Escucha en nuestro podcast en español la explicación sobre la expresión china “aquí no hay trescientas onzas de plata”.
La expresión china “aquí no hay trescientas onzas de plata” se emplea como metáfora para referirse a hacer actos estúpidos, como querer esconder algo pero hacer al contrario dejándolo al descubierto.
Texto completo e imágenes de este reportaje en español:
Escucha en nuestro podcast la explicación de la expresión china “aquí no hay trescientas onzas de plata” locutado en lengua china.
La expresión china “aquí no hay trescientas onzas de plata” se emplea como metáfora para referirse a hacer actos estúpidos, como querer esconder algo pero hacer al contrario dejándolo al descubierto.
Escucha en nuestro podcast en español el reportaje “Los puentes de viento y lluvia, obra maestra de la arquitectura dong“. El cuerpo central de dichos puentes está constituido por una galería cubierta, debajo de la cual los transeúntes que cruzan de un lado a otro a refugio de la lluvia.
Los puentes de viento y lluvia son un tipo de construcción característica del pueblo dong. Como el cuerpo central de dichos puentes está constituido por una galería cubierta, debajo de la cual los transeúntes que cruzan de un lado a otro pueden encontrar refugio contra las inclemencias del tiempo, recibieron el ya mencionado apelativo de “puentes de viento y lluvia”.
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Los puentes de viento y lluvia son un tipo de construcción característica del pueblo dong. Como el cuerpo central de dichos puentes está constituido por una galería cubierta, debajo de la cual los transeúntes que cruzan de un lado a otro pueden encontrar refugio contra las inclemencias del tiempo, recibieron el ya mencionado apelativo de “puentes de viento y lluvia”.
Escucha en nuestro podcast en español el reportaje “Los mil sabores de la cocina de Sichuan”. Considerada una de las ocho grandes escuelas culinarias de China, la gastronomía de Sichuan siempre ha gozado de una enorme popularidad.
Los que no conocen bien la cocina de Sichuan dicen que es demasiado picante, demasiado fuerte y que a un forastero le resulta difícil acostumbrarse a ella. Esta gastronomía, sin embargo, posee una larga historia y es muy rica en sabores… ¿cómo es posible, pues, resumirla en esas dos únicas cualidades? En realidad, se trata más bien de un compendio de las distintas cocinas del país.
Escucha en nuestro podcast el reportaje “Los mil sabores de la cocina de Sichuan” locutado en lengua china.
Considerada una de las ocho grandes escuelas culinarias de China, la gastronomía de Sichuan siempre ha gozado de una enorme popularidad. Los que no la conocen bien dicen que es demasiado picante, demasiado fuerte y que a un forastero le resulta difícil acostumbrarse a ella. Esta gastronomía, sin embargo, posee una larga historia y es muy rica en sabores… ¿cómo es posible, pues, resumirla en esas dos únicas cualidades? En realidad, se trata más bien de un compendio de las distintas cocinas del país.
Escucha en la primera entrega de nuestro podcast en español el reportaje “Harbin, la perla que resplandece entre oriente y occidente”.
La ciudad china de Harbin es conocida popularmente por sobrenombres como la París de Oriente o la Moscú del Este, se presenta en la cámara del viajero como el reflejo de una perfecta amalgama de nieve, hielo y coloridas luces. En el corazón de quienes la conocen es la imagen de una helada ciudad, la perla que resplandece con una belleza y un encanto capaces de cautivar a cualquiera durante sus cuatro estaciones.
Escucha en la primera entrega de nuestro podcast el reportaje “Harbin, la perla que resplandece entre oriente y occidente” locutado en lengua china.
La ciudad china de Harbin es conocida popularmente por sobrenombres como la París de Oriente o la Moscú del Este, se presenta en la cámara del viajero como el reflejo de una perfecta amalgama de nieve, hielo y coloridas luces. En el corazón de quienes la conocen es la imagen de una helada ciudad, la perla que resplandece con una belleza y un encanto capaces de cautivar a cualquiera durante sus cuatro estaciones.
La gastronomía Longjiang es como se conoce de forma abreviada a la cocina de la provincia de Heilongjiang. Destaca por el guobaorou, la barbacoa de los coreanos, la panceta y la morcilla guisadas de los manchúes. También tiene influencia rusa, comoo el pan dalieba.
