, Berenice, situado en el mar Rojo, fue fundado en el siglo III a. C. y alcanzó su máximo esplendor en el siglo I d. C. 

Ruinas de Berenice. Foto: Wikimedia commons, dominio público. De la «Mechanical Curator Collection», British Library.
Ruinas de Berenice. Foto: Wikimedia commons, dominio público. De la «Mechanical Curator Collection», British Library.

Recientes trabajos arqueológicos han permitido ubicar el emplazamiento de la antigua ciudad portuaria y evidencias del comercio existente con Asia, al hallar inscripciones en 11 lenguas incluyendo griego, hebreo, copto y sánscrito. Aunque el establecimiento de esta travesía náutica se produce durante la dinastía Han, no es hasta el reinado de los Tang (618-907) cuando se aprecia una fuerte presencia china en el mar Rojo, Persia, Mesopotamia y Egipto. 

Rutas más seguras

Las rutas marítimas chinas se impusieron a las terrestres debido a la mayor capacidad y seguridad que ofrecían las flotas para el transporte de mercancías. Los avances tecnológicos en astronomía y en las técnicas de construcción naval facilitaron la navegación a gran escala. La ruta marítima de la seda, y el comercio entre las diferentes regiones, facilitó un escenario donde coexistieron diversidad de culturas y religiones. Alrededor del siglo VII los trayectos a mar abierto favorecieron un comercio extensivo entre China, el sudeste asiático, la India y Oriente Medio.

Múltiples ciudades costeras florecieron y, como ejemplo, Guangzhou llegó a contar con una población de 200.000 residentes que incluía árabes, persas, indios, africanos y habitantes procedentes de Oriente Medio.

El viento clave del Monzón

Sin embargo, las rutas marítimas chinas contaban con la desventaja esencial del tiempo meteorológico impredecible y las tormentas que ocasionaban naufragios y grandes pérdidas de vidas y bienes. Antes de que China inventara la brújula en el siglo XI, la navegación a gran escala solo era posible gracias al conocimiento del régimen de vientos dominante en las distintas zonas y de la astronomía. El monzón estacional era el que controlaba la navegación. Las grandes embarcaciones aprovechaban el monzón. Este viento las transportaba los barcos hacia el este en los meses de julio, agosto y septiembre. Al contrario, soplaba hacia el oeste en diciembre enero y febrero, desde China hacia Oriente Medio,

Las lluvias de la ciruela

La palabra “monzón” proviene del árabe y significa “estación” porque hace referencia a los cambios estacionales de los vientos en superficie dominantes sobre el sur del continente asiático. El ciclo anual del monzón está regulado por el calor transportado a través del ecuador tanto por la atmósfera como por el océano. Un rasgo característico del monzón de Asia Oriental de primavera y comienzos del verano es el frente Mei-Yu, que es una zona de inestabilidad semipermanente y cuasiestacionaria que se extiende desde la meseta tibetana hacia el este-nordeste, alcanzando a Japón. Su periodo comienza a mediados de mayo y continúa hasta principios o mediados del verano, con un desplazamiento hacia el norte.

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El legendario Xu Fu en busca del elixir de la vida. Foto: Wikipedia.

Mei-Yu se traduce como “las lluvias de la ciruela”, porque son las lluvias persistentes que se registran en la época del florecimiento de dicho fruto. En este frente se generan sistemas convectivos mesoescalares que ocasionan fuertes y persistentes precipitaciones, a menudo de intensidad torrencial, que se forman y desplazan hacia el este a lo largo del mismo. La inestabilidad, los fuertes movimientos ascendentes y la persistente convección profunda están asociados a un chorro de niveles bajos que trae aire cálido y húmedo desde el mar de la China meridional y la bahía de Bengala.

La construcción naval se convirtió en una gran industria y permitió que se armaran flotas tecnológicamente más avanzadas tanto para fines comerciales como militares

La observación astronómica china

China tiene una milenaria tradición de observación astronómica. El primer registro conocido de un eclipse se hizo en el 2137 a. C. y fueron astrónomos chinos quienes observaron la supernova del año 1054. Se trata de la conocida actualmente como la nebulosa del Cangrejo de la que observaron que permaneció brillante casi un año antes de desaparecer. Entre los años 1436-1449, durante la dinastía Ming (1368-1644), se construyó en Beijing el célebre observatorio astronómico que cuenta con instrumentos de bronce de gran tamaño.

La esfera armilar era uno de los instrumentos utilizados en la navegación de la antigüedad. Eratóstenes (255 a. C.) la mencionó por primera vez. Se trata de un modelo de esfera astral constituido por anillos de metal que representan diferentes planos celestes y reproducen el movimiento aparente de las estrellas. Observando la posición de algunas de ellas, cuya ubicación constaba en los mapas estelares que los astrónomos chinos confeccionaron desde tiempo inmemorial, era posible estimar la localización de algunos puntos geográficos y ello permitía una relativa orientación en la navegación.

rutas marítimas chinas.
Mapa estelar de Dunhuang (ca 650). Foto: Wikipedia.

El mapa estelar de Dunhuang

Cabe destacar el mapa estelar de Dunhuang. Las investigaciones más recientes señalan al astrónomo imperial Li Chunfeng (李淳风, 602-670) como el autor del mismo. Contiene la descripción y ubicación de 1.339 estrellas y pudo haber sido una guía para los viajeros de la Ruta de la Seda terrestre puesto que Dunhuang era un punto clave en el histórico recorrido comercial y su última parada antes de llegar a Xi’an.

rutas marítimas chinas.
Li Chunfeng. Mapa estelar de Dunhuang (ca 650). Wikimedia commons, dominio público.

Invención de la brújula

La actividad económica y la mayor demanda de bienes, junto con el endurecimiento de las condiciones climáticas en las rutas terrestres, acrecentaron las posibilidades de las rutas marítimas chinas y resultaron un incentivo para la innovación tecnológica que culminó en la invención de la brújula. La construcción naval se convirtió en una gran industria y permitió que se armaran flotas tecnológicamente más avanzadas tanto para fines comerciales como militares.

Durante la dinastía Song (960-1279), las naves chinas que navegaban por el océano Índico hasta el mar Rojo para comerciar con los mercados de Oriente Próximo eran mucho más numerosas que los mercantes árabes e indios. Además, la evidencia arqueológica registra porcelana de la dinastía Song en lugares tan remotos como el este del continente africano.

Zheng-he. Foto: Wikipedia.
Figura de cesa de Zheng-he en el museo marítimo de Quanzhou. Foto: Wikimedia commons, dominio público.

El libro de Zhu Yu en 1117

La referencia más temprana a un dispositivo magnético que señala el rumbo se halla en el libro Colección de las más importantes técnicas militares (武经总要, Wujing Zongyao) datado entre los años 1040-1044. La primera referencia a una aguja magnetizada aparece en 1088, en un tratado escrito por Shen Kuo, y el primer registro del uso explícito de la misma para la navegación se encuentra en el libro de Zhu Yu (萍洲可谈; Pingzhou Ketan) en 1117.

En Europa las propiedades magnéticas de los metales fueron atribuidas a fuerzas ocultas o sobrenaturales hasta la publicación de la obra De Magnete (1600) de William Gilbert, que se conoció seis siglos más tarde que la primera cita en la literatura china.

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Navío recuperado del naufragio de Quanzhou. Foto: Wikipedia.

El barco de Quanzhou (泉州湾古船)

El barco de Quanzhou (泉州湾古船), uno de los mayores hallazgos de la arqueología marina en China. Se trata de un navío del siglo XIII cuyo estudio ha permitido evidenciar las avanzadas técnicas de construcción naval en la dinastía Song, que demuestran el dominio chino en el arte de navegar.

Las expediciones de Zheng He

Entre 1405 y 1433, las expediciones de Zheng He auspiciadas por el emperador Yongle, mostraron al mundo el esplendor del Imperio Chino con su ingente potencia marítima. Se estima que recorrieron más de 160.000 millas náuticas, lo que equivale a dar siete veces la vuelta a la circunferencia terrestre.

La más importante de las expediciones, compuesta por una flota de 317 barcos y una tripulación de más de 25.000 hombres, contaba con el mayor barco de madera jamás construido, de 370 pies de eslora (112 m de longitud) y ocho mástiles. Se puede mencionar que la travesía de Cristóbal Colón dispuso solo de tres navíos, el más grande de los cuales medía 85 pies de eslora (25 m) y una tripulación de 90 hombres.

Viajes de Zheng He, el eunuco de la Flota del Tesoro

La flota de Zheng He incluía marineros, eunucos, centenares de oficiales, decenas de médicos, adivinos, artesanos navales, herreros, carpinteros, sastres, cocineros, mercaderes, intérpretes en multitud de lenguas, astrólogos, predictores del tiempo, astrónomos, botánicos y especialistas en protocolo para organizar recepciones oficiales.

Durante las siete expediciones los navíos de Zheng He transportaron toneladas de seda, cerámica y monedas de cobre. Todas esas mercaderías las cambiaron por especias tropicales, gemas exóticas, maderas fragantes, animales desconocidos, textiles y minerales. Entre los bienes más preciados se hallaban las hierbas medicinales, el incienso y la pimienta. También trajeron de vuelta determinadas maderas tropicales, los cacahuetes, el opio, el marfil africano y los caballos árabes. Menos interés despertaba Europa, que solo podía ofrecer lana y vino. El Imperio podía producir esos dos materiales con creces.


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Publicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 47. Volumen II. Marzo de 2018

Mapa

El científico y astrónomo Zhang Heng (张衡) inventó en el año 132 un detector de terremotos fabricado principalmente con cobre. Cuatro cabezas de dragón de bronce apuntaban a los puntos cardinales para señalar la procedencia del temblor.

Reportaje de
Clara Serer Martínez
克莱拉
Mil setecientos años antes de la invención del primer sismógrafo en Europa, el científico y astrónomo Zhang Heng (张衡), oriundo de la ciudad de Nanyang (provincia de Henan), presentó allá por el año 132 d.C. un detector de terremotos denominado Houfeng didong yi (候风地动仪, literalmente “instrumento para medir los vientos estacionales y los movimientos de la tierra).

Este hecho ocurrió durante la regencia de la dinastía Han Oriental (东汉, 25-220) en la actual Luoyang (洛阳), ciudad-prefectura de la citada provincia de Henan. Zhang Heng dejó sorprendida a la corte imperial con este detector con forma de jarrón, fabricado con cobre y con diversas cabezas de bronce que simulaban un dragón, y que apuntaban a los diferentes puntos cardinales: norte, sur, este, oeste, noreste, noroeste, sureste y suroeste.

El detector de terremotos de Zang Heng

Debajo de cada una de las cabezas de dragón había un sapo de bronce con la boca abierta. Este instrumento, de dos metros y medio de diámetro, era capaz de detectar cualquier temblor de la tierra, tras el cual se soltaban unas bolas de bronce y caían sobre uno de los sapos que había debajo de cada cabeza de dragón. Al caer, un estrepitoso sonido indicaba movimientos sísmicos.

Puesto que las cabezas de dragón representaban los diferentes puntos cardinales, al desplomarse se podía saber de dónde procedía el terremoto. Los vestigios históricos relatan su gran exactitud e incluso atestiguan que era tan preciso como cualquier dispositivo moderno. Sin embargo, su funcionamiento interior sigue siendo un misterio sujeto, en la mayoría de los casos, a especulaciones. Pese a todo ello, este aparato no era capaz de medir los terremotos, sino solo señalar su procedencia.

Gráfico que muestra el corte y el funcionamiento del detector de terremotos de Zhang Heng. Autor: javierperez.info.
Gráfico que muestra el corte y el funcionamiento del detector de terremotos de Zhang Heng. Autor: javierperez.info. Fuentes: https://seismoscope.allshookup.org/remote-sensing-of-earthquakes.pdf, Wikimedia commons, dominio público.

 

La Historia sobre el «temblor del dragón»

Puesto que el invento original no se conserva y que la mayoría de reproducciones son simplemente estéticas, una réplica funcional de este primer sismógrafo fue elaborada por un equipo integrado por sismólogos, arqueólogos e ingenieros chinos, y se encuentra actualmente ubicada en la sala principal del Museo Nacional de Historia (中国国家博物馆) en Beijing. Cuenta la leyenda que, allá por el año 138, cayó una de las bolas de la cabeza de dragón que apuntaba hacia el oeste, y se desplomó en la dirección donde se encontraba el actual condado de Longxi (陇西县), en la ciudad-prefectura de Dingxi, en la provincia de Gansu. Ese mismo día, al sonar estrepitosamente el ingenioso mecanismo, tuvo lugar un terremoto en ese lugar.

Reproducción del sismógrafo de Zhang Heng. Foto: Wikimedia. Licencica de wikipedia commons, dominio público.
Reproducción del sismógrafo de Zhang Heng. Foto: Wikimedia. Licencica de wikipedia commons, dominio público.

En el año 2006, dos investigadores vinculados al Instituto de Geofísica de la Administración Sismológica de China, Feng Rui y Yu Yan Xiang, determinaron que aquel terremoto que había sido indicado por el invento de Zhang Heng en Longxi fue de magnitud 7, según la escala de Richter, y que tuvo su epicentro en la ciudad-prefectura de Tianshui. En otra ocasión, una de las bolas se desprendió sin que se hubiera notado temblor alguno. Muchos pusieron en duda su fiabilidad puesto que nadie había percibido ningún movimiento sísmico. Días más tarde un mensajero llegó con la noticia de un terremoto en Gansu, un lugar que se encontraba a 600 km de distancia de la corte y en el que se había producido un sismo.

La investigación sobre el funcionamiento del sismógrafo

El investigador Jan Pajak, del Instituto de Tecnología de Wellington (Nueva Zelanda), explicó su funcionamiento en uno de sus artículos titulado Signal processing in the Zhang Heng Seismograph for remote sensing of impending earthquakes. El funcionamiento interno del aparato está sujeto a diversas versiones. Pero el investigador de origen polaco explicó que “un terremoto sacude la estructura de un instrumento de tal forma que es desplazado en relación a un péndulo inercial indicando, a partir de ahí, la existencia de un seísmo”.

Sello chino con la efigie del inventor estampado en 1955. Foto: Wikimedia commons, dominio público.
Sello chino con la efigie del inventor estampado en 1955. Foto: Wikimedia commons, dominio público.

Zhang Heng el ciéntifico y erudito

Zhang Heng era todo un erudito puesto que, además de astrónomo, matemático y científico, destacó también como uno de los grandes pintores de aquella época. Como astrónomo sobresalió por trazar uno de los primeros mapas estelares, en el que localizó alrededor de 2.500 estrellas. También explicó el fenómeno de los eclipses lunares y sugirió la forma esférica de la Tier 

Mapa estelar chino de la dinastia Song (siglo XI). Foto: Wikimedia commons, dominio público.
Mapa estelar chino de la dinastia Song (siglo XI). Foto: Wikimedia commons, dominio público.

Algunas de sus creaciones más brillantes fueron la esfera armilar hidráulica (Hun Yi) y la constitución espiritual del universo (Ling Xian), en la que, como matemático, destacó por haber mejorado la aproximación del valor del número pi (π) entre 3,1466 y 3,1622. Sin embargo, si por algo destacó fue por la invención del detector de terremotos.

Un cráter lunar y un planeta llevan su nombre

En el año 1970, y en su honor, la Unión Astronómica Internacional (UAI) bautizó uno de los cráteres de la luna con su nombre, como merecido homenaje a la figura de este científico chino. El cráter lunar que lleva su nombre, cuyas coordenadas son 20°24’N 114°00’E, es un cráter de impacto y se ubica en la cara oculta de la luna. Está ubicado al noroeste de la llanura de otro cráter famoso, el dedicado al descubridor de la penicilina Alexander Fleming. Algunos años más tarde, en 1977, se acordó denominar Estrella Zhang Heng al planeta menor número 1802.

A principios del año 2003, cuando se cumplían 1.925 años del aniversario de nacimiento de Zhang Heng, el Centro de Planetas Menores de la UAI bautizó el planeta menor número 9092 como “Estrella del Distrito Nanyang”, en honor al lugar de nacimiento de este ingenioso inventor.

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Inventos de la antigua China adelantados a su tiempo


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pdfPublicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 43. Volumen IV. Julio de 2017.
Ver / descargar el número completo en PDF 

Abordamos algunos usos interesantes de los nombres de los colores  blanco (白, bái) y negro (黑, hēi) en chino y en castellano. Mediante esta comparación comprobaremos las diferencias que nos causan problemas en la compresión, su uso y las semejanzas que nos ayudarán a aprender.

Reportaje de
Fang Han
韩芳
Nuestra vida está repleta de colores y ello se refleja del mismo modo en nuestra lengua. Pero cuando hablamos en nuestro idioma materno, pocas veces nos damos cuenta del porqué de los usos de los colores. Sin embargo, durante el aprendizaje de una lengua extranjera, prestamos más atención a las semejanzas y a las discrepancias en el uso de los colores respecto a nuestra lengua. A continuación, vamos a ver algunos usos interesantes en chino y en castellano. Mediante esta comparación comprobaremos las diferencias que nos causan problemas en la compresión, su uso y las semejanzas que nos ayudarán a aprender.

Luz y oscuridad

Sin duda, el blanco (白, bái) y negro (黑, hēi) son colores básicos en todas las lenguas porque representan las dos partes de nuestra vida: la luz y la oscuridad.

colores blanco y negro en la lengua china

«Blanco» en chino (白, bái)

Tanto en castellano como en chino hay varias unidades fraseológicas en las que “blanco” expresa un matiz semántico de “vacío”, por ejemplo: “en blanco”, “monte blanco” (que indica un monte descuajado que se destina a la repoblación) y “papel blanco” (que es el que no está escrito ni impreso, por contraposición al que lo está). En chino, para expresar la idea de “vacío”, utilizamos el carácter que significa “vacío” (, kōng) junto con el que significa “blanco” (, bái) para expresar el mismo significado y en muchas unidades fraseológicas como “平白无故” (píngbáiwúgù; sin motivo alguno), “blanco” () es equivalente a vacío.

Si buscamos más expresiones que contengan “blanco”, podemos descubrir que aunque tienen sentidos diferentes, hay muchas de ellas en las que el valor de “blanco” todavía significa “vacío” en realidad.

Los significados de «blanco»

Según el diccionario de la Real Academia Española, la expresión “en blanco”, además del significado de “dicho de un libro, de un cuaderno o de una hoja que no están escritos o impresos”, también significa “sin comprender lo que se oye o lee” y “sin saber qué decir”. Y este “blanco” es el vacío de la mente o, mejor dicho, del sentido. En muchas expresiones chinas “blanco” también tiene significado de “sin efecto, sin resultado” (白忙活, báimánghuo) y “sin pagar” (白吃白喝, báichībáihē). Y en estos dos casos el “blanco” es semánticamente un vacío en el efecto y en el coste.

En China, el funeral de las personas de más de setenta años se conoce como “alegría blanca”. Según la Teoría de los Cinco Elementos, el blanco representa el otoño; la estación en la que todas las plantas se marchitan. Es por ello que los chinos creen que el blanco es el color de la desgracia.

Además de estos “blancos” relacionados con “vacío”, en las dos lenguas hay varias unidades en las que los “blancos” contienen significados simbólicos curiosos. En castellano se dice “dar en el blanco” para indicar “acertar”, y aquí el “blanco” se refiere a “objeto situado lejos para ejercitarse en el tiro y puntería”.

En otra unidad “ser el blanco de todas las miradas”, el blanco como el color de la luz solar, el color más brillante, se refiere al centro de atención de los presentes. En chino, este color también contiene el sentido de “luminoso”, como en  白日做梦” (báirìzuòmèng; lit. soñar durante el día), un modismo que es metáfora de una ilusión impracticable y en “月白风清” (yuèbáifēngqīng; lit. con la luna resplandeciente y el viento fresco) que se utiliza para describir una noche tranquila y agradable.

Un valor semántico de “blanco” en chino que también existe en castellano es el de “plata”, el metal que fue utilizado como moneda. Con este sentido aparecen en chino modismos en los que el color blanco representa la plata e indica, en realidad, la moneda y la riqueza, como en “怀黄握白” (huáihuángwòbá) que significa llevar oro y plata, llevar mucho dinero y “财不露白” (cáibùlòubái) que indica no mostrar la riqueza a los demás por mucho que se tenga.

Blanco: el color del funeral

Además de los significados que hemos comentado, el blanco tiene un sentido muy importante en la cultura china: el funeral. En chino tenemos un modismo “红白喜事” (hóngbáixǐshì), alegrías de rojo y de blanco, en las que dichos colores indican respectivamente las bodas y los funerales. En China, el funeral de las personas de más de setenta años se conoce como “alegría blanca”. Según la Teoría de los Cinco Elementos, el blanco representa el otoño; la estación en la que todas las plantas se marchitan. Es por ello que los chinos creen que el blanco es el color de la desgracia. En contraste, en Occidente, el color que se utiliza en los funerales es el negro y esta costumbre ha influido en el funeral chino contemporáneo y moderno.

colores blanco y negro en la lengua china

Negro en chino (黑, hēi)

Aunque el negro (黑, hēi) es el color de la desgracia en occidente, el significado más utilizado de negro en las unidades fraseológicas españolas es “dificultad” e “ilegalidad”. Por ejemplo, “estar/ponerse negro un asunto” indica tener o tomar mal cariz, en otras palabras, expresa la dificultad para realizar algo. Pero en chino el color negro no contiene el significado simbólico de dificultad.

Hoy en día, y debido a sus connotaciones negativas, cuesta imaginarse que, en chino antiguo, el negro fuera positivo ya que es el color del hierro, de donde proviene el significado de justicia y persistencia. Por tanto, “黑脸” (hēiliǎn; lit. cara negra) también se refiere a una persona justa.