La comida de Heilongjiang tiene platos sencillos y sabrosos. Es una digna integrante de la gastronomía china, una de las tres artes culinarias más valiosas del mundo.
La gastronomía china
Dentro del propio país, existen escuelas gastronómicas muy dispares. En cantón tenemos la cocina cantonesa, o cocina de Guangdong está caracterizada por su ligereza y delicadeza. La cocina de Shandong, también llamada cocina Lu (鲁菜), está basada en sus ingredientes frescos. Sichuan da nombre a una gastronomía conocida por el picante y sus estimulantes sabores. La gastronomía del dongbei, es como se llama a la comida del nordeste de China. Esta se divide en tres ramas diferentes: la de Heilongjiang, la de Jilin y la de Liaoning..
La gastronomía Longjiang, como se conoce de forma abreviada a la cocina de Heilongjiang, representa 53 etnias. Algunas de ellas son: hezhen, oroqen, manchúes, mongoles, hui, daur, coreanos, evenki, xibe o kirguís. Cada etnia goza de un estilo de vida, costumbres culinarias y culturas muy dispares. Aquellos elementos más destacados de sus propias gastronomías caracterizan la comida de Heilongjiang. Ejemplo de ello son delicias como las verduras marinadas y la barbacoa de los coreanos o la panceta y la morcilla guisadas de los manchúes.
Salchicha roja de Harbin, «hongchang». Foto: 123RF.
Influencia de la comida rusa
Durante la construcción del tren Transmanchuriano, la comida rusa también ejerció una cierta influencia en las costumbres alimenticias de la provincia. El pan dalieba (大列巴) o las salchichas rojas de Harbin son precisamente resultados de la acogida de las costumbres occidentales por parte de la cocina de China. Heilongjiang, colindante con Rusia al norte y con Corea del Norte al este, es la provincia más septentrional de China.
Con unas temperaturas en invierno capaces de bajar hasta los -50 ºC, los rasgos más notables de su gastronomía son platos ricos en calorías y bebidas con un mayor contenido alcohólico. Presenta una gran riqueza en recursos naturales, fauna y flora que configuran un abanico de ingredientes frescos con un alto valor nutritivo. Los menús de Heilongjiang están constituidos por alimentos económicos y copiosos que representan la franqueza y la hospitalidad de sus habitantes.
Durante la construcción del tren Transmanchuriano, la comida rusa también ejerció una cierta influencia en las costumbres alimenticias de la provincia. El pan dalieba (大列巴) o las salchichas rojas de Harbin son precisamente resultados de la acogida de las costumbres occidentales por parte de la cocina de China.
Los platos más representativos de Heilongjiang
De entre los platos más representativos de la cocina de Heilongjiang destacamos:
El guobaorou o cerdo frito con salsa agridulce.
La col fermentada guisada con cerdo de Shuangcheng.
Carpa estofada de Demoli.
Fideos con estofado de cerdo y col fermentada.
Los lengmian o fideos fríos de Jixi.
Kaolengmian, que son unos fideos mezclados con salsa que se toman fríos.
El pollo guisado con setas.
Las salchichas de Harbin.
Podría decirse que Heilongjiang es un verdadero paraíso gastronómico. Aunque es imposible hacer referencia a todos los platos concebidos por sus costumbres culinarias, a continuación se muestra una sencilla introducción de una selección de ellos.
El guobaorou, es decir, la carne que explota en la olla, presenta un marcado sabor agridulce y una textura crujiente en su superficie y tierna en su interior. Es muy famoso. Se trata de un genuino manjar muy propio de Harbin. De su origen fue responsable Zheng Xingwen, un cocinero privado de Du Xueying, funcionario y magistrado de la oficina imperial Daotai.
El origen del guobaorou, el cerdo agridulce de Heilongjiang
Cuenta la leyenda que, en la dinastía Qing, durante los años de reinado de Guangxu, la oficina imperial Daotai de Harbin, el más alto nivel en cuanto a instituciones administrativas de la ciudad, celebraba a menudo banquetes para agasajar a invitados extranjeros.
El guobaorou es un genuino manjar muy propio de Harbin, y de cuyo origen fue responsable Zheng Xingwen, un cocinero privado de Du Xueying.