Los significados de «negro»

Sin embargo, el significado de “ilegalidad” existe en ambas lenguas en unidades fraseológicas iguales, por ejemplo “dinero negro” y “mercado negro”. Además, en algunas expresiones, negro no solo representa “ilegalidad” sino también “violencia”, como “bandera negra” (bandera que izaban los piratas) y en chino “黑店” (hēidiàn; lit. tienda negra) hacía referencia, en el pasado, a los restaurantes u hoteles en los que mataban y robaban a los clientes. Otro ejemplo es la palabra “mafia” en chino, “黑手党” (hēishǒudǎng; lit. partido de manos negras), muy similar a la expresión en español “mano negra” (actuar de manera subrepticia).

Además negro también contiene el significado de “irritación”. De forma similar en español existe la expresión “ponerse negro” y en chino mediante “黑脸” (hēiliǎn; lit. cara negra) se expresa un estado de irritación.

colores blanco y negro en la lengua china
La figura de Bao Zheng en la Ópera de Beijing. FOTO: Wikimedia commons.

 

Bao Zheng en la Ópera de Beijing

Hoy en día, y debido a sus connotaciones negativas, cuesta imaginarse que, en chino antiguo, el negro fuera positivo ya que es el color del hierro, de donde proviene el significado de justicia y persistencia. Por tanto, “黑脸” (hēiliǎn; lit. cara negra) también se refiere a una persona justa. La figura de Bao Zheng —funcionario de la dinastía Song—en la Ópera de Beijing, lleva la cara negra y se caracteriza por su justicia.

En realidad, la tez de Bao Zheng no es negra y su figura con cara negra en la Ópera de Beijing proviene de una novela de la dinastía Qing: Tres Héroes y Cinco Galanes (“三侠五义”), en la que, para establecer una figura íntegra y justa como el hierro, convierte su cara en negra. Los significados simbólicos negativos del color negro en chino provienen del budismo: en su terminología, blanco y negro son los sobrenombres de bondad y maldad. Uno de los ejemplos más típicos es la expresión “不分皂白” (bùfēnzàobái; lit. no distinguir entre el negro y el blanco).

Además, como adjetivo en chino, negro también significa tenebroso y tenemos ejemplos como “黑灯瞎火” (hēidēngxiàhuǒ; lit. con la luz tenebrosa y sin fuego). También puede ser un sustantivo con el significado de la noche y de ello surge el modismo “起早贪黑” (qǐzǎotānhēi; levantarse muy temprano y acostarse muy tarde), que significa trabajar diligentemente.

El blanco y el negro, aunque son los colores más básicos y utilizados, parecen también los más monótonos si los comparamos con los otros. Sin embargo, a lo largo de la historia, las diferentes culturas dan valores semánticos variados a través de las distintas lenguas. Los colores también son una ventana por la que podemos conocer culturas y lenguas de todo el mundo.


Revista Instituto Confucio 33

Publicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 33. Volumen VI. Noviembre de 2015.

Pearl S. Buck dibujada por Samuel Johnson Woolf. Coleccion del Smithsonian Museum. Foto: Wikimedia commons, dominio público.

La premio Nobel de literatura Pearl S. Buck (1892-1973), vivió en China durante más de 40 años. A lo largo de su extensa obra literaria creó más de cien novelas, entre las que destaca La buena tierra, inspirada en China. 

Un reportaje de
Wang Danruo
王丹若
La escritora estadounidense Pearl Comfort Sydenstricker Buck (1892-1973), vivió en el gigante asiático durante más de 40 años, dijo en una ocasión: “toda mi vida, desde la infancia hasta la vejez, pertenece a China”, mostrando de este modo su gran amor hacia ese país. Pearl S. Buck creó más de cien novelas entre las que destaca La buena tierra, inspirada en China. Esta obra, junto a dos biografías, le valió el Premio Nobel de Literatura de 1938.

Con sus palabras, intentó demostrar a los lectores que a la hora de afrontar la realidad todos los seres humanos poseen una naturaleza común. Según algunos expertos estadounidenses, Pearl S. Buck es la escritora occidental más influyente que ha escrito sobre China después de Marco Polo allá por el siglo XIII. Sus obras, y ella misma, contribuyeron enormemente a estrechar las relaciones entre China y Estados Unidos.

Diversas fotos en la vida de Pearl. De arriba a abajo y de izquierda a derecha: Foto de juventud tomada por Arnold Genthe (librería del Congreso de USA). Foto de autor desconocido. La tercera foto es del tiempo en el que ganó el Nobel de Literatura. La última pertenece al Archivo Nacional Aleman de La Haya. Todas son de Wikimedia Commons, domino público.
Diversas fotos en la vida de Pearl. De arriba a abajo y de izquierda a derecha: Foto de juventud tomada por Arnold Genthe (librería del Congreso de USA). Foto de autor desconocido. La tercera foto es del tiempo en el que ganó el Nobel de Literatura. La última pertenece al Archivo Nacional Aleman de La Haya. Todas son de Wikimedia Commons, domino público.

Creció en Zhenjiang

Pearl S. Buck nació el 26 de junio de 1892 en Hilsboro (West Virginia, EE.UU.) y a los tres meses de edad llegó a China con sus padres misioneros presbiterianos. Durante los siguientes 40 años, excepto por el tiempo que regresó a Estados Unidos para estudiar en la universidad, vivió en China, hasta 1934 que se marchó definitivamente. En un principio la familia residió en Huai’an (淮安), provincia de Jiangsu (), y se trasladó a la ciudad de Zhenjiang (镇江) cuando Pearl tenía cuatro años y allí vivió otros dieciochos.

Los dos mundos de Pearl S. Buck

Su padre Absalom Sydenstricker (1852-1931) fue un misionero presbiteriano en China desde 1880 hasta 1931, fecha de su fallecimiento. Para facilitar el contacto con los chinos, sus padres decidieron no vivir en las acondicionadas zonas residenciales para extranjeros y hacerlo entre los nativos. Eso hizo que Pearl S. Buck viviera siempre rodeada de un ambiente completamente chino. Su progenitor era además un erudito de la cultura china, por lo que contrató a un maestro chino, apellidado Kong, para que le enseñara a leer los clásicos de la literatura china, las teorías de Confucio y la historia de la civilización china.

Carta a Pearl S. Buck de Soong May-Ling, 3 de noviembre de 1941. Wiikimedia commons, domino público.
Carta a Pearl S. Buck de Soong May-Ling, 3 de noviembre de 1941. Wiikimedia commons, domino público.

Por su parte, su madre, Caroline, le enseñó inglés, música, arte, conocimientos sobre religión e historia de la civilización occidental. Su niñera y el cocinero familiar solían contarle cuentos legendarios, historias folklóricas y costumbres del pueblo chino. La propia Pearl escribió en su autobiografía la siguiente frase:

“Crecí entre dos mundos diferentes, uno corresponde al mundo de visión estrecha y limpia de los norteamericanos; mientras que el otro corresponde a una visión de un mundo amplio, feliz, alegre y menos limpio de los chinos. Los dos mundos no se comunican. En el de los chinos, hablo en chino, me comporto como uno de ellos, como lo mismo y comparto sus pensamientos y sentimientos. En el mundo de los norteamericanos, cierro la puerta que los conecta”.

El regreso a Estados Unidos

En 1910, Pearl S. Buck, con 18 años de edad, regresó a Estados Unidos a estudiar psicología en una universidad. Su comportamiento y sus trenzas de corte chino despertaron gran curiosidad entre sus compañeros, lo cual le hizo sentirse “a disgusto e incómoda”. Después de graduarse en 1914, volvió enseguida a Zhenjiang y enseñó inglés en las escuelas Chongshi y Runzhou sucesivamente. En 1917, se casó con el economista agrícola John Lossing Buck, con el que se trasladó a Suxian (宿), un pueblo rural de la provincia de Anhui (安徽), lugar en el que permanecieron dos años.

Katharine Hepburn y Turhan Bey in «Estirpe de dragón» (1944). Foto: wikimedia commons, dominio público.
Katharine Hepburn y Turhan Bey in «Estirpe de dragón» (1944). Foto: wikimedia commons, dominio público.

Su época creativa en Nanjing

A finales de 1919 Pearl acompañó a su marido a la Instituto Jinling de la Universidad de Nanjing donde fue a trabajar al departamento de agricultura. En un pequeño apartamento de estilo occidental, escribió casi todas las obras que posteriormente le servirían para lograr el Premio Nobel de Literatura y el Premio Pulitzer en 1935. Ahí tradujo A la orilla del agua, una de las cuatro obras clásicas más famosas de China. Fue la primera versión traducida al inglés bajo el nombre de All men are brothers (Todos los hombres son hermanos).

Las vivencias de Pearl entre campesinos

Pearl y su marido conocieron en Suzhou a muchos campesinos chinos analfabetos que nunca antes habían visto a un extranjero. Vieron con sus propios ojos cómo lucharon para salir de sus penalidades y sobrevivir a desastres naturales. Ella se conmovió profundamente con la sencillez, bondad y tenacidad del sencillo pueblo chino y creyó que eran los verdaderos representantes de la nación china. Por eso, decidió escribir las dificultadas y los deseos de estos campesinos. Más tarde dijo: “No me gustan las obras que describen a los chinos de una manera extraña y grotesca. Mi mayor deseo es hacer que en mis obras aparezca la imagen real de esta nación”.

En sus libros plasmó la vida de los campesinos chinos y describió con todo tipo de detalles su modo de subsistencia, cruzando la brecha entre la cultura oriental y occidental y mostrando la realidad china a los lectores occidentales cambiando las imágenes de “herejes chinos” y “orientales misteriosos” creados anteriormente por otros escritores occidentales. Al final, logró el objetivo de influir positivamente en las generaciones posteriores con respecto a la idea que existía en Occidente sobre china y sus ciudadanos.

La buena tierra, premio Pulitzer

En 1931, su novela La buena tierra fue publicada en Estados Unidos consiguiendo un gran éxito de ventas. El libro trata sobre un campesino llamado Wang Long que de la nada llegó a ser rico. Gira en torno a la relación entre los campesinos y la tierra, desde el punto de vista de la prosperidad y la decadencia familiar y el cambio de la naturaleza humana. Su tono exótico y su fuerte sabor rural hicieron a los occidentales sentir el especial encanto de la antigua china. Un año después, La buena tierra obtuvo el Premio Pulitzer y Pearl S. Buck fue nombrada presidenta de la Asociación de Autores de Estados Unidos.

En 1937 la novela fue adaptada en película y causó de nuevo una gran sensación. En 1938, la escritora ganó el Premio Nobel de Literatura y se convirtió en la primera mujer norteamericana en lograr dicho galardón. También llegó a ser la primera ganadora occidental que escribió sobre temas relacionados con China. La versión en inglés de esta novela tuvo más de 70 ediciones y fue traducida a cientos de idiomas en más de 60 países, entre los que destaca Alemania, Francia, Holanda, Suecia, Dinamarca, Noruega, etc. Se trata de la escritora norteamericana cuyos libros han sido publicados en más idiomas.

Su corazón pertenecía a China

En 1934 se mudó de forma permanente a una granja en Pensilvania (EE.UU.) y un año después se divorció de su marido y se casó con su editor Richard Walsh. A partir de entonces, ya no regresó a China.

El 13 de diciembre de 1937 las crueles tropas japonesas llevaron a cabo una sangrienta mascare sobre los civiles de Nanjing. Al enterarse de esta noticia, Pearl publicó inmediatamente un artículo y pronunció un discurso para condenar los excesos del ejército japonés. En 1940, junto con el periodista Edgar P. Snow (1905-1972), conocido por sus libros y artículos sobre el comunismo en China, recaudó fondos y suministros médicos para ayudar en la Guerra de Resistencia contra Japón. Hizo además un llamamiento con el fin de establecer una asociación de auxilio y asumió el papel de presidenta de dicha organización. Con todo, logró recaudar cinco millones de dólares que envió a China como ayuda humanitaria.

En 1940, junto con el periodista Edgar P. Snow (1905-1972), conocido por sus libros y artículos sobre el comunismo en China, recaudó fondos y suministros médicos para ayudar en la Guerra de Resistencia contra Japón.

El Premio Nobel de Literatura

En 1938, cuando recibió el Premio Nobel de Literatura, pronunció un largo discurso titulado Novela chinaen el que dijo:

“Compartí durante largos años mi vida con el pueblo chino, con lo que China siempre ha sido parte de mi vida. Las gentes de mi patria y las de mi tierra de acogida tienen muchos aspectos en común. Lo más importante es que a ambas naciones les gusta la libertad. En este momento, toda China está combatiendo la guerra más tremenda de la historia y está luchando por su libertad. Nunca he sentido tanta veneración por China como ahora. ¡China es invencible!”

Este conmovedor discurso de Pearl supuso todo un apoyo para China durante la guerra y despertó la simpatía y la preocupación por este país en Occidente.

Fundaciones y vida pública

En 1941, Pearl S. Buck y su marido fundaron la Asociación East and West y promovieron la publicación de obras literarias chinas en Norteamérica. Además, fundó una revista mensual titulada Asia para introducir la cultura oriental en el pueblo norteamericano. Gracias a ella, las obras de Lu Xun, Mao Dun, Guo Moruo, Rou Shi, Ding Ling, Xiao Qian o Xiao Hong, entre otros, llegaron a las manos de los lectores occidentales.

Las hojas caídas saben adonde ir

Pearl S. Buck, profundamente enamorada de China y tras muchos años de ausencia, anheló siempre regresar algún día. Cuando se recuperaron débilmente las relaciones bilaterales entre ambos países en 1971 dio la sensación que su deseo pronto se cumpliría. Para ello, envió una y otra vez telegramas a Zhou Enlai y a otros dirigentes chinos.

En febrero de 1972, las relaciones sino-estadounidense experimentaron un vuelco favorable y le pidió al presidente Nixon que la llevara a China en su próxima visita oficial. El presidente norteamericano prometió ayudarla tanto como fuera posible a la vez que anunció a los medios su inminente viaje a China y la publicación de un libro sobre ese país. Como en aquel entonces ambos países no gozaban de relaciones diplomáticas consolidadas, Pearl tuvo que acudir a la embajada china en Canadá a solicitar un visado de entrada.

Sorprendentemente, su solicitud fue rechazada el 17 de mayo de 1972. Este duro golpe le causó una grave enfermedad y el 6 de marzo de 1973, a los 81 años de edad, falleció añorando China, su país de acogida. En su funeral llevaba puesto su qípáo favorito. Así fue como Pearl S. Buck, que contribuyó enormemente en el intercambio cultural de ambos países, se convirtió en una víctima de la barrera cultural y de la guerra fría entre Oriente y Occidente.

Monumento a Pearl en la universidad de Nanjing. La letras chinas 赛珍珠 (Sài Zhēnzhū) escriben su nombre. Foto: Wikimedia commons, dominio público.
Monumento a Pearl en la universidad de Nanjing. La letras chinas 赛珍珠 (Sài Zhēnzhū) escriben su nombre. Foto: Wikimedia commons, dominio público.

Su tumba, en Pensilvania

Después de una breve ceremonia civil, fue enterrada debajo de un árbol a unos cien metros de su residencia de Pensilvania. Sobre su lápida, diseñada y escrita por ella misma, solo hay tres caracteres chinos al estilo zhuàn (1)赛珍珠 (Sài Zhēnzhū, su nombre chino). Eligió los caracteres chinos para representarse a sí misma, lo cual tiene un profundo significado. De acuerdo con su testamento, su ataúd mira al este y la razón es muy obvia. En la oración fúnebre, el expresidente norteamericano Richard Nixon la elogió y dijo de ella que se trataba de “un puente que comunicaba las civilizaciones oriental y occidental”, “una gran artista” y “una persona sensible y compasiva”.

La huella de Pearl S. Buck en Zhenjiang, Nanjing y Shanghái

Hoy en día, todavía hay turistas chinos que van a visitar la antigua residencia y el cementerio de Pearl S. Buck. En Zhenjiang, Nanjing, Shanghái y otros lugares en los que ella vivió se han establecido asociaciones de investigación de la autora. El 9 de junio de 2012, más de 150 investigadores sobre la vida de la escritora llegados de Estados Unidos, Alemania, Corea del Sur y China se reunieron juntos en Zhenjing para participar en la gran reunión del centésimo vigésimo aniversario del nacimiento de Pearl S. Buck. Hasta el día de su muerte, Pearl nunca se olvidó de China y el pueblo chino no la olvidará jamás.

Nota: (1) El zhuàn () es un estilo de caligrafía china utilizado generalmente en sellos.


Publicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 14. Volumen V. Septiembre de 2012.

Los «reganmian», fideos para el desayuno tradicionales de Wuhan. Foto: Wikipedia commons, domino público.

La comida de Wuhan (capital de la provincia de Hubei) se caracteriza por los sabores salados y picantes. También por la importancia que se le da al desayuno. El desayuno más famoso de Wuhan son los reganmian, elaborados mezclando fideos y aceite de sésamo. Son deliciosos y sacian el hambre y, a la vez, son baratos y fáciles de hacer.

Reportaje de
Wang Yuqing
王雨晴 
La comida de Wuhan tiene como enseña una particular costumbre alimenticia: el desayuno. Antes de comenzar la jornada laboral, la gente va a la calle a llenarse el estómago. A veces toman tres yuanes de tofu, o nuomiji (arroz glutinoso con pollo envuelto en una hoja de loto) recién frito. Otras veces prefieren un bol de tallarines calientes por cinco yuanes, acompañado de un vaso de leche de soja muy caliente. Cuando amanece, se puede ver en las calles de Wuhan a la gente de la ciudad sosteniendo boles de tallarines con ternera aderezados con aceite de guindilla, comiendo al mismo tiempo que se apresuran ataviados con trajes a su trabajo.

Youtiao, similar a los churros. Foto: 123RF.
Youtiao, similar a los churros. Foto: 123RF.

Youtiao (similar a los churros) y douhua (pudin de tofu dulce)

La gente de Wuhan a menudo compra youtiao (similar a los churros) y douhua (pudin de tofu dulce). Gente de todo tipo se sienta en el callejón Hubu para disfrutar de un desayuno tradicional. La comida de Wuhan tiene muchas frases populares. Y el callejón Hubu no se libra: «Por la mañana se degusta el callejón Hubu, por la noche se come en la calle Jiqing».

Una de las vendedoras de comida callejera en el callejón Hubu. Foto: 123RF.
Una de las vendedoras de comida callejera en el callejón Hubu. Foto: 123RF.

El callejón Hubu

El callejón Hubu, escondido en la calle Ziyou, en el distrito de Wuchang, es un callejón con cientos de años de antigüedad. Construido durante la dinastía Qing (, 1644-1911), es el punto de encuentro para tomar el desayuno. Actualmente, tiene cada vez más y más tiendas que se han ganado aquí su reputación, y cada vez hay más gente que viene a este callejón a probar las delicias de la comida de Wuhan. El callejón Hubu se ha convertido en un lugar sagrado para el desayuno de la gente de Wuhan. Algunos locales como el “Xu Sao Hu Tang Fen” (徐嫂糊汤粉), “Cai Lin Re Ganmian” (蔡林记热干面) o “Siji Mei Tangbao” (四季美汤包) se han convertido en señas culturales de la ciudad.

Raganmian (izquierda) y Danjiu, de un puesto de comida callejera en Wuhan. Foto: Wikimedia commons, dominio público.
Raganmian (izquierda) y Danjiu, de un puesto de comida callejera en Wuhan. Foto: Wikimedia commons, dominio público.

Comida de Wuhan: los reganmian (热干面)

El desayuno más famoso de Wuhan son los reganmian (热干面, lit. “fideos secos calientes”), elaborados mezclando fideos y aceite de sésamo. Para esta receta se utilizan jianmian (un tipo de fideo). Se puede decir que son «suaves y elásticos, amarillos y húmedos, aromáticos y deliciosos». Los reganmian son deliciosos y sacian el hambre y, a la vez, son baratos y fáciles de hacer. En la década de 1930, este tipo de comida era el desayuno de la gente con salarios más bajos, pero tras la década de los 80 se popularizó en las calles de Wuhan.

Picante

El verano en Wuhan es extremadamente caluroso y húmed. Por eso a menudo la comida de Wuhan incluye picante para estimularlo y además eliminar la humedad del cuerpo. La gente de Wuhan suele decir que se puede prescindir de comer variado, pero no se puede comer sin picante. Con el tiempo, la cocina de esta ciudad ha incorporado sabores salado y picante a sus platos. Los cangrejos estofados de Wuhan se han convertido en un afamado plato de la cocina china.

Por la noche, en la calle, los empleados de los restaurantes lavan los cangrejos que han pescado en el río. Estos grupos de gente lavando cangrejos ya se han convertido en una de las peculiares escenas veraniegas de Wuhan. La gente de Wuhan llama dàxiā (大虾, gambas) a los cangrejos de río.  Durante la temporada de pesca la gente se sienta en restaurantes de todos los tamaños donde disfrutan comiendo grandes cantidades de este manjar. En Wuhan se sirven los cangrejos en cuencos grandes y brillantes, y emanan desde lejos un rico y picante aroma que aviva el apetito de todos los comensales. Otra delicia picante de Wuhan, conocida en toda China, es el cuello de pato.

Pesado frito. Foto: 123RF.
Pesado frito. Foto: 123RF.

La comida de Wuhan y el pescado

El pescado de Wuchang se cría principalmente en el curso bajo del río Yangtsé, por ello la región de Hubei es una gran productora. Este pescado se cocina de muchas maneras diferentes: al vapor, con caldo que refuerza el sabor dulce del pescado; frito a fuego lento, también es una de las delicias de la provincia de Hubei; y asado con salsa picante, muy de moda estos años, fusionando los sabores picante y salado.