Fue precisamente para ofrecerles a estos el regusto que tanto admiraban y que Zheng Xingwen sustituyó los sabores básicos y salados de los ingredientes del famoso plato por unos más agridulces. Su nombre original, carne que explota en la olla, procede de su proceso de cocción. Este consiste en saltear a gran velocidad trozos de carne ya fritos previamente con salsa agridulce en una olla precalentada.
Sin embargo, los rusos que vivían por la zona pronunciaban el carácter 爆 (bào) de forma muy similar al carácter 包 (bāo) por lo que, poco a poco, se fue estandarizando el nombre a guobaorou (锅包肉). Los ingredientes de los que está compuesto son: lomo de cerdo, almidón, azúcar, vinagre, salsa de soja, sal, aceite de sésamo, cebolleta, jengibre, ajo y cilantro, entre otros.
Marinar, rebozar, freir, saltear
Para su elaboración se cubre el lomo ya marinado con almidón y se fríe en aceite a una temperatura media. Posteriormente, se vuelve a sacar para repetir el proceso a una temperatura más alta, tras lo cual se retira de la olla y se deja escurrir. A continuación, se le añade cebolleta, jengibre y ajo. Después se saltea todo el conjunto durante un corto periodo de tiempo.
Una vez acabamos este primer salteado, hay que agregar una salsa elaborada con azúcar, vinagre, salsa de soja y aceite de sésamo bien mezclados. Con esta salsa se realiza un último salteado, de forma homogénea, que es el “toque” que lo deja listo para su degustación.
La carpa estofada de Demoli
La carpa estofada de Demoli es un distinguido plato con más de un siglo de historia. Es una de las más destacadas tarjetas de presentación de la provincia de Heilongjiang. La carpa fresca, que también puede ser sustituida por siluro, carpín dorado o bagre, se cocina estofada junto al tofu y tallarines anchos. El nombre Demoli, de origen ruso, hace referencia a la aldea homónima situada en la villa de Yihantong del condado de Fangzheng, en la provincia de Heilongjiang.
Al norte de Demoli discurre el río Songhua. Este río es el responsable de que sea la pesca el principal sustento de vida de sus habitantes. A principios de la década de 1980, una pareja de ancianos del pueblo fundó un pequeño restaurante en Demoli. En él recibían a todos aquellos que deseaban parar a descansar y comer. La fama de las técnicas tradicionales con las que preparaban el pescado, corrió como la pólvora. De esta forma propiciaron la propagación de este famoso plato típico del nordeste.
Pollo guisado con setas (小鸡炖蘑菇). Foto: 123RF.
El pollo guisado con setas de Heilongjiang
Por su riqueza nutricional y su exquisito sabor, el pollo guisado con setas es uno de los platos más reputados del dongbei. También uno de los cuatro estofados de mayor relevancia de la comida de Heilongjiang. Entre sus habitantes goza de una gran popularidad el dicho “cuando el yerno entra por la puerta, el pollo pierde su alma”. Su significado hace referencia a que, cuando una muchacha llevaba a su marido a casa de sus padres, los pollos iban a pasar a mejor vida.
Sus ingredientes son el pollo de campo y la seta armillaria mellea silvestre. Tras su elaboración se consiguen unos trozos de pollo con una textura tierna y una excelente absorción del sabor. Los acompaña un caldo tan exquisito como concentrado. Son una combinación perfectamente en línea con la constante búsqueda de una alimentación saludable.
La influencia occidental
La cultura culinaria occidental también ha dejado huellas muy manifiestas en Heilongjiang. Ellas son la comida rusa, las salchichas de Harbin o el pan dalieba. La influencia que Occidente ha ejercido en Harbin le ha proporcionado sobrenombres a esta ciudad como la París de Oriente o la Moscú del Este. Ambos nombres hacen justicia al exotismo de su ambiente y a sus especialidades gastronómicas.
Salchicha roja de Harbin, «hongchang». Foto: 123RF.
La salchicha de Harbin
Para encontrar el origen de las salchichas de Harbin debemos desplazarnos hasta Lituania. A principios del siglo XX, tras la construcción del Transmanchuriano, muchos extranjeros se trasladaron a Heilongjiang. La ciudad de Harbin recibió esta migración de manera especial. Con ellos llegaron las tradicionales recetas de las salchichas.
Debido a su color rojizo, las salchichas de Harbin fueron pronto conocidas aquí como “salchichas rojas”. Los principales ingredientes utilizados en su producción son la carne, la tripa con la que se embucha, almidón, ajo y sal. La carne debe presentar una mezcla equilibrada de contenido grasoso y magro. Su preparación pasa por diferentes procedimientos, como el marinado, relleno, embuchado, asado, cocción o ahumado. Se pueden encontrar no sólo en Harbin sino en toda la región de Heilongjiang.
Pan dalieba (大列巴). Foto: 123RF.
El pan dalieba
El damianbao, literalmente “pan grande” es también conocido como pan dalieba. Los caracteres 列巴 liěba tienen una pronunciación muy parecida a la palabra utilizada en el idioma chino para aludir al pan. El pan dalieba (大列巴) es una de las especialidades más exclusivas de Harbin y también de la provincia de Heilongjiang. Se trata de un pan elaborado con trigo integral, con una forma circular, de un diámetro de algo más de 20 cm, unos 2’5 kg de peso y una textura esponjosa. Su elaboración representa una de las tradiciones culinarias traídas por los rusos tras la construcción del Transmanchuriano.
La ciudad china de Harbin es conocida popularmente por sobrenombres como la París de Oriente o la Moscú del Este, se presenta en la cámara del viajero como el reflejo de una perfecta amalgama de nieve, hielo y coloridas luces. En el corazón de quienes la conocen es la imagen de una helada ciudad, la perla que resplandece con una belleza y un encanto capaces de cautivar a cualquiera durante sus cuatro estaciones.
Situada en la planicie del nordeste de China, también conocida como la Llanura de Manchuria, Harbin es la capital de la provincia de Heilongjiang. Para hallar sus orígenes es necesario remontarse a la segunda mitad del Paleolítico, pues las evidencias arqueológicas de que se disponen en la actualidad han revelado vestigios, que datan de hace más de 22.000 años, de sus primeros pobladores. Ya en la Edad del Bronce, entre tres y cuatro milenios antes de Cristo, el área que hoy ocupa esta ciudad fue testigo del desarrollo del primer estado civilizado de Heilongjiang: la cultura Baijinbao. Más tarde, los estados regidos por poblaciones minoritarias fundaron en los alrededores de la zona ciudades que, posteriormente, ejercerían una influencia fundamental en las dinastías Yuan y Qing. Entrada ya la Edad Contemporánea, la construcción del ferrocarril Transmanchuriano brindó a Harbin el estatus de metrópolis internacional, pues se convirtió en un importante centro financiero y de distribución para la circulación de todo tipo de mercancías.
Catedral de Santa Sofía de Harbin.
Catedral de Santa Sofía de Harbin.
Paraíso gastronómico
De entre los manjares que conforman su oferta gastronómica, la salchicha roja de Harbin, hongchang (红肠), goza de una popularidad especial. Procedente de las salchichas típicas de Lituania, es considerada una exquisitez irreemplazable por la población.
Salchicha roja de Harbin, «hongchang».
Si lo que se desea es llevarse algo a la boca bien entrada la noche, los pinchos luchuan son, sin ninguna duda, la opción más apetitosa. Acudir con amigos a una tiendecilla para comprar decenas de pinchos de cordero, de ternera, de tendones, de verduras o de setas de aguja de oro, y acompañarlos con una cerveza de Harbin, ya con más de un siglo de historia, es una experiencia única. Para quienes no beban alcohol existe la posibilidad de optar por los famosos helados Modernque, siendo fieles a la descripción que de ellos hace su eslogan, son helados dulces pero no empalagosos y con un sabor excepcional, lo que contribuye, sin duda, a deleitar al paladar.
Iglesia Bethel de Harbin
Capital de la arquitectura
En Harbin conviven estilos arquitectónicos muy heterogéneos y sus edificios renacentistas, barrocos y bizantinos fascinan a quien los observa. Aquellos con un marcado estilo europeo son los que se encuentran en la calle de Zhongyang, una zona peatonal y comercial situada en el centro de la ciudad, cuyos más de 1.400 m de longitud comenzaron a construirse en 1900. Tiene un pavimento formado por una enorme cantidad de pequeñas piedras cuadradas y, a ambos lados, se disponen dos hileras de centros comerciales, tiendas y restaurantes que comparten espacio con infinidad de esculturas, fuentes y edificios de estilo europeo que, en conjunto, condensan a la perfección la esencia de la actividad comercial y la arquitectura que tan bien han definido a Harbin durante los últimos siglos.