Sopa de raiz de loto, un tubérculo local. Foto: 123RF.
Sopa de raiz de loto, un tubérculo local. Foto: 123RF.

La sopa de raiz de loto

El invierno en Wuhan es frío y gris, llegando incluso a cubrirse las hojas de los árboles de una gruesa capa de nieve. Durante esta época del año, la gente de Wuhan toma picante para disipar el frío y además toman sopa caliente para calentar el cuerpo. Desde siempre, la gente de Hubei ha tenido el dicho «si no hay sopa, no es un banquete».

La sopa más famosa de la comida de Wuhan es, sin duda, la sopa de raíz de loto. Debido a los numerosos lagos de Hubei, esta provincia es rica en raíces de loto. Se trata de un tubérculo de sabor suave y dulce. Si se cocina con costillas de cerdo estofadas adquiere un sabor intenso a la vez . La cazuela de sopa caliente de costillas de cerdo y raíz de loto, nada grasienta, con un aroma dulce pero no insípido, deja un agradable sabor de boca y el cuerpo cálido.

No es de extrañar que la gente diga a menudo que un bol de sopa de costillas de cerdo con raíz de loto representa el aroma de la larga cultura de Chu. La comida de Wuhan triunfa en China.


Instituto Confucio 38

pdfPublicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 38. Volumen V. Septiembre de 2016.
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Yang Guifei pintada por Chobunsai Eishi. De la colección del British Museum. Foto: Wikimedia commons, domino público.

«La canción del eterno lamento» (长恨歌, Cháng Hèn Gē) es un poema narrativo escrito por Bai Juyi (白居易; 772–846). El poema relata la trágica historia de amor entre el emperador Xuanzong y su concubina favorita, Yang Yuhuan, más conocida como Yang Guifei, una de las famosas «Cuatro Bellezas» de la antigua China.

Javier Pérez
La obra poética La canción del eterno lamento (长恨歌, Cháng Hèn Gē) narra la trágica historia de amor entre el emperador Xuanzong (玄宗, 685-762) y su concubina Yang Guifei (杨贵妃, Yáng Guìfēi). La poesía detalla cómo ese amor inició la decadencia del Imperio Tang y concluyó con la trágica muerte de la princesa. La canción del eterno lamento fue escrita por el poeta de la dinastía Tang Bai Juyi (白居易; 772–846). Es una de las historias de amor más recordadas en la literatura china.

Retrato de Bai Juyi. Autor desconocido. Wikimedia commons, domino público.
Retrato de Bai Juyi. Autor desconocido. Wikimedia commons, domino público.

Basado en hechos reales

La canción del eterno lamento está basada en hechos reales ocurridos durante el reinado del emperador Xuanzong de la dinastía Tang. Su relación con Yang Guifei, una de las «Cuatro Bellezas» de la antigua China, ha dado lugar a una rica y diversa obra literaria. Otro famoso poeta, Du Mu (杜牧, 803-852), escribió un famoso poema sobre los lichis y Yang Guifei que ya hemos relatado en esta web.

Los hechos historicos nos dicen que el emperador Xuanzong conoció a Yang Guifei tras la muerte de su consorte. Se enamoró perdidamente de ella. En el año 756 ocurrió la Rebelión de An Lushan. En el fragor de la revuelta, Yang Guifei y su emperador huyeron hacia la provincia de Sichuan.

Justo el 15 de julio del 756, al pasar por la posta Mawei (ahora al oeste de Xingping, provincia de Shaanxi) se produjo un motín en el ejército. Los generales forzaron a Xuanzong para que ordenara matar a Yang Guifei. Y el emperador no supo evitar su muerte. Cuando Guifei murió tenía 38 años.

El nombre de Yang Guifei

La traducción del chino de Yang Guifei (杨贵妃, Yáng Guìfēi) es Honorable Concubina Imperial. Se trata de un nombre posterior al que recibió de su familia. Su verdadero apelativo era Yang Yuhuan (楊玉環). Su otro nombre, el que la haría inmortal, conservó el apellido de la familia Yáng (杨, honorable) y sustituyó Yuhuan (玉環) por Guìfēi (貴妃), cuya traducción es Concubina imperial de alto rango.

Si tuviéramos que resumir La canción del eterno lamento en cuatro actos con una estructura clásica, este podría ser el resultado:

Yang Guifei y el Emperador Xuanzong

Acto I: El encuentro y el amor entre Xuanzong y Yang Guifei

La paz y la prosperidad reina bajo el mandato del emperador Xuanzong. Su vida cambia cuando conoce a Yang Guifei. El emperador queda tan encantado que llega a ignorar asuntos de estado.

Acto II: La felicidad

El emperador y Yang Guifei viven momentos de amor profundo. La influencia de Yang en la corte crece y ella disfruta de un lujo y un poder sin precedentes. Sin embargo, la felicidad de la pareja empieza a generar envidia y descontento entre los funcionarios y el pueblo.

Acto III: La tragedia

El amor entre el emperador y Yang Guifei es puesto a prueba por la Rebelión de An Lushan. El imperio se ve sumido en el caos. La pareja real se ve obligada a huir. Durante su escape, los soldados y el pueblo exigen la muerte de Yang Guifei. El emperador, presionado por sus propios oficiales, accede a sacrificar a su amada.

Acto IV: El eterno lamento como desenlace

Tras la muerte de Yang Guifei, el emperador vuelve al trono quebrado. Xuanzong pasa sus días lamentando la pérdida de su gran amor, soñando con ella y deseando la muerte para reunirse. La canción del eterno lamento es una historia de amor con reflexión sobre el poder, la responsabilidad y las consecuencias de las acciones.

Los últimos cinco versos, según la traducción del Profesor Ying Sun dicen así:

Los versos finales de «La cancion del eterno lamento»

夜半無人私語時。
在天願作比翼鳥,
在地願為連理枝。
天長地久有時盡,
此恨綿綿無絕期。

…a medianoche, a solas, hicieron una promesa.
«Seamos dos pájaros en el cielo volando juntos,
seamos dos ramas en la tierra inseparablemente unidas».
Sin embargo, el cielo y la tierra no serán eternos,
solo queda este lamento que dura para siempre.


 

Ciudad antigua de Fenghuang. Foto: 123RF.

Fenghuang (凤凰) se caracteriza por la belleza del río Tuo, que bordea las dos orillas repletas de “casas colgantes” o diaojiao lou (吊脚楼), características de la etina miao. Estas viviendas únicas, a menudo hechas de madera y con saledizos levantados hacia arriba, tienen un estilo antiguo y elegante donde los pasillos de las casas quedan suspendidos sobre el río, sostenidos por unos pilotes de madera.

Un reportaje de
Yang Yue
杨悦
Fenghuang (凤凰) se encuentra en el suroeste de la Prefectura Autónoma tujia y miao de Xiangxi, en la provincia de Hunan. Su nombre, que significa “fénix”, proviene de la montaña que se alza tras la ciudad y que se asemeja a un ave mítica con las alas abiertas que va a emprender el vuelo. La ciudad natal del célebre escritor Shen Congwen (沈从文, 1902-1988) debe su reputación, en parte, a la novela de dicho literato, La ciudad fronteriza (边城), que evoca justamente su hermoso lugar de procedencia.

La historia de Fenghuang

La historia de Fenghuang tiene unas características singulares. Sobre el año 770 a.C. este lugar ya era habitado por las etnias miao y tujia. Sin embargo, a diferencia de otros lugares que surgieron del crecimiento demográfico y del desarrollo de las comunicaciones y del comercio, la ciudad del fénix –en plena naturaleza, anidada entre la montaña y el río, y con un sistema de transporte poco desarrollado–, “existe por otra razón” (El lugar donde crecí, de Shen Congwen).

En 1704, el emperador Kangxi de la dinastía Qing instauró, en el actual emplazamiento de la ciudad, un cuartel militar con el fin de reforzar el control sobre los miao, ya que el líder de estos aún gozaba de poder y los conflictos con la corte Qing eran frecuentes. Por ello, hasta quinientas fortificaciones y doscientos campamentos militares rodeaban la inexpugnable villa.

Durante dos siglos, los militares de la corte Qing y los de los miao libraron combates constantemente. No fue hasta finales del siglo XIX y comienzos del XX cuando estos conflictos llegaron a su fin. La mayor parte de los bastiones fueron destruidos y los campamentos militares transformados en casas.

Fenghuang (凤凰) y sus casas colgantes iluminadas. Foto: 123RF.
Fenghuang (凤凰) y sus casas colgantes iluminadas. Foto: 123RF.

Shen Congwen

Bajo la pluma de Shen Congwen se revela la belleza poética de este lugar, comparable a las pinturas de la dinastía Song: “un río fluye desde la alta montaña, reúne el curso de las aguas llegadas de diez mil montes, y su lecho está bordeado por cedros en ambas orillas. Los campesinos riegan los campos de la alta montaña transportando el agua de este río con las norias de bambú”.

Fenghuang (凤凰) y el rio Tuo con sus riberas llenas de cedros. Foto: 123RF.

Las casas colgantes

Los visitantes que llegan a Fenghuang por primera vez quedan, sin duda, impresionados por la belleza feroz del río Tuo. Tan en calma, tan vivo, bordea las dos orillas repletas de “casas colgantes” o diaojiao lou (吊脚楼), características de los miao. Estas viviendas únicas, a menudo hechas de madera y con saledizos levantados hacia arriba, tienen un estilo antiguo y elegante. Los pasillos de las casas quedan suspendidos sobre el río, sostenidos por unos pilotes de madera. Estas construcciones están a menudo compuestas por dos alturas. Los pasos resuenan sobre su suelo de madera. Adosadas a las montañas, las “casas colgantes” suelen tener vistas al río.

Las crecidas del Tuo

Cuando una crecida inunda los bajos de las viviendas, sus moradores son evacuados por medio de una escalera que conecta los aleros de los edificios con la montaña o las murallas, llevando consigo provisiones. Vuelven cuando el caudal del río decrece. Cuando su nivel baja, se pueden ver diez piedras alineadas sobre el río Tuo, a la altura de la puerta norte de la antigua ciudad. Estas piedras hacen la función de puente uniendo las dos orillas del río. Entre cada una de ellas hay una separación de un paso y los niños saltan de una a otra, de ahí el sobrenombre de “piedras de salto”.

El paso del río Tuo en Fenghuang (凤凰) solo es accesible con el flujo bajo de su caudal. Foto: 123RF.