Iglesia de la Protección de la Madre de Dios, Harbin.
No muy lejos de esta calle se erige la catedral de Santa Sofía, una antigua iglesia ortodoxa de estilo bizantino y 53,35 m de altitud, que ocupa una superficie de 721 m2 en la que puede acoger a unas 2.000 personas. Desde su construcción en 1907 ha sufrido severos daños y ha debido de ser reformada en diversas ocasiones. Su nombre, “Santa Sofía”, significa “la santa sabiduría de Dios” y su fama procede de la cúpula verde que la corona. En la actualidad, es una galería de arte en la que se exhiben exposiciones sobre la historia y la arquitectura del centro urbano. Por su parte, la plaza en la que se encuentra es un lugar idóneo para el descanso de aquellos que tratan de descubrir la ciudad caminando. Además de la catedral, en Harbin se han llegado a construir hasta 70 edificios religiosos, entre los que destacan las iglesias de la Virgen de Iver, la de la Intercesión de la Madre de Dios, la de San Alekseyev y la Nueva Sinagoga judía. En la actualidad, se siguen conservando más de 20 templos, gracias a los cuales Harbin continúa haciendo honor a otro de sus sobrenombres: “la ciudad de las iglesias”.
Iglesia de San Alekseyev.
Ciudad artística
El arte en Harbin abarca todas sus posibles manifestaciones, desde la música, la pintura y la arquitectura; hasta la literatura, el cine y la fotografía, entre otras. La música hace acto de presencia en verano y la nieve adorna sus calles en invierno pero, fundamentalmente, destaca por ser una ciudad en la que el arte está vivo todo el año.
Teatro de la Ópera de Harbin.
El concierto de verano, más conocido como Haxia, su nombre abreviado, se inició en agosto de 1961 y se ha convertido ya en uno de los tres principales festivales de música de toda China. La enorme cantidad de extranjeros que habitó la ciudad en el pasado facilitó que culturas musicales muy variadas calaran en las costumbres de la urbe y fueran evolucionando, de forma paulatina, en la extraordinaria tradición musical de la que goza hoy en día. Este concierto estival suele durar algo más de diez días, durante los que se celebran competiciones y exhibiciones de todo tipo de instrumentos musicales, actuaciones, actividades grupales y otras.
Festival de Esculturas de Hielo y Nieve de Harbin
Festival de Esculturas de Hielo y Nieve de Harbin.
No menos digno de mención es el Festival de Esculturas de Hielo y Nieve de Harbin, inaugurado anualmente el 5 de enero y cuya clausura suele coincidir con los últimos días de febrero. Se inició en el año 1985 y es hoy uno de los cuatro únicos de este tipo que se celebran en todo el mundo. Para ser exactos, ya en 1963 se organizó en la ciudad el primer espectáculo de linternas de hielo, por lo que el actual no es sino una evolución de este. Entre las principales actividades que forman parte de su programación anual, se deben añadir, a las ya citadas, las exposiciones de esculturas de hielo y de nieve, los espectáculos de linternas de hielo y las exhibiciones de natación, hockey sobre hielo y esquí. Harbin también es la sede de diversos eventos culturales, como el festival de poesía de nieve y hielo, exposiciones de fotografía, conciertos de todo tipo y un largo etcétera. Quien pueda visitarla en esta época, quedará embelesado por las esculturas de hielo y las coloridas luces que adornan sus calles y avenidas, así como por las rebosantes sonrisas de felicidad de quienes por ellas caminan.
Grandes almacenes Qiulin en el centro de Harbin.
Lo exótico de su ambiente y sus impresionantes paisajes de hielo y nieve no son más que dos de las muchas virtudes que conforman la tarjeta de presentación de esta urbe. Es una verdadera perla que aún resplandece en el puente en el que se mezclan las tierras de dos continentes, el europeo y el asiático, y que invitan al mundo entero a explorar las maravillas que en ella se descubren.
Torre homenaje al control de las inundaciones.
Publicado originalmente en: Revista Instituto Confucio. Número 52. Volumen I. Enero de 2019.
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