Los habitantes de Fenghuang

Los habitantes de Fenghuang no son solo conocidos por su coraje y franqueza, también lo son por su honestidad y sencillez. Fenghuang, la ciudad natal, pacífica y afortunada, cómo escribe Shen Congwen, “las costumbres simples y los rituales tradicionales se aplican a todo… En la primavera, oficiales vestidos de amarillo leen poemas sobre la agricultura. Cuando se acerca el fin de año, los habitantes visten con prendas rojas, ponen la figura de un dios en la estancia principal de la casa; tocan con energía los tambores, un chamán ataviado con prendas rojas como la sangre sopla en su instrumento con forma de cuerno de buey –esculpido en plata–, ataviado de un cuchillo de bronce, mientras danzan para divertir al dios”.

Casas colgantes. Foto: 123RF.

Sin embargo, las costumbres típicas de Fenghuang están cambiando. Ante el creciente número de visitantes, la antigua ciudad adoptó en abril de 2013 una nueva política: en vez de cobrar a los turistas únicamente por los emplazamientos más famosos, a partir de entonces empezó a cobrar una entrada para acceder a la villa histórica.

Como toda vieja ciudad que se convierte en destino turístico, Fenghuang se ha enfrentado a ciertas dificultades: la llegada de viajeros foráneos altera la vida cotidiana de los locales. Seducidos por los intereses comerciales vinculados al ocio, algunos habitantes han transformado sus casas en hoteles y tiendas, otros han alquilado o vendido sus viviendas para mudarse a inmuebles más modernos de la nueva zona urbana. El resultado ha provocado que los habitantes locales sean cada vez más escasos y que han sido se les haya remplazado por comerciantes y turistas.

Al caer la noche, la ciudad del fénix se ilumina por una multitud de luces de neón. Al lado del río la música suena en los bares. El nuevo rostro de Fenghuang, obviamente, no disgusta a los turistas. Hay que esperar al día siguiente, cuando el brillo del sol se levante de nuevo sobre el río Tuo, para que Fenghuang encuentre su calma y la sobriedad de su sencillo rostro.


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Publicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 39. Volumen V. Noviembre de 2016.

 

Skyline de Changsha con la Isla de las Naranjas y el río Xiang en primer plano. Foto: 123RF.

Hunan (湖南Húnán), que literalmente significa “al sur del lago” en referencia al lago Dongting (洞庭湖), se ubica en la zona central meridional de China y es una de las mayores productoras de arroz del país. Hunan ofrece a sus visitantes espectáculos naturales que parecen extraídos de un guión de cine. Este es el caso de los impresionantes paisajes del área escénica de Wulingyuan (武陵源), una obra maestra de la naturaleza que alcanzó la fama mundial gracias a la película Avatar.

Un reportaje de
Carolina Navarro Plata
罗悦柔
Hunan (湖南, Húnán), que literalmente significa “al sur del lago” en referencia al lago Dongting (洞庭湖), se ubica en la zona central meridional de China, en la orilla sur del curso medio del río Yangtsé, el más largo de Asia. Este río es la frontera natural con la vecina provincia de Hubei, con la que limita al norte. Al este se encuentra la provincia de Jiangxi, al sureste Guangdong, al suroeste Guangxi, y al oeste Guizhou y la municipalidad de Chongqing. Exceptuando la zona norte, el resto de la provincia está bordeada por cadenas montañosas.

El este y el oeste de Hunan

Las zonas este, oeste y sur son más elevadas que la planicie del norte, donde se encuentra el lago Dongting, el segundo lago de agua dulce más grande de China. Es allí donde desembocan la gran mayoría de los ríos de la provincia. Entre estos, destacan el Yuan (沅江), que recorre la parte oeste; y el Xiang (湘江), que atraviesa la provincia de suroeste a noreste. Dada la relevancia de este último para la economía provincial, a lo largo de su cauce se asientan tres de las ciudades más pobladas de la provincia: Xiangtan (湘潭), Zhuzhou (株洲市) y Changsha (长沙), la capital de Hunan.

Asimismo, el nombre del río, Xiang, se utiliza como abreviatura para referirse a la provincia. Por ejemplo, la “gastronomía Xiang”, la “ópera Xiang”, el “bordado Xiang” o, incluso, en las matrículas de los coches.

Lago Dongting. Foto: 123RF.
Lago Dongting. Foto: 123RF.

La zona de Hunan goza de un clima subtropical húmedo caracterizado por veranos calurosos y lluviosos e inviernos frescos. La mayoría de las precipitaciones anuales se concentran en primavera y en verano, por lo que el otoño se convierte en una de las estaciones predilectas para disfrutar de su naturaleza y observar el maravilloso espectáculo que ofrecen las terrazas de arroz teñidas de tonos dorados. Hunan tiene una media anual de temperaturas entre los 15 y 18º C y unas 1.500 horas de sol al año que favorecen el desarrollo de su actividad agrícola.

El Mausoleo del emperador Yandi en Zhuzhou. Foto: 123RF.
El Mausoleo del emperador Yandi en Zhuzhou. Foto: 123RF.

Especies características de la biodiversidad

En esta área habitan especies como el gato dorado asiático (Catopuma temminckii), el pangolín chino (Manis pentadactyla), la pantera nebulosa (Neofelis nebulosa) o la paguma (Paguma larvata), entre otros. Su flora atesora una gran riqueza. Abundan el ciprés chino (Glyptostrobus pensilis), el gingko, el pino rojo chino (Pinus massoniana), la Davidia involucrata, la Cathaya argyrophylla o la Eucommia ulmoides.

Pantera nebulosa o «leopardo nublado». Foto: 123RF.
Pantera nebulosa o «leopardo nublado». Foto: 123RF.

Hunan es famosa por las diferentes minorías étnicas que habitan sus tierras y que suponen el 10 por ciento de sus 67.830.000 habitantes (est. 2015). La gran parte de estas etnias –en su mayoría tujia, miao, yao y dong– se concentran en las zonas montañosas del este, sur y oeste. Es en su zona occidental donde se sitúa la Prefectura Autónoma tujia y miao de Xiangxi (湘西土家族苗族自治州), creada en 1957.

Pangolín. Foto: 123RF.
Pangolín. Foto: 123RF.

Una historia antigua

Las excavaciones arqueológicas en el yacimiento de Fuyan, en Daoxian, prueban que la zona estaba habitada hace 80.000 años. Además, en 1995 en el yacimiento de Yuchangyan, también en Daoxian, se encontraron granos de arroz que indican que hace más de 10.000 años ya se cultivaba este cereal aquí, lo que convierte a esta en una de las primeras zonas donde se cultivó arroz en todo el mundo.

Sin embargo, no fue hasta la dinastía Zhou (, 1046-256 a.C.) cuando comenzó a formar parte de Chu (楚国), uno de los estados vasallos de dicho linaje. Después de que Qin Shihuang unificara China, se produjo una fuerte migración del norte hacia el sur. La mayoría huía de las invasiones de los xiongnu, las tribus nómadas del norte. Este hecho empujó a las etnias autóctonas hacia las zonas montañosas del sur y el oeste.

La época de los Tres Reinos

La provincia vivió su época de esplendor con la producción de arroz durante el periodo de los Tres Reinos (三国, 220-280 d.C.). Durante la dinastía Ming (, 1368-1644), Hunan y Hubei formaron la provincia de Huguang. La actual demarcación data de 1664, durante el mandato del emperador Kangxi de la dinastía Qing.

Ciudad antigua de Fenghuang. Foto: 123RF.
Ciudad antigua de Fenghuang. Foto: 123RF.

Siglos XIX y XX

A mediados del siglo XIX se produjeron constantes tensiones. Este clima de malestar desembocó en revueltas campesinas y enfrentamientos. Como consecuencia, en 1850 estalló en la vecina provincia de Guangxi la rebelión Taiping que acabó extendiéndose también a Hunan y otras provincias cercanas. En 1864, y bajo el mando del general de Hunan Zeng Guofan (曾国藩), el ejército de Xiang (también proveniente de esta provincia) puso fin a la rebelión.

La primera mitad del siglo XX estuvo marcada por la inestabilidad. Hunan vivió diversos episodios históricos que pusieron de relieve el carácter revolucionario de sus gentes. Uno de los personajes más famosos oriundo de esta provincia fue Mao Zedong, que en 1927 dirigió en estas tierras el “Levantamiento de la cosecha de otoño” (秋收起义).

La economía de Hunan

Gracias a la orografía y climatología de la provincia, Hunan es una de las mayores productoras de arroz de China. En el sur de la provincia se cosecha dos veces al año, en julio y en noviembre. Entre los cultivos más industriales destacan los utilizados para la obtención de fibras textiles como el algodón, el ramio blanco y el yute.

A lo largo de la segunda mitad del siglo XX se comenzó a desarrollar el sector industrial y minero de esta provincia rica en recursos minerales, pues cuenta con más de 80 tipos, entre los que destacan el carbón, el estaño, el manganeso y el antimonio.

 Changsha con la Isla de las Naranjas y el río Xiang en primer plano. Foto: 123RF.
Changsha con la Isla de las Naranjas y el río Xiang en primer plano. Foto: 123RF.

Mucho por descubrir en Changsha

La capital de Hunan, Changsha, se asienta a orillas del río Xiang, en el noreste de la provincia. En sus miles de años de historia, la ciudad ha sido, por su situación estratégica, un punto clave en las comunicaciones entre el norte y el sur y el este y oeste de China. En la capital se produce el cruce de las líneas ferroviarias entre Beijing y Guangzhou, de norte a sur; y Shanghái y Kunming, de este a oeste. Además de ser el eje de comunicaciones, Changsha es también el centro cultural, político, educativo y económico de la provincia.

Durante la dinastía Qin fue un lugar clave para adentrarse en la vecina provincia de Guangzhou. El actual nombre data del año 589, cuando se instaló en la ciudad la prefectura de Tan. En el año 927 fue designada capital del estado de Chu (también llamado Chu Meridional), durante el periodo de las Cinco Dinastías y Diez Reinos (五代十国, 907-960). Y desde 1664, Changsha se estableció como capital de la provincia de Hunan.

El Museo Provincial de Hunan (湖南省博物馆), fundado en los años 50 del siglo XX, es un punto ideal para empezar a explorar la ciudad y conocer en profundidad la historia y la cultura de la zona. El complejo, situado junto al parque de los Mártires Revolucionarios, ocupa un área de más de 50.000 m2. Este museo alberga un gran número de reliquias culturales. Las más importantes son las pertenecientes a las tumbas Mawangdui (马王堆) de la dinastía Han Occidental, que se descubrieron en 1972, al este de Changsha. El mayor tesoro de esta excavación, que también se encuentra en el museo, es la tumba de Xin Zhui (辛追) –la marquesa de Dai– que se encontraba en muy buen estado de conservación a pesar de haber transcurrido más de 2.100 años desde su muerte.

Pabellón de Tianxin en los jardines del mimmo nombre. Ciudad de Changsha, provincia de Hunan. Foto: 123RF.
Pabellón de Tianxin en los jardines del mimmo nombre. Ciudad de Changsha, provincia de Hunan. Foto: 123RF.

El parque Tian Xin (天心公园), es un lugar de gran interés histórico ya que allí se pueden visitar los restos de la muralla que se construyó en el año 202 a.C. alrededor de Changsha. De los 9 km de muralla que una vez protegieron la ciudad, hoy en día solo se conservan 251 metros. El pabellón Tian Xin, que en su momento era el edificio más alto de la ciudad.

Desde el parque, cruzando el río Xiang en dirección al suroeste, llegamos al campus de la Universidad de Hunan, que tiene sus orígenes en la Academia Yuelu (岳麓书院) fundada en el año 976 d.C. Esta era una de las antiguas escuelas de conocimiento más longevas de China. Sin embargo, fue la única que se acabó convirtiendo en universidad. El antiguo complejo de edificios que acogió a la academia original se encuentra al este de la montaña Yuelu. Se trata del último de los 72 picos que forman la cadena montañosa Heng o Hengshan (衡山), que se extiende desde Hengyang hasta la capital. Hengshan, que también recibe el nombre de montaña del Sur (南岳, Nányuè), es uno de los montes más famosos de China por ser una de las Cinco Montañas Sagradas (五岳, Wǔyuè). Esta cumbre goza del sobrenombre de la “montaña de la longevidad”. No en vano, para felicitar el cumpleaños a una persona de edad avanzada se utiliza la expresión: “Que vivas tanto como la montaña del Sur”.

Naturaleza y paisajes de película

Hunan ofrece a sus visitantes espectáculos naturales que parecen extraídos de un guion de cine. Este es el caso de los impresionantes paisajes del área escénica de Wulingyuan (武陵源), una obra maestra de la naturaleza que alcanzó la fama mundial a principios del siglo XXI. La película Avatar, del director estadounidense James Cameron, utilizó como una de sus fuentes de inspiración las montañas de este geoparque para crear las cumbres flotantes que aparecen en el filme. El área, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1992, se encuentra en el noroeste de la provincia. Los miles de pináculos y picos kársticos, que se alzan a lo largo y ancho de Wulingyuan, dejarán sin palabras a los visitantes. El lugar se divide en cuatro partes: la reserva natural del valle Suoxi, el área escénica de Yangjiajie, la reserva natural de la montaña Tianzi y el parque nacional de Zhangjiajie, que fue declarado en 2015 Geoparque Global por la UNESCO. Este último es el más famoso y, a menudo, se utiliza su nombre para referirse al área de Wulingyuan.

Parque Nacional de Zhangjiajie. Vistas del paisaje de Yuanjiajie. Foto: 123RF.
Parque Nacional de Zhangjiajie. Vistas del paisaje de Yuanjiajie. Foto: 123RF.

En la Prefectura Autónoma tujia y miao de Xiangxi, al oeste de Hunan, aguardan a los visitantes dos de los pueblos más espectaculares de la provincia: Fenghuang y Dehang. Ambos son un punto de partida ideal para acercarse a las etnias que habitan estas tierras y conocer mejor sus costumbres.

Fenghuang (凤凰) es uno de esos lugares donde el tiempo parece haberse detenido. La parte antigua de este pueblo, edificado en 1704 durante la dinastía Qing, ha permanecido fiel a su construcción original. Las casas de madera parecen levitar sobre el río Tuo (沱江) que serpentea la villa.

Dehang (德夯) se encuentra en un enclave sin igual. Las tradicionales casas de madera, decoradas con farolillos rojos, se alzan a ambos lados del lecho fluvial. El poblado, rodeado por montañas kársticas, disfrutar de la naturaleza en todo su esplendor y de las bellas construcciones.

El parque geológico nacional del Bosque de Rocas Rojas (红石林国家地质公园), en el condado de Guzhang, impresiona a los visitantes por las formas y tonos rojizos que provienen de la gran cantidad de hierro que contienen sus rocas. Se calcula que la formación de esta maravilla de la naturaleza tuvo lugar hace unos 450 millones de años.

Sabores picantes

La gastronomía de Hunan, conocida como cocina Xiang (湘菜), es una de las 8 escuelas o estilos culinarios más representativos de la cultura china. Con una historia de más de 2.000 años, que se remonta a la dinastía Han, los recursos naturales y la climatología de la provincia condimentan esta cocina. Se caracteriza por su intenso sabor picante y agrio, el color intenso, el aroma fresco y la variedad de los ingredientes naturales que emplea. Está formada por tres variedades regionales: la del valle del río Xiang, la de la zona montañosa de Xiangxi y la del área del lago Dongting. Algunos de los platos más representativos de la cocina Xiang son la cabeza de pescado al vapor con guindillas o chiles (剁椒蒸鱼头), el tofu fermentado de Changsha (长沙臭豆腐) o la sangre de pato salteada (炒血鸭). 


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Publicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 39. Volumen V. Noviembre de 2016.

Fragmento de la obra «Dos caballos al galope» de Xu Beihong. Tinta sobre rollo de papel. Foto: Wikimedia commons, domino público.

Xu Beihong ( 徐悲鸿, 1895-1953), fue un reconocido pintor chino que estudió pintura occidental en Francia. Desde su punto de vista, la pintura tradicional china tenía que introducir las técnicas de la pintura occidental, así pues sus obras resaltan la luz, las formas y la estructura anatómica. 

Reportaje de
Wang Wen
王文
Xu Beihong (徐悲鸿, 1895-1953) fue un célebre pintor contemporáneo chino y profesor en bellas artes. Se le considera un maestro de los retratos y la pintura de caballos y pájaros. También fue un gran defensor del realismo y seguidor del estilo artístico de Ren Bonian (任伯年, 1840-1896).

Estudios y logros académicos

Estudió pintura occidental en Francia. Tras su regreso a su tierra natal consiguió varios puestos en diversas instituciones nacionales. Entre estas entro a formar parte del Departamento de Arte de la Universidad Nacional del Centro (ahora la Universidad de Nanjing) y en el Instituto de Arte de la Universidad de Beijing. A partir de 1949 se convirtió en presidente de la Academia Central de Bellas Artes.

Como pintor, tuvo una gran influencia en el arte chino. Desde su punto de vista, la pintura tradicional china tenía que introducir las técnicas de la pintura occidental. Por ello sus obras resaltan la luz, las formas y la estructura anatómica. Sus obras de tinta china a color brillan por su belleza natural, sobre todo aquellas cuyo protagonista es un caballo al galope.

Nació pobre y empezó a pintar muy joven

Xu Beihong nació el 19 de julio de 1895 en una familia humilde en el pueblo de Qitingqiao (屺亭桥), perteneciente a la ciudad de Yixing (宜兴), en la provincia de Jiangsu. Su padre, Xu Dazhang (徐达章), fue profesor de una escuela privada y exhibía un gran talento en literatura y pintura, por eso sus vecinos a menudo le encargaban que pintara cuadros. De estos trabajos obtenía pequeños ingresos para mantener a la familia.

A partir de los nueve años, Xu Beihong comenzó a practicar la pintura con su padre. Cada día después de comer, copiaba una obra de Wu Youru (吴友如), famoso pintor de finales de la dinastía Qing (清, 1644-1911). Además, también aprendió a mezclar los colores y aplicarlos a la pintura. A los diez años ya ayudaba a su padre a aplicar correctamente los colores a los cuadros.

Sus primeros dibujos de animales

Cuando tenía 13 años, debido a las inundaciones en su pueblo durante varios años consecutivos, su padre le llevó a la zona de Wuxi y Changzhou, vendiendo sus cuadros para ganarse la vida. Por aquel entonces, Xu Beihong coleccionaba dibujos de animales, como caballos y vacas, que se regalaban con los paquetes de cigarrillos para posteriormente dibujarlos. Con 17 años, Xu se convirtió en profesor de bellas artes en su pueblo natal.

Xu Beihong. Foto: wikimedia commons, dominio público.
Xu Beihong. Foto: wikimedia commons, dominio público.

De Xu Shoukang (徐寿康) a Xu Beihong (徐悲鸿)

Originalmente, Xu Beihong se llamaba Xu Shoukang (徐寿康). Durante un banquete de boda en casa de un familiar, los hijos de las familias ricas ataviados de trajes de seda, se burlaron de Xu porque sólo llevaba puesto un abrigo de algodón. Desde aquel entonces, decidió no vestirse nunca con prendas de seda.

Xu deseaba estudiar en las nuevas escuelas, pero su familia no podía pagarlo. Cuando pedía prestado dinero a otros, nadie le hacía caso, y no podía evitar sentirse triste y se veía a sí mismo como un ganso con el llanto apenado, decidió entonces cambiarse el nombre a Bēihóng (悲鸿, literalmente “Ganso apenado”). Durante el resto de su vida se vio a sí mismo como un ganso triste dispuesto a prender y a pintar con ahínco.

Mentores y mecenas de Xu Beihong

A los 19 años, con la ayuda económica de un médico local, Xu Beihong estudió pintura en Shanghái. En 1916 fue admitido en el Departamento de Francés de la Universidad Aurora (震旦大学) fundada por la iglesia católica de Francia, allí estudió francés y trabajó a tiempo parcial. En aquel momento la Editorial Comercial de Shanghái (上海商务印书馆)) estaba reclutando ilustradores, Xu se presentó pero no fue seleccionado.

Afligido y desesperado, tuvo que empeñar todas sus pertenencias llegando incluso a intentar suicidarse tirándose al río Huangpu. Después de aquello, Xu pintó un cuadro de un caballo y lo envió al Museo de Arte de Shanghái. A los dos responsables del museo, Gao Jianfu (高剑父) y Gao Qifeng (高奇峰), pintores maestros de la escuela Lingnan, les gustó mucho la obra, y decidieron publicarla. Ésta fue la primera vez que Xu Beihong pudo ver su obra divulgada, a partir de este suceso se le vinculó para siempre con la pintura de caballos.

Tres caballos. Foto: Wikimedia commons, dominio público.
Tres caballos. Foto: Wikimedia commons, dominio público.

 

Un día, Xu Beihong se enteró de que la Universidad del Sabio Cang Jie (仓圣明智大学), situada dentro del Jardín Hardoon de Shanghái, ofrecería un premio a quien pintara el mejor retrato de Cang Jie (仓颉), legendario sabio de la antigua China que creó los caracteres chinos. Inspirado por las leyendas sobre el sabio, Xu Beihong pintó un retrato en acuarela, en el que mostraba a Cang Jie como un hombre barbudo, con hojas de árbol sobre sus hombros, y cuatro ojos brillantes y energéticos debajo de unas cejas gruesas.

Su obra sobresalió de entre todas y fue la ganadora. Xu no sólo recibió una gran cantidad de dinero, sino que además la esposa del propio Silas Aaron Hardoon y Ji Juemi (仓颉), rector de la universidad, le invitaron a vivir en el Jardín Hardoon y le contrataron como director artístico y profesor de bellas artes de esa universidad. Más tarde, presentado por Juemi, Xu Beihong tuvo la suerte de conocer a Kang Youwei (康有为), líder de la Reforma Social a finales de la dinastía Qing, y se convirtió en su alumno. Tras el traslado a la casa de Kang Youwei, Xu Beihong no solo estuvo expuesto a valiosas obras de arte antiguas y modernas, sino que también aprendió de Kang Youwei sobre el idioma chino, la caligrafía, la pintura, etc., influyendo especialmente en él las ideas sobre la reforma de la pintura tradicional china desarrolladas por Kang Youwei.

Caballo pintado por Xu Beinhong. Foto: Wikimedia Commons, dominio público.
Caballo pintado por Xu Beinhong. Foto: Wikimedia Commons, dominio público.

Después de estudiar medio año en Japón, Xu Beihong regresó y conoció sucesivamente a Cai Yuanpei (蔡元培), Chen Shizeng (陈师曾), Mei Lanfang (梅兰芳), Lu Xun (鲁迅) y a otras celebridades culturales. En 1919, bajo el auspicio de Kang Youwei y arropado especialmente por Fu Zengxiang (傅增湘), ministro de Educación del Gobierno Beiyang, Xu Beihong, con 24 años de edad, obtuvo una beca para estudiar pintura occidental en Paris.

Estudios e influencia europea

Después de llegar a Europa, quedó extasiado con la gran riqueza de obras de arte y bienes culturales expuestos en los museos, sobre todo en el Museo de Arte Británico, en el Museo del Louvre, etc., lo que le permitió ampliar su visión artística. Xu, tras aprobar el examen de ingreso, fue admitido en la Escuela Nacional Superior de Bellas Artes de París. Allí, estudió con Vlaminck, un famoso pintor especializado en los retratos de personajes históricos. Su estilo, basado en no prestar mucha atención a los detalles pero hacer hincapié en los colores, iluminó a Xu Beihong. Cada día por la mañana Xu recibía clases, y por la tarde pintaba modelos y acudía a todo tipo de exposiciones de arte. Forjó amistad con Dagnan-Bouveret, alumno del gran pintor Camille Corot, y se reunía con él cada domingo en su estudio para estudiar.

Imagen de caballo y sauce (柳马图). Foto: Wikimedia commons, dominio público.
Imagen de caballo y sauce (柳马图). Foto: Wikimedia commons, dominio público.

Durante su estancia en París, también frecuentó las caballerizas para hacer bocetos, observando los músculos, los huesos, las expresiones y los movimientos de los caballos. Llegó a hacer más de mil bosquejos de caballos. Después, se marchó a Berlín a estudiar y a visitar los museos para copiar las obras de Rembrandt y otros pintores. Frecuentó también el zoo para dibujar a los leones, los tigres y las cebras. Su progreso en pintura y en las técnicas artísticas fue sorprendente, de hecho su obra titulada La anciana fue seleccionada para la exposición nacional de arte en Francia. Durante sus ocho años en Europa, Xu Beihong viajó respectivamente a Bruselas, Milán, Florencia, Roma y Suiza entre otros lugares, disfrutando de preciosos paisajes naturales y de las obras de arte de los maestros europeos. Su intensa etapa de formación durante estos años en Europa formó casi en su totalidad su gusto estético, las ideas creativas y el estilo artístico que repercutirían en su vida posterior.

Profesor de multitudes y maestro de las bellas artes

En 1927, Xu Beihong regresó definitivamente a Shanghái. Desempeñó sucesivos cargos como decano del Departamento de Bellas Artes del Instituto Nanguo de Arte de Shanghái, profesor del Departamento de Arte de la Universidad Nacional del Centro (ahora Universidad de Nanjing), director del Instituto de Arte de la Universidad de Beijing, entre otros. Fue profesor de muchos renombrados pintores como Li Keran (李可染), Fu Baoshi (傅抱石), Li Kuchan (李苦禅), Jiang Zhaohe (蒋兆和) o Huang Zhou (黄胄), incluso fue muy importante su reconocimiento y apoyo en el ascenso a la notoriedad de Qi Baishi (齐白石).

En 1928, cuando Xu Beihong desempeñó el cargo de presidente del Instituto de Arte de Beijing, Qi Baishi tenía ya 64 años, es decir 31 años mayor que el propio Xu, y vivía una vida lamentable. Gracias a su percepción peculiar, Xu Beihong descubrió muy pronto la belleza individual de las pinturas a tinta china de Qi Baishi, por lo que terminó contratándolo como profesor de su instituto y lo sacó de la miseria en la que vivía. Además, Xu financió personalmente la publicación y la exposición de las obras de Qi Baishi. A partir de ahí la fama de Qi Baishi creció día a día. La amistad entre Xu Beihong y otro renombrado pintor, Zhang Daqian (张大千), también fue muy comentada en el círculo de bellas artes de China.

Caballo de Batalla (战马). Foto: Wikimedia commons, dominio público.
Caballo de Batalla (战马). Foto: Wikimedia commons, dominio público.

A partir de 1933, Xu Beihong participó en sucesivas exposiciones de arte chino en Francia, Bélgica, Italia, Gran Bretaña, Alemania y la antigua Unión Soviética. En enero de 1933, a petición de varios países europeos, Xu llevó a acabo exposiciones en París, Bruselas, Londres, Milán, Berlín, Moscú y Leningrado. Entre las más de 200 obras expuestas había de Qi Baishi, Zhang Daqian, Gao Jianfu y otros artistas, así como sus propias obras de su colección personal. Las exposiciones tuvieron un gran impacto en el ámbito artístico occidental. Como resultado el gobierno francés compró doce de las obras expuestas y creó una sala específica para exhibir arte contemporáneo chino.

Sus influencias en la pintura de caballos

Tras el estallido de la Guerra Anti-japonesa, Xu Beihong celebró exposiciones benéficas en Hong Kong, Singapur e India, y donó casi cien mil dólares americanos de la venta de los cuadros destinados a la lucha contra los invasores japoneses. Entre 1939 y 1941, Xu fue invitado varias veces por el poeta bengalí Rabindranath Tagore a exponer sus obras y a impartir conferencias, circunstancia que aprovechó para realizar varios retratos del filósofo indio. En Darjeeling y Cachemira, Xu observó, dibujó e incluso montó a los caballos indios de las razas marwali y kathiawar, de patas largas y delgadas, galopando así de forma salvaje y elegante. Influenciado por esto, los caballos que pintaba Xu Beihong muestran también unas extremidades relativamente delgadas.

Xu Beihong es uno de los pocos pintores contemporáneos de China que tienen un buen conocimiento sobre la cultura china y la cultura occidental a la vez, y que pueden aplicar con destreza las técnicas de ambas pinturas. Defendió la reforma de la pintura china usando el estilo realista europeo. Las teorías propuestas por Xu, como la que dice que el boceto “es el fundamento de todas las artes plásticas”, anunciaron el fin de la técnica de rellenar colores y de marcar las líneas, practicada durante más de mil años desde la generación de Gu Kaizhi (顾恺之) hasta la de Ren Bonian (任伯年), suponiendo el nacimiento de una nueva generación de pintura china.

Caballo al galope

En China, su gran reputación se debe a su habilidad de pintar caballos y al estereotipo que ha dado del mismo. Su famosa obra Caballo al galope fue realizada en otoño de 1941, justamente durante la Guerra Anti-japonesa. En aquel momento, Xu Beihong estaba preparando una exposición en Malasia.

Caballo al Galope de Xu Beihong. Foto: Google Arts and Culture.
Caballo al Galope de Xu Beihong. Foto: Google Arts and Culture.

Muy preocupado por lo que estaba pasando en su tierra natal, trabajó toda la noche para terminar esta obra, en la que las líneas rectas que representan las piernas del caballo son tan fuertes que penetran en el papel, mientras que las curvas del abdomen, las nalgas y la cola están dotadas de un gran dinamismo. Los pasos que sigue Xu Beihong para pintar el caballo son muy especiales. Después de tener clara la intención de su obra, Xu rápidamente pinta la cabellera y la cola al viento, luego según la forma y el movimiento matiza la cabeza, el cuerpo, las piernas y finalmente los cascos, dando la sensación de que el caballo salta hacia el espectador.

La sensacion de movimiento

En abril de 1934, Xu fue invitado a exponer sus obras en Moscú. Un día el organizador le pidió que pintara un caballo en directo. Con sólo unos trazos en un papel blanco, apareció enseguida un caballo al galope. El público aplaudió sorprendido. Xu Beihong una vez comentó que las extremidades del caballo son aún más difíciles de pintar que los tacones de las mujeres, porque las extremidades del caballo son la clave de su fortaleza, el centro de gravedad y la transición entre la quietud y el movimiento; la cabellera y la cola pueden demostrar plenamente la combinación de la dureza y la flexibilidad del caballo. Ya que es difícil representar la textura y fuerza de la cola del caballo con el pincel, solía dibujarlas con lápiz de punta dura para dar la sensación de movimiento.

Cargos públicos

Más tarde, Xu Beihong desempeñó los cargos de presidente de la Academia Central de Bellas Artes y presidente de la Asociación Nacional de los artistas de China (ahora la Asociación China de Artistas) entre otros. Además, pintó una obra de caballos al galope para su pueblo natal titulada Hacia el sol. Durante la Guerra de Corea, también reprodujo la pintura Caballo al galope, junto con una carta de agradecimiento para los soldados voluntarios del Pueblo Chino. Dicen que fue él quien trajo del extranjero con mucho cuidado el modelo de yeso del caballo más antiguo utilizado para la enseñanza de bellas artes en la universidad. Incluso en la víspera de su fallecimiento en 1953, Xu llegó a pintar dos cuadros de caballos al galope con los cascos en el aire, uno de los cuales se regaló a Mao Zedong (毛泽东).

Última residencia de Xu Beihong en Yangshuo, Guanxi, China. Foto: Wikimedia commons, dominio público.
Última residencia de Xu Beihong en Yangshuo, Guanxi, China. Foto: Wikimedia commons, dominio público.

La muerte del artista

El 26 de septiembre 1953, Xu Beihong murió con tan sólo 58 años de edad. Su esposa Liao Jingwen (廖静文), según el propio deseo de Xu Beihong, donó al país más de 1.200 de sus obras junto con su colección particular de otras 1.200 pinturas de las dinastías Tang, Song, Yuang, Ming y Qing, así como de la época contemporánea, coleccionadas a lo largo de su vida, junto con más de diez mil libros, álbumes, calcos y reliquias culturales, entre otras muchas cosas. En 1954, la antigua residencia de Xu Beihong situada cerca de la estación de tren de Beijing se abrió al público como sala conmemorativa de Xu Beihong.

Más tarde, debido a la construcción del metro, la sede se trasladó al número 53 de la calle Norte, en Xinjiekou, distrito de Xicheng. Desde la muerte de Xu Beihong, su esposa Liao Jingwen y su hijo Xu Qingping (徐庆平) se han ocupado de conservar la sala conmemorativa del pintor, relatando a los visitantes las historias de Xu y mostrando con orgullo el legado de éste.

En 1978, China emitió una serie especial de sellos con la imagen del famoso Caballo al galope, obra de Xu Beihong.



Publicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.
Número 22. Volumen I. Enero de 2014.

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